Grecia en el corazón

26 Ene

Cuando escribo este artículo los griegos están votando y en la prensa no aparecen más que predicciones. Desde mi perspectiva personal e intransferible tampoco creo que importe mucho el resultado. Las similitudes entre España y Grecia se esparcen de un modo muy claro por el terreno cultural e incluso afectivo. Para un español es muy fácil sentirse cómodo en Grecia, pero pocas coordenadas sociales más coinciden, salvo las que se quieran usar como espaldarazo por parte de las formaciones políticas en general que usarán el escrutinio griego igual que los padres divorciados mal avenidos hacen con las calificaciones escolares de su hijo, esto es, como arma arrojadiza. Si la extrema izquierda venciera por mayoría absoluta, unos esperarán sentaditos para contemplar la catástrofe económica que quizás se produzca por huida de capitales. Todas las ideas son magníficas si hay dinero para pagarlas. Si el poder queda en manos de grupos parecidos a los que ahora dirigen el país habrá dinero pero no paz social, lo que tampoco mejora la confianza exterior en un país. La izquierda española podría reconducir este resultado como aviso de futuros caóticos si no se contara con ella en algún gobierno. El niño suspendió matemáticas por tu culpa. El niño estudia porque está conmigo. El niño aprueba pero no aprende y bla, bla, bla. Así se llamaba un fantástico chiringuito en una idílica playa cercana a Salónica. El niño. Escrito en caracteres latinos. Allí me puse hace algunos años pujo, perdonen el malagueñismo, de boquerones fritos y retsina helada, un vino blanco seco y oloroso. Ya digo que un español que acuda con la buena voluntad de observar y de disfrutar con lo que le pongan por delante en la mesa se siente como en casa en muy pocas horas. Leves adaptaciones de nuestro demencial horario y poco más. Su idioma es cálido a los oídos españoles. Es muy divertido ver una telenovela venezolana en griego. Sus gentes son en efecto tan acogedoras que uno cae sin querer en conductas maleducadas. Por ejemplo, el aceptar una insistente invitación a sentarse en la mesa para comer, cuando lo correcto habría sido poner una excusa y dar las gracias. Sus playas son de arena blanca y agua cálida, repletas de islitas y rincones solitarios cubiertos por pinos. Un lujo que en España destruimos hace mucho.

Sin embargo, los paralelismos helénico-ibéricos son muy difíciles de conducir hasta los territorios donde algunos quieren que se sitúen. Su población es de unos 11 millones de habitantes y su extensión es similar a la de Andalucía junto con Extremadura. Sus antepasados protagonizaron una historia triste en extremo que conoció exilios, deportaciones y masacres genocidas provocadas durante el imperio otomano y la segunda guerra mundial. La sociedad griega ha desarrollado un fuerte sentimiento de unidad. En esas claves se deben entender fenómenos tan divergentes como el poder y predicamento que la iglesia ortodoxa griega aún exhibe, la aparición de partidos ultras en direcciones opuestas, o la severa fractura y sentimiento de frustración colectivo que esta crisis está provocando entre la población griega. Cada vez que Alemania ha aparecido por aquellos parajes ha sido para destruir. La economía griega no tiene la capacidad de reacción de la italiana o la española y, por supuesto, ni se aproxima al norte industrial europeo. Las medidas correctoras aplicadas allí no pueden arrojar ningún resultado positivo porque no están adaptadas ni a las posibilidades de sus motores, ni a lo que a mí me parece más significativo, a la estructura casi de familia del tejido productivo y laboral griego. Europa ha sido cruel con unas gentes que habían marcado en su voluntad de pertenencia a Europa una de sus señas de identidad. Es la hora de Grecia. Los pueblos pagan la inutilidad de sus mandatarios durante décadas y ojalá que, más allá de las filias y fobias electorales de quienes somos ajenos a aquella nación, triunfen hoy las soluciones más adecuadas para los griegos, una verdad de Perogrullo, pero que se olvida con frecuencia cuando se acercan las épocas de urnas y decisiones. Los griegos sabrán sus caminos que, en ningún modo, son los de España ni en sus versiones apocalípticas, ni en las edulcoradas. Y como consejo, visiten Grecia.

Jesús del Pimpi

15 Dic

La semana anterior murió Jesús el mago del Pimpi, un bar que abría sólo en primera convocatoria, una vez abierto, nadie entraba, nadie salía. Un establecimiento con auténtica parroquia que con devoción guardaba su turno antes de la apertura. Marisco correcto, pero nada extraordinario. Precios, los normales. Vinos y cervezas de los habituales en el mercado. Y un espacio del que nadie dudaría de su incomodidad por su distribución de pasillo alrededor de la barra. Creo que fue el New Yorker quien dijo de Lola Flores aquello de no sabe cantar, no sabe bailar, pero no se la pierdan, y así era con el Pimpi. Cuando Jesús se ponía detrás de la barra y seleccionaba su música, si no la felicidad, al menos la alegría, abandonaban su natural estado abstracto y bajo aquel techo se hacían concretas. El público, minutos antes tan solo clientela, cantaba al compás de Jesús una cantinela sin pausa que recorría desde la banda sonora de “Chicago” hasta Doña Concha, o los gorgoteos estrábicos del gran Raphael. Al contrario que en la copla, ya nadie lloraba, ya todos reían. (más…)

España

13 Oct

Cuando era pequeño leí la Enciclopedia Álvarez. Alguna generación anterior a la mía estudió en ella. En 1970 llegó la reforma educativa del ministro Villar Palasí, el sistema más longevo que ha conocido nuestro país. Los españoles fuimos a la escuela bajo el marchamo de la EGB, BUP o FP. Los que iban, claro. Visto con las gafas que regala el tiempo, aquel manual para escuela unitaria provoca la sonrisa del lector. La han reeditado como curiosidad histórica y no me cabe duda de que muchos nostálgicos la habrán acogido de nuevo en casa. Dios padre se representaba como un triángulo equilátero y España ya estaba en la mente de Viriato o los emperadores romanos. El prolífico Jon Juaristi escribió un magnífico ensayo sobre los mitos de origen en la cultura de Europa. Los historiadores franceses se inclinaban más por la procedencia de su actual nación desde los germánicos francos o desde los célticos galos, según las enemistades estuvieran más al rojo vivo con Berlín o Londres. Los italianos siempre obviaron la invasión de los pueblos bárbaros en su península cuando se asoman al balcón de su pretérito, Roma es madre única. Los ingleses oscilan entre mayor o menor cantidad de sangre normanda, sajona o britana siguiendo los avatares de los tiempos que les toquen vivir. (más…)

Periodismo hoy

12 May

El ritual que tranquiliza cada domingo. Desayuno lento con lectura pausada del periódico sobre la mesa. Noticias y artículos paladeados fuera de prisas. Ayer La Opinión reflejaba la tristeza por la muerte de Rafael de Loma a quien yo conocía sólo de leídas, que es como creo que a cualquier profesional de las escrituras periodísticas más le gusta que lo conozcan. Disfrutaba de sus artículos en los que reflejaba no sólo los sólidos conocimientos que tenía sobre los vaivenes de la sociedad española actual, sino una destreza estilística que se consigue tras muchos años de insistencia en llamar al lector línea a línea hasta comunicarle algo entre los renglones. Desde aquí doy un abrazo a su hijo José María, nuestro compañero en este periódico y cuyos artículos continúan tipo a tipo la línea de profesionalidad de su padre. Me encanta El Palique y sus muchos seguidores demuestran el alto grado de calidad y de atracción que genera mediante la gracia con la que José María narra y enfoca una serie de hechos de los que se ha informado a través de tantas fuentes que, a mí al menos, casi siempre me dejan sorprendido. Un orgullo para su padre. Por los recuerdos que sus compañeros y amigos Juande Mellado, Tomás Mayoral o José Luis Yagüe pusieron ayer por escrito he descubierto una biografía que se fundamenta sobre una vida entregada al periodismo entendido de buena manera, esto es, como un servicio público que vigila a quienes buscan el secuestro de la libertad ciudadana. El periodista pelea cada mañana contra esos intentos de provocar la ceguera colectiva de un pueblo. (más…)

Divino tesoro

13 Ene

Como noctámbulo militante, cada noche que salgo supone para mí un elogio de la amistad y la charla con quienes paseamos iguales biotopos, léase barras de bar. El viernes me encontré con Ana, joven científica con un currículum más que envidiable. Ha exportado e importado sabiduría, experiencia y conocimiento por medio mundo y aún está con esa tarea. Ana sabe callarse y reír, con una preciosa sonrisa por cierto, en varios idiomas y, al contrario que a mí, no le da miedo entrar un aeropuerto. Si la comparo con mi generación, esto es, los nacidos en los sesenta, aquel despegue de la natalidad española, no conozco a nadie con sus características académicas. Mi agenda se dignifica con nombres de malagueños que son profesores en Columbia, por ejemplo; con artistas, científicos, políticos o periodistas, magníficos profesionales todos ellos, pero ninguno a la edad de Ana podía desplegar tantas líneas en su expediente estudiantil, vital y laboral como puede hacerlo ella. (más…)