El asesinato de la educadora

29 Mar

Un hecho tan terrible como el asesinato de la educadora Belén Cortés el pasado 9 de marzo en un piso tutelado de Badajoz, pone sobre el tapete un problema de extraordinaria envergadura. ¿Qué pasa en nuestro país con los jóvenes inadaptados que no son capaces de insertarse de forma positiva (porque no saben, no pueden o no quieren) en esta sociedad nuestra?

He citado muchas veces este pensamiento del profesor Emilio Lledó porque, a mi juicio, contiene una profunda verdad: “Educar no es solo una forma de ganarse la vida. Es, sobre todo, una forma de ganar la vida de los otros”. ¡Ganar la vida de los otros! En este caso que hoy me ocupa, han sido los educandos quienes han arrebatado la vida a su educadora. Han dado vuelta a la idea de una forma dramática. Cuesta pensar en esta inversión de la realidad esperada y prometida. Ella pretendió ganar la vida de sus educandos y, en el intento, perdió la suya. Se la arrebataron aquellos que estaban recibiendo la ayuda que necesitaban para tener una vida digna.

Lo que suele suceder con estos casos es que, mientras dura la llamarada de la información de un hecho tan atroz, surge una poderosa reacción que tiene componentes de rabia, de dolor, de miedo y de desesperación que nos ofuscan para hacer un análisis riguroso y tomar decisiones racionales y éticas. A los pocos días, la llamarada se convierte en un montón de cenizas y todo sigue igual.

El peligro es que, al calor de ese fuego se llegue a conclusiones peligrosas: lo que hace falta es mano dura, hay que modificar la Ley del Menor y reducir la edad penal, hay que endurecer las penas, esos jóvenes son delincuentes irredentos, para domarlos hacen falta policías y no educadores, hay que llenar los pisos de vigilantes y de cámaras, todo el dinero que se dedique a la causa es dinero perdido, hay que meterles en la cárcel si son tan peligrosos, si cometen delitos de adultos que tengan penas de adultos…

Es importante reflexionar con detenimiento sobre el camino que han recorrido estos jóvenes para llegar al punto en el que se encuentran.  No se llega a esta situación por casualidad. Todo ha fracasado en su breve y triste  historia: la familia, la escuela, la sociedad…

No voy a negar la responsabilidad con la que cada persona tiene que afrontar sus actos, pero hay que preguntarse: ¿qué les ha pasado a estos chicos para ser capaces de estrangular a su educadora con el fin de alcanzar la libertad huyendo en su vehículo? ¿Qué futuro podrían soñar con los medios de que disponen? ¿Qué sueño estúpido e imposible les hizo cometer un crimen?

Hace muchos años conocí y participé en una experiencia llamada “Pisos Promesa” de la que se hacían cargo Educadores Especializados. La inspiraba Enrique Martínez Reguera, que dedicó toda su vida a reconstruir la historia de muchos niños y jóvenes desadaptados. Dejó plasmada su experiencia en libros magníficos como “Cachorros de nadie”, “Convivencia restaurativa”, “Pedagogía para mal educados”, “La calle es de todos”, “Manifiesto personal contra el sistema”, “Con los niños no se juega”, “Remando contracorriente”, “Tiempo de coraje”… Sobre la mesa tengo ahora otro libro suyo titulado “De tanta rabia, tanto cariño” con una dedicatoria de su puño y letra: “Te envío este sendero dilatado de rabia y cariño. Tú lo acompañaste desde el principio. Un abrazo”. Cuánto amor rezuman esas páginas. Y cuánto dolor. En un solo mes asistió al  entierro de quince chicos: sobredosis, accidentes, muertes violentas…Enrique, ya jubilado, nos ha dejado una herencia de compromiso, inteligencia y amor por estos chicos. En esa hermosa lucha sigue, con una perseverancia admirable, mi amiga Elena Agulló, con quien he hablado antes escribir estas líneas. Ella puede hablar desde la experiencia vital de estos jóvenes porque convive con ellos.

Entendíamos entonces que para que sanase una mala relación de un individuo con la sociedad no bastaba con intervenir sobre una de las partes como es el joven conflictivo sino que había que sanar la relación mejorando el contexto en el que vivía. Un matrimonio, o una pareja de novios o de amigos acogían a algunos jóvenes que hacían vida de familia en el piso. Si estaban en edad escolar asistían a la escuela y si ya habían dejado el sistema educativo, acudían al trabajo.

Los presuntos autores del crimen de Badajoz, aunque con distinto nivel de participación, son tres de los menores que estaban a cargo de Belén: dos varones de 14 y 15 años, y una chicade 17 que no participó en el crimen. Todos ellos españoles. Subrayo esta circunstancia para poner en solfa la tesis que la ultraderecha difunde como un mantra: la inmigración trae a nuestro país la delincuencia. Los menas (menores inmigrantes no acompañados) son un peligro para el país, sostiene una y otra vez el señor Abascal.

Belén había comenzado su turno a las ocho de la tarde y le arrebataron la vida apenas tres horas después. Los menores implicados en los hechos robaron las pertenencias y el coche de la víctima, tras arrebatarle las llaves para salir de la vivienda. La fuga parece ser el único objetivo de los tres adolescentes, que emprendieron su huida en dirección a Mériday tuvieron un accidente en la A-5 a la altura de Torremayor que les obligó a abandonar el vehículo, un Renault Megane, de color gris. Después del siniestro, lograron llegar a Mérida haciendo autoestop.

El cuartoresidente del piso tutelado fue quien dio la voz de alarma en cuanto sus compañeros salieron del inmueble. El joven escuchó los gritos de Belén e incluso vio parte de la agresión. Cuando los agentes llegaron al domicilio, alrededor de las once de la noche, encontraron el cadáver de la educadora en el despacho con evidentes signos de violencia y asfixia. La mujer habría sido estrangulada con un cinturón de rafia que se encontró en la escena del crimen.

El adolescente de 14 años, que es originario de Don Benito, ha agredido a su padre en varias ocasiones. En una de ellas, incluso le rompió la nariz. El hombre llegó a hacer un llamamiento público a principios de mes para encontrar a su hijo después de que se marchara del centro con su compañero.

«Reconocemos la magnitud de esta tragedia y el impacto que ha tenido en quienes amaban a  Belén, una joven entregada y apasionada en su trabajo y con los jóvenes que cuidaba», dicen los familiares del adolescente de 14 años.

 

El joven de 15 años es el más agresivo y el que más antecedentes tiene de los tres arrestados. Algunos de ellos relacionados con el robo de vehículos. De hecho, los investigadores creen que él conducía el coche de la víctima en el momento del siniestro en la A-5 que les obligó a improvisar para continuar con su huida.

Los pisos tutelados son viviendas pensadas para personas que se quiere que sean autónomas pero que necesitan una atención especial por parte de distintos profesionales (generalmente trabajadores o educadores sociales).

En cuanto a la gestión de los pisos tutelados, hay pisos públicos y también gestionados por entidades privadas y el precio, que puede llegar a los 2.000 euros en el segundo caso, varía en función de la tipología. Me preocupa también que este tipo de pisos estén privatizados y, por consiguiente, convertidos en negocio. ¿Cómo se les puede evaluar y exigir el cumplimiento de sus obligaciones?

Se pide seguridad para esos pisos pero yo creo que en una familia no tendría sentido tener un guardia civil de vigilancia y la casa llena de cámaras. Otra cosa es que esté una sola educadora con el grupo. Porque una persona sola no puede hacer frente a las responsabilidades y los riesgos que conlleva la tarea compleja de la reinserción social.

Ojalá que el dramatismo de este crimen que se lleva tan cruelmente a una educadora de 35 años no convierta a todos esto ”niños en peligro” en “niños peligrosos”.

Mi sentido pésame a la familia, amigos y compañeros de Belén. ¿Cómo se podía imaginar que, cuando esa tarde salió para dar un trocito de su vida a esos chicos se iba a encontrar con quienes le iban a arrebatar la suya para siempre?  La justicia pondrá un poco de bálsamo en la herida y, sobre todo, el recuerdo de una maravillosa mujer que dio su vida por salvar a quienes la sociedad considera muchas veces irredentos. Sea este artículo un humilde homenaje.

14 respuestas a «El asesinato de la educadora»

  1. Muy buenas Miguel Ángel!
    Lo primero enhorabuena por él merecido reconocimiento y premio de la Ceapa en Madrid. Felicidades!!
    (Tanto Gema como er menda que escribe estamos vivos y con ganas de verte y contar-nos)
    Gracias por tu artículo delicado y oportuno. Ante un hecho tan tremendo como el asesinato de la educadora, es difícil mantener el corazón y la cabeza bien orientada. Espero que aumenten los medios humanos y no los medios de represión.
    Tenemos buenos ejemplos y tú los conoces creo que esa es la línea que hay que seguir!
    Mil gracias por siempre estar ahí!
    Te queremos y Felicidades!!

    • Queridos amigos almerienses:
      Ya os echaba de menos, pero no he querido presionar con preguntas o inquietudes que siempre te asaltan.
      Sé a quién tengo QUE ECHAR LA CULPA de la concesión del premio de CEAPA.
      Fue una bonita experiencia.
      Me hubiera gustado disponer de unos minutos más para hablar con las familias.
      Solo tuve los tiempos de la gratitud.
      Me gustó ver a Pilar y hacerle el regalo de un libro. Sé que como maestra de Primaria valora los temas pedagógicos.
      En cuanto al tema de hoy ya se ve lo rápido que ha pasado el impacto. Por eso espero que con serenidad se encuentre el camino de la mejora de los procesos educativos que necesitan estos jóvenes.
      Con Elena, que acudió a la entrega, pude compartir algunas ideas sobre el urgente y decisivo problema.
      No sé si has vito un perverso bulo en el que dice4 que el adolescente de 14 años que participó en el crimen lleva el nombre de MOHAMED. Hay que ser desalmados.
      Gracias por tantas cosas.
      Sabéis cuánto os quiero.
      MÁS

  2. Hola Miguel Ángel.

    Terrible problemática la que planteas hoy: «Victimas que convierten a su educadora en víctima».

    Pero no cabe la menor duda que la mayor víctima es Belén que ha perdido su vida. No hay nada comparable y mayor que la vida humana. Es irreemplazable. Por ello, es lógico que ante sucesos como éste surjan todas las reacciones a las que aludes. Si bien, para los medios y para nosotros, en breve quedará en el olvido, para sus familiares no. Los que pierden su vida siempre son los que más pierden y en segundo lugar sus familias. Los agresores también pierden, pero ellos deben ocupar el último escalón, no el primero como estamos viendo en otros órdenes de la vida…

    Y digo que los agresores también son víctimas ¿De la familia, la escuela o la sociedad? A saber… Pero son víctimas que viven, que tendrán otras oportunidades, que podrán aprovechar o no (algunos son reincidentes en en diferentes actos delictivos). A Belén le han negado la oportunidad de estar viva.

    Soy consciente de los diferentes tipo de ambientes o circunstancias personales que pueden hacer de un niño o niña un peligro para los demás. He vivido muchos casos como docente. En algunos casos se podía llevar a cabo una intervención con el fin de reconducir la conducta, pero en otros era harto complicado. He visto claustros enteros padecer los comportamientos agresivos y violentos de niños de primaria… A veces, la solución es muy, pero que muy complicada… No sé yo si el problema es del número de educadores sociales que debe haber en un piso tutelado, también dependerá del perfil de los niños y niñas que convivan en esos pisos… Si uno de ellos le pegaba a su propio padre…

    La reinserción debe ser el camino para orientar y dirigir la vida de estos niños y niñas. Pero la sociedad no es perfecta e idílica, los recursos no son ilimitados, no todas las personas quieren recibir ayuda,… por lo que deber haber límites para garantizar la vida de «futuras víctimas inocentes». Es muy fácil hablar de dolor ajeno cuando a uno no le afecta.

    Para los niños y niñas que necesitan ayuda, toda, cuando más especializada y en en las mejores condiciones mejor, pero cuando no se pueda y se ponga en peligro a los demás… Algo habrá que hacer…. ¡¡¡Ufff qué complicado…!!!

    Espero que no se vuelva a hablar de un tema como éste… Aunque como ves, no paran de aparecer en los medios hechos lamentables como la agresión del niño discapacitado del instituto de Cantabria. No dirás que no tienes tema para hablar la semana que viene…

    Un abrazo.

    • Querido Juan Carlosá
      Si tendrás razón que ya tengo redactado el artículo del sábado. Qué imgénenes tan impactantes. Qué hechos tan preocupantes, tan tristes, tan dolorosos.
      Respecto al tema de hoy resulta crucial no equivocarse de camino. La tentación es aumentar la represión y el control. Ya sé que esto será difícil explicárselo a la familia de Belén. Sanar el contexto de convivencia no es poner vigilancia, cámaras y guardas.
      Sí es necesario que no esté ella sola a cargo de todos los chicos, aunque sean pocos.

      Querido Juan Carlosw:
      Si tendrás razón que ya tengo redactado el artículo del sábado sobre los hechos estremecedores del IES de Santander.
      Me preocupa el dolor de los padres de la víctima y me preocupan las reacciones de los padres de los jóvenes y crueles verdugos.
      En cuanto al terrible problema de esta semana creo que el dolor nos puede llevar a soluciones equivocadas. No se trata de aumentar las cámaras, los guardias y los controles, se trata de sanar el contexto en el que viven, porque hasta ahora les ha fallado.NO SE TRATA DE AUMENTAR LAS PENAS PORQUE ES BIEN SABIDO QUE EN LOS LUGARES DONDE SE IMPONE LKA PENA DE MUERTE NO. DESPARECEN LOS DELITOS.
      SÉ QUE EL PROBLEMA ES MUY DIFÍCIL DE RESOLVER, SIOBRE TODO SI TENEMOS EN CUENTA EL PERNICIOSO CONTEXTO EN EL QUE VIVIMOS.
      Sí, como dices, es complicado y hay muchas cosas que hacer.
      – Contar con buenos profesionales. O mejor, equipos de profesionales.
      – Contar con recursos.
      – Tener amor, paciencia y humildad.
      – No convertir en negocio esta tarea.
      – Ofrecer a estos jóvenes un contexto saludable.
      – Conocer bien a los jóvenes y a sus familias.
      – Despertar o incrementar el compromiso de los políticos.
      – Contar con la yuda de las familias.
      Ya ves que se ha dejado de hablar del tema. Ese es el peligro.
      Un abrazo.
      Y gracias por tu comentario.
      MÁS

  3. Querido Maestro!
    Un artículo esta semana lleno de Incredulidad y de terror.
    No cabe en cabeza pensante, cómo se puede cometer ese crimen, por unos chicos tan jóvenes.
    No les ha dado tiempo en sus cortas vidas, de experimentar tales sensaciones.
    La verdad es que el tiempo vivido por esas criaturas no les han enseñado, afectos y amor.
    Su reacciones tan salvajes nos hace pensar que la maldad existe, y se fragua en los inicios del ser.
    Se que los padres de alguno de ellos han intentado encauzarlos en la buena vida.
    !Pero no lo han conseguido!
    Les ha podido la fuerza del mal, los actos deleznables, la libertad mal entendida.
    Y quién pagó el pasto de todo, ha sido la educadora, la pobre Belén.
    Una persona de bien, dedicada en cuerpo y alma a la ayuda de los demás.
    A veces estás atrocidades nos abren los ojos para reconocer que existe el mal en el mundo igual que existe el bien.
    Estoy segura que en el sitio que esté, seguirá creyendo en la rehabilitación de esos adolescentes.
    !Fué esa idea lo que le arrebató su vida!
    Hay que pedir a las administraciones que busquen soluciones y no dejen a esas educadoras solas, ante esas complicadas personas.
    ! Qué Dios la tenga en su gloria!
    !Descanse en paz!
    !Y ya me despido con un gran abrazo para todos!
    !Qué la semana os sea leve y feliz!
    Muchos besos.

    • Querida Loly:
      Un comentario lleno de compasión hacia la persona inocente cuya vida fue segada de manera i.njusta y cruel.
      Claro que existe el mal.
      Tienes razón: las administraciones tienen que velar por la seguridad de los profesionales que trabajan en la educación y en la sanidad.
      Y tienen que buscar las mejores condiciones para que estos jóvenes encuentren el camino para la incorporación positiva a la sociedad.
      La palabra clave es la reinserción ya que lo que han vivido les ha sacado fuera del camino correcto.
      La pobre Belén entregó su vida por la tarea.
      Besos y gracias por tu comentario.
      MÁS

  4. Impresionante drama: Una educadora que acude al trabajo para ayudar a vivir mejor a sus educandos y que acaba asesinada de forma dramática por ellos.
    ¿Cómo se iba a imaginar Belén que no podría volver a su casa nunca más por esa reacción brutal e injusta de dos de sus educandos?
    Ahora toca reflexionar para que no se repita nunca más un hecho tan horrible.
    Y también para saber cómo se debe actuar con los asesinos. Su corta edad no les exime de responsabilidad.

    • Querida María:
      Planteas dos cuestiones de las muchas que suscita la muerte de Belén Cortés.
      Es curioso lo poco que dura la presencia de un hecho de esta importancia en los medios de comunicación. Se prende la llamarada del impacto y, a las pocas horas, la actualidad se llena con otra noticia de impacto.
      SIN EMBARGO, EL PROBLEMA PLANTEADO SIGUE AHÍ:
      – Hay que evitar que ese terrible hecho vuelva a suceder. ¿Qué debemos hacer para ello? Yo creo que la solución no es (como algunos han pedido) aumentar la vigilancia y la seguridad: llenar el piso tutelado de policía y de cámaras. Tampoco está la solución en endurecer las los penas. Se ha visto, por ejemplo, que en los países donde está vigente la pena de muerte (máximo castigo) no desaparece la delincuencia.
      Habrá que mejorar las condiciones de trabajo, eso sí. No puede estar UNA SOLA PERSONA A CARGO DEL PISO TUTELADO. Imaginemos que hay que llevar a un chico al Hospital, ¿se va la educadora y deja solos a los demás? Y habrá que dialogar con los chicos para ver qué ha pasado dentro de ellos para tomar esa decisión.
      Besos.
      MÁS

  5. Pobre Belén:
    Qué desproporción entre medios y fines. La vida a cambio de las llaves de un coche para recorrer unos kilómetros.
    Lo comprobaron muy pronto cuando fueron detenidos por la policía.
    Podían haberla inmovilizado.

    Algo anormal sucede en la mente de esos adolescentes.
    No es proporcional matar a una persona para hacerse con las llaves de un coche. Podrían haberla inmovilizado.
    Hay que investigar EL PORQUÉ de ea reacción.
    .Hay que esforzarse mucho ‘para conseguir la reinserción de estos jóvenes en la sociedad.

    .

    • Querida Silvia:
      MUCHAS GRACIAS. Sé que hay muchísimas cosas que leer. Y has dedicado tu tiempo a leerme.
      MUCHAS GRACIAS. SÉ que hay muchas cosas que hacer y has dedicado tu tiempo a escribir este comentario lleno de lógica.
      La verdad es que son unos hechos tan tremendos que cuesta mucho entenderlos.
      Hay que conocer con mucha profundidad a estos chicos, saber qué les pasa, saber por qué han actuado así, saber
      cómo se les puede ayudar a reinsertarse en la sociedad.
      La sociedad necesita encontrar caminos para ayudar a estos jóvenes.
      Besos.
      MÁS

  6. Me ha impresionado el artículo.
    Matar a una persona y, sobre todo, a una persona que pretender ayudarte a vivir es un hecho que requiere una explicación rigurosa.
    Algo anormal ocurre en el comportamiento de estos jóvenes.
    Hay que descubrir lo que pasa por su mente.

    • Querida Marta:
      Gracias por leer y escribir.
      Los hechos son de extrema gravedad.
      Gravedad que se añade a la necesidad de solucionar el problema de la reiserción de estos jóvenes.
      No es un problema de fácil solución.
      Lo sé por experiencia.
      Besos.
      MÁS

  7. Querido amigo:
    ¡ Qué horror y cuánto dolor nos ha producido esta noticia!
    Dolor por la injusta muerte de Belén, a quien no he conocido.pero a quien siento formando parte de esa multitud de educadores y sobre todo educadoras, personas jóvenes y no tan jóvenes que día a día intentan EDUCAR en circunstancias especialmente difíciles. He conocido a muchas, y lo que es seguro es que si son capaces de dedicarse a esa tarea mal pagada, poco reconocida y con muy escasos recursos es porque creen en la capacidad de las personas para ayudar a otras personas , porque son capaces de mantener la esperanza en la fuerza transformadora del encuentro educativo y porque esa lucha por recuperar a los » irrecuperables» da sentido a su empeño profesional.
    Terrible dolor también por esos niños tan destrozados que han sido capaces de cometer ese crimen. Representan a todos esos niños y niñas que hemos conocido todos los que nos dedicamos a educar y ante los que hemos sentido tanta impotencia.
    Ojalá nos sirva para reflexionar como sociedad sobre la prioridad de proteger, educar, acompañar, corregir y dotar de entornos adecuados a la infancia.
    Ojalá seamos capaces de rearmar nuestro país a base de cultura, igualdad y derechos sociales.

    • Querida Elena:
      Me alegra esta oportunidad de agradecerte y felicitarte públicamente por la constancia en el difícil, apasionante y decisivo trabajo que estás realizando desde hace tantos años. Y, especialmente, por el hecho de que, a pesar de todas las dificultades, mantengas la esperanza, el optimismo y la fuerza de los primeros tiempos. Y ahora acrecentados y mejorados por la la fuera del amor.
      Hacen falta opiniones como la tuya. Opiniones que, desde la experiencia y el compromiso, saben sacar de hechos tan dramáticos como la muerte de Belén Cortés, se encaminan a la mejora de la acción educativa y al renovado esfuerzo por salvar la vida de los niños y los jóvenes que más nos necesitan.
      Esta muerte tiene que dar sus frutos. El dolor y la rabia pueden fructificar en compromiso y cercanía emocional.
      Ha sido estupendo recuperar la figura y la obra de nuestro amigo Enrique.
      Besos, gracias y enhorabuena.
      MÁS

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