Espacios Ciber-Oníricos

28 Mar

El Chaman del fin del mundo

Debo señalar ante todo que lo que acabo de llamar “espacio ciber-onírico” se refiere a un concepto que es de nuestra personal intuición. Ahora, el lector juzgará por sí mismo el fundamento lógico de tal noción, y por sí mismo decidirá en consecuencia si es o no es oportuno servirse de dicho concepto para tratar de explicar de manera más adecuada determinados fenómenos que se dan cuando dormimos.
Está primero la razón del nombre que se da a la noción o concepto. Por “ciber”debe entenderse lo mismo que se entiende cuando se emplea ese sintagma en palabras como “cibernética”, o “cibernauta”, etc. El término griego clásico kubernetés significa “timonel”, y alude al que está a cargo del timón o gobernalle de una nave en el mar. En cierto sentido, pues, un cibernetés es un guía, pues todo timonel ejecuta o trata de ejecutar la correcta guía del navío que pilota. Los otros términos usados para designar el concepto que pasaré a explicar, no es preciso que se aclaren, pues son de sobras conocidos de todo lector. Pues bien: un soñador, una persona normal que se ponga a ello, con no demasiado esfuerzo es capaz de convertirse en “piloto” de sus propios sueños. A través de eso que llaman “sueños lúcidos”. Si lo hace, se capacita para “navegar” por ese espacio que acabamos de nombrar ahí arriba.
Cuando dormimos y soñamos, esto es, en el proceso mismo de los fenómenos oníricos, ocurre a veces un fenómeno curioso: soñamos con otras personas, con las que en la vida de vigilia tenemos contacto por causas y asuntos diversos, y lo que en nuestro sueño a veces ocurre resulta ser algo que teniendo su lógica, esto es, algo que se desarrolla en el sueño sin carga alguna de surrealismo, o de tintes absurdos o fuera de razón, sin embargo al ser recordado cuando despertamos queda como en una especie de “limbo sin sentido”. Pongo un ejemplo: ¿qué significa que una persona con quien estamos desarrollando una actividad continuada y constante de tal o cual cuestión sueñe de pronto con uno y reciba una especie de aviso o información que no ha pedido? Ha sido el caso de un sueño de Alvaro Marinetto, que se referirá más adelante, en el apartado dedicado a sueños recogidos y anotados para su explicación e interpretación.
Me comentó Alvaro en un momento dado que había tratado de “entrar en mi soñar” haciéndome una pregunta referente a cosas que le importaban, y aunque solemos comunicarnos por email, no quería esperar ni al día siguiente ni al correo electrónico, y se confiaba a la pregunta que me hacía en el sueño. Y, (seguía el comentario de A. Marinetto ), fue el caso que de hecho soñó con algo que le valía como respuesta, y que le decía yo. No me sorprendió el caso, aun cuando debo reconocer que no se trata de un tipo de cosa frecuente.
Llegados aquí debo aclarar algunas cosas. La primera y principal, que cuento con el permiso expreso de Alvaro Marinetto para referirme a sus sueños, los que él me ha contado y consultado. La segunda, que llegado el caso, y si el propio Alvaro no me muestra de una manera u otra rechazo de lo que sigue, se podría incluso dar en este blog el correo del propio A. Marinetto. Y la última de momento es que esto que hoy presentamos como entrada en este foro de La Opinión de Málaga, será algo así como el capítulo uno de otras entradas semejantes en el tema, es decir, dedicadas a los sueños, a su mundo, a lo que de eso hemos podido llegar a saber y entrever. Todo ello, como es lógico, con la prudencia que el caso y tema requieren, y por supuesto con la bibliografía y las fuentes de que nos servimos. Pero sepa esto todo lector: la dedicación que al mundo de los sueños viene un servidor practicando, de lejos viene. Y la he podido apuntalar con fiables conocimientos, como se verá cada vez que se estime oportuno. De cualquier modo, abiertas quedan las puertas a los lectores, si desean consultar, preguntar, criticar o corroborar algo de lo que aquí se diga.
En suma: que este blog, como ya se indicó en su inicio, no sólo abordará cosas del lenguaje y las palabras. También entrará en el mundo de la creatividad literaria. Y en el de los sueños. Y en ciertas reflexiones sobre temas científicos, a niveles estrictamente divulgativos, únicos que están a mi alcance. Gracias.

2 thoughts on “Espacios Ciber-Oníricos

  1. Una estupenda iniciativa, Manuel. No siempre recuerdo mis sueños, pero cuando lo hago, caigo en la cuenta de que son un memorandum de las cosas que me han pasado a lo largo del día, poniendo el acento en aquellas que más me han impresionado. Creo que los sueños organizan nuestras realidades, dándoles el orden lógico de nuestras propias obsesiones y su formato absurdo es, no obstante, del todo explicable, a poco que nos pongamos a interpretarlo. Freud no se equivocó en concluir que la interpretación de los sueños nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y aplicar esta interpretación como medida terapéutica que sirve, además, para descifrar enigmas. Hitchcock, que era muy freudiano, aplicó este método de psicoanálisis a aquella magnífica película suya, “Recuerda”, ¿Recuerdas?
    Un beso.
    Lola.

  2. Gracias, Lola. Tienes mucha razón en lo que dices, y además espero que cuando entre en juego Álvaro Marinetto, que participará en las entradas apostando su propio correo para que los interesados puedan contactar con él y de ese modo constatar la realidad, o parte de ella, de los logros que con el control de los sueños hemos ido construyendo a lo largo de meses el propio Alvaro, Noemí, y yo mismo. Y en cuanto a Freud es muy curioso que su libro se titule como el del griego Artemidoro de Éfeso ( o de Daldis), “La interpretación de los sueños”. De todo iremos viendo cosas en esas entradas, que espero tengan interés y que, desde luego, prometo ofrecer con toda clase de garantías: bibliografía seria y de fácil manejo, testigos fiables cuando sea preciso, y sobre todo: la apelación a la propia experiencia onírica de cada uno, que no es en absoluto cosa de dejar al margen. Gracias por tus palabras, que me animan. Por cierto, ¿te has hecho ya del libro de Lucas? ¡Es un magnífico poemario!

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