América Latina, un misterio

2 Nov

Los brasileños ya decidieron la continuidad de la política de Lula, de la mano de Dilma Rousseff. En América Latina se consolida un gran frente en el que caben muchas diversidades: una unión que es arma imprescindible frente al ‘gran vecino del norte’. La muerte del argentino Néstor Kirchner, que se había constituido en figura central del proyecto Unasur (embrión de unidad continental) permitió apreciar una concentración de líderes continentales en Buenos Aires que era el modo de decir aquello de ‘uno para todos y todos para uno’: una consigna romántica y frágil que, sin embargo, se ha convertido en seña de identidad para las propuestas de políticas autónomas ante el imperio. Resulta curioso ver cómo los ‘observadores’ europeos se ven obligados a aplicar una y otra vez el ‘doble rasero’. Acusan, por ejemplo, al fallecido Kirchner de ‘autoritario’, en tanto, con los mismos mimbres, valoran a Lula como un político hábil y admirado. La explicación de esta notoria discriminación está en la plantilla del ‘pensamiento único’: para Occidente, Lula es un aliado valioso y los Kirchner son enemigos en potencia. La geopolítica manda: el gigante brasileño supone, por sí solo, prácticamente la mitad del subcontinente, en población y en territorio, y hay que mantenerse cerca para tratar de ‘corregirle’ el rumbo desde la ‘amistad’. Los medios de comunicación han cantado toda clase de loas a Lula, completándolas con notas a pie de página sobre lo ‘raro’ que es eso de que critique a los opositores a Castro y se solidarice con Chávez. Haciendo lo mismo que Lula, Kirchner y su viuda, la presidenta de Argentina, reciben regañinas y están siempre bajo sospecha. Ni qué decir tiene que la Venezuela de Chávez es asimilada a la Cuba de Castro, pese a que las recientes elecciones venezolanas dieron mayoría de votos (no de escaños) a la oposición. Allí los ‘observadores’, que han decretado desde el primer día que Chávez es un ‘dictador’, ahora nos cuentan que los partidos opositores se han percatado de que podrían desalojar del poder a Chávez mediante las urnas… Los mismos opositores que se negaron a presentarse a elecciones y se quedaron sin representación, han vuelto a disputar electoralmente y… sospechan que el feroz dictador puede ser desalojado a base de votos. Siendo que Chávez es presentado casi como un alter ego de Fidel Castro, habrá que admitir alguna diferencia puesto que en Cuba el asunto ese de las elecciones no ha sido agendado en los últimos 50 años.

¿Por qué Lula ‘exculpa’ a los hermanos Castro y critica a los disidentes cubanos? Tampoco logran descifrar el misterio. La unidad latinoamericana se ha convertido en santo y seña común porque el poderoso vecino del norte estuvo todo el siglo XX paseándose por Latinoamérica como si fuera lo que ya dice el tópico: su ‘patio trasero’. Eso es lo que los líderes latinoamericanos saben y les hace mantener el nexo entre distintas variantes, más o menos reformistas, más o menos radicales, incluyendo también a Cuba, recientemente regresada a la familia continental. El afán de los observadores por no entender tiene que ver con esos parámetros que quieren aplicar forzadamente: allí los gobiernos no son juzgados por el grado de ‘democracia a la europea’ que apliquen, algo importante, sin duda, pero no tanto como las necesidades de autonomía de esos pueblos y de rescatar a muchos millones de personas que viven bajo los límites de la miseria. La autonomía es lo que Estados Unidos nunca ha permitido que alcancen los países del sur; apenas se lograba algún avance en un par de naciones –pequeñas alianzas, espalda contra espalda- ha intrigado hasta echar abajo a los gobiernos díscolos o ha fomentado guerras entre vecinos o bien enviado directamente a los marines. Repasando un poco la historia reciente los observadores podrían, simplemente, observar. Antes que interpretar.

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