Málaga y los museos de Mercadona.

22 Mar

LVMM

El Palacio de la Aduana está en la clínica Buchinger. Le están quitando años a marchas forzadas. Se está quedando con menos peso, más ligera y con mejor cara. Hace unas horas que se quitó el camisón que la recubría desde hace años y se deja entrever que ha mejorado muy mucho. Enhorabuena dortó.

Se trata de una obra en condiciones. De categoría. No parece de Málaga. Una rehabilitación con mayúsculas recuperando esplendores pasados y reconstruyendo lo que había pero con naturaleza contemporánea. Con sensatez. Bravo.

Se recuperan las mansardas de la azotea. No crean espacios nuevos. Rescatan los que había y el fuego se cargó hace casi un siglo. Pero lo hacen bien. No se notan los parches y una vez terminado el resultado va a ser esplendoroso.

El resultado de la obra fantástico. Ahora queda saber qué se mete dentro.

La cuestión es que anda uno intranquilo en Málaga con el tema de los museos. No se sabe nunca por dónde irá la cosa. Un día de repente y sin avisar te encuentras con que en un magnífico edificio de un discípulo de Aníbal González te plantan unos museos de coches y piedras. -Cómo se atreve!!! Son gemas y piedras preciosas!!! Y coches de época magníficos!!!- Bueno pues eso, gemas y coches. Por cierto, un museo de coches y que no esté el de Batman me parece de juzgado de guardia.

En cualquier caso a mí me suena mal. No me convence. Llámenme raro pero me resulta extraño que Málaga monte museos de coches o piedras teniendo patrimonio guardado en sótanos que no puede ser expuesto. ¿Qué sentido tiene?

En fin, uno puede pensar que no siempre los gustos de uno deben ser atendidos y que todo el patrimonio, sea petición de uno o no, deba ser expuesto.

Pero… ¿Dónde estaban las piedras y los coches antes de ser expuestas? ¿En los sótanos de la catedral? ¿En unos terrenos de un cuñado del concejal? No! Resulta que no son de aquí y no tienen nada que ver. Son packs. Museos que compras prácticamente por catálogo y te los traes a tu ciudad.

Me imagino a los responsables municipales con el librillo de “Cosas que meter en edificios culturales” pasando las páginas… Animales salvajes…mmmmm, no. Dedales del mundo…mmmmmm, no. Huevos de Fabergé…mmmm, no. Y así hasta llegar al de los coches.

Evidentemente cualquier aporte cultural es bueno y positivo para la ciudad. Todo es bienvenido. Pero habría que plantearse el sentido de las actuaciones. Las prioridades. ¿Podemos permitirnos carísimos museos de dudoso interés teniendo pendiente el desarrollo de los espacios museísticos básicos?

Resulta paradójico que teniendo espacios y contenidos de calidad para tener un arqueológico y un bellas artes, aún estemos sin ellos pero en cambio tengamos unos coches, unas piedras que no se han llegado ni a colocar y proyectos raros de museo del transporte o parque de los cuentos.

¿Alguien ha pedido que Málaga tenga el museo de los coches? ¿Y las piedras? ¿Entonces para qué las traen? Porque gente pidiendo el museo de Bellas Artes hay en cada esquina de Málaga.

Y mientras esto sucede nos encontramos con que, encima, los dueños de los contenidos de tabacalera se ponen farrucos y amenazan con irse. El de los coches que dice que se va a Arabia Saudí porque no le dan suficiente dinero, y el de las Gemas que como se anime creo que se presenta a alcalde con tal de ver derrotado a Paco.

Pero ¿Y nosotros qué? ¿Y Málaga qué? ¿Por qué tenemos que aguantar estos bochornos?

Pero ahora viene la guinda del pastel. Nos arreglan la Aduana. Media Málaga frotándose las manos para poder ver dentro de poco el gran museo de la ciudad. La gran pinacoteca con fondos propios expuestos siempre. Los jubilados inquietos por saber los precios de las entradas… Los colegios expectantes por llevar a los niños. Los extranjeros sin camiseta atentos por internet para ver cuándo lo abren y venir… pero NO.

Ahora resulta que tras los traqueteos electorales deciden que es mejor sacar el arqueológico de la Aduana y complementarlo con una subsede del museo del Prado. ¿Lo qué? Sí sí, del Prado de Madrid. ¿Pero qué tenemos que ver nosotros con lo del Prado? A mí no me pregunten porque yo no tengo ni la más remota idea.

La cuestión es que por motivos de “es mejor pa Málaga” ahora lo mueven todo. Fuera. De nuevo. ¿Y para qué? Para meter en Málaga una franquicia de un museo de Madrid. Uy.. ¿de qué me suena a mí esto? Ah sí, Tita.

Total. Que han decidido que no está bien que la aduana albergue solamente patrimonio de aquí, listo y propio. Que mejor lo desmontamos y metemos una cosa rara. Si total esto es para turistas. Qué mejor que la marca “Museo del Prado”.

Pues ¿Saben señores cultos qué mejor marca hay que Thyssen o Prado en Málaga? La nuestra. Málaga. Nuestra cultura y nuestros espacios y patrimonios propios.

Están convirtiendo la ciudad en un lugar franquiciado. Primero se cargan los comercios tradicionales, después los bares y ahora van a por la cultura. Si quieren ultrajar nuestra historia y vender estampas de fuera aquí háganlo, pero después de haber respetado lo nuestro. En mi casa, de siempre, lo mejor para los niños. La mejor habitación para los niños y lo más bueno primero para ellos.

Aquí no. Aquí lo primero los de fuera que se hartan de ganar dinero. Ya después, si acaso, nosotros.

Dejen de montar prefabricados en nuestra casa. Que valen más que ustedes y se la están cargando oiga.

¿Desde cuándo es bueno para Málaga vivir de vender los restos de tienta de los demás? De nunca. Al final acabaremos como los dutty free de los aeropuertos. Pasen y vean. Aquí tienen una reproducción de lo que tienen allí. Ahí tienen una reproducción de lo que disfrutan allí. ¿Pero oiga, y propio de aquí qué hay? Pues… NADA.

Qué penoso es ver a alguien hablar de Málaga y su mejora cultural mientras venden cosas de fuera teniendo lo de aquí sin hacer.

Nos quedaremos con museos Hacendado. De Mercadona. Se parecen a los originales pero cuando los pruebas te das cuenta que son bien distintos aunque no sepan mal.

Amigos cultos de esta bendita tierra. Con la ciudad mucho te quiero perrito pero pan…poquito. Viva Málaga.

One thought on “Málaga y los museos de Mercadona.

  1. Estupendo; ya iba siendo hora de que alguien pusiese “las peras a cuarto” a más de un tontol’haba de los que dominan el cotarro. Siempre se ha dicho que Málaga ha sido “madre para los de fuera y madrastra para los de aquí”. Veremos si alguien se da por aludido o, como siempre, miran hacia otro lado mientras silban “Rocío, ay mi Rocío”.

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