Atasco

Insensibilidad o ceguera

24 Nov

Estoy harto. Harto. Todos los días del curso escolar (y no es el primer año) me encuentro con un enorme atasco al tomar la desviación de la carretera de circunvalación de Málaga a la altura de Pedregalejo cuando voy a llevar a mi hija Carla al colegio. Vivo en La Cala del Moral y tengo que desplazarme hasta el Cerrado de Calderón. Una desesperación diaria. Una tortura. Todos los días me pregunto si es que las autoridades responsables del tráfico a esas horas están dormidas o, si es que están despiertas, hacia dónde están mirando.

La cola de vehículos es tan grande que los últimos coches se tienen que colocar en plena autovía. El día que un camión arrolle un coche que está en la cola y mate a sus ocupantes, ese mismo día, acudirán las autoridades de forma hipócrita al entierro de las víctimas, se lamentarán por lo ocurrido y pondrán la primera piedra de una paso elevado.

¿Es que no lo ven? ¿No ven que hay un problema de tráfico? ¿No ven que están robando el tiempo a los ciudadanos?¿No ven que la cola alcanza cientos de metros?

¿Es que no oyen las protestas de los usuarios? ¿No escuchan las críticas, las demandas de soluciones, las sugerencias diversas de los ciudadanos? Lo hemos dicho muchas veces. Esto no puede seguir así. Pero sigue.

¿Es que no les importa? Cuando lo ven, si es que lo ven, cuando se les cuenta, ¿les da igual lo que pase? ¿Les da igual el tiempo de la gente, el gasto y la indignación? ¿Les da igual que los niños y las niñas lleguen tarde para el comienzo del trabajo o duerman media hora menos?

¿Es que no tienen ideas para solucionarlo? ¿No saben cómo acabar con un problema tan sencillo? Porque haciendo un paso elevado que permita circular simultáneamente a quienes van en una y otra dirección se acaba con el problema. Si se coloca un semáforo y se va regulando el paso alternativo de los coches en una u otra dirección, desaparece el problema. Si se hace una rotonda en el punto neurálgico, se alivia el problema. No es tan caro. No es tan difícil. Y, aunque lo fuera, la seguridad, el tiempo y la comodidad de los ciudadanos bien se merecen el esfuerzo y el dinero.

Algunos días se colocaba una pareja de la Guardia Civil de tráfico que ayudaba a la circulación de los vehículos aliviando un tanto la situación. Iban algunos días, de modo que no sabias calcular el tiempo necesario para hacer el desplazamiento de forma adecuada. ¿Estarán hoy? Si estaban, tenías que esperar en la puerta del colegio. Si no estaban, otra vez la interminable cola. Ahora no van nunca. Se han cansado. O, como han visto que eran una solución, han preferido no ponerla en marcha. Siendo muy bien pensados podríamos llegar a la conclusión de que han visto que la solución provisional aplaza la definitiva. Quizás hayan encontrado otros quehaceres más apremiantes o más rentables, como poner multas a troche y moche.

Una cosa es que, excepcionalmente, haya un problema: un día de fuertes lluvias, unas obras urgentes, un accidente de tráfico que paraliza la circulación, un control policial necesario. Pero esto es otra cuestión. Esto es un problema crónico. Un problema diario.

En las pantallas que aparecen en la autovía te indican con imágenes que hay atasco en la desviación de Pedregalejo. Es decir, que saben que existe el problema. ¿Qué adelantamos con ello? ¿Qué ganamos con la advertencia?

Me imagino a los conductores malhumorados, maldicientes, aguantando cada día el castigo. Muchos se limitan a sufrir esa media hora de espera y de rabia. Pero no hacen nada. Al día siguiente, otra vez. Otros protestamos. Por ahora inútilmente.

¿Qué democracia es esta? Los ciudadanos tienen problemas, pero esos problemas no les incumben a los políticos. Los políticos, al parecer, están para otra cosa. ¿Para qué?

Lo que pretendo con este artículo es elevar este pequeño asunto al rango de categoría. En las democracias avanzadas, lo que los políticos pretenden hacer en primer lugar, es solucionar los problemas de los ciudadanos. Los políticos en la democracia se sienten servidores de la comunidad, están atentos a las necesidades de la ciudadanía. Dar la espalda a los problemas de la gente es una actitud antidemocrática.

¿A qué se dedica el dinero que se recauda? ¿Para qué se pagan impuestos? ¿No tienen derecho los ciudadanos a circular con seguridad y rapidez por la red viaria? Si los impuestos sirvieran para esto, estaríamos encantados en pagarlos.

Cuando se “solucionan” los problemas, cuando los políticos son sensibles a las demandas y a las quejas, cuando dicen que están pendientes de las necesidades de los ciudadanos es en época de elecciones. Todos los problemas, se promete, van a tener inmediata solución.

Cuentan que un político muere. Va al otro mundo. Le dicen al llegar allí que la norma exige pasar un día en el infierno y otro en el cielo. Luego hay que elegir con mucho cuidado dónde se desea pasar la eternidad.

Empieza por el infierno. Allí se encuentra otros políticos de su partido que están paseando ataviados con unos trajes elegantes. El clima es magnífico. Todos los rostros son hermosos. Camina y se encuentra con un resplandeciente campo de golf en el que juega unos hoyos. Como siente hambre pregunta dónde puede comer. Le dicen que en el Restaurante El Tridente todo es gratis. La carta es extraordinaria: caviar, langosta, todo tipo de postres, vinos de altas marcas. Por la tarde hay fiestas y bailes. Está encantado.

Cuando le comunican que se han acabado las 24 horas se lleva un disgusto, pero mantiene la esperanza de que el cielo será mejor. Le abren las puertas. Allí se encuentra unas nubes esponjosas y blanquecinas. Le entregan un arpa, a pesar de que alega que no sabe tocar. No hay nadie. El paso de las 24 horas se le hace eterno. Cuando termina el tiempo siente un gran alivio.

Ahora llega el gran momento. Debe elegir dónde quiere pasar la eternidad. No podrá haber marcha atrás. Sin dudarlo, decide ir al infierno. Cuando llega allí se encuentra a los políticos de su partido con unos trajes andrajosos buscando comida en la basura. El olor es pestilente y el clima asfixiante. Los rostros son horribles. Camina y ve los campos de golf calcinados. Pregunta dónde puede comer algo y le dicen que haga lo que sus compañeros: buscar en la basura.

Pregunta si puede cambiar la decisión y le dicen que ya no es posible, que estaba advertido. Exige, entonces, presentar una denuncia y le conducen a las oficinas del infierno. Cuando llega, dice:

– Vengo a presentar una protesta enérgica. Ayer pasé aquí 24 horas extraordinarias. Todo era maravilloso. Hoy, después de hacer una elección para toda la eternidad, compruebo que la realidad es insoportable. ¿Qué ha pasado?

– Muy sencillo, le dicen. Ayer estábamos en campaña electoral.

21 thoughts on “Insensibilidad o ceguera

  1. Hombre, ¡por fin!

    Como parece ser que todo se controla desde detrás, ya estaba pensando si te habían secuestrado o censurado el artículo.

    El coche o el exceso de coche consigue cabrearte hasta a ti. (Ya sé que es otra cosa lo que te harta).

    Un saludo.

    • Querido José Antonio:
      Colgué el artículo en la fecha pero no indiqué la hora. Suelo marcar las dos de la madrugada. Al levantarme a las 9 comprobé que se podía leer todavía. Di luz verde y…¡voilá!
      Pue sí lo que me harta son las dos reacciones de los políticos que se explican en el título. Son muchos días. Son todos los días sin que se haga nada.
      No me refiero solo a este problema, claro. Me refiero a los problemas de la ciudadanía en general.
      Saludos y gracias.
      MÁS

  2. ¡Querido Maestro!
    Estamos en época de elecciones y oímos por la tele un sin fin de mentiras.
    Todos nos prometen el oro y el moro y al final son una sarta de incongruencias.
    Parece un mercado donde todos ofrecen un paraíso y una vida perfecta.
    Unos van a subir las pensiones, otros ofrecen mejoras en la ley de la dependencia, otros ofrecen ayuda en el alquiler de las viviendas,otros…….
    Y al final son sólo eso,palabras, palabras, palabras.
    ¡Que ingenuos somos los ciudadanos que nos creemos lo que promete!
    Y así años tras años, elección tras elección y no vemos los resultados.
    Y algo tan simple,pero Importante, como lo que comenta encontrar un acceso viable para evitar una aglomeración y un peligro, en una determinada vía, parece algo inaccesible, inviable e imposible.
    ¿Hacia dónde vamos señores/as?
    ¡Estamos locos!
    Cómo eso miles de cosas y situaciones incomprensibles en un país desarrollado como el que estamos.
    ¡Manifiesto mi intolerancia y desesperación hacia todas las promesas, no cumplidas!
    ¿Y una pregunta?
    ¿A quién votamos?
    ¡Un auténtico dilema, señores!
    ¡Una vez más iré donde el corazón me lleve!
    Gracias de nuevo por permitirme reflexionar.
    Sin más me despido con un cordial saludo para todos.

    • Querida Loly:
      Comparto tu indignación.
      Hay muchas promesas electorales incumplidas. Por prometer se promete hasta construir un puente donde no hay ni siquiera río.
      A mí preocupa que esa proximidad a las ciudadania que se produce en los mítines, desaparece cuando finalizan las elecciones.
      Tenemos que ser más exigentes.
      Los políticos son los servidores, no los amos del pueblo.
      No hay derecho a que los problemas (unos más grandes, otros más pequeños) no sean vistos por los políticos (por eso halo de ceguera) y, si son vistos, que no sean solucionados (por eso hablo de INSENSIBILIDAD).
      TENEMOS QUE VOTAR DE FORMA MÁS ÉTICA E INTELIGENTE. No vale todo.
      Besos y gracias.
      MÁS

  3. Reciba un cordial saludo
    Coincido con Usted. En una de las conferencias, compartió la necesidad de pasar de la neutralidad al compromiso y me parece que justamente, es apropiado. De igual manera, son inquietantes los efectos de la insensibilidad, o la ceguera. Y me parece muy acertado, lo que ha mencionado Dr. la dimensión ética que se encierra en el lenguaje, justo lo que ha dicho, que es una escalera por la que subimos a la comunicación y a la liberación, o por la que bajamos a la confusión y a la dominación. Parece que la evaluación también es un tema que requiere de análisis, para aclarar lo que se asume como avance o mérito, o si se mira de manera simple como es comparando lo que había y lo que no (que la queja, las estadísticas, la información por vía redes sociales y mensajería instantánea te ofrecen el estado del problema), lo que sube y baja. Pese a un espectro de una realidad más compleja, los riesgos de analizar la evaluación de forma simple, son resultados que favorecen a dar solución a las necesidades reales. Y bien dice pensar en los tiempos, es en lo único en lo que no pedir una devolución.
    Gracias por los análisis

    • Querida Lourdes:
      Muchas gracias por tu interesante aportación.
      Los ciudadanos tenemos que huir de la indiferencia, de la neutralidad. Tenemos que comprometernos con la mejora de la sociedad.
      Eso quiere decir:
      – que hemos de pasar de una mentalidad ingenua a una mentalidad crítica, como proponía Paulo Freire.
      – que para ello tenemos que observar la realidad, ver lo que pasa, saber analizarlo convenientemente.
      – tenemos que levantar la voz para denunciar lo que no es justo, lo que no es lógico.
      – y tenemos que analizar lo que se hace como respuesta a nuestras demandas.
      De acuerdo en lo que planteas sobre la importancia de la evaluación.
      Besos y gracias.
      MÁS.

  4. Querido Miguel Ángel, este es el artículo de un hombre cabreado y con razón. Donde yo vivo, el año de elecciones, la mitad de las calles están patas arriba.
    Como jubilado, cuando pongo, de mañana, la radio y casi todos los días dan la noticia de autopistas atascadas para entrar o salir de Barcelona y sus alrededores, pienso en lo bien que estoy en casa y en el fastidio de tantos que pierden tantas horas impagadas para cobrar otras, la mayoría mal pagadas.
    Me ha gustado la parábola del infierno, que yo clasificaría: definición de política.
    Un abrazo. Yo no sé cómo se resuelven los atascos políticos. Suerte.
    Saludos a todos

    • Querido Joaquín:
      Uno de los problemas de los atascos es el tiempo que nos roban. Hace años escribí un artículo titulado LADRONES DEL TIEMPO. Cuando te roban dinero te lo pueden devolver si el ladrón se arrepiente. Pero el tiempo no se puede devolver.
      Hoy me ha vuelto a pasar. Nada, que tenemos que levantarnos media hora antes para llegar a la hora al Colegio.
      No sé si algún responsable del tráfico en Málaga leyó el artículo. No sé si dedican su tiempo a leer. Desde luego, si lo han leído, nadie ha dicho ni ha hecho nada.
      Otro problema es la crispación que suscita ese hecho repetido cada día ante la ceguera y la insensibilidad de quienes tienen el deber de solucionar los problemas.
      Por qué no hablar del dinero que se gasta en gasolina y en el desgaste del coche que para, adelanta, para, adelanta…
      A mí me molesta, como dices, esa indiferencia de los responsables que ven un año tras un problema, un mes tras otro, un día tras otro… SIN HACER ABSOLUTAMENTE NADA.
      Gracias, amigo jubilado. UN abrazo enorme a la espera de que nos veamos cuando vaya a Barcelona el 17 y 18 de mayo.
      MÁs

  5. Al empezar el artículo pensé que nos hablarías de otro problema que acompaña a cada nuevo curso: los coches mal aparcados en las entradas de los colegios.

    Yo vivo cerca de 2 colegios y de camino al trabajo paso por otros 2. Cada septiembre veo cómo muchos padres dejan los coches parados en la carretera delante de la puerta del colegio para no perder su tiempo, pero haciendo que otros muchos perdamos del nuestro (por el atasco y por ir a dejar el coche donde no molesta)

    Esto no solo es un problema de tráfico sino también un muy mal ejemplo para nuestros hijos y un problema para los padres que queremos explicarles que para hacerse adultos tienen que aprender a respetar antes que cualquier otra cosa.

    Yo también estoy harto, muy harto. Lo comenté en el colegio y en la AMPA y muchos comparten preocupación, pero el resto nos ve como si solo quisiéramos molestar (¡es que llegan tarde a trabajar! y con esa excusa seguimos dando un ejemplo “maravilloso”)

    • Estimado oki:
      Tienes toda la razón.
      He insistido muchas veces en el valor del ejemplo. Educamos como somos, no como decimos que los demás tienen que ser.
      La situación que describes es frecuente y muy negativa. Los niños ven cómo nos comportamos. Cuando lo único que importa es el egoísmo, la sociedad que vamos construyendo es inhabitable.
      Los niños no están ciegos ni sordos. Ven cómo conducimos, oyen lo que decimos, saben dónde aparcamos…
      El espectáculo de las salidas y entradas en los colegios es, a veces, horrible.
      Una buena reflexión.
      Ahí tienen que intervenir la dirección, el AMPA y, sobre todo, ahí tiene que estar presente la responsabilidad de cada padre o madre.
      Un cordial saludo y muchas gracias.
      MÁS

  6. Buenas tardes a todo el mundo.

    Me solidarizo contigo, Sr. Guerra. Y con los millones de españoles que sufren atascos a diario, que deben ser tantos o más que seguidores tengo yo en este blog. Pienso que la raíz del problema es asunto de educación, del conjunto de los ciudadanos. Intento explicarme. Como bien apuntas, el que tiene que hacer no hace para desatascar. Y no hace porque se ha habituado a tener el atasco y caravana por norma. Y la costumbre mete en el mismo saco lo que es asunto de responsabilidad de fácil resolución, junto a aquello otro que es caro, difícil o irresoluble; lo primero se justifica con lo segundo, de cara a los tontos, a mí no me la dan con queso.

    Nos acostumbramos a lo malo y, acostumbrados, nos parece menos malo. La falta de solidaridad ciudadana va a la onda de su comodidad. Cogemos el coche para todo. La población adulta en edad de conducir, gracias a la prolongación de vida y no a los muchos nacimientos, no para de aumentar. El número de coches por familia excede en muchos casos al número de miembros de ésta. La pena para algunos es que no puedan conducir dos coches a la vez: el deportivo y el todoterreno; o el turismo y la furgoneta.

    Pero que conste que mi deber no es echar leña al fuego, solo decir o intentar decir que toda situación es empeorable, por si sirve de consuelo a los damnificados, que lo dudo.

    Te cuento que por ahí, en el Este de esta maravillosa nuestra ciudad de Málaga, se ve que sois unos privilegiados, dicho sea sin quitar la gravedad que tiene el motivo de tus quejas, Sr. Guerra. Aquí en el Oeste, muchos miles de ciudadanos -dicen que unos catorce mil- hacen el trayecto desde Málaga hasta Campanillas, ida y vuelta a diario, prácticamente en caravana, un trayectito de apenas 11 kms. El Parque Tecnológico de Andalucía está por aquí, vienen a trabajar, sin apenas alternativa de otro medio que no sea el coche particular, el bus es un ligero paliativo, no hay tren. La bici, a veces se ve ir y venir, pero en invierno y con la lluvia, y que no es plan llegar mojado de lluvia o de sudor, o de ambos mezclados, para estar todo el día rodeado de bellas damiselas de olfato fino y exigente. En fin, pueden imaginarse algo del panorama.

    Pero gracias a la hegemonía del susanismo -es una corriente socialista que abunda por Andalucía, incomparable con cualquier forma de gobierno jamás habida en el universo mundial- esto está resuelto ya mismo, así que yo estoy muy contento. A los antecedentes resolutorios de las promesas políticas, sobre todo en sanidad, me remito. Se ve que algún conductor se ha salido de madre, se le ha hinchado la vena esa gorda que pasa por el pescuezo, ha dado algunos gritos e improperios, pero, eso es nada, ya mismo vamos a votar y todo lo va a resolver nuestra gran Susana con la ayuda del sanchismo, ello gracias a la confianza férrea que mis conciudadanos tienen en el quehacer de nuestros más ilustres representantes. Ello, sin olvidar el torrismo -de Torra- que ya nos enviarán los euros que hagan falta para hacer cuantas rotondas, vías, viales, viables o no, se tercien o no, aún por innecesarias. Así que, ánimo.

    Que tengan un buen día.

    • Estimado (y admirado) Don Quintiliano:
      Por supuesto que no digo que mi caso sea el peor, ni siquiera de los peores.
      Me preocupa que tengan carácter crónico.Y que nada importe a los responsables políticos la solución.
      Es desesperante lo que denuncio ya desde el título. Y no sé lo que es peor.¿No lo ven?: CEGUERA. ¿No les importa?: INSENSIBILIDAD.
      Ya ves, escribí el artículo el sábado y nadie (me refiero a los responsables) ha dicho dicho ni media palabra palabra sobre el asunto. Ya sé que un artículo no va desencadenar la solución a un problema. Sería demasiado fácil. ¿No leen?: CEGUERA. ¿No les importa lo que leen?: INSENSIBILIDAD.
      Lo que he tratado de decir no está referido SOLAMENTE A ESTE CASO. Me refiero sobre a la actitud de los políticos ante los problemas de los ciudadanos. Eso es lo que me preocupa.
      El tema tiene más contundencia, como dices, en el momento decisivo de votar.
      ¡Menuda papeleta!
      Un cordial saludo. Y gracias.
      MÁS

  7. Excelente artículo. Excelente enfoque.
    El problema esta en que no hay una b buena actitud de algunos políticos hacia la ciudadanía. La adueñan en tiempo electoral y lea desprecian en tiempos de gestión. La necesitan para ser votados pero la olvidan cuando se trata de solucionar los problemas. Ni están atentos a cuáles sonó les importa solucionarlos.
    Muy triste. Muy duro.
    Saludos y gracias.

    • Querida Marita:
      Muchas gracias por tu valoración.
      Sé que en un artículo tan breve no se pueden abordar todas las dimensiones de la realidad.
      Una de las cuestiones que sí planteo es la relación entre los políticos y la ciudadanía, que tú has subrayado.
      Hay otra que también citas que se refiere a las promesas electorales, tan exageradas y falaces en algunas ocasiones.
      Hay otra que tú no citas (claro, tampoco se puede abordar todo en un breve comentario)que se refiere a lo que tiene que hacer la ciudadanía en estos casos. Cómo debe implicarse. Cómo debe intervenir.Cómo debe participar.
      Besos y gracias.
      MÁS

  8. Querido amigo y maestro:

    Todo es empezar. Todo es dar el primer paso. Si no manifestamos nuestras necesidades, aún en el caso de tener políticos con buena fe y buenas intenciones, es imposible que intervengan (sé que esta afirmación da pie con todo el derecho al debate…).

    No creo en la ceguera (pues los dirigentes de aquí se mueven lógicamente por la zona). Desgraciadamente, me asalta al entendimiento la otra noción que propones, la de “insensibilidad”, pero el filtro de la comprensión -posiblemente ingenua- hace que prefiera decantarme por la imposibilidad que presentan de solventarlo a corto plazo, porque los presupuestos son limitados, porque prefiero pensar que jerarquizan y que hay otras necesidades más urgentes. Eso no resta para que también esté harto. Y, de momento, preferiría no argumentar para que prevalezca la comprensión, pero no sabes bien lo que me tienta hablar…

    Te dejo un enlace publicado en este mismo periódico hace unos minutos:

    https://www.laopiniondemalaga.es/multimedia/fotos/malaga/2018-11-28-144408-trabajadores-paran-para-protestar-problemas-trafico.html

    Muchas gracias por tu justa y necesaria reivindicación.

    ¡Un abrazo MÁS!

    • Querido Juan Miguel:
      Los problemas están ahí.
      No haría falta denunciarlos. ¿Np los ven?
      Digo esto porque el problema está en que solamente se solucionen los problemas para acallar los gritos y las manifestaciones.
      Sería una mala costumbre: HASGTA QUE NO PROTESTEN DE MANERA VIOLENTA O MUY VISIBLE, NO HAREMOS NADA.
      Ya sabes que no me gusta descalificar a la clase política en su conjunto. No me gusta meter a todos en el mismo saco siempre.
      Conocía el problema de los atascos en el acceso al PTA. La prensa ha venido hablando de ellos desde hace tiempo.
      Y no digo que el caso que denuncio sea el de mayor gravedad. No.
      Lo que pasa es que este problema tiene soluciones fáciles y poco costosas.
      Lo que he querido poner sobre el tapete es la relación entre problemas de los ciudadanos y gestión política.
      Un abrazo y gracias.
      MÁS

      PD: Hablaremos del libro de Lidia.

  9. Bien Andalucía, ahí la tienes de nuevo, otra oportunidad democrática de elegir tu camino. O, por lo menos, la oportunidad de votar y elegir a quienes te van a representar (o engañar) mejor. Y a pesar de lo que te voy a contar, a pesar de que yo también pueda estar harto de los políticos y políticas, de los partidos políticos y su forma de entender y ejercer la política (la interna sobre sí mismos, y la que ejercen sobre los demás, sean otros partidos o la ciudadanía a la que dicen servir), no dejes de votar.

    Como somos pueblo llano, se nos suele decir que no gozamos de muchas entendederas, que no disponemos del acomodo que da la cultura ni de la altura de miras suficiente para entender y opinar sobre los asuntos propios de la política, como si para saber si se te escucha y atiende hicieran falta tres carrera y cinco idiomas.

    Para que no les sea tan sencillo embaucarnos, he buscado qué es eso de la política. Y Julián Pérez Porto y Ana Gardey me dicen lo siguiente:

    “La política es una actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. También puede definirse como una manera de ejercer el poder con la intención de resolver o minimizar el choque entre los intereses encontrados que se producen dentro de una sociedad.”

    “La política, arte de la integración y no de la dominación.”

    “La política, conjunto de ideas, convencimientos o acciones sociales que se relación con las cuestiones públicas o relacionadas con el poder.”

    “La democracia es la forma de organización política que ha cobrado mayor popularidad en los últimas décadas, se basa en un estado elegido por mayoría en base a lo estipulado por una Constitución aprobada por el pueblo, que ejerce un poder parcial y organizacional y cuyo objetivo es representar las ideas del pueblo dentro y fuera del territorio. ESTO ES ASÍ EN LA TEORÍA PERO EN LA PRÁCTICA POCAS VECES SE LLEVA A CABO DE LA FORMA DESEADA, DEBIDO A QUE ES DIFÍCIL QUE LOS POLÍTICOS DEJEN A UN LADO SUS INTERESES PARTICULARES PARA VELAR POR LOS DE TODO EL PUEBLO.” (Las mayúsculas son mías).

    Las ideas del pueblo. Los representantes del pueblo. Solucionar los problemas del pueblo.

    Se hacen encuestas sobre cuáles son las principales preocupaciones y problemas de ese pueblo y salen unos. Sus prioridades.

    Cuando vemos a nuestros políticos y políticas trabajando en el Congreso, esas prioridades no aparecen ni en pintura. Ahí están, insultándose, con sus guerras, que si tú eres más facha, y tú un golpista, eso no me lo dices en la calle, … ¡Venga hombre! ¿Quién es el llano ahora?

    Hacen que sus niñerías (disculpas para niñas y niños, pues son más serios que sus señorías) pasen a la calle en vez de tomar ellos los problemas que preocupan a la gente y tratar, por lo menos, tratar de solucionarlos en la medida de lo posible, o para qué son elegidos.

    Loly se pregunta a quién votar, que está cansada de que incumplan sus promesas, y dice que va a votar o ir donde el corazón la lleve. Y yo mientras la leía pensaba: Loly, evidentemente te refieres a tu corazón, porque a quienes votamos, para con su pueblo, no tienen. Como ciegos no son, ignorantes tampoco, debe ser cuestión de insensibilidad, y alguien insensible es alguien sin corazón (entre otras cosas).
    Juan Miguel, que también está harto, prefiere guardar un respetuoso silencio para con la CLASE POLÍTICA, para no despotricar como he hecho yo. Conste, y quiero dejar claro, que me refiero a la CLASE POLITICA, a personas metidas en PARTIDOS POLÍTICOS que despersonalizan, de ahí su falta de corazón. Actúan como si no fuese una relación entre personas, actúan de forma antidemocrática. “Dar la espalda a los problemas de la gente es una actitud antidemocrática.”

    Y sí, Miguel Ángel, es una pena tener que gritar para que a uno lo despachen. Ahora es momento de votar. Después, como ya nos conocemos, no nos va a quedar otra que alzar la voz todos los días para exigir respeto. Porque llano seremos, pero imbéciles no.

    Un saludo.

    • Querido José Antonio:
      A última hora pero con mucho contenido.
      GRACIAS.
      IRÉ A VOTSAR, cómo no.
      A la izquierda, claro está en mi caso.
      Porque la izquierda representa mejor mío forma de ver el mundo y las cosas (al menos en teoría). Solo cuando se sale de los presupuestos teóricos me defrauda: cuando no defiende a los débiles, cuando no se ocupa de los desfavorecidos, cuando mantiene las clases de religión en la escuela, cuando se enfría en la lucha por la igualdad, la fraternidad y la libertad, cuando no es sensible al dolor de las víctimas…
      Votaré el domingo y después estaré vigilante. Y seguiré participando en la vida pública.
      Un abrazo.
      Gracias de nuevo. También por las citas.
      MÁS

  10. He echado de menos a dos comentaristas infalibles: Aureliano y Juan Carlos Muñoz. Córdoba y Jaén.
    Espero que no se deba a cuestiones de salud sino a una decisión voluntaria o a problemas de exceso de ocupaciones.
    Si las causas están en la segundas explicaciones, nada que objetar. Si hay algún problema de saludo, que haya mejoría.
    Sospecho que el silencio nada tiene que ver con un período de reflexión intensa sobre el sentido del voto.
    Saludos afectuosos.
    MÁS.

    • A todos los lectores y lectoras de El Adarve:
      Ha pasado una semana de la publicación.
      Ninguna autoridad ha hecho la más mínima mención al artículo.
      Como si nada sucediera.
      Como si nada se hubiera dicho.
      El problema ha seguido completamente igual.
      Deplorable.
      Nadie tiene la obligación de leerme. Pero hay obligación de estar atento a los problemas.
      La próxima semana, igual.
      Saludos y gracias.
      MÁS

    • Todo bien. Mucho trabajo. Pero te he leido. A veces tampoco sabe uno qué aportar…

      Hoy voy a estar meditando mi voto todo el día. Me voy a leer todos los programas de los partidos y mañana votaré de forma coherente…. 😉

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