Atropellos de autor

13 Abr

Hablamos del amor a los libros, de la pasión por la lectura, de la importancia de las bibliotecas (estoy terminando de leer un hermoso libro de Kate Thompson titulado ”La biblioteca de las lectoras valientes”),  de la increíble historia de los libros (recomiendo encarecidamente la maravillosa obra de Irene Vallejo “El infinito en un junco”)…, pero no habría libros sin la existencia de los autores y las autoras que los escriben.  El autor (la autora, que hoy tiene igual o mayor presencia) ha tenido una idea y la ha ido plasmando en un libro con mayor o menor paciencia y esfuerzo. Ha buscado, a veces con mucho sacrificio, una Editorial que acepte su obra y, después de un complejo proceso de distribución, lo ha visto en una librería para su venta.

No es fácil publicar, especialmente para los autores noveles. Aquí actúa, como en muchas otras facetas de la vida,  el efecto Mateo, del que he hablado alguna vez en esta misma sección. Un versículo del evangelio de San Mateo dice que al que tiene se le dará y al que no tiene, eso poco que tiene se le quitará. Principio que, aplicado a esta cuestión, viene a decir, como explica Mario Bunge, que si tienes muchos libros publicados se te publicará uno nuevo pero que si no tienes ninguno, no se aceptará la publicación.

Todo el mundo sabe que existen derechos de autor. Hablo ahora de los derechos económicos de la venta de libros. Derechos que suelen ser muy pequeños para la inmensa mayoría de quienes escribimos libros que no son bets sellers.  

La mayoría de mis ochenta y tres libros se han publicado mediante contratos que garantizan (poco más o poco menos) un diez por ciento del precio de venta. Solo he escrito dos por encargo. De cien partes del valor de un libro, al autor le corresponden diez. Otras partes más elevadas son para el distribuidor (aproximadamente un cincuenta), para el librero (uno veinticinco) y  para el editor el resto, es decir, un quince. Como puede verse, la menor cantidad le corresponde al autor. El precio de un libro suele ser el valor de coste multiplicado por cinco. Eso es lo que he oído, aunque no lo tengo del todo acreditado.

Pasa en este proceso algo parecido a lo que sucede en la venta de un producto que el horticultor vende a un precio ridículo que se incrementa de una forma abusiva cuando es adquirido por el consumidor después de pasar por las manos de  diversos intermediarios. En la finca el producto vale unos céntimos y en el supermercado varios euros.

En algunos países de Hispanoamérica (lo he vivido especialmente en Argentina) es costumbre vender libros durante los Congresos o conferencias. Los organizadores,  algunas veces,  dan a la conferencia el título de un libro del conferenciante (“Evaluar con el corazón”, “Enseñar o el oficio de aprender”, “La evaluación como aprendizaje”, “La escuela que aprende”, “Arqueología de los sentimientos en la escuela”…). El presentador dice  que, al final, el autor firmará y dedicará ejemplares. Pues bien, He visto cientos de veces que quien vendía mis libros cobraba por cada ejemplar el cuarenta por ciento mientras que yo, como autor, percibía el diez por ciento. Por venderlo el cuarenta y por  escribirlo el diez. Un reparto que cualquier lector considerará desproporcionado e injusto. Tengo que añadir que yo permanecía al lado del vendedor dedicando y firmando los ejemplares. (Dice García Márquez que un libro no se acaba de escribir hasta que no se dedica). Me gusta reproducir el nombre de la persona que compra el libro y escribir un pensamiento que  tenga algún  significado relevante para el lector.

Cuando llega el momento del pago de derechos de autor (suele tener lugar en el mes de abril) tienes que firmar el documento de liquidación enviado por la editorial. Es prácticamente imposible saber los libros que se han vendido e, incluso, las ediciones que se han hecho del mismo. Siempre das por buenas las cifras que te envía la editorial, tanto  las relacionados con la venta de libros editados en formato papel como los comercializados de forma digital, tanto los referidos a ventas nacionales  como a las producidas en el extranjero.

Hoy me ha tocado firmar un documento que lleva esta curiosa cabecera: CESIÓN DE DERECHOS DE AUTOR. Es decir, he firmado a la vez la percepción y la cesión de los derechos. Cuando solicito información se me dice que se trata de una licitación que la Editorial ganó en el Ministerio de Educación de Argentina por la compra de cinco mil ejemplares de mi libro “La evaluación como aprendizaje. Cuando la flecha impacta en la diana”. ¡Cinco mil ejemplares! De forma increíble la Editorial percibe 2817 euros por los cinco mil libros. Pienso que habrá tenido pérdidas porque se trata de un libro de doscientas páginas. Se imprimió en Argentina, hecho que ahorró los portes del envío que hubiera tenido que pagar de haber hecho la impresión en España. Los derechos de autor (siete por ciento que me corresponden en este caso, en lugar del diez habitual) es de 183 euros que, deducido el correspondiente 15% de cargos fiscales (25 euros) se queda en 158 euros. Es decir que los derechos de autor de cinco mil libros no llega a los 200 euros.

Según mis cálculos, el Ministerio de Educación ha comprado cada libro por el valor de unos 30 céntimos. Un rollo de papel higiénico puede adquirirse por un precio similar. Ese precio de un libro es un desprecio al autor y a la editorial.

Esto es lo que he llamado atropellos de autor, que es exactamente  lo contrario a los derechos de autor. Creo que un desprecio a la cultura como este no es propio de un Ministerio dedicado a la educación en un país.

Hace muchos años tuve otro problema con los derechos de autor. Otro atropello. El Ministerio de Educación de Argentina compró dieciséis mil ejemplares de mi libro “Hacer visible lo cotidiano. Teoría y práctica de la evaluación cualitativa de centros escolares”. La Editorial Akal  imprimió los ejemplares en Madrid y pagó el envío a Buenos Aires. Tramitó la licitación la Editorial argentina San Alberto Magno. Y, una vez percibido el pago, quebró, se declaró insolvente  y desapareció del mercado. La Editorial Akal me comunicó que no había recibido ni un céntimo. Mi reacción, probablemente ingenua. Le dije a Ramón Akal:

– Vosotros habéis perdido el dinero de la edición y de los portes, y yo no he percibo nada. No os voy a exigir los derechos de autor.

Creo que es necesario cuidar  a los autores y a las autoras, facilitarles la edición de sus trabajos, valorar su esfuerzo, remunerar su trabajo.  Es bueno que los alumnos respeten, conozcan y aprecien a los autores, Cuando era profesor de Primaria llevé a la clase un famoso escritor. Cuando llamó a la puerta de la clase y entró al aula, un alumno dijo asombrado:

– ¡Está vivo!

Para él,  los autores eran célebres difuntos como Cervantes o Quevedo.

Hay otra faceta de los derechos de autor que  es el reconocimiento de la propiedad intelectual. Ese derecho exige

que no se fotocopie  lo escrito por el autor. Es muy frecuente que se la reproduzca la obra sin el expreso consentimiento del autor. Se comprende perfectamente la propiedad de bienes materiales pero no la de la producción intelectual.

Mi amiga Marcela Isaías fue responsable durante muchos años del Suplemento de Educción del periódico La Capital, de Rosario (Argentina.) Periódicamente me pedía permiso para publicar en el suplemento un artículo  de este periódico. A pesar de haberle reiterado  mi beneplácito y agradecimiento por la difusión del artículo, no hubo ni una sola publicación sin que me pidiese la expresa autorización para hacerlo.

Pero no siempre es así. Se reproducen muchas páginas sin la menor preocupación. No sé si conoce el lector qué es CEDRO. Pues es el Centro Español de Derechos Reprográficos. Se trata de una Asociación de autores y Editores de libros que gestiona de forma colectiva los derechos de propiedad intelectual. Es necesario asociarse y registrar la autoría de las obras en condición de autor único,  coautor,  traductor, prologuista,  coordinador, director… Una vez al año reparte beneficios entre los socios según la cantidad de obras declaradas.

Para autores y autoras que me lean es conveniente que sepan que, si no se han asociado, pueden hacerlo y pedir el pago de los retrasos correspondientes a los últimos quince años.

La adhesión y permanencia en CEDRO es gratuita. No implica el pago de cuota alguna ni tampoco la cesión de derechos. Alguien lucha contra los atropellos de autor. Es d agradecer.

20 respuestas a «Atropellos de autor»

  1. Buenas Miguel Ángel!
    Está claro que los derechos de autoras y autores son atropellados. La valoración del trabajo realizado es insuficiente y escasa, algo lamentable!
    Como hoy tenemos la suerte de tenerte en nuestro Congreso “La Educación pública es imprescindible” lo comentaremos en la comida.
    Mil Gracias por venir y mil Gracias por estar cada sábado aunque sabemos que es sin cobrar derechos ni na de Ná!
    Abrazos y besos 3×4!!

    • Queridos amigos:
      Vosotros no hacéis cosas bien, vosotros hacéis milagros.
      Con el lío que teneís encima y aquí esta el comentario a las 8.23 de la mañana.
      Esto s más que amistad.
      Un abrazo.
      Qué alegría estar juntos hoy.
      MAS

  2. Hola Miguel Ángel.

    Es increíble que un autor que se supone que ha dedicado mucho tiempo para preparar su obra perciba menos que unas horas de un porte de transporte, de limpieza del hogar, de trabajo mecánico… (dicho sea con respeto a todas las profesiones, especialmente las mencionadas).

    En cierta ocasión me planteé escribir algo sobre mi especialidad, pero cuando conocí ese famoso 10%, decliné de cualquier tentativa. Mi tiempo como el de cualquiera es oro, y lo dice alguien tal altruista como tú, que lo “pierden”, uno escribiendo semanalmente en este blog y otro editando una revista científica, y sin recibir recompensa económica alguna. Somos así de “chulos”… A veces no todo es dinero, existen otro tipo de satisfacciones personales… Aunque no todo es dinero, sí que es necesario pagar un trabajo porque requiere un sacrificio y un esfuerzo, y no nos alimentamos del aire…

    En cuanto a los autores nóveles. En mi revista puede escribir cualquiera, siempre que su obra tenga unos mínimos de calidad. No es una revista elitista y restrictiva, de esas que tienen una categoría máxima. Es de suponer que todo el mundo en sus inicios no elabora o crea un trabajo perfecto. Cuando se empieza todo el mundo necesita un pequeño empujón… En “EmásF” ayudamos y apoyamos a los científicos nóveles y a los docentes que cuentan sus experiencias para que sean difundidas y lleguen a otras personas de nuestro mundo, la educación física y el deporte.

    Dado que es una revista altruista, la autoría no cobra nada, tampoco los revisores y menos aún el que escribe, que como editor me cuesta el dinero, poca cosa, pero lo tengo que pagar yo: CDs para deposito legal e ISSN, gastos de tinta de impresora y etiquetas adhesivas para las carátulas de esos CDs,… (en otros tiempos enviaba los certificados de publicación por carta, imagina: folios, sobres, sellos, impresión en color…). Me ahorro muchos otros gastos porque los gestiono yo mismo. No tengo en cuenta el trabajo y dedicación que supone el mantener la revista activa, ya vamos por 15 años… Sé de buena tinta que hay revista que cobran a los autores por publicar con el objeto de cubrir esos gastos. De momento, no me lo he planteado ni creo que lo haga. El premio para autores y revisores es la certificación que hago de la publicación o de la pertenencia a la comisión científica de la revista. Parece poca cosa, pero algunos en ello les va el trabajo (tú conoces muy bien como va eso de la meritonitis de ANECA…

    Un abrazo, amigo atropellado.

    • Querido amigo también atropellado:
      Ea admirable mantener 15 años una revista como la tuya de forma completamente gratuita.
      Hoy le he hablado sobre esa revista a un profesor de Educación Física en El Ejido. Me dijo que no la conocía.
      Tienes toda la razón: el trabajo profesional debe ser remunerado. Cuando vas a comprar un televisor no pides que te lo den gratis ya que tú no cobras por lo que haces.
      El negocio de los libros es ruinoso. Hay editoriales que desaparecen, hay otras que no pagan nada, otras que tienen una contabilidad poco rigurosa…
      Es cierto que hay otras recompensas pero, caramba, no deberían ser incompatibles.
      Gracias por el estupendo y atinado comentario.
      Un abrazo.
      MÁS

  3. Querido Maestro:
    Hoy nos ha hablado de un tema que desconocía.
    Los derechos de autor, al oírlo parece ser un tesoro o una herencia olvidada.
    El desconocimiento de las cosas no nos quita de tener unas falsas creencias.
    !Fíjese, yo creía que era casi igual que tener un tío rico en América!
    !Me ha dejado helada, con el calor que hace!
    !Permíteme un poco de humor, porque con él se vive mejor!
    Es francamente injustificable la menudencia que recibe con las obras tan increíbles e importantes que escribe.
    !Seguro que no se va a hacer rico con eso!
    Hablando de libros ayer estuve en la presentación de un libro de poemas de una autora joven, Carmen Herrera.
    Hay que ser de otro planeta, para plasmar tan acertadamente los poemas, con tantos sentimientos y poder recitarlos.
    Tuvimos el placer de escuchar su voz junto a las notas de un piano, y fué una experiencia casi espiritual.
    Y ahora que sé lo difícil que resulta el camino para editar y vivir de los libros, le doy mucho más valor.
    Me alegro mucho que nos des clases aleccionadoras para que en temas como este entendamos su funcionamiento.
    !La cuestión es seguir aprendiendo!
    Y ya sin más me despido con un fuerte abrazo para todos.
    ! Qué la semana le sea sugerente, amable, llena de buenas sensaciones, feliz y leve!
    Muchos besos.

    • Querida Loly:
      No me extraña que, si no conocías este tipo de datos, te haya sorprendido lo que pasa con la venta de libros.
      Es muy difícil salir del statu quo porque hay muchos intereses de por medio.
      La cultura no está muy valorada en esta sociedad.
      Me alegra saber que disfrutaste en la presentación de un libro de una autora joven Es una forma interesante de apoyarla.
      También te deseo una hermosa semana, con buen tiempo exterior e interior.
      Gracias por escribir.
      Besos.
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  4. Querido Miguel Ángel:
    Algo sabía de que escribir libros, si uno lo hace por negocio, es meterse en un producto muy poco rentable, más bien ruinoso.
    La cultura sigue cotizando poco. Es infinitamente más productivo tener un buen sistema nervioso acompañado de unas piernas fuertes que tener una cabeza muy bien amueblada.
    Los que escribís, tal como se ve, no puede ser como motivo fundamental el económico. Las personas somos mucho más que estómago, pero sin éste no hay nada de lo otro.
    Creo que hay muchas cosas que siguen el orden lógico que tenemos a los que se nos dice racionales.
    El que tiene la tierra, la cultiva y produce se le da una miseria y al que traslada el producto y la tienda que lo acoge se llevan la gran tajada.
    Por la mala acción de unos terroristas se mata a miles de mujeres y niños ajenos al tema.
    Los Consejos de Administración de grandes empresas llevan unos salarios insultantes y sus trabajadores, que les dan la riqueza, unos salarios mezquinos.
    Los conferenciantes políticos cobran por sus charlas unas barbaridades, los que tratan de mejorar a las personas algo simbólico.
    De ti, Miguel Ángel, después de llevar años regalando al periódico tus artículos que nos regalas a todos y escribir tantos libros, con tan poco producto económico, no hay duda que otros sentimientos y valores más nobles te llevan a ello.
    Todo un ejemplo para este mundo en el que manda el dios dinero.
    Un gran abrazo y saludos a todos.

    • Estimado Joaquín:
      Está muy claro que escribir libros no es negocio para la inmensa mayoría de los autores. Y está claro que solo unos pocos pueden vivir de ese oficio.
      Yo no escribo por dinero, pero me quejo de que los autores seamos despreciados. Y el ejemplo de la venta de los cinco mil libros adquiridos por el Ministerio d educación de Argentina por un importe ridículo, me parece un ejemplo incontestable.
      La colaboración con este periódico y con La Información de Alicante (en el que sale el mismo artículo el domingo) está siendo gratuita durante demasiado tiempo.
      Algunas veces me pregunto si haga bien al entregar de forma gratuita los artículos, no tanto por mí cuanto por la escasa valoración del trabajo que esto supone.
      Te agradezco como siempre la participación en el blog.
      Y te mando un gran abrazo.
      MÁS

  5. Querido Miguel Ángel:
    Sabía que era difícil eso de escribir, publicar y poder vivir de ello, pero desconocía los datos que señalas. Cómo puede ser así la cosa? Es increíble que no se valore el trabajo intelectual tan enorme que conlleva la escritura de un libro, los años de formación y preparación, el tiempo y dinero que el autor debe invertir para documentarse. Parece de risa que la mayoría de las ganancias vayan a los lugares que nos indicas que van, es tremendo.
    Cómo puede ocurrir eso y permitirse?
    Muchas gracias por este artículo que nos regalas y que tanto nos ha hecho aprender hoy.
    Un beso grande
    María Ángeles Peláez

    • Querida María Ángeles:
      Pues sí. Es algo parecido a lo que pasa con la venta de productos que cultivan los agricultores. Es un reparto injusto.
      Me imagino lo que ha supuesto para una persona sensible como tú el conocimiento de esta realidad.
      No podía creer lo que suponían los derechos de autor de cinco mil libros, aunque estoy acostumbrado a estas cosas. Hay editoriales que nunca liquidan los derechos de autor.
      Y no es eso solo.
      Con una insistencia molesta me llegan invitaciones de revistas para publicar algún artículo. Y te poden que pagues una cantidad por ello: 500, 400, 350 dólares…
      No es que te paguen poco, o nada, es que tienes que pagar.
      Eso tiene que ver con la necesidad que tienen los profesores universitarios de tener publicaciones.
      Besos, querida amiga,
      Y muchas gracias por la lectura. Ese sí que es un buen pago.
      MÁS

  6. Buen día desde México estimado Dr. Santos Guerra.
    Con lo que cuestan sus libros, uno pensaría que usted es millonario!!!
    Agradecemos los que leemos sus obras, el que no lo haya detenido el ínfimo pago que recibe. Lo hace por el amor a la educación. Hay profesiones que no nos harán económicamente ricos, una de ellas es la profesión docente, aunque no podemos quejarnos, porque nos da para vivir bien. La riqueza está, como usted bien lo habrá descubierto mucho antes que yo, en la de tocar la vida de las personas. En un video de usted, que seguido utilizo en mis clases, usted comenta que la buena educación no es almacenar conocimientos. La persona que educa, ayuda al otro a encontrar manatiales de agua. haciéndolo un buscador autónomo y sabe distinguir si está contaminado o no y por último y creo que más importante, es capaz de compartir el agua con los que tienen sed.
    Eso es lo que usted hace perfectamente, nos ayuda a encontrar los manantiales de agua, nos ayuda a decidir si son buenos o malos y nos comparte el agua para todos aquellos que necesitamos beber. Muchas gracias por sus palabras, por sus ideas, por sus cuentos, metáforas, historias y sobre todo por su calidad humana.
    Ha ayudado a muchos docentes a encontrar el rumbo en su profesión, ha iluminado el camino de generaciones enteras de estudiantes y maestros. Le comparto un escrito, que no sé quien sea el autor, pero que me gusta mucho:
    Esos locos maestros

    Esos locos que enseñan. Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano por la mañana y están en el colegio una hora antes, otros salen del colegio una hora más tarde porque tienen entrevistas con los padres que trabajan y no pueden acudir a otra hora, otros recorren todos los días más de 50Km de ida y otros tantos de vuelta. Llueva o truene llegan al trabajo. Están locos.

    En verano les dan vacaciones, pero no se desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el semestre siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, siempre fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión.

    Yo los he visto, no están bien de la cabeza. Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recoger el dinero, en otras palabras, asumir responsabilidades extra.
    Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su casa.

    Son mujeres y hombres, casados, solteros,…de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos ciudadanos competentes.
    Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza. Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero no tienen buenos sueldos y siguen trabajando incluso más que antes, algunos no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que no los valoren, les critiquen e incluso les quiten autoridad, (a veces hasta les agreden), pero ellos siguen hacia adelante.

    Están mal; por las tardes se quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para reciclarse.
    Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban,
    que se alegran cuando sus alumnos avanzan.
    Están mal de la cabeza, yo los he visto. Dicen de algunos que fueron muy importantes, que siempre tienen palabras de aliento; dicen sólo que son MAESTROS y que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.
    Saludos cordiales y fuerte abrazo estimado Dr. Santos Guerra.

    • Querido Misael:
      Hermoso texto sobre los maestros. Gracias por compartirlo.
      Muchas personas no saben qué´reparo de beneficios producen los libros.El más pequeño, el del autor.
      Tienes razón al decir que podría pensarse que escribir muchos libros te hará rico. Un gran error. Verás: he escrito 100 Prólogos para libros de otros autores. Solo me han pagado una pequeña cantidad por dos de ellos. Y de los libros escritos, muchas editoriales no te hacen liquidación de ventas. Y, cuando lo hacen, ya ves lo que supone el 10% del precio de venta.
      Lo que es cierto es que no escribes para ganar dinero. Hay otro tipo de beneficios que no son materiales. Tus palabras son un buen ejemplo.
      Un gran abrazo, querido amigo
      Gracias por tus palabras.
      MÁS

  7. Increíbles datos. No tenía no idea de los criterios que rigen el reparto.
    Está claro que no se escribe por dinero, al menos en este tipo de libros relacionados con la educación.
    Los derechos de autor de esos cinco mil libros son ofensivos. En efecto, es como un atropello.
    Lo que no sé es cómo se puede acabar con esta situación.

    • Querida María:
      Voy a copiar aquí un correo que acabo de recibir. No es algo excepcional. Me llegan numerosos mensajes como este. Ya ves que no solo no se ofrecen beneficios sino que piden dinero para publicar.
      Eso tiene mucho que ver con la presión que tenemos los profesores universitarios para tener publicaciones en revistas o editoriales de prestigio.
      La trampa es clara. Aquí no se ttata de méritos sino de dinero. Una pena.
      Gracias por tus palabras.
      Y besos.
      MÁS

      [Atena Editora](http://sistema.atenaeditora.com.br:8080)

      ¡Hola! Miguel¿Cómo está?

      En respuesta a la convocatoria abierta hasta el 08 de abril, el consejo editorial de
      Atena Editora invita al artículo “Educar en tiempos revueltos.” a componer:

      – El libro digital “Explorando las humanidades: perspectivas y reflexiones sobre la
      condición humana” que se publicará en mayo. El valor de la publicación corresponde a
      USD 100,00 dolares y garantiza todos los servicios habituales del mercado editorial
      y visibilidad en varias bases de indexación.

      O

      – La revista internacional “International Journal of Human Sciences Research (ISSN
      2764-0558)”, que se publicará hasta junio. El valor de la publicación corresponde a
      USD 200,00 doláres y garantiza las mismas ventajas que el libro, además de factor de
      impacto, traducción de textos al inglés (opcional) y estandarización.

      Envíe su trabajo en nuestro sitio web o envíe el archivo a este correo electrónico.

      ¡Gracias y que tengas un excelente día!

      Apoyo al autor – Whatsapp

  8. Tengo un amigo que se ha tenido que pagar un libro que le pidió a Amazon que le editase. Es un libro de poesía.
    En este caso no solo es que no reciba dinero, es que tiene que pagar.
    No se lee mucho y menos, poesía.

    • Querida Marta:
      Yo también conozco a profesores que ha publicado a través de Amazon.
      El comercio del libro es muy complejo.
      En primer lugar porque no se lee mucho.
      E$n segundo lugar porque de lo que se lee una buena parte es en formato digital.
      El tercero es que los libros resultan caros.
      Y el cuarto problema es que el autor está poco valorado en el reparte de los beneficios.
      Lo primero que hacer es denunciar la situación porque mucha gente no la conoce.
      Besos.Gracias, Y a leer mucho y bien.
      MÁS

  9. Me he quedado de una pieza al conocer las condiciones económicas que tienen los autores y autoras. Qué vergüenza y qué pena. Vale cuatro veces más llevar el libro de un lugar a otro que escribirlo.
    LOS DERECHOS DE ESOS CINCO MIL EJEMPLARES ES OFENSIVA. CASI SERÍA MEJOR QUE NO PAGASEN NADA.
    Lo que no se paga bien no se valora.

    • Querida Marta:
      Estuve a punto de rechazar la cantidad como una forma de mostrar el desacuerdo, pero pensé que era otra forma de masoquismo.
      En este sociedad tan entregada al dinero y todo lo que eso conlleva, lo que no se paga no se valora. Estoy de acuerdo contigo. LO mismo sucede con las conferencias, con las consultas, con la corrección de libros o artículos, con la producción de Prólogos… He escrito hasta la fecha cien Prólogos solicitados por autores o editoriales. Solo he recibido una compensación económica por dos. Se trata de dos libros publicados por la Editorial SM. Y fue por iniciativa de la Editorial, no por exigencia o sugerencia mía.Los otros 98 han sido regalos.
      Estos hechos merecen un debate.
      Gracias por tu comentario.
      Besos.
      MÁS

  10. Qué artículo más necesario. Hay mucha gente que no sabe nada de esta cuestión.
    El título es muy clarificador.
    También me ha llamado la atención un correo que se incluye en un contestación en el que se ve que se pide dinero para publicar un capítulo de un libro o un artículo.
    Se castiga la producción intelectual. Una pena.

    • Estimado Mario:
      El mercado de las publicaciones de artículos de profesores universitarios se ha convertido en un mercado. Se pide dinero, como has visto, por publicar.Porque la presión para hacer curriculum es enorme. Pero, claro, el pagar por la publicación de un artículo no dice absolutamente nada acerca de su calidad científica
      Es necesario dignificar la tarea de escribir. Y una forma de hacerlo es valorar económicamente el trabajo intelectual.
      Un abrazo.
      Gracias por colaborar.
      MÁS

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