Dolor en la escuela

15 Ago

Resulta sobrecogedor que una institución que está creada para formar personas felices, sea el lugar en el que algunos alumnos y algunas alumnas encuentran dolor, angustia, desesperación e, incluso, la muerte. Hablo del bullying o acoso escolar. Se trata de un acto o una serie de actos intimidatorios y normalmente agresivos o de manipulación  por parte de una persona o varias contra otra persona o varias, normalmente durante un cierto tiempo. Es ofensivo y se basa en un desequilibrio de poderes. 

Acabo de prologar un libro, coordinado por Arnaldo Canales, que pronto verá la luz en Santiago de Chile. Se titula “Historias que sanan”. Una hermosa paradoja este título ya que las historias que han causado daño, al ser contadas, curan a quienes las cuentan y a quienes las leen. Arnaldo, presidente de la Fundación Liderazgo Chile e impulsor de la Ley de Educación Emocional en dicho país, predica con el ejemplo. Pide que otros escriban, pero lo él hace también en un doble y valiente relato, uno en el que humildemente se confiesa verdugo y otro en el que describe sus vivencias de  víctima.

Las historias del libro curan porque previenen. Y curan porque cicatrizan. Curan porque ayudan a reflexionar y curan porque ayudan a sentir. La reflexión demanda que no se repitan estos casos tan dolorosos y la compasión nos redime ante las víctimas.

El libro, escrito con la sangre, contiene catorce relatos autobiográficos en los que los autores y autoras (más chicas que chicos, por cierto) cuentan el calvario que vivieron en la escuela. Sobrecoge imaginar el terror con el que estos niños/jóvenes acudían a la institución escolar cada mañana, como si fueran al patíbulo. Iban a sufrir, no a disfrutar. Iban a ser machacados y machacadas, no a ser protegidos y queridos. Iban a sufrir, no a aprender.

Voy a elegir algunos párrafos de tres de esos relatos. Me ha costado decidirme por estos tres, ya que todos son extraordinariamente interesantes, por auténticos y dolorosos.

Yanira García Correa titula su relato “El poder de las palabras”. Describe el comienzo. Y dice:Recuerdo el día en que todo comenzó; la profesora estaba preguntando de dónde éramos, para conocernos, y cuando me tocó a mí, todos me miraron sorprendidos y comenzaron a susurrarse cosas. Desde ese día, el acoso era algo constante, algo del día a día, tan rutinario, no había ni siquiera un día de silencio. Aislamiento, nadie quería incluirme en grupos de trabajo, nadie se juntaba conmigo en los recreos, me elegían de las últimas en las actividades de educación física, me gritaban insultos, me escondían mis cosas. Una infinidad de momentos que hacen que la vida de una niña se vuelva tan triste. Llegó un momento en que comencé a mentir; sentía que esa era la única forma en la que por fin me podrían aceptar, pensé que así al menos tendría un amigo, eso era todo lo que quería. Pero no valió para nada lo que pensé; les había dado otro motivo por el que acosarme, ahora me gritaban mentirosa”.

Haré referencia a un segundo relato de los que integran el libro. La autora se llama Macarezza Meléndez y titula su historia con una contundente palabra “Burlas”. Extraigo este párrafo, que se centra en los motivos de la saña:

“De niña yo tenía una gran inseguridad: mis orejas. No podían gustarme, sentía que eran muy grandes, que eran muy largas, que eran muy todo. Evitaba recogerme el cabello en una cola, utilizaba siempre mi pelo suelto cubriéndolas o usaba gorros y evitaba que la gente las mirara por mucho tiempo, porque me sentía insegura y en casa lloraba por ello. Algunos compañeros míos me molestaban sistemáticamente, incluso mis amigos, y yo me sentía muy mal al respecto. Siendo una niña, no sabía qué hacer para cambiar las cosas, e incluso llegué a pedirle a mi madre que me operara lo antes posible porque me acomplejaban”.

Tercer párrafo relacionado con las consecuencias. Claudia Soto titula su relato ”Barbie negra”. Estremece leer lo que escribe: “Fue tanta la depresión que intenté suicidarme siete veces, buscaba desesperadamente trozos de vidrios, quería sentir un dolor más fuerte del que ya sentía, me lancé a un gran pozo de leña, me golpeé tantas veces con la madera y nada, tomé pastillas hasta casi desmayarme en frente de un río, una compañera evitó que me ahogara…”.

¿Cómo puede soportar tanto dolor un niño o un joven que está abriéndose a la vida?, ¿qué visión pueden tener del mundo en que viven?, ¿qué sentido puede tener para ellos un futuro que solo ofrece desesperación?, ¿cómo sorprenderse de que les ronde la idea del suicidio?

En esos relatos aparecen cinco tipos de víctimas. Los que practican el bullyng son también victimas porque se convierten en crueles verdugos. Son también víctimas porque se convierten en miserables agentes del mal. Se envilecen convirtiendo a un compañero en un objeto al que ponen al servicio de su sadismo. Me pregunto por los intrincados caminos que les han llevado a  disfrutar haciendo daño al prójimo. Me pregunto por los extraños mecanismos psicológicos que les llevan a elegir a sus víctimas. Porque la víctima no es un compañero cualquiera. Es alguien con alguna tara física o psíquica pero, sobre todo, es alguien que no va a saber ni poder defenderse. Es alguien que reúne unas características peculiares que son cuidadosamente estudiadas por los agresores. 

Son víctimas también aquellos que corean, aplauden, ríen y graban las acciones del matón. No golpean pero alientan a quien lo hace. No abusan pero animan a quien toma la iniciativa. Pienso en ellos como víctimas porque  se cargan de violencia moral. 

Considero víctimas también a quienes callan. A todos aquellos que no tienen el valor de oponerse, de denunciar, de decir basta. Se lavan las manos, miran para otra parte, se encogen de hombros como si no fuera con ellos. Son víctimas porque el silencio les envilece.

Son víctimas de esa lacra quienes no son capaces de observar con sagacidad y atención. ¿cómo es posible que llegue un alumno al suicidio sin que nadie haya  visto el más mínimo indicio de angustia o desolación?, ¿cómo es posible que se haya producido un dolor tan horrible sin  haber oído una palabra o una señal de alarma? 

Es víctima también la institución que, lejos de ser un espacio de aprendizaje de la convivencia, se convierte en una cárcel donde se practica la tortura.

Claro que las víctimas  por excelencia son aquellas personas que son objeto de burlas, risas, golpes, humillaciones y desprecios. No en una ocasión aislada sino de forma persistente y asfixiante.  Cuesta pensar que ese proceso destructivo, que se basa en la crueldad sistematizada, tenga lugar en la escuela. El verdugo suele actuar con un grupo que aplaude y ríe divertido y que calla y encubre. El verdugo busca adquirir poder y que todos le teman. En realidad, lo que dice a todo el mundo es: cuidado, que también te lo puedo hacer a ti. Busca provocar el miedo.

He leído recientemente el excelente libro de Keith Sullivan, Mark Cleary y Ginny Sullivan titulado “Bullying en la enseñanza secundaria. El acoso escolar: cómo se presenta y cómo afrontarlo”. Dicen los autores que “cuando las escuelas  alaban la política contra el bullying, pero no la cumplen, ponen a los estudiantes en peligro. El mensaje  es muy claro: las escuelas deben estar completamente implicadas en el desarrollo de un entorno seguro.  Lo que hacen las escuelas es mucho más importante de lo que dicen”.

No sé si en estos tiempos de confinamiento habrá desaparecido el bullying de forma plena. Porque hay formas diversas de ciberbullying, como estudia con rigor Alejandro Castro Santander en su libro “Bullying duro, bullying blando y ciberbullying”. ¿Qué está pasando en este nuevo contexto?, ¿cómo se canalizan los impulsos sádicos?, ¿cómo se manejan los sentimientos? Hay que ponerse a observar, a preguntar, a pensar y a intervenir.

24 respuestas a «Dolor en la escuela»

  1. Querido Maestro!
    Vaya tema tan duro que trata hoy en su comentario.
    Me siento tremendamente aludida como víctima de ese cruel maltrato.
    Todo la vida pidiendo un afecto que hasta última hora se me ha negado.
    Engaños, palabras soeces, mentiras, silencios , desprecios, perfiles de mi vida.
    Escribir en este blog es efectivamente perfecto porque las palabras me llevan a sanar mi alma y confortar mi espíritu.
    El maltrato está presente, dolorosamente presente en las escuelas y en la vida.
    La mía ha sido un camino de espinas, un pozo negro que ha tratado que decaiga mi autoestima.
    Pero yo sigo mis reglas; “si te caes siete veces, levántate ocho'”
    Pero querido amigo, me cuesta, defenderme de esta condena perpetua.
    Utilizar los dones de buen espíritu y seguir con esta ardua y dolorosa tarea.
    Enfrentarme a los miedos a las injurias a las malvadas peleas.
    Sólo el amor a mi más cercana familia me da la fuerza para seguir y conseguir que mi voz y mi palabra se sostengan con verdad, bondad y coherencia.
    Ya no me asustan los desafios ni las inclemencias ni los estragos que provocan las malas conciencias.
    Sigo mi camino persiguiendo mis objetivos y mis metas y mostrando mis sentimientos para que con ello tranquilice mi conciencia.
    La vida pasa veloz casi sin darnos cuenta.
    Buscaremos otros lazos de amor y presencia que nos aporten las máximas fuerzas.
    ¡A pesar de todo, la vida es bella!

    Sin más me despido con un fuerte abrazo para todos y con esperanzas nuevas.
    ¡Hasta la próxima!

    • Querida Loly:
      Siempre has dejado constancia en este blog de ser una luchadora, una persona capaz de sobreponerse a la adversidad.
      Es ahí donde se conoce la talla moral de un ser humano: la fuerza que hace falta para derribarlo. Pero tú has tenido y sigues teniendo el valor de seguir siempre adelante, de levantarte después de las caídas y de recuperarte de los golpes. Eres una heroína.
      A pesar de todo eldañp que te han hecho sigues viendo la vida con optimismo.
      Gracias por mostrarnos tu ejemplo.
      Besos.
      MÁS

  2. Estimado Miguel Ángel “Dolor en la Escuela” Sería interesante saber quiénes y cómo de alguna u otra forma han tenido dolor, fruto de la Escuela, porque esos relatos pueden dar luz a la construcción de una Escuela cuyos pilares fuertes sean los del amor por la vida. De pequeña estuve en varios colegios y sufrí y vi dolor. Ahora, como orientadora,observo cada vez más casos de “cutting” (se cortan con cuchillas) porque, como dice en su relato Claudia Soto “!quería sentir un dolor más fuerte del que ya sentía” un dolor físico porque el sentimental no se ve, ni se cuantifica. En la mayoría de los casos hay de fondo un rechazo social. Me encuentro con más alumnado que me comunican que la vida no tiene sentido para ellos, palabras descorazonadoras “¿Qué visión pueden tener del mundo en qué viven? ¿qué visión pueden tener de la Escuela en la que viven?” “El dolor físico y los sentimientos intensos de rechazo social producen el mismo ‘daño’ al activar las mismas regiones cerebrales, según sugiere un estudio de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ PNAS). ¿Nos imaginamos ir a un lugar donde deberíamos encontrar seguridad, sensibilidad, protección y nos pegaran una paliza cada día?. Así se sienten muchos niños y niñas donde se vulneran sus derechos como personas, y lo que es penoso, se sienten así en la Escuela. Hablando con muchos de ellas y ellos, me dicen que lo que peor llevan es que cuando se deciden a“denunciar”, obtienen como respuesta de algunos adultos “¿Tú le has hecho algo?”. ¿La violencia física o verbal está justificada en algún caso?.
    Me parece muy acertado que hayas clasificado 5 grupos de víctimas (los que practican el bullyng, los que refuerzan al agresor/a, los espectadores ,la institución y los que son objeto de las burlas…) y yo añadiría una sexta víctima las redes sociales y el ciberbullyng, y como tales necesitan apoyo y alguien que les ilumine el camino “Si tratamos a las personas tal y como son, las haremos peores de lo que son, Pero , si las tratamos como si fueran lo que deberían ser, las llevaremos a donde tienen que ser llevados” (J.W.Von Goethe). Historias que curan porque previenen, cicatrizan, ayudan a reflexionar y a sentir. En la Escuela se debe practicar la Pedagogía del cuídado, de la sensibilidad, del sentir, del comunicar más allá de las palabras. Debe convertirse en un nido de talentos y emociones compartidas. Un nido que permita dar cobijo y protección a quiénes lo habitan. Hay nidos hechos de ramitas, barro, plumas…cada nido, cada aula es única e irrepetible porque refleja lo que somos: un cúmulo de emociones, sentimientos, conocimientos, talentos, actitudes, principios y valores que debemos compartir. El conocernos implica respetarnos y querernos y por tanto sentirnos bien.
    En Rincones que inspiran, nos encontramos con el Buzón de los valientes, aquellos que quieren un mundo mejor https://sites.google.com/view/conectando-escuelas-con-creati/proyectos-apasionantes/creer-es-crear-espacios-que-inspiran
    Como tú bien dices en tu libro “La Escuela que aprende”Sería un problema gravísimo que el sistema educativo fuese en sí mismo un medio para empeorar éticamente la sociedad. No solamente por lo que hacen quienes, después de salir con éxito de la escuela, asumen puestos de responsabilidad en la sociedad, sino por el entramado mismo del sistema educativo que hace más potentes y profundas las diferencias de partida”. ¡Por una Escuela de la Vida!. “Se buscan valientes que expresen lo que sienten,…que ayuden y defiendan al débil…la fuerza del valiente está en el corazón.. (El Langui) https://www.youtube.com/watch?v=omZkxy3wU1c

    • Querida María José:
      Qué suerte haberte fichado.
      Tu comentario es, cada semana, un segundo artículo con información relevante y reflexiones enriquecedoras.
      Me alegra que sea un saber que viene de la experiencia, de la práctica, del contacto directo y actual con los alumnos y alumnas.
      Gracias por los enlaces.
      Besos.
      MÁS
      NOTA:Están haciendo una nueva edición RENOVADA de La escuela que aprende.

  3. El bullying parece otro virus que ataca a muchas escuelas. Es algo terrible para el que padece sus efectos. Los ejemplos expuestos son para poner los pelos de punta. Como bien dices, Miguel Ángel, tiene que ser terrible ir cada día a la escuela como si llevarán a uno al patibulo.
    Tendemos a culpabilitzar del problema a los alumnos que en su inconsciencia someten o otro a ese sufrimiento. Yo no lo veo así. Los niños y adolescentes cuando van a la escuela, creo que lo primero que buscan es la aceptación del grupo, es decir sentirse algo en el grupo, tener amigos. Si topan con alguien con cierto ascendiente que se mete con algún compañero más débil, pronto se formará un grupo cuya conexión se basa en meterse con otro, el bullying.
    Realmente son conscientes esos alumnos del mal que están causando a un compañero? Creo que no.
    Personalmente creo que el bullying es un problema educativo que apunta claramente a la desidia o ignorancia de la escuela y familias.
    Cómo es posible que si una familia se queja a la escuela de ese problema no se erradique al instante?
    Los centros escolares de niños y adolescentes más que centros de enseñanza deben ser centros educativos.
    Así como la Universidad la considero más como centros de enseñanza que educativos, si bien esta faceta siempre debe estar presente.
    A veces consideramos centros educativos de “élite” a los que no lo son.
    Un centro educativo que se considere como tal en él debe imperar el respeto, la aceptación de la diversidad humana en todas sus facetas, luchar por lanzar a la sociedad hombres libres, reflexivos y sociales.
    El bullying es un fracaso de la escuela y de las familias que se extiende después a la sociedad apaleando a los que son deferentes por un modo de pensar estrecho e intransigente.
    Sólo deseo que la escuela sea ese lugar alegre donde se va a aprender y a convivir socialmente.
    Gracias, Miguel Ángel, por invitarnos a reflexionar. Saludos a todos.

    • Querido Joaquín:
      Cuántas ideas interesantes.
      También yo pienso que el bullying es un fracaso de la institución. Porque hay una faceta preventiva que, si funcionase, evitaría que se produjese ese fenómeno. Pero, cuando aparece, no se detecta con suficiente rapidez y claridad. En ocasiones, una vez descubierto o denunciado, no se actúa de forma adecuada.
      Gracias, amigo, una semana más.
      MÁS

  4. Amigo Miguel Ángel. Gracias por tus reflexiones en estos tiempos de encuentros por el ciberespacio. Deseo que te encuentres muy bien junto a tu familia.
    Te envío un afectuoso abrazo desde la tierra del sol (no siempre) y el buen vino (según la marca).
    Alejandro.

    • Querido Alejandro:
      Qué alegría me ha dado verte por esta plaza pública de reflexión y debate.
      Ya ves que he citado tu libro sobre bullyng. Un libro que considero de gran interés, como todos los tuyos.
      Tengo noticias de la evolución de la pandemia en Argentina. Cuánto camino todavía dentro del túnel.
      ¿Cómo llevas aquel libro sobre evaluación del que me hablaste?
      Un abrazo y gracias por hacerte presente.
      MÁS

  5. Buenas Maestro!!
    Hoy por fin, de regreso de compromisos familiares graves, he podido desayunar esta mañana contigo. Dos regalos para las neuronas y el corazón.
    Primer regalo: Un sembrador de sonrisas como tú nos advierte de la existencia actual del ladrón y la importancia de recuperarlas. No había caído tampoco en este robo tan sutil y aunque nos queden los ojos, su profundidad y su capacidad de sonreír como intentamos algunos, te agradecemos que nos recuerdes la importancia de sonreír y su capacidad contagiosa. Gracias.
    Segundo regalo: La esperanza de eliminar el dolor y el sufrimiento en nuestras escuelas.
    “Aprender a convivir” un fin, una meta y una gran asignatura pendiente, todavía!!
    Es desgarrador leer los relatos pero se deberían compartir y debatir en las aulas como medida preventiva. En temas de acaso y ciberbullying sigo a José María Aviles que lleva más de 25 años investigando y trabajando estos temas. Muy recomendable sus libros y su programa preventivo Prires.
    En fin, si tu nombre es un positivo, un + MAS
    te queda como anillo al dedo el apodo de “sembrador de sonrisas” guia y referente de saber mirar y ver la realidad. Gracias!!
    Un placer dialogarte en estos días.
    Besos y sonrisas a Carla y Lourdes, también de parte de Gema.
    Un abrazote!!

    • Querido Miguel:
      También gracias por partida doble.
      Conozco las excelentes aportaciones de José María. Se trata de una cuestión verdaderamente terrible, no solo para las víctimas sino también para la institución.
      Cuánto dolor gratuito y cruel.
      Cuánto camino por recorrer.
      Un abrazo de nosotros tres para vosotros dos.
      MÁS

  6. Estimado Santos Guerra:

    Siempre es de celebrarse que se señalen actos de violencia.

    El acoso escolar, existe desde que se concibió la educación escolarizada; sin embargo, continúa siendo la “asignatura pendiente” en diversas escuelas a lo largo del mundo. De ahí que, entre otros elementos, surgen los ejes transversales en educación. Estos ejes, al ser temas de relevancia social, debemos tratarlos con nuestros estudiantes, pues en un futuro serán los encargados de mover la sociedad y qué mejor que lo hagan con sentido ético y responsable.

    • Para Rois Jiménez:
      La escuela tiene, ante este fenómeno, un enorme reto.
      En primer lugar, tiene que crear un clima en el que sea difícil que surjan estos hechos.
      Tiene que realizar una tarea preventiva, dirigida tanto a los posibles verdugos (para que no acosen y hagan sufrir) como a las posibles víctimas (para que no se dejen avasallar).
      Tiene que estar atenta ante los casos que puedan aparecer.
      Y tiene que intervenir de manera eficaz para erradicar los casos que aparezcan.
      Importante y árdua tarea. Del todo urgente y necesaria.
      Un abrazo.
      MÁS

  7. Estimadísimo Maestro:
    le hago llegar mis Sinceros Saludos desde la República Argentina, en estos Tiempos de Pandemia. Soy Docente de Historia y Arte, en la Escuela Media. Comparto Plenamente sus Escritos, además suelo Imprimirlos y Leerlos en mis Clases y con Mi Colega de Literatura Carlos.
    Es Muy Interesante Compartir con Usted el Tópico de las Emociones en el Aula, al que hay que Insistir y Poner en Práctica en nuestra Labor Cotidiana.
    Tuvimos la Oportunidad de Escucharlo en forma Presencial, en unas Jornadas de la Editorial Santillana que se desarrollaron hace un tiempo en la Ciudad de Buenos Aires.
    Muchas Gracias por sus Escritos y Reflexiones.
    Saluda Atte. Profesor Luis D. Leiro. Ciudad de San Fernando. Bs As. Argentina.

    • Estimado Luis Daniel:
      Recuerdo muy bien aquellas conferencias con el Teatro Rex abarrotado.
      Muchas gracias por leerme y por compartir y trabajar mis escritos.
      Un gran abrazo en estos tiempos tan difíciles.
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  8. Es tan triste observar cómo ha proliferado el maltrato en las escuelas entre los niños y jóvenes, peor aún es observar cómo esta conducta cruel ha ido cubriendo edades en la que el altruismo era una característica esencial.Ha sido un error naturalizar estas aberrantes conductas con frases hechas como ” son niños”, “los niños pelean y se arreglan solos”, “no te metas”, “así se vuelven más valientes” . Ha sido un error no captar este “síntoma” de una sociedad que se fue enfermando en una competencia por tener y ser más y en donde nuestros niños y jóvenes se contagiaron también promovidos por la tribuna que otorgan las redes sociales en ambientes en donde las carencias de afecto y autoestima están a la orden del día, pero que resulta sumamente atractivo para ellos.
    Supongo , y creo no equivocarme, que la promoción de una infancia corta, en donde el juego y la fantasía fue quedando atrás tempranamente, ha sido un aporte a esta violencia que vemos cada día en nuestras escuelas.Niños y jóvenes altamente sexualizados compitiendo por fama y poder , por ser populares y lamentablemente adultos compitiendo por lo mismo , ha dado como resultado que las diferencias , los colores, los orígenes, las contexturas y las clases tengan un estandar dado por estos elementos superfluos y lejanos a la escala de valores que, como humanos , deberíamos propender.
    El error fué no intervenir tempranamente y con valentía, con la fuerza que implica asumir que somos educadores, que estamos preparados y nos importa generar cambios por medio de nuestra labor.Nuestra misión no era separar a los adversarios, nuestra misión era precisamente que se miraran de otra forma.
    El Bullying (que hasta nombre de alcurnia tiene) no es más que el maltrato de una sociedad que ha naturalizado la violencia dándole calidad de prestigio. El maltrato en una escuela es el reflejo de la sociedad que construímos para el mañana, el maltrato y la violencia en las escuelas es un grito desgarrador de los valores básicos de la humanidad que mueren cada vez que un “matón de patio” logra su cometido frente al débil, al “gordo”, a la “flaca”, al “llorón”, y a muchos otros que mueren un poco cada vez en esa dinámica aterradora que esconden los pasillos de las escuelas en todo el mundo.
    Un abrazo desde Chile

    • Querida Verónica:
      Muchas gracias por tu interesante y hermoso comentario.
      La escuela es un trasunto de la sociedad.
      Hemos de revertir la sitación. En lugar de que una sociedad cargada de desigualdad y abuso de poder influya en la escuela, hemos de conseguir que una escuela llena de solidaridad y compasión vaya transformando la sociedad.
      Este es el reto de la educación y la tarea de los educadores.
      Besos.
      Gracias.
      Desde España.
      MÁS

  9. Estremecedores relatos.
    Qué terrible que sea en la escuela donde estos casos encuentren su nicho.
    Porque la escuela debería ser el lugar del aprendizaje de la felicidad, no un lugar de tortura.
    Saludos.
    Gracias por esta llamada de atención.

    • Querida María:

      Esta es una tarea educativa que la escuela tiene que afrontar con más cuidado.
      – PREVENIR, y para ello educar en el respeto, la solidaridad, la empatía…
      – DETECTAR con más cuidado y rigor.
      – INTERVENIR con rapidez y eficacia.
      – COORDINARSE CON LA FAMILIA
      – LEER E INVESTIGAR SOBRE ESE FENÓMENO
      Mucha tarea por delante. Y mucha responsabilidad.
      Besos y gracias por leer y escribir.
      MÁS

  10. es interesante el articulo y estos relatos nos muestran como es el sentir de la persona que esta siendo dañada, realmente cuanto callan y cuanto puede marcar esto de por vida. es prioritario una educación enfocada en valores en moral, desde el trabajo personal del docente ya que ellos a veces no saben como intervenir en la parte emocional de educa cando por que es un área de oportunidad de ellos.

    que interesante seria dar lectura de estos casos a grupos de alumnos ya que como lo dice el autor el que lee y escribe sana de alguna u otra manera por que comparte, por que expresa, por que se permite sentir.

    • Querida Claudia:
      Creo contigo que sería muy interesante leer estos relatos en las aulas.
      Y también nos ayudaría conocer esas historias trágicas a los docentes y a los padres y las madres.
      Resulta increíble que pasen inadvertidas en la escuela y en el hogar.
      ¿Cómo es posible que no detectemos tanto dolor, tanta angustia?
      El libro es un magnífico instrumento para la reflexión.
      Por eso agradezco a los autores y autoras la valentía de hacer públicas sus dolorosas vivencias.
      Besos.
      Gracias por escribir.
      MÁS

  11. Querido Amigo, habia leido la columna pero no habia manifestado mi opinion en tu blog. solo agradecer tu mirada desde lo propositivo y como podemos prevenir a traves de una educacion basada en el amor y la empatia. Sin duda un largo camino, pero lleno de desafos. El libro esperamos salga en Septiembre y te hare llegar un ejemplar en papel y digital para que puedas tenerlo.
    Un abrazo desde Chile
    Arnaldo
    flich.org

    • Querido Arnaldo:
      Gracias por escribir. Gracias por leer.
      Creo que el libro es una aportación magnífica para la prevención del bullyng. Ha sido una magníífica iniciativa.
      Enhorabuena a la Fundación, a ti y a los demás autores y autoras..
      MÁS

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