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Aprendices de periodistas

7 Dic

 

Acudí a la ciudad de Burgos para impartir en  la Fundación Cajacírculo una conferencia en el Teaming Day, un proyecto educativo de esta Fundación y de ASIRE Educación. Un proyecto destinado a familias, profesorado y alumnado que desean formar parte de un equipo activo y diferente. Su objetivo es “crear un espacio de conocimiento, reflexión, debate e intercambio de experiencias en torno a las cuestiones más candentes de la educación. ASIRE es una Asociación de profesionales de la educación y  de padres que realiza proyectos de innovación educativa e investigaciones para un desarrollo global. Dicen que su apuesta “es una educación integral que permita a los alumnos crecer de forma adecuada y feliz potenciando cada una de sus cualidades”.

Da gusto encontrarse por la geografía del mundo con personas y grupos que quieren ir un poco más allá de donde habitualmente se llega. Con pocos medios, con mucho trabajo, con gran ilusión. Cada día compruebo que hay muchas personas que empujan el mundo hacia un futuro mejor.

No puedo centrarme en todas las experiencias que viví ese día: café con los docentes de la Facultad de Educación, encuentro con un grupo de futuras maestras de Infantil, contacto con grupos de alumnos y alumnas con alguna discapacidad que participan en proyectos de aprendizaje compartido… Voy a dedicar el artículo a la grabación de un programa de radio que siete esforzados adolescentes llevaron a cabo guiados por dos profesores del Colegio Saldaña.

En una sala de la Fundación Cajacírculo se montó el improvisado estudio de grabación de Radio Big Bang. Cables, micrófonos, auriculares, papeles con guiones para la entrevista y la tensión propia del momento… ¿Cómo saldrá todo?

Pruebas de sonido, revisión de los últimos detalles, leves carraspeos, miradas furtivas, sonrisas nerviosas, preguntas y respuestas de última comprobación… Y, adelante.

Los siete adolescentes de primero de Bachillerato, tres chicas (Ángela, Paula, Patricia) y cuatro chicos (Álvaro, Alejandro, Javier y Daniel),  comienzan la entrevista con una presentación que demuestra que han trabajado a conciencia. Ya quisiera yo que muchos adultos que me han presentado en cursos, seminarios, entrevistas y conferencias se lo hubieran currado como ellos.

Agradecí el tiempo que me dedicaban, les felicité por su actividad, por cómo la habían preparado  y les dije que en su papel de entrevistadores y de periodistas en ciernes tenían la misión de ser buscadores de la verdad. Y que luego tenían la responsabilidad de difundirla. A veces, les dije, contar lo que sucede literalmente puede ser una perfecta mentira. Les conté la historia de un obispo inglés que iba a realizar un viaje pastoral a Manhattan. Sus asesores le dijeron que tuviera cuidado con los periodistas, ya que había un clima muy sensacionalista hacia su viaje. A la tradicional prudencia eclesiástica añadió el obispo un poco más de prudencia. Al llegar al aeropuerto  le llevaron a la sala de autoridades. Empezó la entrevista. A la media hora uno de los periodistas le preguntó por la opinión que le merecía la red de burdeles del sur de Manhattan. El obispo, extremadamente cauto, dijo: Ah, ¿es que hay burdeles en el sur de Manhattan? Al día siguiente compraron la prensa y vieron en la primera página de un periódico una foto en primer plano del obispo, acompañada de este titular: “Primera pregunta del obispo al llegar al aeropuerto: ¿Hay burdeles en el sur de Manhattan?”. Era su primera pregunta. Estaba grabada. Cualquiera lo podía comprobar.

Luego vinieron las preguntas. El contenido de las cuestiones, la secuencia de las mismas, la formulación precisa, la entonación correcta pusieron de manifiesto, de forma indudable,  con cuánta seriedad y dedicación  habían preparado el programa.

Escuchaban con atención, casi con asombro. Allí estaba un señor mayor, al que no conocían, que contestaba a sus preguntas de forma improvisada y sincera. Se creó un clima  intenso y afectuoso.

Me hubiera gustado hablar con ellos y con ellas mucho tiempo, pasar de ser el entrevistado a ser el entrevistador. Me hubiera gustado saber cómo vivían en el Colegio, con qué  ilusiones iban cada día a las aulas. Me hubiera gustado explorar sus opiniones sobre la vida, el estudio, el futuro, las amistades, el ocio…

Esta experiencia no se puede entender sin los dos profesores (Juan y Vicky) que estaban allí con ellos, “perdiendo” la tarde, guiando el proyecto, haciendo realidad las ilusiones, dándoles protagonismo, acompañándoles en su aventura radiofónica, en una comunicación visiblemente cercana y afectuosa. Es decir, auténticamente educativa.

Qué hermosa experiencia Radio Big Bang (no creo equivocarme si digo que el nombre ha sido fruto de la iniciativa de los estudiantes). Qué magnífica forma de enseñar y aprender. De explorar, de hacer preguntas, de hablar, de escuchar,  de enfrentarse a pequeños retos..

¿Y qué quiso saber ese grupo de jóvenes de ese profesor universitario que tenía delante y que, al parecer, según les habían dicho y habían leído, llevaba la mochila de la vida cargada de libros?

Tengo delante el guión que les he pedido para escribir este artículo. Entre paréntesis, después de la presentación, con cierta gracia, escriben: (Probablemente aquí él salude). Pues claro, así fue.

Pues bien, me preguntaron por mi vida de estudiante. Pocas veces se explora en esta faceta de los entrevistados, se suele ir a la parte más visible, más conocida, más relevante. Por eso dicen que van a hacer una pregunta poco ortodoxa. Ellos, que se consideran “expertos en ser alumnos”, después de 13 años de escolaridad (dicen que trece años en cualquier profesión supone una larga experiencia), preguntan: ¿Cómo era el Miguel Ángel alumno, más o menos a nuestra edad?

Se quejan de algo evidente y doloroso. Dicen: “todo nos viene impuesto y pautado (por el gobierno, las administraciones autonómicas, el profesorado…)”. Han dado con una de mis obsesiones. La del protagonismo del que aprende. Y con otra no menos importante: “Todos debemos saber lo mismo, en el mismo momento y de la misma manera”: la  importancia de atender la diversidad.

Me informan de que en este curso han comenzado a trabajar en un programa promovido por el Parlamento Europeo  llamado Escuelas Embajadoras. Su cometido es conocer y difundir el trabajo de las instituciones europeas en nuestro entorno. Me hablan de las medidas contra el abandono escolar y me preguntan por las estrategias que considero necesarias para evitarlo o, al menos, reducirlo.

Luego abordan uno de los temas que me ha ocupado más tiempo y que ha dado origen a 12 de mis 77 libros: la evaluación educativa. Lo expresan con una precisión y una elegancia reseñables: “Nosotros nos sentimos queridos por nuestros profesores pero, al terminar el trimestre, necesariamente tiene que haber una calificación numérica. Ni nosotros somos un número ni nuestros profesores  son metros que nos tienen que medir de forma exacta. ¿Qué tendría que cambiar en la escuela para evitar esa presión de la calificación?

Se interesan luego por los puntos fuertes de nuestro sistema educativo, denunciando al paso una peligrosa tendencia a la autocrítica destructiva. Saben bien que existe una tendencia que nos lleva a pensar que solo se ve el arco iris sobre el tejado del vecino. Y luego me interpelan sobre los retos a los que tendrá que enfrentarse la escuela en el futuro. Como puede comprobar el lector o la lectora, un buen guión para un pequeño grupo de aprendices de periodistas.

Terminan recordando que tengo que impartir  a renglón seguido una conferencia a muchos docentes en la misma sede de la Fundación. Y dicen que ellos necesitan que alguien les diga a sus profesores cómo pueden mejorar su tarea. Me hubiera gustado preguntarles: ¿Qué queréis que les diga? ¡Estoy seguro de que, con sus respuestas, hubiera elaborado un guión para la conferencia mejor que el que yo había preparado!

25 thoughts on “Aprendices de periodistas

  1. Gracias Miguel Ángel, ha sido un honor poder compartir contigo tu experiencia, generosidad y calidad. El Teamingday fue un éxito, con más 300 inscripciones y estoy segura de que los alumnos tanto del colegio como de la facultad no te olvidarán fácilmente.

    Un abrazo

    • Querida Sonia:
      NO SÉ POR QUÉ MOTIVO MI COMENTARIO SE FUE AL ARTÍCULO ANTERIOR:
      TE DECÍA LO SIGUIENTE:

      Fue un día hermoso e intenso. Inolvidable para mí.
      Disfruté con todas las actividades.
      Espero que los chicos lean el artículo y me cuenten.
      Besos y gracias.
      Todo fue posible gracias a ti.
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      Responder

    • Querida Sonia:
      Como habrás podido ver, si has leído los comentarios, alguna persona quiere escuchar la entrevista. ¿Podrías decirles a los chicos o a los docentes del Saldaña cómo podrían conseguirlo?
      Besos y gracias.
      MÁS

    • Gracias, Sonia, por el contacto que me brindas para que comunique a los lectores/as del blog la forma de acceder a Radio Big Bang.
      La reproduzco: https://radiobigbang.weebly.com/#
      ESPERO QUE SEA ÚTIL.
      SALUDOS Y GRACIAS.

      La entrevista no está colgada todavía. Dicen que tengamos paciencia, que están preparando nuevos contenidos. He escuchado algunos programas y son estupendos. Enhorabuena, chicos y chicas del Saldaña.

  2. A los alumnos, al contrario que al obispo, no les importa ser críticos y no se cortan a la hora de preguntar. Cómo bien dices usaron su libertad para interrogante, pero seguro que con rigor, responsabilidad y respeto. Cuánto echo en falta esas premisas en los periodistas profesionales que son reos de sus empresas editoriales.

    Buen finde.

    • Querido Juan Carlos:
      Acabo de leer un libro titulado ¿PARA QUÉ SERVIMOS LOS PERIODISTAS? Sería mejor haber titulado ¿PARA QUÉ DEBERÍAMOS SERVIR LOS PERIODISTAS?
      Qué decir de la prensa del corazón, de la prensa amarilla o de la prensa que tú hablas que no está al servicio de la verdad sino al de sus empresas editoriales?
      Basta ver cada mañana los titulares de cada periódico sobre las mismas noticias.
      ¡Estos chicos fueron ejemplares!
      Me regalaron una bonita experiencia.
      Un gran abrazo desde Doñana, donde estoy disfrutando de unos días primaverales.
      Y gracias por estar ahí.

  3. De entre las múltiples formas de aprender y las no menos variadas formas de enseñar, creo que he sido participe de una de las más hermosas a través de la experiencia que ha supuesto compartir unos breves minutos de radio con un gran maestro. Muchísimas gracias.

    • Querido Juan:
      No conozco tu apellido pero el texto me lleva al especialista de los cables, de los micrófonos, del sonido…y de la magnífica experiencia de esa tarde.
      Esas realidades solo salen de las mnanos, de la mente y del corazón de un verdadero educador.
      Gracias por todo y enhorabuena por la tarea.
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    • Estimado Juan:
      Imagino que los siete “periodistas” habrán leído el artículo.
      Me gustaría que me contaran cuál fue su vivencia del programa. No solo por los contenidos que plantearon sino en cuanto las sensaciones que tuvieron.
      La conferencia comenzaba inmediatamente y no tuve tiempo de hablar con ellos y con ellas.
      Un gran abrazo.
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  4. Querido Maestro!
    Resultan magníficas y aleccionadoras todas las msgnificas experiencias que llegan a su vida y esta última que nos cuenta nos aclara cuánto de significativo son las verdades en todas las relaciones humanas y en todas las profesiones ya sean educadores o periodistas.
    Hoy tengo una gran noticia que contar sobre mi situación de salud y de cómo un mal diagnóstico te puede amargar una vida.
    Hace 10 años se me diagnosticó una rara enfermedad y gracias a unas pruebas genéticas que he pedido que me hagan por el miedo a que mis hijos y nietos la padecieran, he podido comprobar que no padezco la enfermedad.
    Cuanto sufrimiento se me hubiera ahorrado si las cosas se hacen con pruebas tan sencillas como esas.
    Pero como bien dice muchas veces de mí, el sufrimiento me ha hecho valiente y en otro sentido mejor persona y la adversidad verme más cerca de amar al prójimo.
    Estoy contenta porque con mi esfuerzo y mi lucha por salir adelante me he quitado una grave enfermedad de encima.
    Es una muy buena noticia para mi y como tal la quería compartir con mis amigos.
    ¡Perdón por mi atrevimiento !
    Las noticias buenas viniendo cuando menos te la esperas.
    ¡Abrazos para todos!
    Sin más me despido con un gran agradecimiento a la vida.

    • Querida Loly:
      Magnífica noticia. Para celebrar con quienes te quieren.
      La adversidad te hace fuerte si sabes afrontarla, como es tu caso.
      También hay que daber disfrutar con las noticias felices.
      Enhorabuena.
      Saludos cordiales.
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  5. Interesante experiencia. Me ha gustado porque es una forma magnífica de los jóvenes aprendan a hablar. Los profesores hablamos mucho y lo preguntamos todo por escrito. Les pedimos que hagan trabajos escritos. Se cultiva poco el saber hablar en público, saber contar, saber preguntar…
    En una radio hay que saber hablar. Y hay otras cosas: los alumnos/as aprender a tener iniciativa, a tener responsabilidad y a a afrontar retos.
    Enhorabuena a esos profesores, a los alumnos y alumnas de la experiencia y a ti por contarla.
    Un saludo.

    • Querida Mariví:
      Me remito a un artículo anterior que titulé SABER CONTAR.
      Es cierto lo que dices. En un artículo titulado 20 paradojas de la evaluación en la Universidad española digo, en una de ellas, que “los profesores lo explicamos todo verbalmente y lo preguntamos todo casi siempre por escrito”.
      La experiencia de la radio Big Bang me parece extraordinaria. Yo vi cómo actuaban a esos chicos y estas chicas. Con seriedad, aplomo, orden, respeto, atención, soltura, responsabilidad… Todo eso se forma, no es innato.
      Gracias por leerme y por escribir en este blog.
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  6. No sé si puede escuchar esa entrevista.
    Me gustaría saber las respuestas ya que en artículo solo se hace referencia a las preguntas.
    Los temas que han propuesto los chicos me han parecido muy interesantes.
    Muchas gracias.

    • Querido José Antonio:
      Voy a buscar esa radio en cualquier buscador. Si consigo localizada, te aviso por este medio. Y si no, les preguntaré a los docentes o a los alumnos y alumnas del Colegio Saldaña.
      Yo también voy a escuchar otros programas.
      Un cordial saludo y gracias por tu interés.
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  7. ¿Qué espacios existen para que los alumnos expresen sus sentimientos, sus ideas, sus propuestas?
    El sistema educativo lo hace todo PARA los alumnos pero SIN los alumnos. Por eso me ha parecido estupenda la experiencia de Radio Big Bang.
    Decimos que aprendizaje de los alumnos es la finalidad de la escuela, pero ellos cuentan poco a la hora de definir el modo de conseguirlo.
    No intervienen ni el establecimiento de contenidos, no de metodologías, ni de evaluaciones, ni de normas de convivencia…
    Si hubiera más participación de los alumnos, si tuvieran más protagonismo, todo iría mejor.
    Un cordial saludo y gracias por el artículo y los comentarios de quienes han escrito.

    • Querida Elena:
      Los frutos de la participación son evidentes y están más que acreditados:
      – aumenta la motivación
      – implica en la actividad
      – permite el ejercicio de la responsabilidad
      – ejercita en la iniciativa
      – compromete a los participantes
      – es coherente con la formación

      Con tal de se eviten lo que llamo “falacias” de la participación y que solo enuncio:

      – la participación regalada (no es un regalo, es un derecho y un deber)
      – la participación aplazada
      – la participación recortada
      – la participación condicionada
      – la participación trucada
      – la participación formalizada
      – la participación feminizada.

      Comprenderás que no es momento de comentar todas estas ideas que he desarrollado en mis libros Arte y parte (Homo Sapiens), El árbol dela democracia (Profediçoes), Aprender a convivir en la escuela (Akal), Escuelas para la democracia (Wolters Kluwer), El crisol de la participación (Aljibe)…

      Besos y gracias.

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      • Querida Sonia:
        Muchas gracias a los profes y a ti.
        La escucharé.
        Saludos.
        PD: Me escribió Ana Sancho. Me dice que fue a la conferencia. Llegó pronto para saludarme pero yo estaba con la entrevista y al final tuvo que irse con prisa.
        Me hubiera gustado saber cómo va su proyecto.

  8. Miguel Angel, en mi imaginación siempre te veo joven y no solo porque físicamente lo estés sino porque creo que solo envejece el que ha renunciado a cualquier objetivo en la vida. Con tantas experiencias y proyectos todo es vida para ti y para los que te seguimos.
    Excelente la experiencia radiofónica con esos muchachos/as.

    Loly, en tus comentarios llenos de sentimiento y corazón, que siempre leo, se veían graves problemas de salud. Me alegro por esas buenas noticias referentes a tu salud.

    Esta semana me hago presente tarde, pero, bueno, como se suele decir, mejor es tarde que nunca. Mi aportación es decir que os leo a todos y que de todos aprendo. Gracias.
    Saludos a todos, en especial para ti, Miguel Ángel.

    • Querido Joaquín:
      Siempre te echo de menos y siempre me alegro de ver tus comentarios.
      Tú me ves así porque me miras con ojos de amigo. Ya sabes que yo digo que un amigo es una persona que, a pesar de conocerte muy bien, muy bien, te sigue queriendo.
      La verdad es que viajar te permite entrar en contacto con personas y experiencias admirables.
      Esperaba que los siete estudiantes hicieran algún comentario en el blog sobre la perspectiva desde la que vivieron la experiencia. Desde luego que la iniciativa de la radio es formidable y que la entrevista resultó estupenda tanto en contenido como en forma.
      Me alegra que te sumes a la satisfacción por el nuevo diagnóstico de Loly. Es puro corazón.
      No importa el momento de la participación. Importa la participación.
      Un gran abrazo, querido amigo.
      MÁS

      PD: Todos los que piden diálogo para resolver el problema catalán, cuando el diálogo se produce, se echan las manos a la cabeza.
      ¿Quién nos entiende?

  9. Leído el artículo, escuchada tu conferencia, paseado por “La buhardilla curiosa” y viajado a la velocidad de la luz con “Anatomía para mejillones”, comprobando lo poquita cosa que somos en el inmenso Universo.

    Todo muy bien. Pero no consigue apartar de mi cabeza los temas que la ocupan, los temas que llevo rumiando ya más de una semana. Tanto tratar con las vacas, algo se me ha pegado.

    He releído bien despacito, como para aprendérmelo de memoria, “¿Cuántos amigos tienes?“ (2005), “!¡Qué va, si es mi amigo!” (2007), “¿Pesa, eh?” (2011),” Cuatro amigos” (2016) y “Familia y amigos” (2019).

    Creo que no descubro nada si digo que yo soy un sentimental. Y hay cuestiones o conceptos que por más que tratemos de entenderlos y explicarlos con la razón, con la lógica, no conseguimos, no sentimos que los abarquemos en su totalidad.

    Creo que fue hoy cuando escuché lo que dice uno de nuestros deportistas de élite (no sé quién): Expresar nuestros sentimientos nos hace más fuertes.

    No sé. Yo sigo teniendo la sensación de que me quedo en pelotas y totalmente vulnerable a quien quiera hacerme daño.

    El imperativo no funciona, no de verdad, pero sed indulgentes con las sanas intenciones de una humilde reflexión.

    (Siempre que vamos al médico deseamos que acierte en el diagnóstico, aunque a veces es bueno que se hayan equivocado, viéndolo a posteriori claro).

    Un abrazo para todo el mundo que por aquí ande).

    • Querido José Antonio:
      Ya me iba a acostar cuando he leído tu comentario. Y qué comentario.
      Leer cinco artículos despacito para escribir unas líneas es mucha tarea.
      Y, además, el artículo de la semana. Y escuchar una conferencia y…
      Claro que eres un sentimental. Y también un intelectual.
      Dices cosas de gran interés, desde mi perspectiva.
      No es un desdoro ser vulnerable. Es una consecuencia de la sinceridad.
      Cuando abres tu corazón, pueden entrar muchas cosas… Y algunas te pueden hacer daño.
      Hay algo enigmático en la última parte de tu comentario.
      No quiero aventurarme con suposiciones.
      Un gran abrazo.
      Y gracias por escribir ASÍ.
      MÁS

    • Muchas gracias por tus generosas palabras.
      Feliz día de Reyes.
      Y, si eres docente, disfruta de tu hermosa tarea.
      Un abrazo.
      MÁS

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