Vivir al diez por ciento

26 Nov

Hace un tiempo que vengo pensando que muchas personas viven al ralentí ralentí, y, además, con el freno echado casi hasta el fondo. Lo he ido descubriendo en muy diferentes aspectos de la vida, unos más importantes que otros.

Una de ellas le saca el cien por cien del líquido al limón y otra solo unas gotitas de nada.

Expresaré primero la idea matriz que inspira el artículo y luego pondré ejemplos que me han llevado a ella. La idea básica es que, unas veces por pereza, otras por prisa, otras por desinformación, otras por despiste, otras por pesimismo, otras por tener un bajo autoconcepto, nos privamos de muchas cosas de las que otros disfrutan. No hablo aquí de las consabidas diferencias culturales, económicas o intelectuales, que no es fácil o posible eliminar. Hablo de la capacidad de sacar el mayor partido a la vida en el nivel y lugar donde se esté.Pienso en dos personas del mismo o aproximado nivel social. Una de ellas le saca el cien por cien del líquido al limón y otra solo unas gotitas de nada.

Me explicaré con ejemplos. Conozco una persona que ha disfrutado y disfruta de todas las becas habidas y por haber. Busca, pregunta, solicita, se informa, pide, reclama… Otros compañeros y compañeras ni siquiera saben que existen. Y si lo saben, desconocen el modo de solicitarlas. Y si lo saben no se toman la molestia de hacer el trámite. Y si se las deniegan se callan y se resignan.

Conozco a quien sabe conseguir el billete más barato de una aerolínea, a quien le busca las cosquillas a la compañía de seguros, a quien percibe las indemnizaciones por mal servicio de quien hace prestaciones, a quien sabe encontrar el descuento más elevado de una operación, a quien conoce (y consigue) las ayudas que existen para la investigación… Y también conozco a quien no sabe hacer nada de eso. Es decir, a quien se ha resignado a vivir al diez por ciento.

Pondré otro ejemplo que afecta a muchas personas. De todas las posibilidades que tiene un ordenador, ¿cuántas se utilizan? Hay quien le saca partido casi al cien por cien. Hay quien se queda en el diez por ciento. Así, hay quien “baja” películas, quien utiliza el skype, quien hace traducciones, quien usa el diccionario, quien consulta mapas, hace todo tipo de operaciones bancarias, realiza compras… y quien solo usa el ordenador como un simple procesador de textos.

Me dice un amigo que se acaba de enterar de que con la tarjeta sanitaria le pueden facilitar sin receta algunos medicamentos que se utilizan para curar enfermedades crónicas… ¿Por qué algunos lo supieron el primer día que se podía hacer? ¿Por qué otros morirán sin enterarse?

Otro amiga me dice que no sabía que el seguro le cubría el robo con violencia de un bolso que le habían arrebatado después de un forcejeo en plena calle… ¿Por qué otras personas lo saben con plena seguridad?

Hay quien se entera de todo y hay quien no se entera de nada. ¿De qué depende?

Pues depende de la habilidad para informarse, para estar al día, para buscar.
Depende también de la actitud hacia la vida. Una actitud encogida, pusilánime, pesimista, hace que permanezcamos escondidos detrás de las imitaciones y las carencias.
Depende del autoconcepto. Si alguien piensa que es tan poquita cosa que no merece nada, que nada le corresponde, que las cosas buenas son para los demás, se verá privado de ellas.
Depende del nivel de escepticismo. Si pensamos que nosotros tenemos mala suerte, que a nosotros nunca nos podrá tocar, que siempre llevamos las de perder…, acabaremos perdiendo.
Depende de la capacidad de esfuerzo. Las cosas no se nos ofrecen en bandeja de plata. Hay que buscarlas, hay que perseguirlas, hay que luchar por ellas. Y eso supone esfuerzo, perseverancia, capacidad de superar los fracasos.

Y esto que planteo de forma pragmática para cuestiones menores, lo digo también para otras dimensiones más importantes de la vida. Hay quien renuncia a una relación porque se inhibe a la hora de manifestar su afecto a otra persona que le atrae. Hay quien renuncia a un trabajo porque considera que no es capaz de desempeñarlo de forma aceptable. Hay quien renuncia a un viaje y a explorar el mundo por temor a tener un accidente, a contraer una enfermedad o a que le roben la cartera.

Hace años leí una historia que se titulaba “El cementerio de Kammir. Las lápidas tenían inscripciones que precisaban: Vivió 8 años, 5 meses, 2 semanas y 3 días, por ejemplo. Un visitante observa que ninguno había alcanzado a vivir 10 años. Intrigado, pregunta a un anciano.
– ¿Por qué todos mueren tan jóvenes en este lugar?
El anciano contesta:
– No, no mueren jóvenes. A los 15 años los padres regalan a los hijos una libreta como ésta que llevo colgada al cuello. En ella anotamos el tiempo que vivimos con plenitud, el tiempo en el que disfrutamos del amor, de la paz, de la felicidad… Cuando uno muere se suman esos tiempos, que son los que figuran en las lápidas.

Es una pena que, alguno o alguna, cuando se le acabe la existencia, exprese su impotencia y su decepción ante la vida diciendo:
– Es que yo no sabía…

Porque lo único sensato que se le puede responder a esas alturas es:
– Pues haberlo sabido…

La vida es una obra de teatro que no admite ensayos, dice Charles Chaplin. A mi me gusta decir que esto que tenemos entre manos no es un ensayo general, esto es la vida. Es muy diferente vivirla y disfrutarla íntegramente que pasar por ella a medio gas, sin la necesaria intensidad.

15 thoughts on “Vivir al diez por ciento

  1. Es cierto. Hay quien tiene una actitud encogida ante la vida que le hace disfrutar mucho menos que otra persona que afronta con fuerza hasta los problemas y las dificultades. Es una pena, por que de la unico que podemos estar seguras es que, por mucho que intentemos, de aqui no saldremos con vida.

  2. Saber disfrutar de la vida es un arte y una ciencia. Hay quien no las domina. Hay quien se ahoga en vaso de agua. Ahora bien, nada hay mas importante que saber sacarle partido a la vida. Porque yo creo que no hay otra. Y aunque la hubiera. Algunos dejan los viajes para cuando ya no tienen ni fuerzas para mover los pies… Carpe diem es un buen lema.

  3. Querido maestro! No crea ni por un segundo que me he olvidado de leerlo.He estado un poquito delicada de salud.Estoy de acuerdo como siempre con su artículo y en que la vida, aunque dura, hay que saborearla cada día que te levantas;pero ojo al dato! estoy en ello y aprendo a seguir adelante aunque personas malignas intenten arruinarme la estima y la valía. Me esta pasando maestro,y no se como rehacer mi vida, no puedo ni por asomo,defenderme de sus fechorias. Me sirven sus consejos y este me viene muy bien para seguir en la lucha cada dia,especialmente en estos momentos en que estoy hundida.Sus fuerzas agilitan mi andar por la vida y nada ni nadie van a cambiar mi rumbo.Ojala la vida me de plazos para poder vivirla y sea mi escuela para conseguir sabiduria.Mis saludos más entrañables Miguel Angel.Gracias.

  4. Eso es evidente, señor Santos. Pero me pregunto si se le puede reprochar a alguien que viva o haya vivido al cinco por ciento, voluntariamente o no.

    Un saludo, y muchas gracias.

  5. Esa es la mejor muestra de que se es inteligente. Si se malgasta la vida buscando alocadamente dinero, fama o poder, no se puede hablar de comportamiento inteligente. Hay que revisar ese concepto que atribuía inteligencia al que era capaz de acumular conocimientos. ¿Y si con todo eso es muy desgraciado, por qué decir que se es inteligente?

  6. Yo creo que no se trata de disfrutar de la vida todo el tiempo, pues es imposible estar siempre feliz, sino de aprovechar cada momento que vivimos al máximo, ser conscientes de las cosas cuando las hacemos, y ser conscientes de que estamos vivos y de lo que estamos viviendo.
    Vivimos en una sociedad en la que no disfrutamos de nada porque vamos a todos lados con prisa y ni siguiera somos conscientes de donde estamos y que hacemos en cada momento porque pensamos en el siguiente paso. Mi abuela siempre decía “vísteme despacio que tengo prisa”, cuanta razón tenía.
    Es cierto, un buen lema es “Carpe diem quam minimun credula postero” en otras palabras “aprovecha el día no confíes en mañana”, o dicho en palabras de mi abuela “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.
    Una fantástica peli que refleja esta idea es “El club de los poetas muertos” os dejo el enlace del principio de la peli por si alguien lo quiere ver “http://www.youtube.com/watch?v=nC7KdxAYdU4”
    Supongo que unos más que otros tenemos que aplicar en alguna dimensión la idea del Carpe Diem, yo no soy menos, aprovechemos pues el momento y hagamos que nuestra vida sea extraordinaria

  7. Cuando hablamos de vivir en plenitud, no hablamos de felicidad,sino de la intensidad con que vivimos. Como nos enfrentamos a las dificultades que cada día la vida nos presenta, como resolvemos los problemas, de que manera elegimos las alternativas ante las situaciones más adversas. La vida es una aventura difícil. Un camino lleno de piedras con las que tropezamos, caemos y nos volvemos a levantar. Un camino en el que duelen los pies al andar.Un desafío sin fin. Una ilimitada cadena de elecciones. Elegir lo que creemos mejor, lo que sabemos más justo, lo que corresponde, lo que nos señala nuestra ética personal y social siempre es complicado. Y en ese andar, claro que habrá momentos felices… Si, la felicidad es como agua en las manos… Recuerdo a alguien que se perdió permitirse vivir un amor porque el camino era demasiado empinado y prefirió vivir su vida a “media máquina”. Lo sabía, lo pudo poner en palabras… Eso es la vida, un constante elegir. ¿Quién elige por lo más difícil? No pensemos en los otros. Cada uno aplíquese el cuento.

  8. Buenas, en particular al maestro Miguel Ángel que semana a semana nos entrega una pista y consejo para caminar de mejor forma y con una visión más amplia en la vida.

    hace unos días pude asistir a un concierto de Mago de Oz, acá en Chile, con mi hijo somos sus seguidores(COMENTARIO AL MARGEN), y como muchos también… mi aporte esta semana, vendrá a propósito… solo permítame agregar:

    saludos

    MOLINOS DE VIENTO
    “Si acaso tu no ves
    Mas allá de tu nariz
    Y no oyes a una flor reír

    Si no puedes hablar
    Sin tener que oír tu voz
    Utilizando el corazón

    Amigo Sancho escúchame,
    No todo tiene aquí un porqué
    Un camino lo hacen los pies

    Hay un mundo por descubrir
    Y una vida que arrancar de arrancar
    De brazos del guión final

    A veces siento al despertar
    Que el sueño es la realidad

    Bebe, danza, sueña
    Siente que el viento
    Ha sido echo para ti
    Vive, escucha y habla
    Usando para ello
    el corazón

    Siente que la lluvia
    Besa tu cara
    Cuando haces el amor
    Grita con el alma
    Grita tan alto
    Que de tu vida, tu seas
    Amigo el único actor

    Sí acaso tu opinión
    Cabe en un sí o un no
    Y no sabes rectificar

    Si puedes definir
    el odio o el amor
    Amigo que desilusión

    No todo es blanco,
    O negro: es gris
    Todo depende del matiz,
    Busca y aprende a distinguir

    La luna puede calentar
    Y el sol tus noches acunar
    Los arboles mueren de pie.

    He visto un manantial llorar
    Al ver sus aguas ir al mar””””

  9. Vivir plenamente no significa no tener problemas o dificultades. Vivir plenamente, a mi juicio, es vivir con intensidad. Para ello hay que librtarse de prejuicios, de ideas irracionales, de miedos, de indecisiones, de pesimismo, de lastres diversos.
    Es verdad lo que se dice en el artículo: hay que vivir la vida porque lo único seguro es que de aquí no saldremos…vivos.

  10. Cada semana, Miguel Ángel, nos ofrece puntos de reflexión. En ésta nos anima a espabilarnos, a aprovechar lo mejor que nos ofrece la sociedad, a ponernos al día y a no quedarnos en casa llorando nuestros males, sino que nos invita a movernos, a sacar partido. Yo creo que la vida de todo mortal está llena de luces y sombras, de buenas actuaciones, de temores que nos retraen, que nos inhiben.
    Para hacer lo que nos propone Miguel Ángel, se necesita una actitud vital, optimista frente a la vida. Lo difícil es moverse cuando uno está paralizado por una depresión profunda, cuando uno está en un pozo y no ve salida por ningún lado, cuando uno cree que sólo hay salida en el desaparecer.
    Ahora que tanto se habla de crisis, el luchar, como nos invita Miguel Ángel, es fundamental para mantenerse vivos y en pie. Gracias, Miguel Ángel, por tus palabras de optimismo.

  11. Vivir no es solamente dejar pasar los días, uno tras otro, sin la menor emoción. Vivir es sentirse a sí mismo, sentir a los demás y sentir lo que sucede. Lo cual no quiere decir que tengamos que estar siempre como unas castañuelas. Podemos tener contrariedades pero, aun sí, podemos apreciar la vida y vivirla intensamente.

  12. Plenamente de acuerdo con los planteamientos del artículo. Lo que ocurre es que, como dicen en Umbrete, “Cá uno es cá uno, y sus caunás”…No creo que haya mucha gente capaz de dar un giro a su vida, reconociendo que está perdiéndose algo por su carácter, si no se la empuja decididamente, por parte de alguien que tenga ascendencia sobe ella. También es más cómodo no complicarse, y esto vale para cualquier situación que se nos plantee en el diario acontecer que vamos viviendo.
    Es muy gratificante encontrar personas que dedican tiempo a pensar en cosas diferentes al fútbol, la política, la economía…, y nos regalan sus pensamientos a cambio de unos escasos minutos de nuestro tiempo.

  13. Es muy importante tener un sentido positivo de la vida, a pesar de todas las desgracias que en ella existen. Noes una cuestión d cuánto de bueno y de malo nos encontramos sino de la actitud con la que afrontamos las cosas. Vemos gente que tiene unas condiciones pésimas y disfruta de la via y otra que tiene unas excelentes condiciones y está amargada.

  14. El problema (o mejor dicho, la ventaja) de la vida es que solo se vive una vez. Esas promesas de vida futura nunca me las he creido. Y nunca me han hecho falta. Hay quien dice que si no hubiera otra vida esta no tendría sentido. Todo lo contrario. Esta tiene sentido en sí misma y cuando se ha pretendido decir que solo la otra importa, a amuchos les ha ido muy mal.

  15. Seré muy breve: Ser inteligente no es acumular mucho dinero, o mucho poder, o mucha fama, o muchos bienes, sino ser feliz.

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