Maduro Tortura

26 Mar

El jefe militar de la misión cubana, que dirige la más refinada represión y tortura a los opositores venezolanos

 

La más refinada cámara de torturas está en Venezuela. La operan refinados especialistas en sacar confesiones mediante el mayor dolor físico y psicológico

Carlos Pérez Ariza

Los presos están en las mazmorras del régimen bolivariano de Maduro Tortura sin previa orden judicial, sin juicios, sin salida. Basta con ser señalados de terroristas tras haber participado en una manifestación callejera. La vida de esos activistas contra la dictadura castro-comunista-venezolana no vale nada. Caer preso en una de las sedes de la tortura política (el Helicoide, la Tumba, Boleíta, y otras), es tener un pasaporte visado a la muerte. Un teniente de la aviación, ahora disidente, grabó tales sesiones de interrogatorios bajo tortura de alto refinamiento. Ronald Dugarte, lo ha mostrado en la sede de la OEA. Está dispuesto a testificar. Asegura, avalado por sus imágenes, que les practican ahogamientos, descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico en sus cabezas, colgamientos, apaleamientos, violaciones, entre otros tormentos. Les dan comida podrida, no les permiten asearse. Los que logran sobrevivir, tras meses de reclusión, sin abogados ni juicio, sin médicos, quedan bajo vigilancia permanente. Protestar contra Maduro Tortura cuesta la vida. La última presa de este genocida ha sido Roberto Marrero, jefe de gabinete de Guaidó.

Dugarte ha depositado su material grabado en el Instituto Casla. Aporta un listado con los remoquetes de los torturadores (Gaviota, Escorpión, Mudo), algunos cubanos. Y una relación de 77 detenidos (nombres, edad y motivos del arresto). Su intención es trasladar toda la documentación a la Corte Penal Internacional. La directora de Casla, Tamara Suju, ha interpuestos denuncias señalando al régimen venezolano como el ejecutor de detenciones arbitrarias, desapariciones de presos y asesinatos. Esta situación se ha multiplicado y agravado desde enero, a raíz del reconocimiento a Guaidó por la comunidad democrática internacional. No se salvan los propios militares disidentes, cuyos familiares están bajo amenaza. Sobre mil soldados y oficiales han sido detenidos, en lo que va de año, acusados de traidores a la patria. Unos 25 periodistas nacionales y extranjeros han sido retenidos.

El horror para mantenerse en el poder. Aferrado a las tesis del Foro de San Paulo, que proclamó el ‘Socialismo del siglo XXI’, como la panacea para Iberoamérica. El fracaso social, económico y político está a la vista. Quienes aún lo duda en la UE, basta con el testimonio de las imágenes citadas. Los europeos, que han reconocido a Juan Guaidó, como presidente constitucional interino, están tardando en cercar al régimen usurpador, torturador y asesino de Maduro Tortura. Se está por escuchar al gobierno de Sánchez dando un ‘tirón de orejas’ al mediador por excelencia español, Zapatero; quien insiste en defender a la dictadura. En su reciente viaje sorpresa a Caracas ha explorado una posible vía de escape a España de jerarcas maduristas. Es inverosímil que esa visita sea a título privado. El despacho de Javier Cremades estudia acciones legales para congelar los activos en España del gobierno de Maduro Tortura.

Con la excusa de que el régimen está acosado por el Imperio del norte, Maduro Tortura ha ordenado medidas insólitas, como poner en libertad a presos comunes, que actuaron contra el intento de hacer llegar los camiones con ayuda humanitaria (víveres y medicinas) desde Colombia a Venezuela. ‘Una unión cívico-militar para la defensa del suelo patrio’, dijo el sátrapa. Los organismos que velan por el cumplimiento de los derechos humanos estiman que, desde 2014, el régimen madurista ha encarcelado a 12.500 opositores. Que la tortura es una práctica generalizada. Que se han refinado hasta el sadismo, aplicando drogas en las heridas e inyectando estupefacientes para incrementar el dolor psicológico. Que el aparato represor está dirigido por especialistas cubanos (podrían tener en Venezuela sobre 45.000 efectivos militares), comandados por un alto oficial enviado por Cuba, Asdruval de la Vega Orellana (22/09/64 La Habana), según ha declarado Guaidó. A Michelle Bachelet, desde sus DDHH/ONU, se le han abierto las entendederas. El idilio Rusia/Venezuela edita una Guerra Fría II. 100 militares rusos acaban de aterrizar allí. Comandados por el mayor general Vasily Tonkoshkurov (mano derecha militar de Putin).

En las imágenes de Dugarte, no sólo se muestra el estado deplorable de los detenidos, sino las funciones burocráticas de los verdugos, quienes se mueven en una ordenada burocracia del horror. Este organizado campo de reclusión, que es ahora Venezuela, está a la vista, sucede en este momento en el mundo occidental, que conocemos como civilizado. Acabar con esta afrenta a la humanidad es una decisión que no puede esperar más. Cada día que pasa los torturadores refinan sus métodos y los opositores mueren en sus mazmorras o en los hospitales o en las casas sin comida ni medicamentos.

¡Un basta ya! se impone. Ningún país democrático puede mirar para otro lado. Acabar con este reducto, que ha secuestrado a Venezuela, es tarea del mundo libre. Dejar que permanezca inmune este régimen cleptómano, narcodirigido y base de apoyo para el terrorismo internacional, sería como permitir que se pueda convivir con un país donde el imperio de las leyes no se respeta y son violadas a diario.

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