La sustancia de la vida

30 Dic

Llamamos Nochevieja a la noche de mañana y, al día siguiente, primero del Año Nuevo. Las dos fechas son iguales, igual de viejas o nuevas. Lo que pasa es que los seres humanos marcamos el tiempo a través de unos relojes biológicos y sociales que se convierten en hitos para medir el tiempo.

Somos seres temporales, marcados por el antes y el después. Constantemente hacemos referencia a las diversas dimensiones del tiempo: al pasado que se fue, al futuro que vendrá y al presente que siempre se está yendo… Las personas tienen diversos relojes naturales que les permiten  romper ese “continuum” que es el tiempo. Veamos algunos:

El reloj nictameral o circadiano. Consiste en el paso del día y de la noche. Ese reloj nos permite medir el tiempo y a él se ajustan muchos fenómenos culturales y biológicos. Se trata del sistema neurovegetativo, que no todos los seres humanos experimentan de la misma forma: hay quien tiene ritmo de búho y se encuentra muy espabilado por la noche y hay quien tiene ritmo de alondra y se siente muy vivaz por la mañana. Cuando ese ritmo se altera se producen desajustes  psicológicos y somáticos. Pensemos en los efectos del jet lag cuando se viaja en avión o en los cambios de turno (nocturno/diurno) en el trabajo.

El reloj hebdomadario o semanal. Este reloj es muy importante en nuestra vida laboral. Los fines de semana marcan el paso del tiempo. Decimos: “tenemos una semana laboral de 35 horas”, “mañana es lunes”, “ya es viernes”, “buen finde”… Marcamos el tiempo por semanas.

El reloj mensual. Este reloj divide el año en doce partes. Los calendarios tienen doce páginas. “Nos dan la paga a final de mes”, decimos. Las mujeres tienen un reloj particular que es la menstruación. Como este reloj natural viene acompañado de molestias y de dolor (y tiene vinculaciones con el embarazo), es especialmente intenso. 

El reloj trimestral de las estaciones. Tiene mucha importancia en el organismo y en la configuración psicológica. Las depresiones de primavera y otoño, la exaltación del verano con las vacaciones y el buen tiempo, el frío del invierno que nos hace encerrarnos en casa. Este reloj tiene una dimensión académica. El curriculum de algunas etapas, especialmente la universitaria, se marcan por períodos trimestrales o cuatrimestrales…

El reloj anual.  Es una forma de medir el tiempo: el reloj del cumpleaños, el curso académico, el contrato del alquiler, las fiestas patronales, las Navidades de cada año y, sobre todo, la tradicional fiesta del tiempo que es la Nochevieja.

Un extraterrestre ajeno a nuestras costumbres se preguntaría por los comportamientos extraños de la Nochevieja: griterío, disfraces, charangas, cotillones, canciones, bailes, alcohol… Y, sobre todo, el rito de las doce uvas a medianoche que separa la última hora del año que se va y la primera del año que empieza.  Se trata de un grito de júbilo (un año más) y de angustia camuflada (un año menos). Es una huida del tiempo que pasa, y la celebramos para olvidar que nosotros también nos vamos con él.  

No pasa el tiempo con la misma velocidad para niños, jóvenes, adultos y ancianos. Hace algunos años leí  un libro titulado “¿Por qué el tiempo vuela cuando nos hacemos mayores?”. Un libro de Douwe Draaisma, profesor de Historia de la Psicología de la Universidad de Groningen,  (Holanda).  Dice que en los relojes de arena, a fuerza de rozarse los granos al pasar de un lugar al otro, acaban siendo más finos y pasando con más rapidez.

“Carpe diem” (aprovecha el tiempo) es una sabia expresión. Cada uno debe llenar esta clásica sentencia del contenido que su especial situación quiera y pueda darle. Ofrecemos la imagen  de personas que corren alocadamente  sin disponer de tiempo para pensar hacia dónde se dirigen. ¿Y, si fuera hacia el abismo, para qué tanto correr?  Las prisas actuales, la sobrecarga de actuaciones, la presión de las urgencias… imprimen un ritmo trepidante al paso del tiempo. ¿Quién no oye decir cada vez con más frecuencia “no tengo tiempo para nada”? Hablamos de matar el tiempo, pero es el tiempo quien nos va matando a nosotros,

Un conferenciante, delante de su auditorio, sacó de debajo de la mesa un tarro de vidrio de boca ancha y lo puso sobre la mesa. Luego sacó varias piedras del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el tarro. Cuando  estuvo lleno hasta el tope preguntó al auditorio: ¿Está lleno este tarro? Todos los asistentes dijeron que sí.

Entonces dijo: ¿Están seguros? Y sacó de debajo de la mesa un cubo con piedrecitas pequeñas. Echó algunas en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes.

Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más: ¿Está lleno este tarro? Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta: “Probablemente no”.

Muy bien, contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa una bolsita llena de arena y empezó a echarla en el tarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las  pequeñas.

Una vez más pregunto al grupo: ¿Está lleno este tarro? Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No! Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien! Luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al tarro hasta que estuvo lleno hasta el borde.

La enseñanza, dijo, es que si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. Las piedras grandes se refieren a nuestra base, lo más importante para nosotros y se relacionan con nuestros valores, lo que nos enriquece como personas.

En ocasiones  priorizamos las cosas irrelevantes frente a las que tienen un mayor valor para nosotros, llenando nuestro tiempo y cabeza de nimiedades que hacen que no tengamos tiempo para lo verdaderamente importante. No es cuestión de no tenertiempo, es cuestión de saber organizarse y priorizar, de identificar nuestras piedras grandes para que sean la base.

Tenemos prisa, pero sin saber a dónde vamos. La sensación de impaciencia cuando  el semáforo pasa al verde (el conductor que va detrás  pita bruscamente al despistado que está mirando por la ventanilla), la desesperación en un atasco, el paso acelerado en el paseo para no perder el tiempo,  la crispación cuando el coche más lento avanza por el carril izquierdo, la rabia ante la parsimonia del que deja un aparcamiento que nosotros esperamos… son síntomas de la enfermedad de la prisa.

Los jóvenes se han sumergido en el ritmo apresurado. Conducen de prisa, estudian de prisa, viven de prisa, se divierten de prisa… Han entrado en el vértigo de la velocidad. La aceleración histórica de la que habla Karl Jaspers se está  multiplicando progresivamente. Quien no se mete en ese torbellino, es arrollado por él.

Sí, vivimos muy de prisa. Ayer vi a mi hija escuchar el audio de una amiga con una velocidad extrema. Casi no se entendían las palabras. Escuchar al ritmo de la grabación supone una pérdida de tiempo.

No se pueden parar los relojes naturales. Pero se puede vivir el tiempo de un modo u otro. El terrón de azúcar no se disuelve con la misma velocidad en el agua para el sediento que para el saciado.  Los últimos cinco minutos  del partido no  pasan a la misma velocidad  para los seguidores del equipo que va perdiendo por la mínima que para los del que está ganando. Bergson hablaba del tiempo subjetivo.

Lo importante no son los relojes. Lo importante es el modo  con el que vivimos el tiempo. El problema no es de los relojes  (un reloj parado  marca dos veces al día la hora exacta) sino de los seres humanos que vivimos cada día con más ansiedad el tiempo que vuela. Un tiempo en el que cada vez suele haber menos huecos para las cosas importantes: tomar un café  tranquilamente con los amigos, pasear despacio a la orilla del mar con la mano en el hombro de la persona amada, leer precisamente aquello  que no va ser objeto de un examen, escuchar música con los ojos perdidos en el fondo del corazón… El problema es de quienes no tenemos la sabiduría y la voluntad necesarias para dar prioridad a las actividades verdaderamente importantes.

Feliz Nochevieja de 2023. Un año menos. Un año más. Nos lo dice nuestro reloj natural de la Nochevieja. Feliz 2024.  Y déjame, querido  lector, querida lectora, cerrar con una recomendación que nos brinda Benjamin Franklin: “¿Amas la vida? Pues si amas la vida no malgastes el tiempo, porque el tiempo es la sustancia de la que está hecha la vida”.

28 respuestas a «La sustancia de la vida»

  1. Querido Miguel Ángel:

    Aquí un búho que te disfruta cada madrugada del sábado. Te disfruta o te sufre, dependiendo del tema que trates, como el de la semana pasada, (ves, otra forma de definir cuándo comienza la semana, con El Adarve), que me impidió ( a algo le tengo que echar la culpa) desearte una feliz Navidad . No es que no lo deseara, pero la guerra me deja fuera de combate, pensarla me produce dolor por el enorme dolor y muerte que produce por las decisiones de unos poquitos privilegiados.

    Bueno, no sigo por ahí, no lo quise hacer cuando tocaba y no lo voy a hacer ahora.

    Sólo quería desearte a ti, en especial, pero también a todas las personas que andan por aquí, un feliz y lleno de sustancia 2024.

    • Querido José Antonio:
      Aquí otro búho, que acaba de leer tu comentario.
      Me alegra saber que algunas noches de sábado me dedicas algunos minutos.
      Devuelvo elevados a la enésima potencia tus deseos de felicidad.
      Que el nuevo año haga realidad todas tus ilusiones.
      Siempre te recuerdo con afecto.
      Gracias por escribir, una vez más.
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  2. Pues si unos minutos te producen alegría, más alegría te quiero dar aunque sea con una corrección. (Semi corrección, porque entiendo lo que quieres decir).

    Te dedico minutos TODOS los sábados y también el resto de días de la semana. Tú también nos los dedicas a quienes te leemos.

    A mí me vale, insisto, a mí me gusta, me ayuda, me hace pensar en los demás, …

    Un abrazo.

    • Hola de nuevo, José Antonio:
      Aunque te hayas retirado de la asiduidad en los comentarios tengo que agradecer tu fidelidad en la lectura. No existe un artículo si no hay unos ojos que quieran leerlo.Muchas veces he dicho que hace más el lector por el autor que a la inversa.
      Son muchos años de presencia en el blog.
      Este año 2024 se cumplirán 20 años de la apertura de esta colaboración en La Opinión. El primer artículo es del mes de marzo de 2004.
      ¿Cómo se han ido tantos años? Parece que fue ayer.
      Que tengamos salud para leer y escribir. Y para viajar. Y, como dices certeramente, para pensar en los demás. En el 2024.
      Un abrazo y muchas gracias.
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  3. Hola Búho atemporal…

    En mi caso cada vez soy más alondra y me gusta disfrutar de la tranquilidad de las primeras horas de la mañana…

    Conforme iba leyendo me iba impactando los términos que estabas utilizando: el reloj nictameral o circadiano o el reloj hebdomadario. En mi vida había escuchado tales términos… Es más, estaba ávido por ver las palabras que corresponderían a los relojes trimestral y anual. Para mi decepción no había ninguna alternativa…

    Hoy he estado escuchando de forma continua la expresión “feliz salida y entrada de año…”
    Y yo pensaba para mi: “¿ Es que no se desea felicidad para el resto del nuevo año?” ¿No sería mejor desear una feliz salida, entrada y continuidad en el nuevo año? Pues eso es lo que yo os deseo a todos y a todas las personas que entráis en este blog que de forma hebdomadaria (no sé si estará bien expresado) nos sorprende con nuevos temas y nuevos argumentos… Que sigamos dándole muchas vueltas al sol y que aquí nos sigamos encontrando para cumplir con el ritual de buenos deseos… Que el reloj no se pare y que aprendamos a aprovechar el tiempo colocando las piedras grandes en primer lugar.

    ¡Buen año menhir filosofal! 😉

    • Querido Juan Carlos:
      Es importante colocar los importante primero, es decir, saber priorizar.
      Por obvia que parezca esta necesidad, muchas veces no la tenemos en cuenta.
      Es verdad que se dice “feliz salida y entrada” pero habrá que extender los buenos deseos, cuando menos, al año entero.
      Lo mismo deseo para ti, para tu familia y para tu comunidad educativa.
      Te envío un gran abrazo con mi agradecimiento por las colaboraciones de este años que se nos va.
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  4. Muy buenas Miguel Ángel!
    Hoy nos hemos tomado nuestro tiempo en leer tranquilamente tu artículo.. una delicia, Gracias.
    No sabíamos que pertenecías a la comunidad búho aunque pensamos que también estás muy espabilado como las alondras al amanecer… Lo han visto nuestros ojos!
    Nos hace falta sabiduría para gestionar en el día a día lo importante y lo urgente porque no es fácil aunque nosotras estamos empeñados en meter vida a los años ya que no podremos meter años a nuestra vida.
    Bonita y necesaria reflexión que deberíamos hacer y hacemos frecuentemente.
    Personalmente para no perder el tiempo en necedades como rencores, envidias, odios, tonterías.. etc es saber el final de la película.. Para qué perder el tiempo en hacernos daño y hacer daño a los demás? es una auténtica imbecilidad. También me reconforta que morir con dinero como dice un amigo es un error de cálculo e ir con la mochila ligera nos hace disfrutar más de la vida.
    Mil gracias por tus reflexiones y te deseamos de corazón un feliz 2024!!
    Besos y abrazos 3×4

    • Querida familia:
      En la víspera de la Nochevieja os envío mis mejores deseos de salud, de bienestar, de felicidad para el próximo año y para todos los años que sigan, que espero que sean innumerables.
      Ojalá que en el 2024 se cierren las guerras que están destruyendo países, familias y personas inocentes, especialmente niños y niñas.
      Que las ilusiones que ahora tenéis (hablo de jóvenes y mayores) se vayan haciendo realidad a lo largo del nuevo año.
      Mi gratitud por la presencia en este blog todos los sábados del 2023. ¿Hay quien da más?
      De los tres para los cuatro, felicidad sin límites.
      Un abrazo enorme.
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  5. Querido Miguel Ángel:
    Qué magníficas y sabias reflexiones nos has brindado sobre el tiempo. Siempre he pensado en el tiempo sobre el que vamos cabalgando , y ese caballo sobre el que vamos montados, y que según Einstein, y está demostrado, que no corre igual para el que va a gran velocidad que para el que lo percibe desde fuera. Sí, en el tiempo vamos y cada vez a más velocidad psicológica.
    Te diré, frente a lo que dices, que yo estoy poseído por el paso del tiempo. La tranquilidad que se pide al jubilado, el disfrute sosegado de la vida que pasa, la tranquilidad del que está libre de muchas obligaciones sociales, debiera hacernos sosegados, sin prisas. Pues no, a mí me falta tiempo para todo y tengo la sensación con los demás que les robo un tiempo que es suyo cuando converso con ellos. Comparto tus reflexiones, pero las cumplo poco. Cuando era más joven ( ya ves que soy optimista) me sentía feliz de llegar a celebrar el año 2000. Ya ves por dónde vamos y cómo andamos. Bueno, en el tiempo cabalgamos y en él, de una o de otra forma iremos.
    De momento te deseo a ti y familia seguir felices en él otra vuelta más alrededor del sol. Extiendo ese deseo a todos los que te siguen en el Adarve.
    Un gran abrazo Miguel Ángel, y saludos a todos. FELIZ 2024!!!

    • Querido Joaquín:
      Hermoso comentario que pone sobre el tapete no solo reflexiones sobre el tiempo sino cómo lo vives tú, cómo lo vivías cuando eras más joven y cómo lo vas a vivir en el futuro. Se agradece esa valentía que supone compartir las propias vivencias. Porque de ellas aprendemos.
      No recuerdo ahora quién fue el que dijo que la vida es aquello que pasa mientras estamos entretenidos haciendo unas cosas y otras.
      Sé de tus aficiones, como la lectura, como la bicicleta, como los viajes. Y me alegra mucho saber que las compartes con Ana María. Es una gran suerte.
      También yo tengo esa sensación de falta de tiempo, incluso después de la jubilación que, como dices, parece el tiempo más propicio para la tranquilidad y el sosiego.
      Afortunadamente tenemos salud, quizás más de la que es propia de nuestra edad. No sé si conociste a José Luis Ampudia. Supongo que sí. Me cuentan que está en León en una etapa avanzadísima de un Alzheimer que le tiene completamente paralizado de mente y cuerpo.
      Por eso deseo os para el nuevo año SALUD Y FELICIDAD SIN LÍMITE.
      Un gran abrazo y gracias por un año de comentarios enriquecedores.
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  6. Ante todo gracias por ese catálogo del tiempo o de tiempos. La verdad es que a muchos no nos ha dado por hacerlo y siempre se agradece el esfuerzo de los amigos para que no nos perdamos por las revueltas del tiempo.
    Una vez una niña de infantil le preguntó a su seño si tenía tiempo. Cuando la seño le dijo por qué se lo preguntaba, la chiquita le contesto: porque mi madre nunca tiene tiempo.
    Genial la lección del vaso y las bolas, porque nos pone ante la tesitura de la importancia del tiempo para lo más importante. Sin embargo sabemos que la prisa nos mata o nos quita vida a cada momento.
    Hoy se está hablando, frente a la aceleración que está tomando todo, del decrecimiento, porque lo que verdaderamente nos está maltratando no es el tiempo sino la prisa y el torpe progreso, porque nos lleva a no reflexionar y hasta a poner el parche antes de que salga el grano. Hay que calmarse, porque podemos ser más iguales y el trabajo y la riqueza pueden estar mejor repartidos. No podemos participar de tanta locura.
    Esperamos dar tiempo al tiempo, pero con seriedad y tino y no a lo loco. Hace poco, sabiendo que no es para tanto aprovechar el tiempo al máximo o a lo loco, leí que Ida Vitale decía que no pasa nada por un verso de menos.
    Gracias y próspero año nuevo, pero para todos, porque si no, nos salpicará y no poco.

    • Querido José María:
      Interesante comentario que enfrenta dos conceptos importantes: el tiempo y la prisa.
      El enemigo es la prisa, es cierto.
      Hace años, visitando Uruguay vi un terreno dedicado a viviendas. Y el rótulo que anunciaba las construcciones me pareció genial. Decía así: AQUÍ SOLO CORRE EL VIENTO.
      No sucede eso en la sociedad actual. Lo decía la niña de infantil: mi madre me dice que no tiene tiempo.
      Esa es la clave. Por eso la metáfora del tarro que nos habla de establecer prioridades. No hay nada más estúpido que lanzarse con la mayor eficacia en la dirección equivocada.
      Un gran abrazo.
      Gracias por tu comentario.
      FELIZ AÑO NUEVO.
      MÁS

  7. Querido Maestro:
    Hoy nos ha hablado en su texto del tiempo y de cómo cada uno lo utilizamos.
    En su devenir, a mí me ha enseñado, que es justo agradecer a quiénes han estado este año que ahora termina, para lo bueno y para lo malo, dándonos la mano. Y entre esas personas maravillosas que se han volcado en darme ánimos y afectos ha estado su persona. Sus palabras han sido aleccionadoras, inmensamente hermosas, cariñosas, oportunas y han hecho crecer en mi corazón el espíritu del buen. El tiempo, querido amigo, me ha enseñado tantas cosas, me ha dado tantas oportunidades, me ha abierto las alas y los ojos ante la peor de las ignorancias, no creer en tí. Y casi todo se lo debo a personas tan importantes como usted, que nos hace vernos también importantes. Le deseo para este año, salud y felicidad, y además le pido,que nos siga iluminando con su sabiduría en este blog. Y ya sin más,me despido deseando que todos sientan en su corazón, un poco de paz. !Qué tengan un buen nuevo año y que estemos todos para disfrutalo! Muchos besos

    • Querida Loly:
      Palabras hermosas que nacen de un gran corazón. El corazón de una buena persona.
      El problema no es lo que pasa sino cómo vivimos eso que pasa. Hechos similares a unos les hacen duros e insolidarios y a otros sensibles y generosos.
      Tú perteneces al primer grupo.
      Gracias a ti por seguir fielmente cada semana con la lectura y con tus aportaciones.
      Hacen rico el blog sus comentaristas.
      Muchas gracias
      Muchos besos.
      Muchas felicidades par el 2024.
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      • Querido Miguel Ángel:
        Quizás por el tiempo que llevo leyendo y escribiendo en el blog, me conoces bien.
        No se a que grupo pertenezco, pero es verdad que soy bastante emocional.
        Me interesa y doy todo lo bueno que puedo tener y rechazo el interés, la maldad, la violencia y lo negativo de la vida.
        Mi propósito para este nuevo año que ha empezado, es seguir siendo yo, y no dejar que nada ni nadie manipule mi identidad.
        Y lo más importante querer a quien me manifiesta afectos y a mí misma siempre.
        Espero haya pasado un buen fin e inicio de año.
        Me mantendré fiel a mis principios de seguir y comentar en el blog.
        Muchos besos.

        • Querida Loly:
          Sí, se te puede conoce porque tú escribes sin filtros. Dices lo que piensas y los que sientes.
          Y se ve que no solo salen las palabras de tu cabeza sino que siempre pasan por tu corazón.
          Será un placer contar con tus comentarios de cada sábado. Han pasado muchos comentaristas por el blog, pero sois muy pocos los que mantenéis esa admirable constancia que tanto agradezco.
          Besos y feliz Año Nuevo.
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  8. Querido Miguel:
    Tiempo para agradecerte es el que utilizo ahora: por escribir sobre mil asuntos para tus lectores, por reflexionar sobre temas importantes y que nos importan, por tus comentarios a nuestros comentarios…y por estar siempre.
    Un abrazo grande
    Feliz 2024 para todas las personas que cada fin de semana aportan lo mejor de sí mismos en este espacio de encuentro.
    María Ángeles Peláez

    • Querida María Angeles:
      En este primer día del año quiero desearte lo mejor, porque te lo mereces.Eres una gran persona y una magnífica profesional.
      Me alegra que participes, cuando puedes, en el enriquecimiento de este blog que en este años cumple 20 años.
      Un abrazo enorme y mi amistad incondicional.
      MÁS

  9. Estimado Miguel Ángel::

    Muy buenas tardes, acá en Chile, no puedo dejar de sonreír al leer tu artículo, porque somos tal cual como describes, una continua paradoja.
    El tiempo es nuestro tirano, nuestro dictador, nuestro patrón, todo lo hacemos en su honor, “hay que darse prisa porque tenemos poco tiempo”, “si no se apuran se les agotará el tiempo”, “ojo que tenemos poco tiempo”, “al ritmo que vamos no nos alcanzará el tiempo”, en fin son tantas las frases que en forma cotidiana expresamos o escuchamos rindiendo homenaje a este Señor Tiempo, que nos hacemos sus esclavos, somos rehenes del tiempo, marcado en forma inexorable por el Señor Reloj.
    Si entendiéramos que lo único seguro que tenemos en la vida, es que en algún momento moriremos, si le damos la importancia que se merece a este hito y también al mayor signo de Esperanza que hacemos a diario, cuando nos acostamos, la esperanza de que al otro día amaneceremos vivos, sólo si somos capaces de asociar estas verdades con el valor de la vida, tal vez ahí podamos hacernos cargo de que el tiempo es inexorable, pero nosotros somos los dueños del acelerador y podemos caminar por esta vida a ritmo de paseo, para disfrutar cada paisaje de nuestras vidas, cada escena, cada momento, cada compartir, cada sueño y cada anhelo, de una forma distinta.
    Tal vez, como lo hacemos cuando revisamos recuerdos plasmados en fotos y evocamos esos momentos que en algún tiempo fuimos protagonistas, pero que por ir tan de prisa, no disfrutamos la esencia de ese minuto, porque ya pasó ese tiempo. Cuando añoramos un recuerdo de placer, decimos que tiempos aquellos, pero ya no volverán. Donde estábamos en ese momento, estábamos presentes pero tan de prisa que se nos pasó el tiempo.
    Por lo mismo ahora ante que se me pase el tiempo, escribo y te envío los mejores saludos en esta fecha y los mejores deseos para el año venidero, que espero nos siga encontrando, ya sea en forma epistolar o en formato on line de clases, pero que sigan, para disfrutar este tiempo que es el que realmente cuenta, el tiempo de compartir,

    Un abrazo y nos veremos pronto en el tiempo que tenga que ser.

    Enrique Pérez Hidalgo

    • Querido Enrique:
      Hermoso comentario.
      Sí, el tiempo nos atraviesa de arriba a abajo y de izquierda a derecha.
      Depende de nosotros de qué lo llenamos y qué ritmo le damos.
      Ojalá que este nuevo año nos regale numerosos encuentros, unos on line y, a ser posible, presenciales. Porque un abrazo es otra cosa.
      Quiero agradecerte los comentarios y la fidelidad a este humilde espacio de encuentro.
      Un abrazo enorme.
      MÁS

  10. Estimado Miguel Ángel :
    Interesante y exhaustivo recorrido por estos conceptos de tiempo.
    Me ha hecho reflexionar en mi situación actual, con un reloj anárquico, a veces parado, otras o muy acelerado o muy lento que me aleja de la noción del tiempo.
    Aprovecho ahora, en un “momento búho”, para leer o escribir y felicitar y desearte un nuevo año pleno de proyectos y salud para realizarlos.
    Gracias por tus textos.
    Por cierto, casualmente he visto un video de un tal “peluso o peluca Milei”, que después de contar una versión de la estrategia del caballo, en la que él se identifica como “el burro Milei” que sale del pozo al que le arrojan tierra, acaba como un “león que ruje para afuera”. No creo que haya tenido un profesor como tú, pero tal vez también lea y fusile tus artículos.

    • Estimado Ángel:
      Acabo de escribir a una amiga argentina que trabaja en un gremio docente. Y le decía que cómo era posible que ese personaje hubiera ganado las elecciones en un país como el suyo. Le preguntaba con inquietud: ¿a qué escuela fueron los votantes de Javier Milei? ¿Qué aprendieron en ella’.¿Aprendieron a pensar? ¿Aprendieron valores?
      Es una tragedia que el cincuenta por ciento de los jóvenes haya votado a un anarcocapitalista que grita “Viva la libertad, carajo” y, cuando asume el cargo, quiere meter en la cárcel durante seis años a quienes se manifiestan contra sus políticas.
      He escuchado a señor Milei esa fábula del burro que se cae a un pozo…
      Mi editor argentino se encuentra noqueado por lo que se avecina.
      Un gran abrazo.
      Gracias por tu tiempo.
      MÁS

  11. Ya vamos caminando por el sendero del 2024. El tiempo no para. Nosotros también nos vamos yendo con el tiempo.
    Lo importante es llenarlo con las piedras grandes de los aspectos importantes de la vida.
    Muchas veces le damos importancia a cosas insustanciales.
    Gracias por el artículo. Me ha encantado.
    Feliz Año Nuevo.

    • Querida Marta:
      Te deseo un año lleno de ilusiones cumplidas y de relaciones enriquecedoras.
      Es estúpido lanzarse a toda velocidad en la dirección equivocada.
      Es verdad lo que dices; a veces llenamos la vida de preocupaciones ridículas y abandonamos lo que es importante: las piedras de la metáfora.
      Que seas muy feliz.
      Gracias por el comentario y por la lectura.
      MÁS

  12. Querido maestro:
    De cuantas maneras nos mostró como vivimos el tiempo, en mi caso lo vivo al ver a mis hijas, van creciendo y digo cómo pasó el tiempo…
    Ya no siempre puedo recordar todo debido a mi situación pero miro las fotografías y con nostalgia puedo ver qué sólo nos quedan los recuerdos así que pensé en seguir generando buenos recuerdos para que el tiempo vivido no sea en vano; generemos los más lindos recuerdos que podamos en los demás
    Siga escribiendo
    Con cariño y admiración
    Lily

    • Querida Lily:
      Gracias por tus ánimos para escribir que me envías en cada comentario.
      En un mundo tan entregado al dinero, a veces piensas en todo el tiempo que le regalas al periódico de forma completamente gratuita. Pero pienso en las otras recompensas como es la de tener lectoras como tú.
      Esto también me lleva a penar en lo que es “perder el tiempo” y en cuáles son las mejores maneras de ocuparlo.
      Ayudar a los demás es una estupenda forma de hacerlo.
      Besos.
      MÁS

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