La vacunación como metáfora

24 Abr

 ¿Cómo es posible que, existiendo diversas y más que suficientes vacunas en el mercado, sigan contagiándose y muriendo personas  a miles en el mundo?  De nada les servirá a los muertos y a sus familiares el remedio si llega tarde. Para nada valdrá la solución a quienes acabaron el problema con la muerte. ¿Por qué la lentitud, entonces? ¿Por qué la desorganización? ¿Por qué la opacidad? ¿Por qué las peleas inútiles? ¿Por qué  las trampas?¿Por qué tantos vaivenes?

Estamos viviendo una etapa de verdadera angustia porque estando ahí las vacunas, algunos se van a contagiar y van a morir. Es como si nos pudiera alcanzar una bala perdida después de haberse declarado el final de la guerra. Qué mala suerte. Serán muertos que  llevarán en el ataúd la estrella de la fatalidad. Porque no tenían que haber muerto. 

Lo dramático es que aquí no se trata de mala suerte sino de causas evitables. Si se gestionase la realidad de forma inteligente, rápida y solidaria se podrían evitar miles de contagios y de muertes ya que tenemos el remedio en la mano. Hemos clamado por las vacunas durante muchos meses y, cuando llegan en un tiempo sorprendentemente corto, nos enredamos con la gestión de su empleo. 

Vivimos en un  mundo que se asemeja a una selva. En la selva los más fuertes dominan, explotan y matan a los más débiles. En esta sociedad nuestra, además, los que más saben aprovechan su conocimiento para  beneficiase de quienes saben menos. Antes de entrar en la selva podría leerse en letras grandes y claras: ¡Sálvese el que pueda! O bien: ¡El que venga detrás que arree!

El escandaloso panorama  que estamos contemplando en el proceso de vacunación contra la coivid-19 pone en cuestión el sistema de valores que preside la vida y las relaciones en nuestro mundo. Es una metáfora muy reveladora de la sociedad en que vivimos. Plantearé ocho dimensiones en las que se ve de forma meridiana  lo que pretendo decir.

 – En la selva no se investiga, se vive al día. La ciencia ha sido relegada a un papel marginal hasta que no se han visto las orejas al lobo. Cuando llegó el virus causó primero perplejidad, luego miedo y después terror. Fue entonces cuando se empezó a pensar lo importante que es la ciencia para afrontar una pandemia mundial, intempestiva, súbita y demoledora. Cuando las cifras de fallecidos  nos tenían aterrorizados, mirábamos de refilón a los laboratorios, no a las sacristías. ¿Por qué no se ponen a investigar?, ¿cuánto se va a tardar en encontrar la vacuna?, ¿qué hace falta para encontrar el remedio a los males? Es decir, nos empezamos a acordar de Santa Bárbara cuando tronaba  de forma espantosa. Pero en estas cuestiones no se improvisa. No se forman investigadores de la noche a la mañana, no se arman equipos de forma súbita, no se adquiere experiencia por arte de magia.

 – Los procesos de investigación han estado dispersos y fragmentados en una carrera por ver quién llegaba antes y quién podía enriquecerse de manera más rápida e intensa. No ha existido una coordinación que resultaba tan lógica, tan necesaria, tan urgente para unificar los esfuerzos y avanzar juntos hacia una meta que era muy clara para todos: la salvación de la humanidad a través de la ciencia. Pero no. Cada empresa, cada laboratorio, cada país ha hecho la investigación por su cuenta para ser el primero en el ranking de las ganancias. Lo que prima en la selva es la competitividad, lo que prima es la codicia, lo que se prioriza es llegar antes. Admiramos a las personas que son capaces de entrar después de otra por una puerta giratoria y salir antes. Ese es el tipo de comportamiento deseable.

– Se ha investigado con poca intensidad cómo se ha producido el origen de la pandemia. Y es una cuestión decisiva. En primer lugar porque es necesario exigir responsabilidades a quien haya tenido parte, del tipo que sea (acción, omisión, ocultación, invención de bulos…), en la aparición de este mal que ha causado millones de víctimas y que ha sembrado miedo y pobreza a raudales. En segundo lugar, porque es preciso buscar la información necesaria para que no se repita esta calamidad que ha puesto patas arriba el mundo que conocemos y la vida del género humano. En la selva no hay responsables.

– Los organismos internacionales no han estado a la altura. Bien es cierto que el virus era un completo desconocido cuando apareció  y que poco a poco hemos ido descubriendo sus modos de transmisión, sus mutaciones, sus síntomas y sus efectos. Y hemos ido descubriendo que se trata  de una enfermedad particular: unos la pasan sin saberlo, otros se recuperan en unos días de cuarentena sin tomar ningún remedio, otros tienen síntomas leves que no les impiden hacer la vida normal, otros tienen secuelas gravísimas e irreversibles y y algunos mueren. 

Pero ha habido muchas contradicciones, muchos silencios, muchos errores, muchas retrasos, muchos vaivenes, muchos bulos.

–  Respecto a la clase política hay una cuestión que creo digna de reseñar, al hacer este diagnóstico metafórico. No me ha gustado ver enfrentados a partidos políticos de diferente color cuando se han tomado decisiones o se ha tratado de afrontar el problema. Porque se trataba de saber no quién ganaba al otro sino cómo ganar juntos al virus. Y he visto demasiadas veces emplear el tiempo en descalificaciones, agresiones, comparaciones… cuando se trataba de unir esfuerzos para ganar esta batalla que o ganamos todos o perdemos todos. ¿Os imagináis un equipo médico en el que el anestesista  (de un partido político) dedique el tiempo a  insultar a la cirujana (del partido opuesto) y ambos a vilipendiar al enfermero (que es de un tercer partido? No es más lógico y más ético que traten de hacer bien lo que tienen que hacer?

 – La producción y la venta está ofreciendo también un espectáculo. Se está produciendo un mercado de vacunas al mejor postor, que ha hecho incluso romper contratos ya firmados. “Si me pagan más aquí, aquí las vendo”.  De nada sirve la palabra dada o la firma estampada.  De nada sirven la lógica y la justicia. Lo que importa es el dinero. Como consecuencia, los países pobres tendrán las peores vacunas y las tendrán más tarde. ¿Qué mundo estamos construyendo?  Los más hábiles, los más sagaces, los más rápidos llegan primero a conseguir lo que pretenden. Las diferencias son tan abrumadoras que nos da vergüenza constatarlas cada día.  Desgraciado el último.

 – El ritmo de vacunación  me tiene sorprendido y enfadado. Desde el momento en el que se anunció la presencia de diferentes vacunas en el mercado, creí que se iba a producir un tsunami de pinchazos. El ritmo de vacunación me está pareciendo desesperadamente lento. Hay que vacunar sin descanso. Aceleradamente. Obsesivamente. Frenéticamente. En turnos de mañana, tarde y noche. Los segundos son vidas. El tiempo que pasa nos aleja de la solución. ¿Por qué vacunar tan lentamente? Es un simple pinchazo, no es una operación larga y complicada. Es urgente acelerar el ritmo.

 – También hay que vacunar éticamente, con un orden estricto, inspirado por criterios solidarios. Una vez establecidos, hay que respetar los turnos. Algunos políticos tienen la cara muy dura. Saltarse la cola de la vacuna para que ellos, sus familias y sus allegados (de trabajo o de amistad) se vacunen antes que los sanitarios o los ancianos de más 80 años, como exige el protocolo, es un comportamiento indecente. Supone aprovechar el poder que le ha dado el pueblo para ir contra el pueblo. Supone decir: antes que salvarte tú me salvo yo porque para eso tengo el poder de hacerlo. Un abuso intolerable. Es la negación de la democracia. Es olvidar de manera contundente que el político está ahí para servir al pueblo y no para aprovecharse de él.

Nosotros tenemos que construir un mundo lo más alejado posible de la selva. Un mundo en el que, al entrar, pueda leerse:¡Tenemos que salvarnos juntos!  Debemos construir una sociedad más justa, más solidaria, más habitable.  El camino es la educación, que no va a transformar directamente el mundo. Va a formar a las personas que puedan conseguirlo.

16 respuestas a «La vacunación como metáfora»

  1. Muy buenas Miguel Ángel!
    Gracias por regalarnos preguntas y abrirnos la mente a nuevas dimensiones selváticas.
    Me encanta la claridad y profundidad de tus escritos sazonado hoy con el marketing de la espera y la intriga, Genial!
    La codicia y los Miedos… atmósfera de nuestra selva..para pensar.
    Hablando de selvas, una humilde aportación de un compi ‘ La Internacional del odio” (Tamayo 2029) porque de la codicia el máster lo aprendemos del neoliberalismo.
    Solo agradecerte que en la selva también hay luz y en los desiertos Oasis. Gracias por estar siempre!
    Abrazos familiares en especial hoy a Carla, tu protagonista de Gambito de dama.
    Ya queda menos!
    Es hora de estar cerca!

    • Querido Miguel/querida Gema:
      Pues, sí. Me llevé un susto cuando, al levantarme el sábado, vi que el artículo no aparecía en el blog, aunque yo lo había colgado para que se viera a la una de la mañana. Problema: “Programación perdida”. Un minuto y solución. Me alegré de haber mirado porque si no lo hago hubiera estado un día o dos o los que fuera dando por hecho que estaba circulando. Gajes del oficio.
      La internacional del Odio, de Juan José Tamayo es un libro necesario. Porque analiza los mecanismos que están produciendo desde la ultraderecha un clima de odio y propone una pedagogía para superarlo. Lo que creo es que la fecha que planteas no es ni posible (2029).Ya lo señalas en otro comentario, como veo. Si mal no recuerdo es de 2020. Juan José Tamayo tiene una larga y honda trayectoria de lucha por la libertad y la liberación.
      Gracias por tus reflexiones madrugadoras y alentadoras.
      Un gran abrazo.
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  2. Hola Miguel Ángel.

    Y qué me dices de paralizar vacunaciones porque hay un porcentaje ínfimo de efectos secundarios (trombos) frente a un alto riesgo de muertes por contagio. Que en una semana sea viejo y no se me deba administrar una vacuna y a la semana siguiente soy tan joven que tampoco me la pueden poner. Tenía cita para primeros de abril, y tres días antes se canceló por el vaivén de los efectos secundarios ¡Qué miedo tienen nuestros políticos a asumir responsabilidades con respecto a estos efectos! Pero sine embargo no se les cae la cara de vergüenza del número de muertes que se han producido hasta el momento. Soy esencial, llevo trabajando con niños desde septiembre y no se me ha vacunado, mi hija que va a hacer las prácticas en un instituto, la vacunan dos semanas antes…. El mundo al revés…

    Los servicios esenciales que se han podido vacunar con la primera dosis de AstraZeneca están esperando una respuesta de la administración en referencia a la segunda dosis. Se está estudiando inocular otra vacuna distinta en vez de la original. ¿Por qué no piden la autorización del ciudadano para que él sea quien decida si se pone la vacuna “mala”?

    La ciencia y las organizaciones médicas dicen que a vacunarse y nuestros políticos tienen dudas… Demencial…

    Seguiremos esperando nuestro turno….

    Un abrazo.

    • Querido Juan Carlos:
      He aquí, en un experiencia personal vivida en tu propia carne, un ejemplo del caos que está retrasando la solución.
      Otra cuestión importante es la ausencia de una mirada más amplia, más ambiciosa, más solidaria. Tienen que vacunarse los habitantes de todos los países, de lo contrario, nos exponemos a que desde los países con población no vacunada, surgan y se difundan nuevos brotes con mutaciones del virus que no portemos controlar… Por otra parte, todos los seres humanos tenemos derecho a que se proteja la vida. Es terrible que siga habiendo países de primera, de segunda y de tercera división.
      La selva.
      Ojalá seamos capaces de acabar con ella y caminar hacia una sociedad solidaria mundial.
      Un abrazo.
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  3. A mi modo de ver, excelente artículo en el que se aborda la problemática surgida a raíz de la vacunación.
    Mientras el dinero sea el rey y la persona secundaria mal nos seguirá yendo como humanidad.
    Entiendo que los científicos, los laboratorios deben ganar por el esfuerzo y gastos realizados. Lo malo, creo que es, que parece que no hay límites para las ganancias de ciertos grupos. El máximo bien es la vida humana. Frente a eso todo lo demás tiene un valor secundario.
    Podemos perder ciertas libertades por un tiempo, el trabajo, nuestro bienestar, nuestras costumbres agradables, pero perder la vida es perder todo en este mundo.
    En cuanto a los países pobres, lo de siempre: traemos sus riquezas, nos aprovechamos de ellas y en cuanto sus habitantes míseros vienen a nosotros, les prohibimos hasta el derecho a trabajar.
    Cuándo llegaremos a entender que formamos una sola raza humana y que eso exige una hermandad universal.
    El virus lo ha entendido: ni fronteras, ni colores, ni ricos ni pobres. Todos iguales.
    Un abrazo, querido Miguel Ángel, y saludos a todos.

    • Querido Joaquín.
      La pregunta fundamental es pensar qué mundo queremos hacer, cómo queremos vivir todos y todas en él. Y no podemos construir un mundo solidario y compasivo sin valores.
      Le oí decir a Maturana que tenemos que hablar mucho de los valores porque no los practicamos, porque no están instalados en el ordenamiento social y en la vida de las personas. Si se practicasen, decía el biólogo chileno, los aprenderíamos por ósmosis.
      De un largo diálogo con él, sacamos un libro titulado CONVERSANDO CON MATURANA SOBE EDUCACIÓN.
      Por eso he querido poner sobre el tapete lo que está sucediendo con la vacunación. Es una metáfora de lo que pasa en la sociedad.
      Tenemos que trabajar para que la situación sea otra.
      Un gran abrazo querido amigo,
      Y gracias un sábado más.
      MÁS

  4. Querido Maestro.
    A raíz de todo lo que ha explicado sobre la vacuna y su evolución me ha venido a mano un texto muy interesante.
    Su título es “La verdad”.
    La verdad es que no siempre recibes lo que mereces.
    No, la vida no es tan justa ni tan lista.
    La verdad es que no todo llega, pero si es cierto que todo pasa.
    La verdad es que me atasco al pensar que este mundo es demasiado cruel, un campo de minas que te quita la moral, que te siembra la duda.
    La verdad es que los atascos mentales me hacen levantar la cabeza, replantearme los días y plantarme ante ellos con la mirada firme.
    La verdad es que hay personas que me dejan helada con las manos frías y el corazón congelado.
    Y el deshielo es tan lento…….que tiro al fuego las palabras que no me dicen.
    La verdad es que no entiendo a los que han adoptado la mentira como forma de supervivencia.
    ! Qué desgaste, señores!
    No entiendo los torneos de estupideces, el ego de los perdidos, las adivinanzas de los que no saben nada.
    La verdad es que no siempre el tiempo pone a cada uno en su lugar. Pero jolín cuando lo hace…..
    ! Qué satisfacción!
    La verdad es que a ratos envidio a los que ven la parte positiva , el vaso lleno, la cara buena.
    Solo a ratos. Porque he visto la parte mala, el vaso vacío y las dobles caras. Y eso no se olvida.
    La verdad es que un olmo no puede dar peras. Y que el “pero” ha pasado a engrosar mi colección de palabras odiosas y odiadas
    La verdad……es que hay personas que son “peros”.
    Escuchar una verdad o una mentira no es lo que jode, lo que duele es la voz que la pronuncia.

    Por si a alguien le sirve de algo.
    A mí me ha servido.
    Sin más por hoy, me despido con un deseo, que la vacuna nos ayude a todos.
    Besos y abrazos.

    • Querida Loly:
      No sé de quién es el texto, pero es verdad que hace pensar.
      Me sumo a tus buenos deseos de que la vacuna llegue pronto a todos y a todas.
      A mí me faltan solo cuatro días para recibir la segunda dosis de Pfizer.
      ¡Y pensar que este proceso acelerado acabaría con los contagios y con las muertes!
      Gracias por tu aportación de esta semana, querida y fiel amiga de tantos años.
      Besos.
      MÁS

  5. Cuánta verdad hay en sus palabras y cuánta desigualdad, competencia y desidia de la clase política y las cúpulas económicas ha dejado de manifiesto a nivel mundial esta pandemia.
    Mientras el pueblo se empobrece, las grandes cúpulas económicas mundiales, nacionales, han aumentado sus arcas personales de manera grosera. Las vacunas VIP producto de los “beneficios” de los políticos, que de servicio público nada tienen!!
    La investigación, en este contexto, ha vuelto al protagonismo que nunca ha de perder, la investigación como fuente de conocimiento es crucial para crecer, pero efectivamente cuando éste se cruza con los intereses personales, control y dominio de la situación, deja de estar al servicio de la vida.
    La educación sin dudas es el camino de esperanza, para transitar de la selva del egoísmo, competencia y codicia en busca de una mejor versión de seres humanos con fuertes valores humanistas.
    Un abrazo y cariños desde Chile.

    • Querina Lina:
      Inteligente y sensible tu comentario.
      Cómo podemos soportar que las diferencias sean cada vez más grandes entre pobres y ricos, dominadores y dominados, listos y torpes…
      ¿Qué sociedad estamos construyendo?
      Interesante concepto el de vacunas VIP.
      Tocas de forma breve temas de gran calado: investigación, equidad, educación…
      Gracias por tu aportación.
      Besos hasta tu Chile natal.
      MÁS

  6. Estimado Miguel Ángel.

    Cuanta razón lleva al escribir este artículo. Al leerlo me ha provocado profunda tristeza y rabia de saber que sólo los más fuertes de la” selva” a la que te refieres (los más ricos o poderosos) van a poder tener a su alcance vacunas y servicios sanitarios en caso de contagio.

    Analicemos un poco las noticias de esta misma semana. Sin ir más lejos en estos días estamos viendo como los hospitales de la India están tan colapsados que están dejando morir en la calle a cientos de personas a diario porque se encuentran totalmente saturados de pacientes y no pueden atender a tantos enfermos que se agolpan a las puertas del hospital. Por otro lado vemos que la crisis económica provocada por esta pandemia donde miles de personas han perdido su empleo ha resultado sin embargo muy beneficiosa para las grandes empresas tecnológicas como Google, Facebook, Instagram etc. que han duplicado e incluso triplicado sus beneficios en el último año. Es decir, que los pobres son más pobres y cada vez van a tener más dificultades y los ricos son más ricos. También la banca española anuncia recortes en sus plantilla de trabajadores, despidos y cierres de sucursales y muchas más comisiones en sus servicios a todos los clientes porque deben seguir ganando beneficios. Les importa poco que los ciudadanos de la sociedad estén viviendo un momento difícil por falta de empleo, donde han muerto tantas personas y donde la situación económica del país es muy negativa.

    En la selva de la que hablas se siguen saltando la cola muchos trabajadores como jubilados de banca que ya se han vacunado aquí en mi localidad mientras muchos de mis compañeros/as de mi Colegio donde trabajo que a diario están tratando con cientos de alumnos y siguen esperando como servicio esencial a que les llamen para ser vacunados, pero esa llamada no llega.

    No comprendo por qué no se acelera el ritmo de vacunación. Ni tampoco entiendo por qué no se investiga en profundidad el origen de esta pandemia, supongo que será porque hay muchos implicados responsables que no quieren que se sepa la verdad. A veces pienso que este virus de la Covid-ha sido creado y esparcido intencionadamente por algún motivo diabólico y con unos intereses concretos.

    Me alegro que juegues al ajedrez con tu hija Carla. Yo también juego con mi hija Sofía aunque ella aún desconoce las reglas porque tiene sólo 4 años. Pero lo pasa bien imaginando que son figuras fantásticas con poderes y solo espero que algún día pueda jugar y aprender a perder y a ganar con educación y cortesía.

    Muchas gracias apreciado amigo telemático por seguir escribiendo tus interesantes artículos que siempre recomiendo a todos mis amigos animándoles a que lean el Adarve.

    Un abrazo fuerte desde la Serranía de Ronda y a cuidarse mucho mientras llegan las vacunas para ti y toda tu familia.

    Fdo. Juan Francisco.

    • Querido amigo rondeño:
      Pues hoy, a las 11.33, me han puesto la segunda dosis de Pfizer.
      Ahora dicen que hará faltacuna tercera.
      ¡Cuántos palos de ciego!
      Y,entre tanto, pérdida devtiempo y de vidas.
      Gracias por tus reflexiones, siempre claras y certeras.
      Y gracias por recomendar El Adarve.
      Siempre me alegra verte por estos pagos.
      Un abrazo desde la playa de La Cala a la serranía de Ronda.
      MÁS

  7. Estimado y Querido Maestro: le Escribo Nuevamente para Felicitarlo por sus Notas Semanales. En lo Atinente a ésta última, dado que soy Argentino, lo que Usted dice es Absolutamente Cierto, pues lo Observo en mi País, con un Gobierno de Incompetentes, Corruptos, Avaros, pues no se han Reducido sus Holgados Sueldos, dada la Coyuntura Sanitaria que Asola a La República Argentina…es una Expresión de Deseo que no tome la Vía Autocrática de Gobierno…además la Famosa Grieta está más Aggiornada que Nunca Antes…Excelente su Metáfora de la Discusión en la Sala Quirúrgica, en lugar de Trabajar en Equipo, salvando en Buena Hora sus Distintos Pensamientos.

    Lo Saluda Afectivamente…Luis D. Leiro. Lic. en Historia y Arte. Argentina.
    Siempre Recuerdo su Conferencia en el Teatro Gran Rex. Inolvidable Maestro.

    • Querido Luis:
      Qué tiempos los de las intervenciones en el Gran Rex de la calle Corrientes.
      Gracias por tus palabras sobre los textos que me has leído. Dicen más de ti que de mi.
      Conozco mucho tu tierra ya que he viajado a más de 135 ciudades diferentes, de norte a sur.
      Comparto tu visión crítica sobre la mala política.
      MAS

  8. Interesantes 8 puntos, aunque estoy seguro de hay más. Porque, al compartir la tesis del artículo, estoy seguro de que se cuelan las perversiones por todos los entresijos de la realidad.
    Gracias por la oportunidad que nos brindas de reflexionar sobre temas de tanto calado entre tanta frivolidad como existe.
    Un gran abrazo.

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