Detrás de la tapia

27 Dic

Mañana, día de la Sagrada Familia, se celebra en Madrid, por segundo año consecutivo, una multitudinaria misa para implorar el favor divino en beneficio de la familia cristiana. Convoca el Cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española. Promueven dicha convocatoria todos los púlpitos y todas las radios y televisiones de la Iglesia, especialmente la COPE. Monseñor Rouco, soltero de profesión, repite obsesivamente que la familia es la piedra angular de la sociedad. La familia cristina, claro está. No cualquier tipo de familia, como luego veremos. Él no se casa, por supuesto. El no forma una familia para dedicarse en cuerpo y alma a predicar su importancia. Bonito ejemplo.

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El saltamontes no oye

20 Dic

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Una de las cuestiones más importantes de la lógica es el rigor de los nexos causales. Es decir, la consistencia argumental en la que nos apoyamos para decir que un efecto procede de una determinada causa.
Se han multiplacdo estos días pasados en la prensa nacional (especial y curiosamente en El País) artículos que han achacado a la pedagogía y a los pedagogos los males del sistema educativo español. En uno de ellos se viene a decir que el fracaso escolar se debe a la perniciosa influencia de la pedagogía. En otro se habla de la estafa de enseñar a enseñar. En todos se defiende que para enseñar una materia basta con dominar los contenidos de la asignatura.
Esta abusiva simplificación me recuerda la significativa historia del saltamontes. Dice así.
Tengo un saltamonte en la palma de la mano derecha y le digo imperativamente, mostrándole la palma de la mano izquierda:
– ¡Saltamontes, salta!
El saltamontes, obediente, salta con agilidad de una mano a otra. Cuando lo tengo en mi mano izquierda le vuelvo a decir mostrándole la otra mano:
– ¡Saltamontes, salta!
Y salta de nuevo con prontitud y destreza.
Entonces le corto todas las patas (es una metáfora, perdón). Y de nuevo le ordeno:
– ¡Saltamontes, salta!
Pero ahora se queda quiero, paralizado.
Y concluyo, aplicando la lógica: Cuando a un saltamontes se le cortan las patas , no oye. (más…)

Un accidente costero

13 Dic

3807662_a048c42bbd_m.jpg En la hermosa ciudad argentina de Mar del Plata impartí hace unas semanas una conferencia sobre evaluación educativa. Al terminar la sesión, una profesora se me acercó y me contó esta significativa y simpática anécdota. A su hijo (no sé de cuántos años) le pidieron en la clase que dibujase un accidente costero. El niño pintó una orilla de mar en la que se veía a dos personas, un adulto y un niño.
– ¿Qué accidente costero has pintado tú?, le preguntó el profesor, sorprendido por el dibujo.
– Un día que fuimos de excusión papá y yo a la orilla del mar. Y yo sufrí un accidente porque me caí y me hice daño en una pierna. Eso es un accidente costero.
Exacto. Un accidente costero.
La respuesta fue considerada errónea y fue calificada con un cero. Se trataba, sin embargo, de una respuesta lógica. Si el niño hubiera reproducido un gráfico visto en el libro de texto sin entender, por ejemplo, el concepto de cabo, es probable que hubiera tenido una valoración positiva. (más…)

Dolor en la escuela

29 Nov

dolorescuela.jpg Me preocupa mucho el dolor de los alumnos y alumnas en la escuela. Ya sé que también sufren algunos profesores y profesoras porque hay quien se empeña en no aprender y en que los otros no aprendan. Es decir, en hacer la vida imposible a los demás. Y porque hay familias que, estúpidamente, desautorizan y agreden a los docentes, sin darse cuentan que están alimentando un monstruo del que serán las primeras víctimas. Me duelen los profesores que sufren en la escuela. Pero, claro, los profesores son adultos y cobran por hacer su trabajo. Tienen en su mano poder. El poder de evaluar, el poder de mandar, el poder de saber, el poder de la experiencia, el poder de la institución. No es lo mismo.
Reflexionaré en estas líneas (no porque el otro dolor no merezca mi respeto y preocupación) sobre el dolor de los alumnos y de las alumnas, que empieza en los albores de la escolarización. Me entristece el llanto de los niños pequeños cuando dicen de mil modos, agarrados a las piernas de su padre o de su madre:
– ¡No quiero ir al Cole…! ¡Por favor, no me lleves!
Hay quien sufre porque se considera una nulidad, una persona incapaz de aprender. Por propio convencimiento o por sugerencia ajena han acabado concluyendo que “no valen para estudiar”, pero sabiendo que tienen que seguir estudiando. O, lo que es peor, “que no valen para nada”, sabiendo que tienen toda la vida por delante. Hay quien sufre porque recibe comparaciones humillantes, respecto a otros compañeros o, incluso, respecto a sus propios hermanos.
– ¡Si fueras como tu amigo! ¡Si fueras como tu hermano! (más…)

Él sabe que me quieres

22 Nov

escuelarural.jpgLa escuela rural es invisible. Algunos prefieren hablar de la escuela en el entorno rural. Nos entendemos. Para muchos, incluso para los legisladores, es como si no existiera. Hay quien ignora que existen pequeñas escuelas diseminadas por toda la geografía española. Por otra parte, se legisla para los centros urbanos, como si no hubiera otro tipo de escuelas. Sin embargo, la escuela rural es una de las instancias educativas más ricas y más importantes del país. La escuela es, a mi juicio, el epicentro de un pueblo. Cuando se elimina la escuela, se expide el certificado de defunción de la localidad rural. El pueblo se queda sin niños. Se queda sin futuro.
Por las manos de un maestro pasan todos los niños y niñas de un pueblo. A esos maestros y maestras, perdidos en el llano o en el monte, a esos profesionales de la cultura, a esas comadronas del conocimiento, que se convierten en el referente intelectual del pueblo, quiero rendir mi admiración en estas líneas. (más…)