Boicot al maillot amarillo

14 Oct

¿Un thriller sobre el Tour? Pues sí, Jorge Zepeda nos presenta una novela más policíaca que negra cuya temática se fundamenta en el Tour de Francia, en su círculo, en sus secretos y todo lo que ello conlleva. Narrada en primera persona, Zepeda hace protagonista al segundo del equipo ganador del Tour en el año anterior, Marc Moreau, paladín de su líder, Steve Panata, una estrella mundial que pretende conseguir su quinto tour consecutivo. El problema es que hay alguien que está intentando eliminar al resto de favoritos y nuestro gregario Marc será quien haga de detective dentro del pelotón.

Una novela de estas características en el escenario de un Tour no debe ser fácil de narrar cuando sabes que puedes encontrarte a lectores no aficionados. Por el contrario, los afines a este deporte pueden ser grandes críticos del enfoque de la novela. Sin ser experta en la materia he de decir que si bien hay partes donde la simpleza de la seguridad que rodea al Tour es demasiado endeble hay otras explicaciones de las relaciones intrínsecas, casi secretas, organización, utillaje y compañerismo que bien suplen las otras carencias. Estos pequeños trozos narrativos han hecho mis delicias.

A través de flashbacks y ramificaciones en la historia se van explicando la procedencia de los personajes así como su personalidad y su destino, aunque al estar todo bajo la perspectiva de un narrador en primera persona, la profundización se hace a través del protagonista y no se desarrollan tanto los perfiles de los demás personajes.

La narración se enriquece con detalles y anécdotas de ciclistas y sus forma de correr, alusiones a corredores reales como Armstrong, Induráin o Anquetil y citas de series televisivas como Juego de Tronos o Los Soprano. Etapas del Tour pasarán bajo sus líneas para llegar al desenlace, como no podía ser menos, en las etapas de los Alpes, donde la lectura se hace ávida, rápida y ágil como si de una narración radiofónica se tratase.

La competición deportiva, las alegrías y miserias de estos héroes subidos en bicicleta, la camaradería y la rivalidad, los accidentes, las relaciones con otros miembros de otros equipos, con el cuerpo técnico, la prensa o la organización y la carga épica de cada uno de los competidores hace de la historia una narración amable en su lectura, incluso curiosa por cuanto aprendes y comprendes de la gran serpiente multicolor y por el mero hecho de narrar una novela policíaca en el corazón de una competición tan prestigiosa. Recomendada para los amantes del Tour, del ciclismo y a todos aquellos que busquen nuevos escenarios en sus novelas policíacas.

La ciudad de la lluvia

28 Ago

Alfonso del Río debuta con una obra de las que casi todos escriben esperando que se convierta en el thriller del año. Lo cierto es que independientemente o no de los galardones que pueda llegar a adquirir el relato, para ser una ópera prima, el autor promete.

Todo gira alrededor de una fotografía, de la que muy acertadamente la edición del libro la incluye dentro –quizá para que observemos ensimismados las caras de los fotografiados y podamos discernir quién es quién-, y a la vez, todo el origen es Bilbao.

Con semejante marco de ciudad, su lluvia, sus gentes, las inundaciones de 1983, el Athletic y el terrorismo etarra, tenemos suficientes ingredientes para que la novela se haga interesantísima.
La fotografía, como les decía está conformada por cuatro hombres y un niño y será la piedra de toque de Alain Lara, nuestro protagonista, jugador del Athletic y de María, su partenaire femenina, ejemplo y esencia de las grandes familias vascas que levantaron un imperio a base de esfuerzo.

Pero la foto dice mucho más, se sitúa en el Berlín nazi y parece ser la resolución a todas las respuestas de Alain quien se da cuenta que todos los que aparecen en la foto están muriendo de forma inusual.

El thriller se basa en secretos y preguntas que relacionan al poder empresarial con la Alemania nazi, lo que dará respuesta a muchas intrigas pero sobre todo a esas muertes que sin ser asesinatos no son normales.

El lenguaje del autor es sobrio, sencillo, sin excesos, medido, como debe ser en un ambiente negro y turbio lleno de secretos donde la ambientación es casi la mitad de la historia.

Sin duda uno de los grandes aciertos como ya lo hicieran otros antes es convertir a la ciudad de Bilbao en otro protagonista. Lo hemos visto con Eva García Saénz de Urturi y en El silencio de la ciudad blanca y los buenos resultados que ha tenido, pero es que Alfonso además le suma una de las características más sensoriales de la ciudad, el sirimiri –o como diría un buen vasco–, sirimiri y hace todo el relato más envolvente, como si al final estuvieras calado hasta los huesos.

Una sorpresa que no he visto antes y realmente lo encuentro novedoso es comenzar el capítulo con citas de los personajes que estamos leyendo y reconozco que el autor ha llevado con gran maestría los tres hilos argumentales sin que ninguno sobresalga por encima de otro teniendo en cuenta de que además de la trama principal existen otros hilos con personajes muy fuertes como Goebbels o el secreto viaje de Hess a Escocia.

En definitiva, una obra que recuerda los tonos blanco y negro de una película de los años 40, cuya resolución es muy buena, que mantiene la tensión hasta el final e incluso juega con las suposiciones del lector con amplia maestría. Recomendada para los amantes del género negro y sobre todo, para los amantes de la ciudad de Bilbao.

El carbonero

15 Nov

Carlos Soto escoge el carbón como excusa. Como pretexto para escribir sobre los usos y costumbres no tan lejanos ni en tiempo ni en modo de una parte muy importante de nuestra historia. Entiéndase lo de excusa o pretexto en sentido inverso porque esta deliciosa obra es un canto a unos oficios perdidos –o casi- probablemente también, en un mundo malgastado.

Carlos nos presenta a Marc y a su padre, que viven en la Sierra de Tramontana, a sus pies, en una aldea pequeña de Mallorca. Su oficio es el de carbonero, de forma itinerante recorren los encinares, rodeados de naturaleza y silencio, quemando encinas, haciendo carbón y perdiendo su sueño en la vigilancia de la sitja. Esta paz y armonía con el entorno viene a descabalarse el día que aparece muerta su madre.

Un drama rural con una voz narrativa y pausada, a modo del oficio que practica, Marc, el hijo, que verá como su padre a causa del shock de la muerte de su esposa queda mudo, irá creciendo en un entorno donde el silencio le da mucho tiempo para pensar y más para averiguar el origen del ese asesinato. La venganza se irá fraguando poco a poco, como la encina se quema lentamente desde el interior hasta el exterior para convertirse mágicamente en carbón.

Los símbolos excepcionalmente escogidos han sido todo un acierto en la obra. Una narración que a pesar de incluir un drama, duro y cruel, áspero como la piel del carbonero, tiene unos remansos de paz muy especiales en cada una de las descripciones de ese oficio ya prácticamente perdido en unos entornos tan significativos.

Pocos personajes para una novela que no necesita más. La trama, agreste y violenta, se desarrolla en entornos realistas que el autor precisa de forma natural y equilibrada. Los diálogos, que en otras historias son fundamentales, aquí también son importantes, pero más que ellos, los silencios de los protagonistas. Silencios que casi puede oír el lector.

Con un ritmo lento que mantendrá hasta el final, la presión y la angustia crecerá desde el interior del protagonista como en una auténtica combustión que se expandirá a él y a todos los que le rodean.

Las descripciones sin duda son uno de los puntos fuertes, las sierras, los campos, la casa de la señora, incluso la descripción de su propia chabola allá en la soledad del campo son más que imágenes figurativas. Se puede sentir los ruidos del bosque, el silencio del padre o el crepitar de la leña. Magnífica es la descripción en sí del oficio de carbonero, una relación que ocupa toda la novela.

Muy recomendada para los amantes de una novela que sin ser negra, tiene un asesinato, que sin ser costumbrista, hace un retrato de una sociedad rural no tan lejana en el tiempo, una novela que sin ser introspectiva tiene mucho de ello, pero sobre todo, una novela que les gustará más conforme pasen los días de haberla leído.

La última salida

11 Sep
La última salida

La última salida

Federico Axat

Editorial Destino
Bienvenidos a un thriller de los que te sacan de tus casillas. Bienvenidos a la nueva novela de Axat que ha sabido conjugar con maestría la novela policíaca con la psicológica. Bienvenidos a esta reseña que intentará explicar lo menos posible de las páginas de este libro para que sean los propios lectores quienes encuentren la clave de los misterios que se plantean.