Nuevos Conservadurismos

11 Dic

Decía en mi última columna que vivimos tiempos de alternativas difusas. La crisis ha roto los parámetros tradicionales de la política contemporánea: una política que se tensa hacia los extremos y donde aparece, precisamente, una derecha populista. Se trata de una manifestación de un tipo de derecha radical o extrema derecha que, en mi opinión, forma parte de una evidente derechización de la política.  En este contexto, una de las preguntas que habría que hacerse es si estamos en presencia de  un nuevo conservadurismo.

Borges dijo que «ser conservador es una forma de escepticismo». Aparte de para justificar su propia relación con la política, sabía perfectamente que  los conservadores  conciben la política sin ilusiones en lo atinente a su  capacidad transformadora  como  a la de los seres humanos y, por tanto, desconfían profundamente de quiénes niegan la realidad para intentar transformarla a través de una utopía sostenida a través de una ideología. No es extraño que  uno de los padres del conservadurismo político, Edmund Burke afirmara que «Nada universal puede ser afirmado sobre un tema moral o político» y  que frente a este realismo político estaban «los especuladores de la política». De hecho, la Revolución Francesa fue el lugar donde los males de la especulación política se hicieron visibles en su totalidad. En la teoría política desde Edmund Burke pasando por Michael Oakeshott con su «política del escepticismo» ser conservador implica una llamada a la política realista, a la tradición, al escepticismo con la política de las ideologías utópicas y el cambio social. (más…)

Alternativas difusas

27 Nov

La política no deja de sorprendernos. Hoy la muerte de Fidel Castro coincide con las primeras decisiones del nuevo presidente Trump. Del último símbolo vivo de lo que fue el socialismo real a la expresión más acabada de una derecha populista que  ha sido  capaz de vencer democráticamente en el país de la democracia. Quizás uno de los signos de nuestra época sea un malestar democrático que se ha canalizado hacia una política de los extremos, un revival del populismo y una derechización de la política. Si bien la derecha gobierna ahora, sus políticas no han calmado la insatisfacción ante la crisis y de ahí se está produciendo  una fractura en su gobernabilidad. Por un lado, una derecha liberal que ha gobernado y sigue gobernando la crisis con las políticas de austeridad  y  cuyo máximo exponente sigue siendo Angela Merkel, y, por otro, un neoliberalismo defensivo y populista que está por ver, al menos, en tres escenarios, el post-brexit, el trumpismo y las elecciones francesas donde Marine Le Pen puede obtener un resultado preocupante.  El dilema ahora es saber si estas dos derechas convergerán en sus políticas. La primera, porque es lo que lleva haciendo hace tiempo y piensa que es la única que da resultados para salir de la crisis. La segunda, porque la realidad del poder y del gobierno, probablemente,  les hará moderar el populismo de sus propuestas  exhibido durante las elecciones. La realidad está marcada por la rutina de una política sin imaginación pero que puede marcar la recuperación lenta de la crisis y  el avance hacia un modelo social lleno de desequilibrios, frente a las políticas inciertas de unos políticos que para progresar enarbolan la exclusión. Haría falta, pues, un debate serio sobre las políticas del futuro ante la alternativa de la rutina y la de un aventurismo que presenta incógnitas y amenazas a la democracia. (más…)

O el más allá es un desgobierno

30 Oct

Mientras la política de lo inmediato nos lleva hacia la formación de un gobierno, el paisaje después de la batalla no puede ocultar la victoria opaca de una derecha, propiciada por un tiempo que ha incentivado la incertidumbre del desgobierno y, desde luego, la inestimable ayuda de una izquierda desconcertada. Como expresó Juvenal Soto en los versos de su poema «Esa República», «O el más allá es un desgobierno o el orden de este mundo será una juerga entre salvajes» (Juvenal Soto, Paseo Marítimo, Poesía Hiperión, 2002, pag. 28). Y por fin, se ha conjurado la amenaza. Sin embargo, lo interesante es reflexionar sobre el día después.

El tránsito entre la vieja y la nueva política ha sido superado sin desgaste por parte del PP, que no ha tenido que pasar ni por la renovación interna, ni por el cambio de líder, ni por la regeneración como consecuencia de los casos de corrupción. La falta de iniciativa política en la legislatura anterior y el fracaso de la primera investidura de Rajoy, no le van a impedir gobernar y evitar las terceras elecciones. Sin duda, mantenerse fiel a sí mismo sin apenas cambios como garantía de estabilidad y, por tanto, cambiar lo menos posible, ha sido el mejor arma de resistencia de la vieja política y la manera de entenderla de Mariano Rajoy y del PP. (más…)

Elegir el mal menor

16 Oct

Al final, tras dos elecciones y con un país sin gobierno durante tantos días, parece que caminamos de un tiempo de un gobierno como quimera al de un gobierno posible pero como mal menor. De hecho, sino ocurre nada extraordinario, el mal menor parece que va a ser el principio político estrella que dirija la política española, tanto ahora como en la siguiente etapa política que viviremos. Cuando el escenario se complica Maquiavelo aconsejaba que «la sabiduría consiste en saber distinguir la naturaleza del problema y en elegir el mal menor», es decir, «tomar por bueno el partido menos malo», consciente de que hay circunstancias en las que sólo se puede optar entre lo peor y el mal menor.

La vigencia de este principio político formulado por Maquiavelo es una combinación del necesario realismo político ante un escenario complicado, en este caso, la necesidad de formar gobierno pero de un modo que todas las partes se aparten de lo peor, eviten un inconveniente por otro mayor y a cambio de perder algo se convierta en la mejor opción posible para ese momento. De algún modo, se toma por bueno la decisión que menos nos perjudica, aunque no sea la que responda a nuestros principios, ni nos convenza, ni por supuesto, sea la opción que más nos convenga. (más…)

Caos

2 Oct

Intento entender el caos en el que anda sumida nuestra vida política y muy lejos de todo eso leo en  la luminosa prosa de John Cheever,  un escritor que vivió  en una perenne contradicción y expresó su sufrimiento como pocos en un fragmento de sus Diarios: «Si no imaginamos el futuro, ¿Cómo vamos a creer que existe? Pienso que en un año o dos se recuperará la atmósfera, se repararán los daños y volveremos a caminar bajo la clara luz del día. Pero jamás he sido tan profundamente consciente del caos, como si estuviéramos en plena caída desde una órbita atmosférica y moral, como la dulce gravedad de la vida estuviera en peligro» (John Cheever, Diarios, Emecé, Barcelona, pág. 136). Incluso cuando vivimos una situación de caos, de crisis, de caída, podemos  imaginar que hay un futuro, si bien, sabemos siempre que es incierto. De algún modo, la vida y la política se cruzan porque si alguien vive ahora en una situación de caos y tiene un futuro incierto es el PSOE con su reciente crisis interna. (más…)