Gestas contra el Medio Ambiente y otras tropelías

19 Feb
LA PASARELA: El arroyo Gálica, en El Palo, cuenta ya con la pasarela peatonal casi lista. Se trata de una bonita estructura, muy aerodinámica, que ahorrará a los vecinos y turistas la bochornosa imagen del cauce del arroyo atiborrado de coches. Foto: LA OPINIÓN

LA PASARELA: El arroyo Gálica, en El Palo, cuenta ya con la pasarela peatonal casi lista. Se trata de una bonita estructura, muy aerodinámica, que ahorrará a los vecinos y turistas la bochornosa imagen del cauce del arroyo atiborrado de coches. Foto: LA OPINIÓN

 

El firmante tiene que reconocer que mantiene cierta expectación morbosa cada vez que el área de Medio Ambiente publica en el Boletín Oficial de la Provincia las sanciones por comportamientos neandertalienses o como mínimo, incorrectos.

La sabiduría popular, en absoluto atada al lenguaje políticamente correcto, ha creado la figura del ‘tío puerco’ o ‘la tía puerca’, para englobar a esos malagueños que viven en su mundo y les importan un bledo los demás. 

En más de una ocasión, entre los infractores de las ordenanzas municipales un servidor se ha encontrado con familiares de conocidos políticos y con miembros de ‘familias bien’ de Málaga, lo que demuestra que la figura del malagueño ‘insolidario’ es “de todas las leches”. 

Así, retrotraigámonos al 1 de marzo de 2009. Si consultamos el calendario fue domingo y a las 10 de la mañana, quizás tras un sábado noche de ingestión de líquidos, un tal D. fue sorprendido satisfaciendo las necesidades fisiológicas en la vía pública, en concreto en la calle Manuel Vargas, en la urbanización El Torcal. Esta gesta a cielo abierto, punible, conlleva una sanción de 150 euros. Al infractor le habría salido más barato comprarse una bacinilla. 

Y?si ‘buceamos’ en infracciones del año pasado, ahí tenemos a un tal F. J. al que le cascaron 450 euros por las molestias del ruido procedente de su equipo de música, instalado en un flamante Seat Ibiza. Ya hemos mencionado aquí que el ‘legado gibraltareño’ de los coches-discoteca sigue pesando en Málaga pero sobre todo pesa en los oídos de quienes soportan el concierto involuntario. 

Que Medio Ambiente siga haciéndonos más cívicos y a ver si se anima y publicita sus sanciones en la plaza de la Constitución. Como en la Edad Media.

No tan polémicos como el de Calatrava pero igual de útiles

18 Feb

Puente de Calatrava en Venecia

Puente de Calatrava en Venecia

En Venecia, esa ciudad en la que sólo es posible contemplar el cielo mientras el turista es arrollado-envuelto por una masa compacta de turistas de ‘a pie’, guías y cruceristas, ha causado gran revuelo el nuevo puente del valenciano Santiago Calatrava sobre el Gran Canal.

Para algunos vecinos, es un obsequio de la arquitectura del siglo XXI a esta ciudad intemporal;?para otros, el puente no sólo no establece “un diálogo” con la “trama urbana” sino que además está mal hecho.

Un servidor se inclina por la visión más positiva. Lo cierto es que a Calatrava pocos le ganan haciendo puentes y aunque su sello consista en hacerlos todos muy parecidos (al modo de Gehry con sus ondulaciones de titanio) el público lo que exige es que la ‘originalidad’ nunca se aparte demasiado de la ‘marca de la casa’.
El caso es que la influencia del arquitecto valenciano es tan grande que incluso puede verse en las próximas plataformas peatonales de los arroyos Gálica y Jaboneros, en El?Palo.

Se trata de dos de los proyectos más atrasados del plan Feil del 2009, pero en este caso, buena parte de la culpa hay que echárselas al tiempo. Después de cuatro meses de lluvia, hasta construir el puente sobre el río Kwai tiene trazas de ser más sencillo, con todos los respetos para Alec Guinness.
De cualquier modo, mientras en el Jaboneros la pasarela se encuentra apilada a la espera de que ‘amaine el cauce’, en el Gálica, un arroyo menos caudaloso, ya puede admirarse esta bonita pasarela que regala un aire distinto al viejo y cascado paseo marítimo del Palo, que necesita una reforma como el comer.
Sorprenden las líneas ‘gráciles y aerodinámicas’ de este diseño que es pura curva, empezando por la leve cuesta que empuja al peatón hasta el puente, cruzado por una estructura que es un ‘arco iris plateado’ (perdonen la cursilada).

Hay que felicitar a los responsables de estas pasarelas por el aire fresco que aportan. Además, su contribución a la ‘contención’ de los comportamientos de la ‘Málaga subdesarrollada’ serán enormes.
Como ya denunció La Opinión el pasado verano, decenas de conductores incívicos no dudaban de aparcar a diario en mitad del cauce de estos arroyos y cuando el espacio achuchaba, no tenían ningún reparo moral en embarrancar sus cochecitos en mitad de la playa, ensuciándola y quitando espacio a los bañistas.

Todavía puede verse, en pleno invierno, retazos de este comportamiento ‘subdesarrollado’ en la plaza del Padre Ciganda del Palo. Una vez más, alguien había roto los pivotes colocados por el Ayuntamiento y ayer mismo, una decena de coches estaba aparcado en la arena, frente a uno de los espigones.

Este verano, con las dos pasarelas instaladas, los coches al menos no tendrán acceso alguno por el cauce. Pero no podemos olvidar la reflexión del presidente de la asociación de vecinos del Palo, Santiago González, quien destacó en su día que estos aparcamientos ilegales son también un reflejo de la falta de aparcamientos en rotación.
Las inauguraciones del parking de San Ignacio y de estas dos pasarelas que evocan las de Calatrava (la del Jaboneros, suponemos, será parecida a la del Gálica), reducirán la imagen de cutrerío y suciedad que no merece esta zona turística de Málaga.

‘Posicionamientos’
La (mala)?influencia del lenguaje enrevesado que se estila tanto entre los políticos dejó para la anécdota este comentario en el Materno:?”A mi mujer le hicieron la cesárea porque el niño estaba mal ‘posicionado'”. ‘En mala posición’ o ‘en mala postura’ se decía antes.

Un apaño urbanístico curioso en la calle Hurtado de Mendoza

17 Feb

Vista aérea de Beirut.

Vista aérea de Beirut.

El ocaso del imperio otomano tras la I?Guerra Mundial provocó la aparición de pequeños estados árabes convertidos en mandatos coloniales.

A pesar de que nuevas naciones como Siria o el Líbano estuvieron bajo el ‘paraguas’ francés, mientras que Irak, Palestina y Transjordania lo hicieron bajo mandato británico, adoptaron muy poca ‘impronta constructiva’ de las respectivas metrópolis.

Cuando llegaron los tiempos del ‘desarrollismo’ prefirieron un urbanismo ‘subdesarrollado’ basado en planificaciones caóticas y la acumulación de edificios de alturas y estilos insospechados, a mayor gloria del negocio y por tanto, de la nación.

Como hemos indicado en otras ocasiones (con pequeño cabreo de algunos aludidos) existe un lazo espiritual muy fuerte entre el urbanismo malagueño y el de Oriente Medio, lamentablemente poco estudiado.
Pero dentro de esta madeja autóctona de falta de visión de futuro que arrastramos desde los años 60, se dan soluciones imaginativas, casi ‘picaronas’, que por lo menos no implican la demolición de edificios dignos de salvarse en cualquier ciudad civilizada. En este caso, podemos decir con orgullo que vamos un pasito más adelantados que en los antiguos territorios otomanos.

Si en el Camino de Antequera hemos llegado a ver edificios ‘androides’ (mitad años 30, mitad años 90) que nos retuercen el corazón, por contra en la calle Hurtado de Mendoza el modelo ‘androide’ ha sido mucho más respetuoso.
En conjunto, en esta zona de chalés, al menos en el primer tramo (el más próximo a calle Ferrándiz) se ha conseguido aumentar la edificabilidad hasta límites nunca imaginados.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Málaga, en un gesto de generosidad con las generaciones futuras, no ha permitido que las preciosas casas de estilo regionalista sean derribadas.

Así, si ustedes se dan una vuelta, verán que la solución consiste en respetar y rehabilitar el chalecito, y colocar el bloque de pisos justo detrás. La impresión es un poco inquietante, pero esta operación ‘con calzador’ merece al menos ser reseñada.
Eso sí, ‘la reseña’ es a título anecdótico, pues tampoco conviene extender este ‘sistema’ por toda Málaga; ni siquiera entre nuestros ‘hermanos urbanísticos’ de Medio Oriente.
En Málaga hay edificios que merecen seguir en pie sin necesidad de que le ‘adosen’ detrás un hermano mayor.

Paisajes suizos
Ayer, el Camino Nuevo se encontraba a primera hora de la mañana envuelto en una lluvia insidiosa que más de uno habrá padecido. Sin embargo, esto mismo lo asemejaba a un trozo de Suiza implantado en Málaga.
Las laderas ‘rebosantes’ de verde no desmerecían de un paisaje alpino mientras que la cascada que salía de las entrañas del colegio del Monte parecía surgir de algún oculto glaciar. Sólo faltaron las ‘edelweiss’.

El largo e imparable proceso de ‘galleguización’ de Málaga

16 Feb

FUENTES TERRENALES:Las obras en la avenida de Cervantes de ‘introspección en el subsuelo’, como diría un cargo electo, provocaron hace una semana la rotura de una tubería del agua. No dejó de tener su encanto, en tiempos de despedida de la sequía, la aparición de esta fuente en mitad de la calle, brotando por sorpresa a pocos metros de los jardines de Puerta Oscura. Nada que ver con el ‘géiser’ que hace unos días surgió en el Rincón de la Victoria. Todo se andará. Foto: CARLOS CRIADO

FUENTES TERRENALES:Las obras en la avenida de Cervantes de ‘introspección en el subsuelo’, como diría un cargo electo, provocaron hace una semana la rotura de una tubería del agua. No dejó de tener su encanto, en tiempos de despedida de la sequía, la aparición de esta fuente en mitad de la calle, brotando por sorpresa a pocos metros de los jardines de Puerta Oscura. Nada que ver con el ‘géiser’ que hace unos días surgió en el Rincón de la Victoria. Todo se andará. Foto: CARLOS CRIADO

Decía Borges que la lluvia es una cosa que siempre sucede en el pasado porque nos ayuda a recordar. Sin pretender enmendar la plana al amante de los tigres, las sagas islandesas y los laberintos, los últimos cuatro meses de lluvias en Málaga sólo pueden evocar la riada de 1907, de la que con toda seguridad ya no queda ningún superviviente

A un servidor lo que le recuerda esta persistencia del agua es ‘al futuro’, más que al pasado; da la impresión de que la Ciudad del Paraíso se ha transformado en ese planeta, descrito por Ray Bradbury en uno de sus cuentos, en el que una tromba cae a todas horas todo el año.
Un exhausto astronauta consigue encontrar, en lo más recóndito de ese planeta-lagunas de Ruidera, un invernadero en el que se conserva como oro en paño la luz y el calor solar.

Este panorama cíclico, pero siempre inesperado de lluvia, viento y viviendas con goteras está empezando a hacerse insoportable para más de un malagueño. Me contaba este fin de semana el responsable de un- centro de salud que están aumentando las depresiones en la ciudad, pero también en Torremolinos, por las desavenencias climáticas.
¿Nos estaremos volviendo gallegos y contagiando de morriña? En todo caso, el proceso de ‘galleguización’ sería lento, casi centenario, pues consistiría en educar a la población a salir de sus casas con independencia de cuál sea el estado del tiempo.

No hay estadísticas pero por ‘genética’, seguro que un tercio de la población, si no se lo impidiera el trabajo o el cuidado de los nietos, no asomaría la pata con la lluvia.
Pudo verse el pasado viernes, en pleno auge carnavalero. A las 9.30 de la noche la única persona disfrazada por la Alameda Principal era una joven decimonónica con falda de miriñaque y (eso la salvó) un paraguas a juego.
Esa falta de costumbre a aguantarse con lo que caiga de arriba es lo que nos diferencia de la cornisa norte, en donde el paraguas es un objeto más del atuendo personal que no emite ningún tipo de radiación o mal fario, como se cree por estos lares.

En todo caso, en la larga senda que aguarda a Málaga hasta formar parte de la España Húmeda seguro que veríamos manifestaciones autóctonas de adaptación como rogativas para que cesara la lluvia o la celebración de la Feria de Agosto en el Centro Acuático de Parque Litoral. Cuántas evocaciones. Ya pasarán.

Plaza y derribo

La calle Miguel Moreno Masson, junto a los pisos del Fuerte, que desemboca en la avenida de Andalucía, cuenta con una pequeña placita con bancos, una palmera solitaria y naranjos, pero destroza la perspectiva una caseta de obra abandonada.
Posiblemente, el ‘cascajo’ acogió algún cuarto de electricidad pero en la actualidad sólo ofrece un tejado a medio derruir y ventanas rotas desde las que se aprecia un ‘totum revolutum’ de cacharros. Lástima de perspectiva.

El Rectorado guarda los secretos de El Palo

13 Feb

DONACIÓN A CUDECA DE FERNANDO JOYEROS:Fernando Joyeros ha realizado una donación a beneficio de la Fundación Cudeca de 16.802 euros, recaudados el pasado 12 de diciembre en la subasta benéfica de la solidaridad, a beneficio de Cudeca y Cáritas Diocesana, cuyo cartel fue realizado por el artista alemán afincado en Málaga Marco Bombach. foto LA OPINIÓN

DONACIÓN A CUDECA DE FERNANDO JOYEROS:Fernando Joyeros ha realizado una donación a beneficio de la Fundación Cudeca de 16.802 euros, recaudados el pasado 12 de diciembre en la subasta benéfica de la solidaridad, a beneficio de Cudeca y Cáritas Diocesana, cuyo cartel fue realizado por el artista alemán afincado en Málaga Marco Bombach. foto LA OPINIÓN

Aquí no hay trampa ni cartón, nada de visiones idílicas falsas, sino la pura realidad llena de fallos pero también de encanto. Es el proyecto ‘El Palo. Espacio público-Espacio privado’ que puede verse en el Rectorado hasta el 18 de febrero. La visión de un barrio ajena a las empalagosas ‘versiones oficiales’ gracias a las buenas artes de José María Alonso.

Como otras zonas de Málaga, El Palo vivió un crecimiento desaforado en el que la autoconstrucción se mezclo con operaciones urbanísticas ‘bendecidas’ por la autoridad y no por eso menos enloquecidas y censurables. Alguna vez hemos comentado cómo la gran zona verde del Palo, que iba a ocupar una parte céntrica del barrio, se trasladó al extremo más perdido para mayor gloria de algún potentado.

Como la Carretera de Cádiz, El Palo creció a su ritmo, pero por fortuna eso no significó la pérdida de su identidad. Este barrio de pescadores ha logrado conservar una impronta de pueblo y todavía en muchas de sus zonas se hace vida ‘en la calle’, aunque la tendencia vaya siempre a menos.
Merece la pena pasar un rato con la videoestalación de esta muestra, que da voz a los vecinos de las casas de la playa, con sus recuerdos, sus problemas y con su lado más entrañable, como ese ‘guiri francés’ que ha ido buscando la tranquilidad y el ‘sabor de la vida’ y lo ha encontrado en El Palo.

Acompaña esta video instalación los cantes y los recuerdos de cantaores de la zona acompañado por ese gran flamencólogo y guitarrista paleño que es Miguel López.
El paseo por el barrio se completa con un irónico juego de ‘autoconstrucción’ del Palo.
En resumen, una inteligente reflexión sobre uno de los barrios más tradicionales de Málaga que, confiemos, extienda el ejemplo a otras zonas de la ciudad.

El duende

La calle Duende hace mucho tiempo que perdió todo el ídem, esta callejuela que desemboca en calle Nueva contiene demasiadas casas abadonadas y en mitad del trayecto, una losa partida de mármol de gran tamaño que a su vez tapa un agujero. No se sabe si es peor el remedio que la enfermedad, mejor no lo comprueben.

Hace unos días hablámos de ese adjetivo tan ‘politizado’ como es “soterrado” y que marca las distancias con la audiencia como cuando un político asegura que un centro social “está ubicado” en tal sitio, en lugar de que “se encuentra” o simplemente “está” en la calle que sea.

También en la información al público se emplean estas palabras ‘funcionariales’ y cursis, incluso cuando se trata del muelle fenicio del Rectorado. Según el cartelito informativo, el muelle “quedó soterrado” en lugar de “enterrado” o “bajo tierra” (como casi toda la vida han estado los hallazgos arqueológicos). Puesto que la ‘epidemia’ del palabrerío no hay quien la pare, por lo menos que quede constancia del soterramiento.