El paradigma de la colegialidad

13 Feb

Paradigma es un término de origen griego que significa modelo, patrón o ejemplo. El paradigma es una teoría, un modo de ver la realidad, un conjunto de principios que da coherencia y sentido a la visión de la misma. El término colegialidad es un concepto utilizado para identificar la calidad de la unión entre las personas que trabajan de forma coordinada y colaborativa con un fin u objetivo común.

No hace falta insistir mucho para comprender que si todos reman en las misma dirección se avanzará más rápida y fácilmente. Y los remeros se sentirán más satisfechos, unidos y motivados.

Debería concebirse la escuela como una unidad funcional de planificación, intervención, innovación y evaluación. Su acción educativa resultaría así eficaz para el desarrollo de las competencias del alumnado y para la satisfacción y el aprendizaje del profesorado. Todos a una, no cada uno a lo suyo.

Me gustan las experiencias que se configuran en torno a proyectos ambiciosos e innovadores que desarrolla un equipo de docentes cohesionado, comprometido y estable. Pienso en la experiencia del IES Cartima (en la Estación de Cártama, Málaga), nombre que fue elegido en un proceso democrático por toda la comunidad educativa. El proyecto, al que remito al lector o lectora (hay mucha información en la red), se presentó en la Delegación Provincial de Educación, fue aprobado y está siendo desarrollado desde 2014 por un equipo de docentes entusiastas. Tres ideas fundamentales: proyecto compartido, equipo cohesionado y trabajo intenso. El paradigma de la colegialidad.

Loa centros escolares, en general, funcionan, bajo el paradigma de la individualidad. El adjetivo posesivo “mi” tiene una inusitada preponderancia en la vida de la escuela: “mi” clase, “mi” despacho, “mis” alumnos o alumnas, “mi” horario, “mis” materiales, “mis objetivos”… Lo que prima en este paradigma es una visión particular, unos objetivos individuales, una actuación aislada. Tiene menos presencia el posesivo plural “nuestro”. Se habla poco de “nuestro” proyecto, “nuestros” alumnos, “nuestros” objetivos, “nuestra” escuela, “nuestra” programación, “nuestros” problemas, “nuestros” éxitos o fracasos…

No solo se ve la diferencia en el lenguaje. También las prácticas acentúan el individualismo. Cada uno tiene un horario de actuación solitaria, una disciplina particular, unos objetivos específicos de asignatura, una clase determinada, un estilo propio (cada maestrillo tiene su librillo)… La fragmentación del curriculum lleva al ejercicio profesional aislado, en horarios que se integran en cuadrículas: de 9 a 10 matemáticas, de 11 a 12 inglés, de 12 a 13 educación física… Apenas si tiene fuerza la idea de un fin común y de unas actitudes cooperativas, de un trabajo coordinado… Cada uno va a lo suyo, perdiendo la perspectiva de pertenencia a un proyecto colectivo. De lo de todos se ocupa, en el mejor de los casos, la dirección de la institución. O la inspección. O la Administración.

El individualismo tiene efectos debilitadores sobre el proyecto global de la escuela pero, también, sobre la actuación de cada profesional. No se formulan con asiduidad cuestiones colegiadas: ¿qué tipo de ciudadano/a queremos formar?, ¿es así como se forma?, ¿qué proyecto posibilita el logro de los objetivos comunes?, ¿estamos consiguiendo lo que pretendemos?, ¿qué habría que cambiar para mejorar lo que hacemos?… Me gusta decir que no hay alumno que se resista a diez profesores que estén de acuerdo. Si cada uno camina en una dirección diferente, los esfuerzos se desvanecen o se debilitan.

Los teóricos ingleses de la organización dicen que la escuela es una institución “loosely ccupled”, es decir débilmente articulada. La coordinación suele ser en ella muy débil. La coordinación vertical, de unos cursos a otros. La coordinación horizontal de todos los profesionales que entran en una clase. La coordinación integral que mira por el desarrollo del proyecto.

Si a las 10 de la mañana de un lunes se dan cuenta en la fábrica de coches Ssang Yong, que el departamento que está fabricando el chasis de los coches, está dejando un hueco para las puertas un poco más pequeño que las puertas que fabrica otro departamento de la fábrica, ¿cuánto tipo tardarán en ponerse a solucionar el problema de la descoordinación? No tardarán ni un segundo en ponerse manos a la obra. O cambia un departamento, o cambia el otro o cambian los dos. No tiene ningún sentido que sigan indefinidamente fabricando piezas que no encajan. Traslado la pregunta al centro escolar: ¿cuánto tiempo tardarán en coordinarse los profesores de 1º y 2º de la misma disciplina? La respuesta es bien sencilla: no se sabe. Quizás hasta que se jubile uno de los dos.

Si una familia acude al profesor de 2º interesándose por lo extraño que resulta que en 1º todos los alumnos consiguieran notas excelentes en la asignatura y en 2º todos hayan fracasado, el profesor de 2º dirá, probablemente:

– Miren ustedes, no quiero hablar mal de mis compañeros, pero así me han venido del curso anterior.

La descoordinación se puede detectar en cómo cambian las cosas cuando sale un profesor de una clase y entra otro. No es que cambie el contenido disciplinar (que cambia), es que cambia todo: el estilo, el método, la evaluación, la concepción de la enseñanza… A uno le tienen que tratar de usted e incuso de don y a otro se le puede llamar por un simpático mote…

En cuanto a la coordinación integral de todo un equipo pueden existir discrepancias clamorosas: mientras una profesora se dedica a desarrollar un programa de coeducación, quienes están en la sala de profesores se permiten hacer las bromas más soeces de la comarca sobre algunas compañeras.

La colegialidad exige unas concepciones compartidas que permitan entender, planificar, desarrollar y evaluar de forma cohesionada y coherente una institución. El problema empieza a gestarse en la forma de constituirse la plantilla docente, cuando ésta se configura por aluvión. Cada uno llega al centro por caminos y por motivos distintos. No se configura la plantilla en torno a un proyecto, a una forma similar de concebir la tarea. Se acentúa con la falta de tiempo que requiere la coordinación. Para plantear un proyecto común hace falta proponer, dialogar, acordar, decidir… Se
intensifica con un cúmulo de prescripciones exagerado que rompe la autonomía de la escuela. Dice Papagiannis que los profesores tienen mucha autonomía, la misma que tiene un conductor de coche para poner en el radiocasette la música que más le guste. Se enquista cultivando actitudes individualistas, competitivas, cerradas e indiferentes a los problemas ajenos y culmina con un tipo de dirección autoritaria que piensa por todos, decide por todos y se responsabiliza de todo.

La acción educativa tendría más potencia en la medida en que fuese el fruto de la planificación y de la acción colegiada. Pienso también en la familia.

No hace falta insistir mucho para comprender que si todos reman en las misma dirección se avanzará más rápida y fácilmente. Y los remeros se sentirán más satisfechos, unidos y motivados.

25 respuestas a «El paradigma de la colegialidad»

  1. ¡Excelente post Profesor! Da usted en el quid de la cuestión, que complicado es ir todos a una. El problema está en la visión que tenemos cada uno de la educación, en el claustro de mi cole pueden haber tantas visiones distintas como maestros. Salir de la zona de confort, le cuesta a mucha gente, y desconocen, que es allí donde se aprende y mejora. Usted da las claves en su post: proyecto compartido, equipo cohesionado y trabajo intenso. Pero cuando las personas que forman el claustro tienen visiones antogónicas……¡Ardua tarea! Gracias por sus reflexiones. Un abrazo a todos y feliz sábado.

    • Estimado Estaban (por cierto, el nombre de mi padre y, por eso, especialmente apreciado):
      Claro, mientras alejadas sean las posiciones, más complicado será trabajar de forma colegiada. Por eso defiendo la formación de pantallas en tono a proyectos de escuela. Sería m´ñas fácil.
      La colegialidad, además de la eficacia, propicia beneficios a los docentes. No es igual trabajar solo que ayudar y ser ayudado, compartir los momentos difíciles, las horas de desaliento, las alegrías que se viven en la enseñanza.
      Se necesita más tiempo porque para decidir hace falta dialogar. “Teneís que hacerlo así” se dice rápido. Acordar cómo hay que hacerlo requiere más tiempo. “Cada uno como quiera”, no requiere tiempo de acuerdos.
      Gracias por leer y por escribir.
      MAS

  2. Arduo y complicado el tema que nos expone hoy Miguel Ángel. En mi larga vida en la educación, puedo decir que lo que más se ha logrado es la coordinación entre los profesores que entran en la misma aula, y eso no siempre y con dificultad. La coordinación con los cursos siguientes prácticamente nula, y es una lástima.
    La no coordinación entre los profesores que entran en la misma aula provocaba, por ejemplo, una cantidad de tareas a los alumnos a veces intolerable.
    La coordinación exige una gran capacidad de diálogo, y esto quiere decir una gran capacidad de saber ceder por un bien superior. No todos los profesores están dispuestos a ceder en lo que ellos consideran su feudo, sus asignaturas. Por eso, este es un tema peliagudo, pero de una gran importancia para el buen funcionamiento de la escuela.
    Ojalá lean este artículo los que están en la brecha y les anime a encarar con eficacia este asunto tan importante para la buena marcha de la escuela.
    Saludos.

  3. Querido Joaquín:
    Gracias, querido amigo, por aportar reflexiones que nacen de tu larga experiencia. Y también de tu sabiduría.
    El que sea difícil no quiere decir que sea imposible. Hace falta voluntad, capacidad de diálogo, tiempo y constancias…
    Hay que pasar del individualismo a la colegialidad. Por el bien de los alumnos y por el de los profesores.
    Un gran abrazo.
    MAS

  4. Hola a todos y todas.
    Acabo de leer el artículo Miguel Angel, y me encanta, es el ABC de la educación y de otras actividades de la vida. Somos seres sociales.Mis dos compañeros de participación ya han dicho todo. Tengo poco tiempo ahora.Tengo a mi lado un loquito de 14 años que trata de aprenderse unas canciones en inglés para la asignatura de música.
    – Paradigmas. Equipos de futbol y sus aficciones. Partidos políticos y sus votantes.
    – En España hay cinco señores, más los que están detrás de ellos, que dejan a las claras cómo se dialoga, cómo se trabaja de forma conjunta por unos objetivos comunes, por unos ciudadanos que forman un país y que ya han hablado. ¿ Cuánto tiempo le hemos dado? ¿ A los maestros cuánto se les da a los profesores en sus jornadas laborales?
    – Sabemos trabajar en equipo? ¿Alguien nos ha enseñado? Ah, sí, en la Facultad de Ciencias de la Educación, donde se trabajaba en equipo, sobre todo entre los distintos departamentos.
    – No es un chiste. Es más complicado trabajar como maestro en un colegio algo grande, no mucho, bajo éste paradigma, que gobernar un país, en donde es más fácil llegar a acuerdos si hay voluntad de hacerlo; negociar acuerdos en política es cuestión de repartos, la mayoría de las veces; esta vez lo tienen más complicado. ¿Qué se puede repartir en la escuela? Libertad de cátedra. Tú no te metas en lo mío que yo a ti también te dejaré en paz.
    – Las personas no son santos, no son ángeles, vida sólo hay una, ¿ por qué me la voy a complicar? , ¿por qué me voy a hacer mala sangre con nadie? . ¿No es nuestra finalidad buscar ser felices? ¿ Cómo soy yo más feliz?
    – Subamos un escalón. Europa. Personas muriéndose en nuestras aguas. En nuestras costas.¿ Qué pasa? ¿ Quién? No ,no , no podemos con nuestros problemas económicos y de seguridad como para acoger a ladrones y mendigos, futuros terroristas. La vida son dos días…
    – EL PARADIGMA DE LA BONDAD. ¿Quién me sigue? Cuatro ilusos. Cuatro utópicos. Cuatro piojosos. Cuatro locos que no tienen más que hacer que querer joder a quienes nos preocupamos de generar trabajo, extremistas, rompesistemas.
    – Por cierto, qué paradigma es el correcto y quién va ganando.
    _ Yo pensaba que el atraso de España respecto a Europa venía del golpista Francisco Franco, cuando se cargó los avances de la República, anteayer; Pero rresulta que ya vienen del siglo XVIII, cuando nosé que rey ordenó cerrar escuelas porque sino no había mano de obra para su servidumbre y el campo;saber leer era peligroso, primer mandamiento de no sé que paradigma.Saber leer las mujeres mucho más peligroso.OBJETIVOS. ¿QUÉ BUSCAMOS? ¿UN PUEBLO CULTO, CRÍTICO,…? NI DE COÑA. ENTONCES, PALOS A LAS RUEDAS, MENTIRAS, LIMOSNAS, ENGAÑOS.
    -Diez contra uno, está claro. 35 contra millones,… TAMBIEN ESTA CLARO.
    – Llevamos siglos en los que podríamos haber avanzado en lo básico (COMER ANTES DE ESTUIAR). Egipcios,Griegos,Romanos,Renacimiento,….Sí muy listos pero hoy tenemos este medio que estas utilizando. ¿ Y? ¿ me hace mejor persona, más empática por ejemplo? Te digo una cosa que ya ellos dijeron…SOLO SE QUE NOSE NADA.
    – Es que esto no hay quien lo entienda. Por el cmbio. Tiene que ser siguiendo las normas. Te metes dentro. Ya estás atrapado…POR LOS PIOJOSOS, QUE ALGUNO YA SE HA DUCHADO Y… DONDE QUEDA EL CAMBIO… AHORA TODO DIOS CAMBIA, HASTA EL PP, QUE ES EL ÚNICO QUE HACÍA LAS COSAS COMO DIOS MANDA, OSEA YO O LA EDAD MEDIA.

  5. Querido José Antonio:
    Ya veo que tienes influencia mundial porque aquí ya han llegado comentarios familiares de Brasil y de Argentina… Muchas gracias por citar en este foro de pensamiento educativo.
    Tiene mucha miga tu observación sobre el trabajo en equipo de los departamentos universitarios. Y, en este sentido, la inquietud desdoble: dentro de cada departamento y entre los diversos departamentos. Lo he denunciado cientos de veces. ¿Cuántas veces nos planteamos preguntas colegiadas sobre el tipo de docente que queremos formar o como saber si lo estamos consiguiendo…? Es un problema que las Facultades de educación sean reinos de Taifas.
    Un abrazo y gracias por tu participación.
    MAS

  6. – NO hay nadie hablando. Bien, entonces ya que no interrumpo voy a tratar de lanzar unas preguntas.
    – Primero, Miguel Angel, sé que has puesto tu correo electrónico en varios escritos, pero yo ahora no lo encuentro. Quisiera mandarte algo. Si puedes proporcionármelo.
    – Sé que es dificilísimo poner a la gente de acuerdo en temas sin demasiada importancia. Imaginémonos que los temas sean más complejos, importantes y personales.
    – Tú siempre dices y escribes, desde siempre y hace muchos años, por ejemplo dime cómo evalúas y te diré qué tipo de profesional eres, e incluso qué tipo de persona eres. Basta leer los títulos de tus libros, y más aún, que son más, de tus artículos para saber cómo eres.
    – Dado que el paradigma de la colegialidad, cuando tiene que funcionar en la escuela, es muy difícil por todo lo que exige que se cumpla (será por eso que no se da, porque no está prohibido), yo me pregunto si no será mejor el paradigma del dictador electo.
    – ¿ Es bueno que alguien esté en un puesto 30, 35 años aunque sea elegido? Es una vida bajo la batuta de una persona.¿ Y si su quehacer es exitoso y cumple con el trabajo que tenga encomendado y produce el contento de las personas a las que sirve?
    – Jurjo Torres Santomé, José Jimeno Sacristán, Miguel Angel Santos Guerra, Félix Angulo Rasco,…Si yo estoy en un centro educativo, yo, otros pondrían otros nombres de otros paradigmas, yo me pongo al servicio de quien sabe, no quiero perder el tiempo en paradigma de la colegialidad, en votaciones, en caras, en sí pero no, que nos lleve a un fracaso garantizado, a un mal ambiente. Yo prefiero un capitán, un líder, una autoridad reconocida, un director del proyecto apoyado por los que dirige. Por supuesto esta autoridad no va a poder con todo, necesita segundos, terceros, equipo, organigrama. Es como tu ejemplo del barco. Se le dan los trofeos a quien marca los goles, injusto en un equipo. Cada uno debe cumplir en lo que le toca, responsabilizarse de su cometido, conocerlo y ejecutarlo bien.
    – Yo me pregunto por qué soy como soy. O por qué tú eres cómo eres. ¿Qué es lo que te lleva a leer lo que lees y descartar lo que descartas? ¿ Por qué podemos ser tan distintos de pensamiento personas en una misma barriada, problemáticas similares, mismo instituto y universidad, y pensamientos tan distintos?
    – Acabo de leer buceando en el ordenador, un artículo de Mariano Fernández Enguita, no lo he entendido muy bien su postura. Es sobre la obligatoriedad de la educación institucionalizada hasta los 18 años.
    – Si le preguntásemos si se vive mejor hoy que hace 5 años a la gente, pienso que contestaría que siempre se vive mejor. Siempre pensamos en cosas materiales, en necesidades creadas para pescarnos. ¿Es necesaria la escuela tal y como funciona hoy, y en los días de hoy? Yo creo que los jóvenes son cada vez más listos por selección natural.
    – ¿ Por qué quien tiene iba a querer compartirlo?
    – ¿ Pesáis que un pescador de hombres, mujeres, niños, bebés puede ser premio nobel de la paz?¿ Si no es ni presidente de su comunidad?
    – Jesús de Nazaret existió de verdad ¿no? Es un personaje histórico como Pilatos. Los evangelios ¿son libros históricos comprobados? No lo sé. Pero a partir de él se montó la mayor empresa del mundo.
    – ¿ Por qué hay canallas? Son así antes de llegar a tener cualquier tipo de poder, o es éste el que los convierte en canallas? Según la autora del libro, no han pasado ni una sola noche que no hayan dormido a pierna suelta.
    – ¿ Por qué los malos siempre reman todos al unísono, tienen claro lo que hacer y no decir, que dice más que lo que dicen, su evaluación es sencilla cara a la galería, y sus mandamientos pocos y claros: el jefe siempre tiene la razón, caso contrario aplíquese el artículo primero?
    – Lo dejo. Yo también me canso. Me desanimo. Me hace gracia. ¿Sabéis cual era una de las canciones que tenía que aprender el de 14 años? De coña. “Don´t worry, be happy”.

  7. Si cada uno tira para un lado es difícil avanzar.
    La imagen que ilustra el artículo y la última frase del mismo muestran de forma clara que si cada remero hace su trabajo sin coordinarse con los demás, es imposible avanzar en la dirección deseada.
    Pero eso exige también tener un lugar al que dirigirse, una meta comón. Es necesario saber hacia dónde se quiere ir.

  8. No es fácil trabajar en equipo. Hace falta saber, querer y poder.

    Y no siempre funcionan los tres verbos a la vez. Hay quien no quiere, hay

    quien no sabe y hay quien no puede.

    QUERER. si no se quiere, no hay nada que hacer.

    SABER: Hay que aprender a trabajar en equipo, no se nace sabiéndolo.

    PODER: Hay que tener las condiciones de tiempo, autonomía y estructuras

    necesarias para trabajar coordinadamente.

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  10. Hola a todas y a todos!

    Qué gran artículo!! No sé si “te leo la mente” o “las experiencias educativas confluyen juntas”, bromas a parte, estas dos últimas semanas un compañero y yo venimos “toreando” este tema de la colegialidad.
    En el cole en el que me encuentro trabajando este curso, se trabaja a puerta cerrada, es decir, cada docente decide y actúa. Y hay grandísimos y grandísimas profesionales. Pues un compi y yo hemos puesto en marcha un proyectito de aula “juntando” dos aulas de distinto nivel… hemos estado en la conversación de más de uno/una y dos. Y es una pena. Por que, de hecho, no eran conversaciones constructivas.
    Si mirásemos la escuela como un conjunto, y esa mirada nos llevara a trabajar como un auténtico conjunto, las escuelas tendrían otro color.

    Aún así, creo que algo se está moviendo en las “tripas” de la docencia, cada vez hay más y mejores actuaciones dentro de los coles. Y eso, invita y motiva a seguir en esa línea. Tenemos que impregnarnos de experiencias bonitas y positivas para ver que si se puede y contagiarnos de ese entusiasmo, y así crecer.

    Muchas gracias por compartir tan bonitos pensamientos en este blog.
    Un abrazo, Ana.

  11. Querida Ana:
    Gracias por tu comentario y por la experiencia que nos brindas a todos y a todas.
    Ma parece estupendo acabar con tanto individualismo: cada uno a su materia, a su aula, a sus problemas… Todos saldríamos ganando si nos sintiésemos y actuásemos como un equipo.
    NO me extraña que sois critiquen. Porque hacer algo de ese tipo interpela a quienes solo disfrutan desde la soledad de su acción. Hay quien dice: yo cuando disfruto es cuando cierro la puerta del aula y me quedo solo con mis alumnos y alumnas…
    También me gusta que ese proyecto vuestro conductivo esté llevado a cabo por una mujer y un varón. Esa es la causa de todos y de todas.

    Un beso y gracias.
    MAS

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  13. Miguel Ángel, enhorabuena por tu artículo y la reflexión tan interesante que planteas, que apunta a la raíz de la transformación que necesita la escuela, en mi opinión.
    Y muchas gracias por la mención que haces del IES Cartima; es un gran reconocimiento para nosotros leer tus palabras. Un abrazo.

    • Querido José María (Director del IES Cartima):
      Creo que la experiencia que estáis llevando a cabo es un modelo digno de tener en cuenta. Muestra, en primer lugar, que es POSIBLE. Y ese hecho rompe todas las reticencias sobre viabilidad de este tipo iniciativas en la escuela pública. En segundo lugar, poner de manifiesto que no solo es posible sino que es MEJOR. Es mejor para conseguir lo que se pretende y es mejor para quienes trabajan por conseguirlo.
      La gratitud os la debo a vosotros.
      Mucho ánimo para ti y para todo el EQUIPO.
      MAS

  14. Importante tema. Difícil realidad.
    Habría que trabajar más en esa dirección:
    Hacer proyectos de escuela.
    Aglutinar las plantillas en torno a los proyectos.
    Dar más tiempo
    Preparar para el trabajo en equipo…
    Saludos.

  15. Cada uno suele estar a los suyo. Cada uno en su pequeño reino de taifas que es el aula. El proyecto de escuela tiene poca importancia.
    Creo que la eficacia sería mucho mayor si todos y todas trabajasen en la misma dirección, en la misma línea.
    Claro que eso requiere actitud y condiciones.
    Si uno decide solo tarda muy poco, si tiene que ponerse de acuerdo tarda mucho más.

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  17. Es muy importante esta cuestión.
    Es más ir cada uno a su aire, pero es más rentable ponerse de acuerdo para conseguir los objetivos comunes.
    Sería bueno para los alumnos y también para los docentes.
    El ejemplo de los remeros es muy elocuente. Si cada remero tiene un ritmo u aplica la fuerza de remo en una dirección, la barca no avanzará. Todos pueden acabar extenuados, pero la eficacia es nula.

  18. Importante cuestión. No solo teórica sino práctica.
    Habría que preguntarse si está desarrollado el paradigma de la colegialidad y, si no es así, preguntarse por qué.
    Una vez encontradas las respuestas, habría que poner en marcha las soluciones.,
    Por el bien de todos y de todas.
    El individualismo solo trae problemas de ineficacia y, de soledad y de pesimismo.

    • Estimado Ernesto:
      Comparto contigo la idea de que el individualismo es perjudicial. Pero no solo para la eficacia en la tarea. Es perjudicial para el docente que se traga solo sus problemas, que no dialoga con otros sobare sus proyectos y que no comparte con los demás sus sentimientos.
      Creo que sería muy positivo para los docentes, para cada uno como profesional, abrirse a los demás, trabajar con ellos/as, compartir con ellos/as—
      Pienso en aspectos profesionales y en aspectos personales.
      Estar solo es una condena.
      Saludos y gracias por participar.
      MAS

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  20. Pues sí, crei que hace falta más colegialidad y menos individualismo, mar coordinación, más cooperación, más empatía…
    No me gusta ese modelo de escuela en la que cada uno va a lo suyo y en la que lo que hacen los demás no importa gran cosa.
    Pero esa realidad tiene que ver también con el mundo de las emociones. No es igual sentirse solo que acompañado. No es igual afrontar un problema en soledad que verse ayudado a superarlo.
    Y no es igual disfrutar de un ´ñexito solo que con los demás.
    Vamos, creo yo.

  21. Me encanta esta idea de “fordismo educativo”,trabajar bajo una mejor coordinación y en serie, mirando a unos objetivos generales por encima de los individuales de cada aula y/o maestro/a.La única duda que me queda es saber si: ¿se remará en la misma dirección bajo imperativo legal, que obligue al profesorado a remar en dicha dirección, o si por el contrario la iniciativa del claustro se puede anteponer a dicha situación y redirigir la orientación de cada remada de equipo? Sea como fuere, el asunto me parece un reto que antes o después habrá que afrontar, máxime en estos tiempos en los que parece ser que todos dependemos de todos.
    Enhorabuena y gracias por el post.

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