Mi credo para el nuevo curso

4 Sep

Quiero dar la bienvenida al nuevo curso escolar, como vengo haciendo desde hace casi veinte años por estas fechas y desde esta columna. Hace años propuse en este espacio que se instaurase la costumbre de celebrar la llegada del nuevo curso con una fiesta similar a la que tenemos para iniciar el Año Nuevo. Se llamaría Fiesta de Curso Nuevo. Hay más motivos para la celebración de una fiesta porque empieza el curso escolar que porque comienza un año natural.

Este año tan especial, todavía metidos en una pandemia inacabable, quiero dar la bienvenida al curso escolar con un credo pedagógico que deseo compartir con la comunidad educativa. John Dewey publicó en 1897 su Credo pedagógico, un breve texto en el que expone sus convicciones sobre el aprendizaje, la escuela y la sociedad. En él están las raíces del frondoso árbol de la Escuela Nueva. Mi credo no tiene más pretensiones que brindar un aplauso al nuevo curso y a todos los miembros de la comunidad educativa que van a conseguir con su trabajo constante, creativo y esforzado el hermoso milagro de hacer realidad un sueño.

  1. Creo que la educación es la piedra angular del desarrollo social y moral de la sociedad. La solución a los problemas del mundo no está, principalmente, en los despachos ministeriales, ni en los bancos, ni en los cuarteles, ni en las multinacionales, ni en las iglesias… Está en las escuelas. La historia de la humanidad es una larga carrera entre la educación y la catástrofe. 
  2. Creo que la educación es algo más que la mera instrucción. Porque la educación tiene un componente crítico (enseñar a pensar, no qué pensar) y un componente ético (enseñar a ser y a convivir) que no tienen la simple adquisición del conocimiento. Es también diferente al proceso de socialización, que busca la integración exitosa del individuo en la sociedad y, por supuesto, al adoctrinamiento. El adoctrinador no acepta la libertad del discípulo. Un fanático no es un maestro. La educación es la práctica de la libertad.
  3. Creo que la finalidad fundamental de las instituciones educativas es ayudar a que los alumnos y alumnas aprendan a ser felices. No hay señal más clara de inteligencia que desarrollar la capacidad de ser felices y de ser buenas personas. No hay nada más estúpido en la escuela  que lanzarse con la mayor eficacia en la dirección equivocada.

4. Creo que la profesión docente no se puede desempeñar adecuadamente sin pasión. Los profesores mercenarios disfrutan menos y trabajan peor. Porque nadie puede dar lo que no tiene.  Deberían dedicarse a esta tarea los profesionales mejor preparados y más valiosos de la sociedad. No hay tarea más importante, más difícil  y más hermosa que la enseñanza porque consiste en trabajar con la mente y el corazón de las personas. Enseñar no es solo una forma de ganar la vida; es, sobre todo, una forma de ganar la vida de los otros.

5.Creo que todos los alumnos y alumnas tienen derecho a la escolarización y, sobre todo, tienen derecho a tener éxito en la escolarización en la etapa obligatoria. Lo cual no quiere decir que los estudiantes  no tengan que esforzarse para aprender sino que hemos de  darlo todo para que se produzca el aprendizaje. La letra con sangre entra, pero con la sangre y la ilusión del profesorado.

6. Creo que no hay conocimiento útil si no nos hace mejores personas. No debemos olvidar que fueron  médicos muy preparados, ingenieros muy bien formados y enfermeras muy capacitadas en su oficio, los profesionales que diseñaron las cámaras de gas en la Segunda Guerra Mundial. Sabían mucho pero sus victimas maldijeron el día en que habían aprendido tanto. Por eso hay que formar en la escuela no a los mejores del mundo sino a los mejores para el mundo.

7. Creo en la necesidad de la coeducación como estrategia básica para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres. No basta para ello la convivencia de niños y niñas en la misma institución. Es preciso  ir más allá para acabar con la cultura androcéntrica de la sociedad  y de las escuelas. 

8. Creo que la escuela, para serlo de verdad, ha de ser inclusiva. No hay calidad sin equidad, no hay equidad sin atención a la diversidad. Hay dos tipos de alumnos y alumnas en el sistema educativo: los inclasificables y los de difícil clasificación. La diversidad es una dichosa realidad, una oportunidad educativa, una fuente de enriquecimiento, no una rémora, no una lacra, no una desgracia,

9. Creo que la naturaleza de la autoridad en la escuela ha de tener sentido educativo. Tiene autoridad aquella fuerza que hace crecer, que hace desarrollarse, que hace mejorar a la comunidad. La palabras autoridad proviene del latín auctor, augere, que significa hacer crecer. Quien humilla, silencia, machaca y destruye, tendrá poder, pero no tiene autoridad.

10. Creo que la escuela es un laboratorio de la convivencia. Aprender a convivir es una de las pretensiones prioritarias  de la institución escolar. A convivir se aprende conviviendo, asimilando la idea de que todos los seres humanos, por el hecho de serlo, tienen una dignidad personal inviolable. La escuela tiene que formar ciudadanos, no clientes ni súbditos.

11. Creo que el trabajo de la escuela ha de ser colegiado ya que consiste en elaborar, desarrollar, evaluar y mejorar un proyecto de escuela que es de todos y todas, para todos y para todas. No hay alumno que se resista a diez profesores que estén de acuerdo. Eso exige actitudes  empáticas, solidarias y cooperativas. 

 12. Creo que la tarea de la enseñanza es intrínsecamente optimista. Es tan consustancial el optimismo a la educación como mojarse para el que va a nadar Sin optimismo podemos ser buenos domadores, pero nunca buenos educadores. La educabilidad se rompe en el momento que pensamos que el otro no puede aprender y que nosotros no podemos ayudarle a conseguirlo.

13. Creo que los alumnos y alumnas aprenden de aquellos docentes a los que aman. La profesión de la enseñanza gana autoridad por el amor  a lo que se enseña y el amor a los que se enseña. Para que haya aprendizajes significativos y relevantes es preciso que haya una disposición emocional hacia el aprendizaje.

14.Creo que el aprendizaje se produce cuando alguien quiere aprender, no cuando alguien pretende enseñar. Por eso es tan importante despertar el deseo de aprender, avivar el amor al conocimiento. El verbo aprender, como el verbo amar, no se pueden conjugar en imperativo.

15. Creo que el ejemplo es la forma más bella y más eficaz de autoridad. El ruido de lo que somos llega a los oídos de nuestros alumnos con tanta fuerza que les impide oír lo que decimos. Los alumnos y alumnas aprenden no solo de sus maestros, sino a sus maestros. 

16. Creo que la familia es un pilar fundamental de la formación. Todas las piedras que lanza sobre el tejado de la escuela, caen sobre las cabezas de sus hijos y de sus hijas. La familia es parte sustancial de la comunidad educativa y tiene el derecho y el deber de participar en el proyecto educativo. 

17. Creo que la adversidad nos puede hacer más fuertes. Con dos signos menos se puede hacer un signo más. Dos fracasos nos pueden hacer más humildes, dos errores nos pueden hacer más inteligentes, dos  problemas afrontados con valor nos pueden hacer mejores personas. No olvidemos que ninguna  herida es un destino.

18. Creo que la escuela tiene el deber de hacer autocrítica y de abrirse a las criticas con humildad y  valentía. Tiene que poner en tela de juicio sus prácticas, hacerse preguntas y responderse a ellas con rigor a través de una investigación que permita comprender y transformar la práctica en su racionalidad y en su justicia. Solo de esa forma podrá ser una institución que aprende.  La duda es un estado incómodo, la certeza es un estado intelectual ridículo. Lo que pasa es que, a veces, confundimos pereza de pensamiento con firmes convicciones.

Un nuevo curso escolar. De nuevo los encuentros, los abrazos, los esfuerzos,  De nuevo las ilusiones, los debates, los proyectos, los descubrimientos. De nuevo las mascarillas, las distancias, la ventilación , las vacunas, la formación de grupos burbuja… Quiero ofrecer a cada miembro del la comunidad escolar un lema que me ha acompañado  toda mi vida profesional: Que mi escuela sea mejor porque yo estoy trabajando (estudiando, participando, enseñando…) en ella. Feliz curso. 

23 respuestas a «Mi credo para el nuevo curso»

  1. Buenas Magister!
    Hoy ante tu Credo…. un Amén!!
    reflexionado, compartido y vivenciado.
    Es una muy buena idea empezar el curso explicitando nuestras convicciones, valores y creencias educativas. Feliz como una lombriz comparto las tuyas al 100% y por ahora no añado nada, (Hoy incluirá un wassap)
    Sólo y no es poco, intentar hacerlas mías las 18.
    Apóstol de la pedagogía, Gracias por compartir tu Credo, que es un buen resumen de tu vida,libros y enseñanza.
    Abrazos a toda la familia.

    • Querido Miguel y familia maravillosa:
      El inicio de curso es un momento importante y hermoso.
      Poner esa maquinaria en marcha es un signo de salud democrática en un país.
      Nos hemos habituado a estos milagros y no les damos importancia, pero es decisivo para avanzar que funcione la escuela.
      Y que mantenga firme el norte.
      Por eso es bueno reiterar las convicciones.
      Un gran abrazo y gracias por abrir, una vez más, los comentarios dela semana de manera tan exquisita.
      Gracias, amigo.
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  2. Querido Miguel Ángel:
    ¡Qué bonito credo!
    Y, como bien dice tu primer comentarista hoy, resume de manera muy clara muchas de las reflexiones e ideas que se recogen en tus muchos libros.
    Compartiendo los 18 creos que recoges, tiene especial significado el 17, porque siempre hay momentos adversos en el camino de la vida que nos pueden servir para crecer, aunque también observamos que hay personas que los utilizan para victimizarse y caminar por la vida culpando al mundo de sus situaciones. Y eso no es sano, ni bueno.
    Me ha encantado tu mensaje de alegría y optimismo para este nuevo curso.
    Un abrazo grande
    Mariangeles Pelaez

    • Querida Mariángeles:
      Me alegra siempre ver tu nombre porque sé que tu comentario enriquece el artículo.
      Creo (otro más) que el comienzo de curso es un buen momento de alegría y una buena ocasión para reflexionar sobre la buena dirección en la que hay que avanzar. Como digo en el texto: no hay nada más estúpido que lanzarse con la mayor eficacia en la dirección equivocada.
      Muchos besos.
      Feliz curso.
      Y gracias.
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  3. Hola Miguel Ángel “Santos”….

    La semana pasada estuviste guerrillero… Esta semana toca santero, por lo del credo… Siempre haciendo honor a tus opuestos apellidos, aunque en el pasado se produjeron guerras santas… ¡Vaya paradoja!

    De regreso a casa, espero haber cargado mis pilas con todas esas actitudes y aptitudes que requiere un docente que sepa cumplir con todos los credos que has enumerado y ofrecer lo mejor de mi a mi alumnado.

    Cumplir con los 18 credos no es tarea fácil. Como tú dices, se requieren docentes aptos y con actitudes. Me imagino que has hecho alegoría del Credo y no de los Mandamientos porque no se puede reducir sólo en dos, se han de poseer todas estas convicciones. Además de cumplir con el “Credo” hay que cumplir con los protocolos “Covid” que están más cerca de los Mandamientos porque aquí se habla de preceptos…

    Espero y deseo que los efectos de la vacuna sean duraderos y nos protejan a todos y todas. Estoy convencido que lo los alumnos y alumnas seguirán dando el “do de pecho” ante esta situación tan extraordinaria aceptando todas las medidas sanitarias de la mejor manera posible, ya lo hicieron de maravilla el curso pasado.

    También tengo confianza en que todos los miembros de las comunidades educativas sepan desarrollar sus roles ante esta situación de forma satisfactoria. También fueron ejemplares sus actuaciones.

    En fin, como te decía la semana pasada, es mi inicio de curso número 32. Y ,a pesar de ser tantos, el primer día siente uno un cosquilleo cuando entra los niños y niñas al cole como la primera vez.

    Mis mejores deseos para el curso 2021/22 para todas las comunidades educativas…

    Un abrazo Santos 😉 y saludos para los habituales de esta columna…

    • Querido Juan Carlos:
      El comentario te retrata. Es muy significativo lo del cosquilleo, después de 31 años de trabajo.
      Los años te están enriqueciendo y no agotando. Es una buena señal. A medida que van cargándose de años, algunos se hacen más pesimistas, más vagos, más cínicos, más torpes, más orgullosos, más egoístas… Otros, como es tu caso, se van haciendo más sabios, más humildes, más optimistas, más trabajadores, más nobles, más generosos…
      La vida es una obra de teatro que no admite ensayos.
      Que tengas un curso feliz. Sé que tus alumnos y alumnas lo van a tener porque les ha tocado la suerte de tenerte como profesor.
      Un abrazo.
      Y gracias por el estupendo e ingenioso comentario.
      MÁS

  4. Querido Miguel Ángel:
    Me parecen tus 18 apartados todo un programa a tener en cuenta durante el curso escolar. Nada que añadir. Cierto que la educación adecuada es la que hará una sociedad más feliz y la que la liberará de las lacras que padece. No se trata de imponer sino de aceptar las diferencias. Cómo bien dices, las diferencias enriquecen y hermosean tanto a la naturaleza como a los seres humanos.
    Lástima que este artículo no se ponga como lectura previa a todo el profesorado antes de comenzar el curso.
    Yo intentaré enviarlo a los profesores de mis dos nietos.
    Un abrazo y saludos a todos.

    • Querido amigo Joaquín:
      Gracias por la lectura, por el comentario y por la difusión que prometes hacer del artículo (a los profesores de tus nietos).Gracias.
      No sé si lo tendrían que leer todos los profesores. Lo que sí vendría bien es que escribieran el suyo. Porque escribir ayuda a pensar y a hacer explícitas muchas teorías que están actuando de forma eficaz aunque no explícita.
      Todos tenemos teoría. Cuando un profesor dice “déjame de teorías” está defendiendo una teoría muy peligrosa. No hay nada más práctico que una buena teoría.
      Un abrazo.
      MÁS

  5. Querido Maestro:
    Hoy entre el agua del Atlántico, la brisa marina, la energía positiva del sol y su experimentado credo, me siento con las suficientes fuerzas de escribir estás palabras.
    Como dice, hay que celebrar el inicio del curso escolar con todos los honores que se merece, algo que en la vida de nuestros hijos o nietos va a ser su primordial referente de vida.
    Yo ya me he interesado en saber quién será el profesor de uno de mis pequeños, para presentarle todo mi apoyo en el nuevo curso que comienza.
    La familia tiene que estar al servicio de la escuela.
    Porque en esa institución se formarán las futuras buenas personas que habitarán el mundo.
    Comulgo con el punto 17 de su credo y espero el milagro de que todo tenga solución por muy doloroso que parezca.
    Nunca pierdo la esperanza ni la fe, en su credo, de que las batallas, las luchas, el trabajo, tienen bonitas recompensas.
    Desearles a todos los compañeros de profesión, que tengan un excelente año escolar y que sean muy felices.
    Y a los alumnos que disfruten y amen la experiencia.
    Sin más me despido frente al mar, mi gran compañero de viaje.
    Saludos y besos para todos.
    Que la semana os sea leve.

    • Querida Loly:
      Como vivo frente al mar, puedo entender tu emoción.
      No me sorprende que a una luchadora le llame la atención el apartado 17.
      Sí, ojalá tengamos un feliz curso escolar.
      En él se fragua el progreso de la sociedad y de las personas.
      Buen curso “para tus pequeños”.
      Besos y grtacias.
      MÁS

  6. Un placer leerte Miguel Ángel Santos Guerra. Me gustaría contactarte para un proyecto que vengo realizando hace un par de años en educación. Quisiera poder disfrutarte con mis colegas docentes. Te dejo mi correo, Saludos!

    scotoka@gmail.com

    • Querida Karen:
      Aunque ya te he escrito, no quiero dejar de agradecerte públicamente la lectura del artículo y el comentario que has enviado.
      A ver si fragua tu proyecto.
      Besos.
      MÁS

  7. Estimado Miguel Ángel :
    Le cuento que estoy terminando del leer su libro “Un ramo de flores : para los maestros del mundo” ¡Qué lindo homenaje!.
    Analizando su credo, recuerdo a nuestro gran pedagogo Latinoamericano Paulo Freire, quién en su libro ,“Cartas para quién pretende enseñar”, me decía que los educadores no podemos dejar de ser optimistas, vivir con alegría y valentía. Me invitaba a formarme como una docente progresista, humilde, tolerante, segura y paciente.
    ¡Gracias por sus publicaciones en el Blog, siempre me llevan a ampliar miradas!
    Saludos.
    Fabiana.

    • Querida Fabiana:
      Muchísimas gracias por tu comentario, tan emocionante.
      Te quiero contar que el 19 de septiembre se conmemora el centésimo aniversario del nacimiento de Paulo Freire. Se va a publicar un libro que se titula Cien cartas a Paulo Freire de quienes pretendemos enseñar. He tenido el honor de escribir el prólogo para esa obra. Prólogo que se titula Diez por diez, cien. Sementeras y cosechas de la educación liberadora. Hago referencia en el título, como supondrás, al libro al que haces referencia.
      Gracias por leer mi libro. No existe un libro si no hay unos ojos que quieran leerlo.
      Muchos besos.
      MÁS

  8. Querido maestro:

    Pasitos, pasos con firmeza, titubeantes, lentos, prestos, dando saltos e incluso algún que otro tacón… Tras el silente período vacacional pero con el recuerdo de lo transcurrido, nos adentramos en una nueva aventura. Como bien señalas en tu artículo, un reto que debe comenzar como una fiesta. No podemos olvidar que, muy a nuestro pesar, existen lugares en el mundo donde ir a la escuela es todo un lujo que no pueden permitirse.

    No obstante, unida a tus buenos deseos, ¿qué necesitamos para nuestra fiesta?

    En primer lugar, para toda celebración es necesario un espacio adecuado para ella. Un lugar que invite a reunirse, a despertar ilusiones, al movimiento corporal, al descanso necesario, al asombro, a la creatividad, a la curiosidad…

    En segundo lugar, “anfitriones” vocacionales que colmen el ambiente de energía, buenos deseos y alimentos para nutrir el corazón y el intelecto. Señala Javier Cebreiros -doctor en comunicación- que ser es la clave para comunicar bien. No podemos transmitir aquello que no somos. A veces, “puedes estar” (…) pero, bueno, es necesario Ser.

    Además, un repertorio musical variado que provoque las emociones de cada pequeño, haciéndolo capaz de interpretar las diferentes melodías vitales que le acontezcan.

    Como afirma Angélica Sátiro -filósofa y pedagoga-, cada niño que nace es una oportunidad para reinventar el mundo. Ser creativos y escuchar más a los pequeños es fundamental. Tienen mucho que decir y que hacer.

    Y, por supuesto, como en toda celebración, invitar al buen ánimo y al movimiento. La doctora Marian Rojas Estapé -psiquiatra- nos invita en su libro “Encuentra tu persona vitamina” a convertirnos en las personas vitaminas de nuestro entorno y menciona la empatía como un instrumento esencial para ello. Todas y cada una de las emociones humanas nos ponen, de algún u otro modo, en marcha. Procuremos, cada uno dentro de sus posibilidades, despertar el mayor número de emociones agradables que conecten numerosos y auténticos aprendizajes.

    Luces, buena música, una agradable compañía y que todo comience con la alegría que conduzca a todo ser humano a construir su mejor versión.

    ¡Mil sonrisas!

    Un abrazo para ti y tu preciosa familia de los cuatro.

    • Querida tu maestro, soy tu amigo.Porque todo lo aprendemos entre todos.
      Gracias por tu precioso artículo que no solo invita a la Fiesta del Curso Nuevo sino que precisa las condiciones que son necesarias para esa celebración.
      Me< ha parecido hermosa y certera tu propuesta. Y, sobre todo, la distinción que haces entre SER y ESTAR.
      Muchos besos 3 para 4.
      MÁS

  9. Estimado Maestro
    Es impresionante y emocionante leer cada punto del credo y concordar con cada una de sus palabras.
    La pasión por nuestra profesión nos ha llevado a tener en estos momentos de nuestra carrera profesional un rol invisible para niños y niñas, pero indirectamente entregamos día a día lo mejor de nosotras para que nuestros colegas tengas herramientas, se desarrollen y hagan crecer sus comunidades educativas.
    agradeceríamos una comunicación más estrecha con usted, para que las sumas de las partes sea siempre más que dos.
    Desde donde la estrella Polar no se vé…
    desde la tierra de Gabriela Mistral
    Un saludos afectuso
    Ana Castro Olave
    Verónica Zamorano Gómez
    (alumnas del diplomado)

    ana.castro@mineduc.cl
    veronica.zamorano@mineduc.cl

    • Queridas Ana y Verónica:
      Muchas gracias por vuestro hermoso comentario y por vuestra invitación a incrementar nuestro contacto.
      Estaré encantado.
      Esta es una tarea que no se puede vivir plenamente sin pasión.
      Que vuestras ilusiones de hoy crezcan y se enriquezcan cada día.
      Besos.
      MÁS

  10. Hola mi querido Dr. Miguel Ángel

    Para mí, el Creo más hermoso es el número 4, ya que esta profesión en definitiva, es la más hermosa y retomo de su texto “No hay tarea más importante, más difícil y más hermosa que la enseñanza porque consiste en trabajar con la mente y el corazón de las personas”

    Solo los que nos dedicamos a la enseñanza, entendemos estas palabras, las satisfacciones, alegrías y tristezas, que compartimos con nuestros alumnos, que muchas veces, no se quedan en el salón de clases, si no, que nos acompañan hasta nuestras casas, a veces no nos dejan dormir y otras veces lloramos de impotencia, que nos obliga a planear lo que vamos hacer por nuestros alumnos, que va más allá de lo pedagógico, si no, de alegrar su alma, sus días en la escuela o algunas veces en sus casas. El amar la docencia nos lleva hacer, posible lo imposible, solo el amor logra eso. Y usted es un claro ejemplo.

    Un fuerte abrazo mi querido Dr. Miguel Ángel, desde mi México lindo y querido.

    • Mi querida Jimena:
      Qué hermoso comentario, surgido no solo de la cabeza y de la razón. Tú hablas también desde el corazón.
      La educación es una tarea que se basa en la comunicación y la comunicación que salva es el amor.
      Gracias por escribir desde tan lejos, desde tan cerca.
      Besos.
      MÁS

  11. Buena tarde, mi querido Dr.

    El “Creo” más hermoso, para mi, es el número 4, No hay profesión más linda y gratificante que la docencia y retomo parte de su texto “No hay tarea más importante, más difícil y más hermosa que la enseñanza porque consiste en trabajar con la mente y el corazón de las personas” ya que no solo impartimos aprendizajes, compartimos todo aquello que viven nuestros alumnos: alegrías, triunfos, tristezas, que en muchos de los casos, no se quedan solo en el salón de clases, si no, que nos acompañan a nuestras casas, nos preocupan y nos ocupan, nos hacen llorar de impotencia, idear planes (no pedagógicos) para ayudarlos a nuestras posibilidades. Y solo eso, lo hace el amor a nuestro trabajo, a nuestros alumnos, porque, el que ellos estén bien no solo garantiza un mejor aprendizaje, si no, alumnos un poco más felices, por lo menos en la escuela, lugar que refugio para muchos de ellos es un refugio de todo lo que viven en sus casas.

    Un fuerte abrazo mi querido Dr. Miguel Ángel desde México lindo y querido

  12. Hola… Gracias por compartir estos credos, saludos desde Paraguay. Mi apreciación del credo 14, hacia la motivación. “Es que el motivo por el cual un individuo pretende entender una realidad se hace posible cuando esté ve su nombre impresionado en aquel conocimiento, es decir, se siente identificado o persuadido por esas ideas o lecciones.”
    Confirmen si está correcta la apreciación o me olvidó de algo. Chau.

    • Estimado José Antonio:
      Pues sí, es una buena forma de expresar el contenido de lo que he querido decir en el punto 14 del credo. Si el contenido de lo que se aprende tiene que ver con los intereses, con las necesidades, con las preocupaciones o con la vida del que aprende, será más fácil que se produzca un aprendizaje relevante y significativo.
      Hacen falta más cosas , claro, pero lo que dices es una condición necesaria.
      ¿Qué más hace falta? Pues que el conocimiento tenga una lógica interna, ana lógica externa para que case con lo que el aprendiz ya sabe, una disposición emocional hacia el aprendizaje…
      Un gran abrazo y gracias por participar.
      MÁS

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