El verdulero de San Rafael

5 Jun

Cualquier lugar es bueno para seguir aprendiendo.

Horacio Muros vive, trabaja y educa en la ciudad de San Rafael, provincia de Mendoza (Argentina). Es ingeniero de formación y educador de cuerpo y alma. Dirige, es decir, hace crecer una escuela que se esfuerza cada día en aprender, no sólo en enseñar. Como es un excelente educador va por la vida con los ojos bien abiertos para ver dónde se dan lecciones de las que se pueda aprender. Está claro que las personas inteligentes aprenden siempre.

Me cuenta mi querido amigo Horacio que un verdulero al que visita con frecuencia para las compras domésticas tiene instalada en su puesto de verduras una pizarra de 2 metros por 1.50 en la que cada día escribe una sentencia. De esta forma ha convertido el mercado en un aula desde la que imparte a quien quiera recibirlas algunas lecciones de optimismo, de esperanza y de buena educación.

Me imagino al pedagógico verdulero buscando cada noche, en su memoria, en los libros o en los archivos de la vida, un pensamiento ejemplar que contenga algún mensaje saludable para sus clientes y para el público en general. Me lo imagino escribiendo, con aplicación y buena letra, la frase elegida, no sé si con arreglo a la fecha o, sencillamente, sin ningún referencia al calendario. (más…)

Longanimidad

2 Ene
Crecerse ante la adversidad es una virtud que todos desearíamos tener.

Crecerse ante la adversidad es una virtud que todos desearíamos tener.

No sé si algún lector o lectora desconocerá, ya que no se utiliza mucho, el significado de la palabra longanimidad. Dice el diccionario de la RAE que longanimidad es “grandeza y constancia en las adversidades”. Claro que una persona que conoce lo que significa esta palabra puede no ser longánima y otra que no lo conoce puede serlo hasta extremos espectaculares.

Una persona longánima es aquella que no se arredra ante las dificultades. No es frecuente encontrarse con personas que tengan esta cualidad del ánimo. Algunas no saben reaccionar ante situaciones persistentemente difíciles. Se derrumban y se entregan al desaliento. Me preocupa mucho la actitud de las jóvenes antes las inevitables dificultades que se van encontrando en la vida. Algunos, hoy en día y después de una etapa infantil llena de comodidades, se vienen abajo ante la primera adversidad. No están acostumbrados a solucionar por sí mismos los problemas.

Un soplo de viento tumba a ciertas personas, habituadas a una vida fácil. La fortaleza de ánimo es imprescindible para poder vivir. Porque es inevitable que haya problemas en la vida. De salud, de dinero, de amor, de trabajo…Sin dolor no tendríamos ni conciencia de nosotros mismos. (más…)