Chiloé5

Ir a la escuela en Chiloé

6 Abr

He tenido la fortuna de visitar el archipiélago de Chiloé, al sur de Chile. Todo el mundo sabe que un archipiélago es un conjunto de islas unidas por aquello que las separa. También sucede allí. Alrededor de cuarenta islas diseminadas que me hubiera gustado recorrer por tierra y mar y, además, contemplar desde el aire. Hace años había estado en Osorno y en Puerto Montt, pero no había tenido la oportunidad de pasar a las islas. Y tenía interés en hacerlo, sobre todo después de leer la novela de Isabel Allende “Cuadernos de Maya”, una novela que tiene como escenario el archipiélago, un escenario cargado de leyendas, de mitos, de ritos y de magia.

Había trabajado los días anteriores en las comunas de Temuco, Pucón y Padre las Casas. Llegué por carretera y crucé el canal ya de noche. Viajé por caminos tortuosos hasta la localidad de Delcahue y me alojé en el Hotel “Refugio de Navegantes”, una construcción de madera de alerce, cargada de silencio, de comodidades, de amables atenciones y de un singular encanto. Pocas horas de sueño reparador.

Por la mañana, muy temprano., viajé hasta Curaco de Vélez y comencé el trabajo en el Liceo Alfredo Barría Oyarzún, alma mater de esa población de unos 4000 habitantes. El Director, Mario Yánez Ruiz, un hombre apasionado que traspira entusiasmo par los poros, hizo de anfitrión y me acompañó en la visita de laboratorios, biblioteca, sala de enfermería, cocina, gimnasio, diversas aulas… Unas estupendas y amplias instalaciones que empezaron a utilizarse hace un año. Se notaba que allí habitaban duendes de hace muchos años. Referencias a la historia del Liceo (fundado en 1987), docentes que consideraban la trayectoria del centro como parte de su propia historia, declaraciones de amor a la experiencia vivida… Había solera entre aquellas paredes nuevas. Me gusta que los centros educativos sean así. Instalaciones amplias, luminosas, funcionales, bonitas, creativas… No me gusta que las escuelas sean edificios miserables al lado de viviendas lujosas. En Curaco de Vélez llama la atención desde fuera aquella imponente, hermosa y sólida construcción. Ese hecho invita a decir: “ahí dentro se está haciendo algo importante para la sociedad y para las personas”. He visto en muchas ocasiones que, cuando se ha producido una catástrofe natural, el primer edificio desaparecido ha sido la escuela, un edificio endeble hecho de cualquier manera. En Curaco de Vélez no es así. Por eso también, están lógicamente orgullosos de su Liceo.

La institución cuenta con 466 alumnos y alumnas (si mal no recuerdo el número exacto) procedentes de varias islas. Llegan de lugares muy retirados. Casi la mitad permanecen durante la semana en un internado. Los internos llegan el domingo a mediodía y salen a sus casas el viernes por la tarde. Van en el transporte escolar hasta el lugar en el que una barca rudimentaria hace luego una travesía de cuatro o cinco horas hasta el lugar de destino. Desde allí caminan o se desplazan en vehículos hasta sus casas. Y lo mismo al regreso cada domingo. Cuando se puede, claro. Porque el tiempo, a veces, no permite el viaje en la pequeña barca. Es decir, que esos chicos, esas chicas invierten 5, 6, 7 horas en llegar a la escuela y en volver a sus casas. El Liceo es para ellos como el Arca de Noé. Fuera del Arca no hay salvación del diluvio de la ignorancia, de la desigualdad, de la injusticia y de la insolidaridad. Es en el saber donde van a encontrar la superación de sus limitaciones y de sus carencias culturales.

Mi amigo Arnoldo Fuentes, que me acompañaba en el viaje como miembro de Global Advisor, me habló de algún accidente en el mar, provocado por el temporal hace años y el naufragio de la débil embarcación. Esos chicos encontraron la muerte por desear aprender. Canjearon la escuela por la vida. Qué lección para nuestros escolares que se desplazan de la casa a la escuela caminando unos metros o haciendo un breve viaje de unos minutos en el transporte escolar o en el vehículo de sus padres.

Es la escuela la tabla de salvación de una población escolar que, como me explicaba el Director, tiene un porcentaje de alumnos vulnerables suprior al 93 por ciento. ¿Quién salva a esos chicos de la falta de horizontes?, ¿quién los redime de sus carencias culturales?, ¿quién los catapulta hacia carreras universitarias…? Solo la escuela. Solo el Liceo Afredo –. Un escuela pública completamente gratuita. Muchos de ellos comen allí, estudian allí, duermen allí. La escuela lo es todo para ellos y para ellas.

Entré en algunas clases para compartir algunos minutos con ellos y con ellas. Les dije que persiguieran sus sueños hasta alcanzarlos, a pesar de las dificultades (espero que recuerden la historia del filósofo optimista que les conté con la consigna de que “todo es para bien”). Les pedí que no se olvidasen de poner el conocimiento adquirido al servicio de su mejora y al servicio de la solidaridad humana. Y les insté a que, por tener derechos pero también obligaciones, tratasen de que su Liceo fuera mejor porque ellos estaban estudiando en él.

Departí un rato con los directivos y con los responsables de la Unidad Técnica Pedagógica. Considero importante que quien dirige una institución sea esa fuerza que ayuda a crecer a la comunidad. No una rémora, no un peso muerto o un elemento tóxico. Les dije que la palabra autoridad proviene del verbo latino auctor, augere, que significa hacer crecer.

Luego impartí una conferencia a los docentes del Licio. Hicieron bien en abrir la convocatoria a docentes de otras escuelas. Era viernes. Me conmovió ver aquella sala abarrotada con personas que tenían a la espalda una semana cargada de ocupaciones y por delante un fin de semana de descanso. Cuando todo era una invitación a la escapada, permanecieron allí con una atención y una receptividad extraordinaria.

Hay que conocer el contexto para entender el texto. Aquella es una realidad única y, por consiguiente, también la escuela es única. Me hubiera gustado sentarme ante todos aquellos magníficos profesionales que realizan esa tremenda tarea con alumnos y alumnas tan necesitados. Son su ejército de salvación. Me hubiera gustado callarme y escuchar. No hubiera tenido límites de tiempo y de atención mi escucha. Porque estoy seguro de que me hubieran enseñado más de lo que yo pude enseñarles a ellos en las dos horas de mi intervención. Les hubiera hecho miles de preguntas, les hubiera pedido emocionado que compartiesen conmigo sus vivencias.

Comí después, entre palafitos, unas excelentes ostras y un curanto gourmet (método milenario de la cocina chilota) con mis amigos Eduardo y Arnoldo. Me supieron a gloria en aquel escenario espectacular, después de aquella experiencia inolvidable, saboreando ya el regreso a mi casa para encontrarme con la familia. Todavía resuenan en mis oídos las palabras pronunciadas por mi hija Carla cuando tenía ocho años y le anuncié un largo viaje a Chile: Papá, tus viajes me van a arruinar la vida. Era la hora del regreso y tenía la mochila de las emociones a rebosar de gratitud, de admiración y de asombro.

24 thoughts on “Ir a la escuela en Chiloé

  1. Miguel Ángel, otro ejemplo más de lo que significa para muchos la cultura, el saber, el crecimiento mental. Pienso que el ser humano anhela y suspira por aquello que no tiene y , por otra parte, no da importancia o desprecia aquello que se le ofrece en abundancia. Hay lugares donde los niños,contentos, recorren kilómetros diarios para ir a la escuela, y en otros, teniéndola al lado, se la desprecia. Este es otro hermoso ejemplo de superación y amor a la cultura.
    Quizás debiéramos ser más agradecidos a lo mucho que se nos ofrece exigiéndonos poco sacrificio frente a un gran beneficio.
    Por la foto que nos muestras parece un lugar encantador.
    Saludos a todos

    • Querido Joaquín:
      El lugar es maravilloso.
      Fue una experiencia increible.
      Se lo digo muchas veces a Carla.Es un privilegio disfrutar fácilmente de aquello que otros reciben con mucha dificultad o que ni siquiera tienen.
      Por eso creo que es bueno conocer estas realidades
      Un gran abrazo.
      Y gracias.
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  2. Querido Maestro!
    Que suerte tiene en vivir esas experiencias tan extraordinarias.
    Es toda una aventura con sus respectivos riesgos ir a la escuela en ese país.
    Siempre pienso que las cosas que cuestan alcanzar se le da más importancia que las que se consiguen fáciles.
    El otro día leí una noticia que un pequeño que no tenía luz en su casa se iba a la calle a hacer los deberes.
    Las dificultades, el que quiere, las solventa con fuerza de voluntad y buscando las mejores soluciones.
    Si las cosas se ponen difíciles más deseos de resolver los problemas.
    Las cosas que se te ponen difícil le das mucho más valor cuando las obtienes.
    Me encanta el relato idílico que ha vivido en Chile!
    Es un gran viajero que disfruta y aprende de las experiencias que le ofrece su trabajo.
    Muchas gracias por compartirlo con nosotros/as.
    ¡Es todo un ejemplo a seguir!
    Un abrazo para todos.

    • Querida Loly:
      Pues sí, es una suerte poder viajar y entrar en contacto con experiencias magníficas y con profesionales comprometidos. También fue de impacto para mí entrar en las aulas y haber con los estudiantes.
      “Viajar es comprender que estabas equivocado”, decía Chesterton.
      Son más cosas las que aprendo que las que enseño.
      Es cierto que la vida demasiado fácil no ler permite a nuestros alumnos y alumnas valorar todo lo que tienen.
      Besos y gracias.
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  3. Por cierto, Miguel Ángel, ¿han acabado tus viajes arruinando la vida de Carla? Es decir, ¿al final, no quiere ella saber nada de docencia, puesto que te ha visto las veinticuatro horas del día con la mochila de la pedagogía a cuestas?

    De todos modos, dile que no se preocupe, pues los tiempos actuales son femeninos, ya que se han roto muchos “techos de cristal” y ahora son ellas las que quieren “comerse el mundo”.

    Recuerdo que cuando estudiaba Arquitectura, en mi clase solo había dos chicas. Al final una de ellas se casó con un compañero y no ejerció; de la otra no volví a tener noticias. Sin embargo, fíjate que la gran arquitecta iraquí, mi admirada Zaha Hadid, recibió el Premio Pritzker (algo así como el Nobel de Arquitectura), al igual que la japonesa Kazujo Seijima o, mejor aún, la española Carme Pigem, formando parte del equipo RCR que lo recibió en 2017.

    Y no es que yo quiera barrer para mi terreno, pero me imagino que Carla se encuentra en la etapa de los grandes proyectos, de los grandes sueños, esos que alimentan la ruta que uno desea recorrer para que la propia vida sea de lo más interesante.

    Bueno, ya nos contarás qué es lo que más le gusta, dado que es posible que sus futuros proyectos no tengan nada que ver con la Arquitectura y sus sueños vayan por otros caminos.

    Posdata: puesto que nos has hablado de Chile, quisiera apuntar que, en el año 2016, el Premio Pritzker de Arquitectura recayó en el chileno Alejandro Aravena (del que tengo pendiente escribir en mi sección de Arquitectura), y que, junto a los brasileños Oscar Niemeyer y Paulo Mendes da Rocha, son los únicos de América del Sur que lo han recibido.

    • Querido Aureliano:
      Parece que Carla se inclina por la medicina. Dice que quiere ser cirujana. Algunos indicadores apuntan a que es un interés fundado. Hace días diseccionaron el corazón de un cerdo en el colegio y ella fue la única que se atrevió a realizar la práctica.En las películas en las que aparecen imágenes crudas de intervenciones en quirófano ella no pestañea.
      Ese interés le viene de niña. En su diario recojo, de cuando tenía 4 o 5 años, una anécdota en la que le pregunto si es cierto que quiere ser médica de mayor. Y me contesta:
      – ¿Cómo que de mayor? Si ya lo soy.
      Lo decía porque había puesto a uno de sus peluche unas tiritas para curarle una herida.
      Ella sigue quejándose de mis ausencias. Por la separación y por el miedo a los accidentes.
      A Carla le recuerdo muchas veces lo afortuna que es al poder asistir cada día a un colegio cercano.
      Un gran abrazo y gracias por la información arquitectónica.
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  4. Buenas tardes. Coincido con alguno de los pensares de Joaquín…como nos cuesta aprender a valorar las oportunidades que la vida nos ofrece…ver la mitad del vaso lleno….pero también coincido que en determinadas circunstancias «las distancias» que nos separan de nuestros anhelos, en mi caso , en particular, se transforma en el motor que me moviliza para recorrer los diversos caminos que se me presentan para lograr alcanzar lo que me propongo…ya sea en el ámbito personal como en el laboral. Y cómo yo se que a Usted las distancias no lo detienen me gustaría invitarlo a que venga a conocer mi pequeña isla…que no está rodeada de agua pero si alejada de las principales ciudades (Rosario). Perdón por mi atrevimiento pero en está pequeña localidad hay una escuela en la cual trabajo que tiene como propósito fundamental ser cada día mejor y trabajar duro por el bienestar de nuestros niños. Nuestra localidad está a 80 kilómetros de la ciudad de Rosario, el cual usted visitará para dar una charla en el mes de mayo…mis compañeras de trabajo y yo allí estaremos…por eso , aunque se que tiene una agenda complicada me pareció una buena oportunidad para realizar la invitación…nosotros ya nos hemos presentado personalmente por soy una fiel admiradora suya y cada vez que me entero que está en la ciudad deRosario, o en alguna otra localidad de la provincia…hago lo imposible para asistir a escucharlo…mil gracias por leer mis palabras…mi nombre es Mariela , el nombre de mi escuela es General Guillermo Pinto N 6058 y vivo en J. B. Molina….CARIÑOS

    • Querida Mariela:
      Muchas gracias por tu invitación.
      No sé si la agenda permitirá el desplazamiento, pero me encantaría que esa visita fuera una realidad.
      Sí tenía previsto visitar la escuela flotante que hay en el río Paraná.
      Hablaré con Perico (director de Homo Sapiens) que es quien organiza la gira.
      Muchos besos.
      Nos vemos en Rosario.
      Por favor, preséntate pata saludarte.
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  5. Sé, Miguel Ángel, que esta semana toca hablar de otro tema; sin embargo, no viene mal que se leyera la entrevista que se le hace al teólogo Juan José Tamayo para que se vea que hay otra forma de ser cristiano muy distinta de la que predican los obispos homófobos que existen en nuestro país.

    Por otro lado, como puede verse, aparece la idea de autoridad: la que se ejerce como sistema de dominación. Pero bueno… sobre “autoridad” ya se habló en demasía desde otra perspectiva la semana pasada.

    https://www.eldiario.es/cv/Juan-Jose-Tamayo-Alcala-homosexualidad_0_885412503.html

    • Querido Aureliano:
      Gracias por el envío de la entrevista.
      Suscribo punto por punto lo que dice Juan José Tamaño.
      Hay pocas preguntas sobre ese enfoque de la autoridad como sistema de dominación. Creo que es fundamental.
      Buen domingo.
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  6. 1.- Esto es lo que nos dice Juan José Tamayo en el enlace que ha dejado Aureliano:

    “…es un obispo homófobo, sexista, patriarcal y machista y que no reconoce nada más que la heteronormatividad y la binariedad sexual. Eso desemboca en fomentar tanto es sus feligreses como en la ciudadanía un rechazo a las personas homosexuales.”

    “…no se trata de un obispo aislado sino que hay una especia de internacional neofascista neocristiana que defiende todos esos planteamientos que se traducen en xenófobos y racistas como ha defendido por ejemplo el arzobispo de Valencia cuando dice que no todos los inmigrantes son trigo limpio.”

    “Lo más grave de todo esto es que ESTA MANERA DE ENTENDER EL CRISTIANISMO ES RADICALMENTE OPUESTA A LO QUE ES EL CRISTIANISMO DE LOS ORÍGENES basado en la igualdad, fraternidad, justicia y sororidad.”

    “Y cuando niegan la pederastia están agrediendo a las víctimas por segunda vez.”

    2.- Parezca que yo (de Aureliano ya no te digo nada) pueda tener una especie de tirria hacia la religión o los religiosos, pero no es así.

    Seguramente, todas las personas que por aquí andamos hemos tenido una educación y formación religiosa. Yo, además, fui directamente educado en un colegio de los que llamamos de curas. Mis valores básicos son los del cristianismo, que no dejan de ser los mismos que defendió la Revolución Francesa o cualquier democracia que realmente lo sea.

    No era el salvaje oeste, no lo era. Pero todos conocíamos a los contados profesores y, por supuesto, a los tutores encargados de cada etapa del internado que me tocó vivir, que repartían hostias como si fuera el pan nuestro de cada día. Y perdonadme lo que parece una palabra fuerte, pero es que cachetes no eran.

    Esa era la forma de enseñar disciplina. Esa era su forma de usar la autoridad, de usar su poder. Pero claro, no quiero juzgar con los valores de hoy, unas prácticas sociales (otras instituciones también las empleaban) de esa época.

    Eran los valores de la época, pero, aun así, no todo el mundo actuaba de la misma forma.

    Pero hoy aparecen nostálgicos (por lo que vimos la semana pasada) pidiendo más autoridad para los profesores, yo entiendo que deben estar pensando en este tipo de autoridad. Me imagino que, de momento, no se atreverán a solicitar que se les permita llevar una pistola como elemento disuasorio. El necesario temor sería máximo ante un símbolo de poder tan explícito. Les da igual si la obediencia es fruto del respeto, del amor o del miedo. Lo que importa es la obediencia en sí, independientemente de lo que diga, de lo que haga o de cómo sea. Una escuela cuartel en donde se reparta y reciba instrucción. El miedo formaría parte importante de todo este tinglado jerárquico. Preparando para la sociedad, la sociedad del miedo, trabajo adelantado para los políticos.

    3.- Soy quien soy y como soy (también vosotros y vosotras), por todas las cosas que me han ido sucediendo a lo largo de mi vida.

    Seguramente ya lo habré comentado, pero yo a esa persona nunca la olvidaré. Era un remanso de tranquilidad en aquella continua tensión que vivíamos con esos profesores.

    Cuando nos anunciaban alguna falta del profesor oficial, él era el sustituto. Seguramente, lo primero que salía de nuestra garganta era un BIEN enérgico, acompañado de una amplia sonrisa. Y no creo que fuese porque esa hora era una hora sin clase, sin trabajo de la materia, sin aprendizaje. Porque sí que aprendíamos.

    El respeto hacia su figura era máximo. El silencia cuando nos contaba un montón de historias, que a mí me parecían cuentos maravillosos, también. Era mayor, para mí muy mayor. Respiraba bondad y cercanía. Nunca un grito. Nunca una amenaza. Y nosotros hacia él, nunca una clase alborotada. ¿Qué autoridad es esta?

    4.- Mi hijo pequeño de 12 años, hace unos meses, y no recuerdo a santo de qué surgió el comentario, me cuenta que la asignatura de “Xeografía e Historia” y la asignatura de “Relixión”, se las da la misma profesora. En un momento les habla de las cuevas de Altamira, del Arte Rupestre, de la evolución, y al cambiar de asignatura, Dios creó al hombre. Y, como regalo de buen Dios, creó a la mujer para que le diese muchos hijos. Bueno, y de paso, está la camisa, la comida, el cuidado de enfermos y, cómo no, la limpieza.

    Limpieza es la que requeriría la Iglesia en general, que en cuestiones solo de pederastia y justicia, parece que tienen barra libre. Por lo menos lo parece.

    Menos mal que abunda la gente buena, sea de la religión o no religión que sea. No sé cómo puede ser posible, cuando los más altos cargos de la autoridad deberían ser el ejemplo o modelo a seguir, y son todo lo contrario.

    ¿Será que, a pesar de todo, hay un Dios? Si es así, que Dios nos pille confesados ante la campaña política que se avecina en España, y que nos ilumine a la hora de votar, porque la luz que nos puedan brindar nuestros políticos (dicen que no, pero los eclesiásticos actúan como auténticos políticos, luego lo son) más bien nos arroje al infierno, o al desconcierto de la confusión, a no diferenciar nuestra mano derecha de la izquierda, el delantero del medio centro ofensivo.

    Querido Miguel Ángel, creo haberme extendido. Pensaba en voz alta y me he dejado llevar. Lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir.

    Un abrazo.

    • Querido José Antonio:
      ¿Por qué no volverá a ocurrir’
      Yo he disfrutado leyéndote.
      -La autoridad que yo reclamo para los docentes es la que tú describes de aquel profesor sustituto del oficial. Lo describes perfectamente. Ninguna ley le podía ayudar. Él tenía autoridad.
      – Creo que la Iglesia tiene que revisar sus planteamientos ante la mujer. No hay derecho a que en el siglo XXI una institución discrimine a la mujer de manera tan descarada y gratuita.
      -He conocido a muchas personas de mi edad que hablan de bofetadas padecidas en la infancia en las escuelas publicas y en los colegios privados. Yo tuve mucha suerte. No es que no las recibiera (que no recibí ninguna) sino que no fui testigo de ninguna. Quizá fruto de la suerte.
      – Un abrazo para ese sabio pensador de 12 años que tienes en casa.
      Un gran abrazo y gracias.
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  7. Amigo José Antonio:

    Te habrás dado cuenta que Juan José Tamayo no se anda por las ramas al llamar a las cosas por su nombre. Por mi parte, comparte con él en señalar como neofascismos a los nuevos movimientos de extrema derecha que se extienden por Europa y América.

    Algunos se llevarán las manos a la cabeza diciendo que el cristianismo no tiene nada que ver con la política; sin embargo, quienes se adscriben a la Teología de la Liberación no pueden olvidar que estar del lado de los explotados, los oprimidos y los marginados les conduce a buscar las herramientas conceptuales del marxismo para encontrar las raíces de esas situaciones en las que se encuentra una parte significativa de la población.

    Por otro lado, te podría decir que Juan José Tamayo es una persona de una gran cordialidad, al tiempo que posee una sólida y amplia cultura, por lo que algunos de los obispos a los que denuncia no se atreven con él porque en un debate quedarían bastante en entredicho.

    Y si se piensa que los que siguen este camino son algo así como herejes, se equivocan totalmente, pues ellos se basan en los documentos aprobados por el Concilio Vaticano II en los que se declaraba que la Iglesia la conformaban todo el conjunto de creyentes. Esto, a muchos miembros de la jerarquía eclesiástica les parece muy revolucionario.

    ¡Ah!, y, sobre todo, Tamayo es uno de los grandes defensores del feminismo, dado que apuesta por lo que él llama la utopía feminista como uno de los horizontes de liberación de los seres humanos… Y en ese horizonte también nos encontramos caminando juntos.

    Un abrazo, y cuida bien de tus chavales, pues los tiempos actuales son brumosos.

    • Querido Aureliano:
      Aunque te diriges en el comentario a José Antonio, permíteme terciar en este asunto para decir que la postura de la Iglesia ante la mujer me parece de un cinismo INCOMPRENSIBLE E INACEPTABLE.No hay ni una organización a la que hoy día se le permitiría establecer en sus estatutos que la mujer no puede formar parte del poder de esa organización por el hecho de ser mujer.Bajo la única explicación de que fue la voluntad de su fundador. Que, por cierto, no lo fue. Me pregunto por qué los poderes políticos y judiciales permiten a la iglesia mantener esta discriminación tan descarada. Un médico amigo mío dice que habría que denunciar a la iglesia ante el tribunal de La Haya.
      Lo que algunos obispos plantean ante la “ideología de género” es, sencillamente, abominable.
      Saludos cordiales.
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  8. Hola Profesor Santos Guerra, ” Ir a la Escuela en Chiloé ” magnífico artículo, me llenó de emociones encontradas al leerlo. Primero, ver cómo Ud. fue tan capaz de , en tan poco tiempo de estadía, captar en toda su dimensión la magnitud de este fenómeno diario y semanal de nuestros estudiantes y todo su periplo por llegar a la escuela, al hogar, a la escuela y al hogar, todos los tiempos que tiene nuestro año escolar.
    Segundo, cómo no sentir en carne propia ese enorme sacrificio que hacen muchos, as de nuestros,as, estudiantes para venir desde otras islas alejadas de nuestro centro educacional, si a mí personalmente me tocó durante mi infancia y juventud hacer lo mismo. Yo nací , crecí y viví en una de esas 24 islas interiores.
    Tercero, cómo no estar más de acuerdo con Ud. cuando es cierto que a veces hay estudiantes con otras realidades tan diversas , que no hacen ni uno de estos sacrificios para acudir a su centro educacional y, sin embargo, se quejan por nada y hacen muy poco por sí mismos y por sus familias. En Chile ocurre mucho de esto, pero en España me imagino que igual. La sociedad también tiene mucho que decir en esta desidia.
    Cuarto, y último, por ahora : Tiene Ud. toda la razón, captó en su justa dimensión el compromiso profundo que como docentes nos asiste con nuestro Liceo. La gran mayoría de quienes aquí trabajamos llegamos hace ya más de 30 años cuando recién se estaba creando la Educación Media. Han sido años de muchos sacrificios, de enormes esfuerzos. Hemos visto cómo poco a poco hemos ido creciendo hasta ser hoy día un EE consolidado, validado y querido por nuestras familias porque ya han sido más de 1.500 estudiantes egresados de nuestras aulas que están entregando su aporte al desarrollo de la Comuna, de la Provincia y del país en diferentes ámbitos de la vida, muchos de ellos,as grandes profesionales, técnicos , funcionarios públicos, trabajadores en las más variadas especialidades de la vida, pero sobre todo, GRANDES PERSONAS.
    Un abrazo.

    • Querido Mario:
      La verdad es que fue una mañana inolvidable.
      Todo sumó. Tu amabilidad y apertura en la visita al Liceo, el encuentro con los alumnos y alumnas en las clases, la reunión con los directivos, la conferencia con los docentes.
      Me emocionó compartir esa realidad tan peculiar y me admiró ver con qué énfasis me comentabas las cifras de vulnerabilidad de los destinatarios y destinatarias de vuestra admirable tarea educativa.
      Solo tengo hacia vosotros y vosotras ADMIRACIÓN, GRATITUD Y AFECTO.
      Nelson Mandela decía que la educación es el arma más poderosa para transformar el mundo. Suelo decir que la historia de la humanidad es una larga carrera entre la educación y la catástrofe. Y vosotros estáis desde hace muchos años comprometido con la educación.
      Un gran abrazo.
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      PD1:Había elegido para ilustrar el artículo una foto del Liceo, pero como tenía imágenes de personas, decidí cambiarla por una más típica de las islas.
      PD2:Tengo a Arnoldo en Málaga con 7 profesoras de párvulos que están haciendo una pasantía en mi Universidad. Una hermosa experiencia.

  9. Querido Miguel Ángel:

    No soy muy partidario de traer opiniones ajenas sobre temas educativos a este blog de debate. Pero en este caso voy a hacer una excepción, pues me identifico con lo que dice Agustín Moreno en la entrevista que se le hace en el diario.es.

    Por otro lado, gran parte de lo que expone está muy relacionado con lo que recientemente se ha debatido, por lo que, para mí, supone de ahorro de texto, por lo que puedo centrarme en otros temas como son laicismo, feminismo, vivencias personales, etc.

    Bueno, ahí está el enlace para quien desee leerlo.

    https://www.eldiario.es/sociedad/mocion-censura-notado-mejora-aulas_0_886462147.html

    Por cierto, esperar a que en la Iglesia se incorpore la mujer con los mismos derechos que los hombres es totalmente imposible, pues supondría retirar los cimientos son los cuales ha sido construida… y sobre cimentaciones sabemos algo los arquitectos.

    • Estimado Aureliano:
      Gracias por colgar la entrevista de Agustín Moreno. Comparto la línea de análisis de la realidad educativa que se desvela a través de la lectura.
      Pues yo creo que la Iglesia se verá obligada por el avance de los tiempos (acaso más que por propia convicción), de la ética y de la sociedad.
      Ya hay un movimiento que difícilmente se puede parar.
      Un abrazo.
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  10. “La escuela se beneficiaría mucho de la participación de los niños, que puedan asumir la escuela como su escuela y, con eso, preocuparse por que funcione mejor que como funciona. Que los niños están contentos dentro de la escuela, identificar las razones por las cual no lo están y, posiblemente, en acuerdo con el director de la escuela, superar estas cosas que no funcionan. La escuela debería desear esto con toda su alma, porque es una manera de acercar a los niños, por eso no se entiende por qué no hacerlo. Claro, esto rompe un esquema mental que quiere que los niños escuchen y no que sean escuchados. En la escuela los niños están sentados, callados, escuchando lo que hablan los maestros. Esta propuesta da vuelta a esto: dice que vale la pena escucharlos.” (Francesco Tonucci).

    “La escuela tiene que aprobar, pero no porque son buenos los alumnos, sino porque es buena la escuela. Necesitamos una escuela para los últimos, no para los buenos. [El educador italiano Lorenzo] Milani decía muchas veces: “La escuela parece un hospital para sanos, que rechaza los enfermos”.” (Francesco Tonucci).

    Queridos Aureliano y Miguel Ángel:

    Mi contestación debería aparecer bajo el comentario de Aureliano, pero lo coloco de último para que repete el orden temporal, y que se perciba que contesto habiendo leído los comentarios anteriores.

    Pues sí , Aureliano. Agustín Moreno, otro que le encanta leerme el pensamiento y plasmarlo estupendamente. Y, lo más importante, defenderlo. Bueno, puede que sea al revés, pero cuando le leo yo siento eso. Y, por suerte para mí, no es el único que lo hace. ¡Que decirte de ese italiano que cito! Tiene cara de buna gente. Pero no debemos dejarnos engañar por su imagen: es pedagogo, entre otros males.

    Nuestras ideas sobre educación forman parte de nuestras ideas generales sobre la vida, o el mundo, o sobre nosotros mismos. ¡Y anda que no hay ideas! Todos vemos con una claridad pasmosa un tema concreto. Unos decimos sí donde otros ven no. Yo me quedo pasmado, e imagino que al del no le pasará lo mismo. Hay pensamientos no coincidentes con el mío que entiendo perfectamente, pero hay otros que me resulta imposible viniendo de quien vienen.

    Es la lucha de ideas. La confrontación, el debate, …El problema es que las ideas no viven solo en un papel. Se plasman en una realidad que las personas sufren o disfrutan. Se plasman en normas y leyes que rigen nuestras vidas. (De actualidad en estos días, la eutanasia).

    En una democracia, en una vida en la que supuestamente somos libres, no puedo evitar sentir cabreo ante las trampas, los engaños y las manipulaciones de los que debieran ser los garantes de limpieza y honradez, de transparencia, de ética.

    Pero amigos, la lucha es la lucha, el ganar lo es todo, y para ganar se hace casi todo lo que haga falta. Y esto, por desgracia, también lo aprenden nuestros niños y niñas en la escuela, en la casa, me imagino que en la sociedad en general. A ponernos en el lugar del más débil se aprende. Enseñarlo ayuda.

    Peligrosos, un fuerte abrazo. Y gracias por compartir conocimientos y afectos. Yo los noto y los valoro. Otros u otras seguro tienen (no sé si decir sienten) otras ideas al leeros. Lo siento, pero es que se me ha escapado una sonrisa al imaginar vuestras caras en una foto clavadas a modo diana. En un ojo, 10 puntos. En la boca, 15. Que nadie consiga ni taparos la boca ni vendaros los ojos.

    • Querido José Antonio:
      He aquí un ejemplo de comentario enriquecedor.
      Las citas de Francesco Tonucci son magníficas. Y la metáfora de Milani sobre el Hospital para sanos es espléndida por cierta y clasificadora. Yo la he utilizado alguna vez al decir que cuando se expulsa a un alumno es como si alguien se pasase por un Hospital echando de allí a los más graves, en definitiva, a quien más necesita estar allí.
      Claro que no, claro que nadie conseguirá taparnos la boca ni cerrarnos los ojos. Gracias por estar ahí.
      Un gran abrazo.
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  11. Querido Miguel Ángel:

    Las XIV Jornadas de Europa Laica, lógicamente, fueron grabadas y sus partes pueden ser vistas por YouTube.

    Las intervenciones que me parecieron magníficas fueron la de Antonio Manuel Rodríguez (coordinador de Recuperando) y la Miguel Santiago (portavoz de la Plataforma Mezquita-Catedral) sobre las inmatriculaciones de la Iglesia y la del caso de la Mezquita de Córdoba.

    Os la envío porque no tienen desperdicio y se aprende mucho de un tema del que apenas se habla (“Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”, le dijo Don Quijote a su fiel escudero).

    • Querido Aureliano:
      Muchas gracias por el enlace.
      Me han parecido intervenciones magníficas. Claras y contundentes.
      Un abrazo.
      MÁS

  12. Córdoba, sábado, 12 de abril.

    Amigo Miguel Ángel:
    Salgo esta mañana para Barcelona, en la que pasaré unos días con Abel, Esther y mi nieto. Os seguiré desde la ciudad condal.
    Por cierto, el artículo de esta semana “Hablamos lo que somos” se queda cortado a mitad y sin que puedan realizarse comentarios. Supongo que esto se solucionará.

    Un abrazo y buenos días de descanso a quienes siguen El Adarve.

    • Muchas gracias.
      Estoy en Palma de Mallorca en un congeso.
      Trataré de solucionarlo.
      Buen viaje.
      MÁS

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