Alternativas difusas

27 Nov

La política no deja de sorprendernos. Hoy la muerte de Fidel Castro coincide con las primeras decisiones del nuevo presidente Trump. Del último símbolo vivo de lo que fue el socialismo real a la expresión más acabada de una derecha populista que  ha sido  capaz de vencer democráticamente en el país de la democracia. Quizás uno de los signos de nuestra época sea un malestar democrático que se ha canalizado hacia una política de los extremos, un revival del populismo y una derechización de la política. Si bien la derecha gobierna ahora, sus políticas no han calmado la insatisfacción ante la crisis y de ahí se está produciendo  una fractura en su gobernabilidad. Por un lado, una derecha liberal que ha gobernado y sigue gobernando la crisis con las políticas de austeridad  y  cuyo máximo exponente sigue siendo Angela Merkel, y, por otro, un neoliberalismo defensivo y populista que está por ver, al menos, en tres escenarios, el post-brexit, el trumpismo y las elecciones francesas donde Marine Le Pen puede obtener un resultado preocupante.  El dilema ahora es saber si estas dos derechas convergerán en sus políticas. La primera, porque es lo que lleva haciendo hace tiempo y piensa que es la única que da resultados para salir de la crisis. La segunda, porque la realidad del poder y del gobierno, probablemente,  les hará moderar el populismo de sus propuestas  exhibido durante las elecciones. La realidad está marcada por la rutina de una política sin imaginación pero que puede marcar la recuperación lenta de la crisis y  el avance hacia un modelo social lleno de desequilibrios, frente a las políticas inciertas de unos políticos que para progresar enarbolan la exclusión. Haría falta, pues, un debate serio sobre las políticas del futuro ante la alternativa de la rutina y la de un aventurismo que presenta incógnitas y amenazas a la democracia. (más…)