Cambio de tendencia

25 Sep

Asomado al balcón del inicio de la Liga Endesa, una breve revisión de los planteles revela una modificación en lo concerniente a refuerzos para los equipos, sobre todo en lo referente a los lugares de procedencia de las novedades.

Este año hay 51 jugadores que debutan en la ACB. Aquí nos hemos encargado siempre de hablar de la mejor liga fuera de la NBA, sobre todo por el nivel medio de la liga. Sobre todo se podía constatar por el caché de las competiciones de donde se obtenían los jugadores que hacían su primera incursión en España. (más…)

La llamada de la sangre

28 Ago

Ya parece que se disipan los ecos del verano de selecciones, otro más en el que sigue engordando el palmarés de la Federación, no sólo con el logro de Londres (aunque es muy complicado quitar la duda que pesará siempre sobre algunos partidos de la primera fase), sino con los de alguna selección inferior que también se ha visto salpicada por esa máxima filosófica de «el fin justifica los medios» de Niccolo Maquiavelo, perfectamente aplicable al Método FEB, ese manual de estilo que viene a ser la piedra filosofal, que convierte a cinco chicos o chicas con una camiseta roja en portadores de metales en cualquier competición.

Los resultados están ahí y no voy a ser yo quien niegue la mayor. La cosa funciona, está claro, y algún mérito tiene que haber, aunque no creo yo en la responsabilidad absoluta. Creo que hay felicitaciones para todos y que hay que aplaudir a jugadores, entrenadores, FEB, equipos que entrenan a los jugadores once meses al año y al consejo de ministros que de vez en cuando echa una manita para procurar que ese chaval de más de dos metros nacido en sitios tan castizos como Srebrenica o Douala pierda el sueño por jugar en la ÑBA versión U-lo-que-sea. (más…)

El señor Palomo

5 Jun

Cuando se finalizó la temporada 2011/2012 para el Unicaja, en versión optimista y queriendo ver la botella medio llena, pensábamos que el acabar de manera prematura la Liga servía para empezar a adelantar trabajo, para poner las bases sólidas y primarias para que el curso 2012/2013 sólo se pareciera al anterior en el color de los uniformes del equipo.

De momento los movimientos son los conocidos y los habituales: muchos rumores y poca certeza en cuanto a los cambios. Lo que está más claro en el ambiente pero sin confirmación oficial aún es la llegada de un nuevo inquilino al banquillo del equipo de la Avenida Gregorio Diego, el elegido es el actual seleccionador croata Jasmin Repesa, también entrenador del Cibona Zagreb, todo ello desde la imaginación, porque como está claro, oficialmente, nada. (más…)

Rutinas

24 Abr

Todos tenemos claras nuestras rutinas, esa costumbre de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas. Yo tengo las mías, me levanto a las 6, me pongo el traje, la corbata, me tomo un café mientras repaso los titulares en internet y localizo en la televisión imágenes de baloncesto, habitualmente son partidos de la NBA por el horario y veo un rato antes de salir hacia el trabajo.

Ayer por la mañana no había NBA, tocaba la repetición del partido del domingo de la Liga Endesa: el Unicaja-Regal FC. Barcelona de infausto recuerdo… otro más. No sé dónde está el punto de inflexión de este equipo. Hasta dónde puede caer. La situación es la que todos conocemos, pero busco y no recuerdo otra parecida, y créanme, he visto pasar algunas.

Soy abonado al baloncesto en Málaga desde la temporada 1979/1980 en Tiro de Pichón. Es más, recuerdo haber visto algún partido en Ciudad Jardín previo al cierre por inundarse. He visto ascensos, descensos, la emoción porque vinieran Jugoplastika o Maccabi a jugar amistosos, la Copa Korac, la temporada 1987/1988, teniendo que esperar al play off de descenso para ver ganar al equipo un partido en casa, tuve abonos de Caja de Ronda y Mayoral cuando convivieron en la primera categoría y he asistido a lo bueno y lo malo que el primer club de nuestra ciudad nos ha dado.

El baloncesto es parte de mi vida. A mi padre le gustaba, yo jugué, mis hijos juegan y a mi mujer la conocí gracias a nuestro deporte. Sólo en una ocasión abandoné un partido, fue en 1992, un Mayoral Maristas-CAI Zaragoza en el que una trifulca entre Dyron Nix y Fernando Arcega provocó una atronadora ovación hacia el americano que había agredido al aragonés. Lo entendí como un espectáculo muy alejado de lo que a mí me gustaba y me marché de Ciudad Jardín muy cabreado.

Pensaba que ahí estaba mi listón, mi nivel de aguante, pero el domingo claramente quedó superado. Hay partidos que soportas porque te gusta mucho tal o cual jugador, porque el equipo que viene juega perfectamente la transición o simplemente porque cuando se termina te tomas una cerveza con los amigos. Pero anteayer no valía nada de eso. Si aguanté fue por el compromiso con COPE/Rock FM para la retransmisión del encuentro, pero desde el momento del 2-10, huir dejaba de ser un acto de cobardía y pasaba a ser un ejercicio de salud mental.

Es tan complicado ver algo salvable, sacar algo en claro que merezca la pena es una de las tareas que tendría que cumplir un nuevo Hércules. En esta época en la que estamos conviviendo y peleando con tanta mala noticia, cualquier gesto, por mínimo que fuera, sería de agradecer. Pensar que, en el incidente del Rey Juan Carlos en Bostwana, para algunos ha valido una disculpa en plan niño que se ha cargado el jarrón de un pelotazo para calmar ánimos, me planteo si la caída hubiera sido tan pronunciada si de entrada se hubiera asumido por el grupo la responsabilidad de cada cual.

Lo que más me entristece de todo es pensar que antes, en la infausta temporada 1987/1988, aún prescindiendo del presupuesto manejado, estábamos cabreados, veíamos que el equipo peleaba pero no estaba mínimamente capacitado para luchar en esa competición. Ahora, se hace bueno el refrán de que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Hay talento desperdiciado, mala gestión de las dificultades…

Este desastre actual podría resultar una oportunidad única para redefinir qué se quiere hacer, qué modelo de club es el que necesitamos tener para poder sacar un mínimo de provecho de todo esto. Hay momentos en los que desearía alterar las rutinas, sobre todo para no empezar una mañana con el ánimo por los suelos, pero sería necesario que cambiaran muchas cosas, o simplemente que alguien pidiera perdón o hiciera bien su trabajo, aunque siga teniendo la esperanza de que el baloncesto se reconcilie conmigo. El baloncesto, no el equipo.

La invitación para el All Star

28 Feb

Este fin de semana, nuestro deporte ha vivido la disputa del All Star de la NBA en Orlando. La fiesta de la mejor Liga del mundo es una gran ocasión para ser más conocido, subir el estatus de cada uno y tener mayor predicamento en aquel lado. Viendo algunos concursos, más que glamour, la edición de este año ha parecido más bien un botellón con mucho niñato suelto. Sobre todo si se tiene en cuenta la ausencia de veteranos a los que parece que ya les están enseñando el retiro o la puerta de salida. En esta edición, dos son los nombres más sonoros que no han ido a Florida para jugar por primera vez en muchos años: Kevin Garnett y Tim Duncan.

La ausencia de esos dos figurones de la Liga es la constatación de la pérdida de protagonismo en la primera línea, algo que es incuestionable y normal con el paso del tiempo. Tal vez como la situación que se vive en Málaga con Jorge Garbajosa y Bernardo Rodríguez, los dos veteranos del equipo, con un peso específico dentro del grupo muy alto, y en una escuadra con un rendimiento en clara trayectoria descendente, la aportación de ellos es más que discutible.

Tal vez la actuación de ambos pueda ser la constatación real del nivel en el que se haya el equipo. La posibilidad de afrontar según cuales contiendas y lo imprescindible de los cambios. La racha negativa que se alarga en el tiempo sin tener un fin cercano ni adivinable trae a la mente la pregunta aquella de cuántos jugadores son aprovechables de esta plantilla. Y, como un bucle interminable, trae también la pregunta sobre el papel de los veteranos en el plantel. Cuando acabó la temporada pasada, hablé de la necesidad de mantener uno de los tres veteranos (Rodríguez, Jiménez y Garbajosa) en plantilla, sobre todo por la labor de enlace entre entrenador y resto de jugadores. Se optó por dar salida sólo al estudiantil, pero la sucesión de los acontecimientos están poniendo bajo los focos la actuación de todos. No peco de ventajista porque yo mismo apoyaba la continuidad de Fitch –vaya error– y parece el que más méritos hace para irse y rápido. No voy a poner en tela de juicio la trayectoria de Bernardo y Jorge, ni voy a dudar de la profesionalidad ni de su entrega. Es más, si alguna vez el club da el paso de retirar una camiseta propongo desde ya que sea la del capitán Bernardo Rodríguez, pero creo que la aportación tendría que ser mucho mayor o la cuota de importancia de cada uno tendría que ser menor, simplemente porque el equipo así lo necesita.

En una de las guías previas a la Copa del Rey de Barcelona editadas en internet se señalaba al capitán del equipo malagueño como el peor jugador de la escuadra, literalmente. No sólo hablamos de estar lejos de lo que se esperaba de ambos, sino de un rendimiento que no cubre las expectativas. El plano físico es importante, como es natural en este deporte, pero nadie, empezando por ellos mismos estarán contentos con lo que llevamos visto.

Sabemos que la votación popular determina los titulares de ambos quintetos en el All Star, los suplentes son elección de los entrenadores, aunque hemos visto cómo los referidos Garnett y Duncan se quedaban sin ella (y Pau Gasol, por ejemplo). Queda claro que es el primer indicativo tangible de que el tiempo de ambos dentro del primer nivel ha quedado atrás.

En el caso de Jorge Garbajosa y Bernardo Rodríguez, la competición está siendo más cruel, ya que la orfandad de titulares medianamente solventes o fiables los está exponiendo en exceso a una evaluación continua que los deja sin esa virtual e hipotética invitación a ser de los mejores. El bajo nivel de rendimiento de los titulares de Unicaja –que cada uno diga sus nombres– provoca que los recambios, lugar donde encuadrar a los veteranos, estén una y otra vez a la vista, teniendo que estar más minutos de los adecuados en cancha y con mayor presencia de la que debían tener por lógica.

Hay un lugar donde ambos, componentes de la mejor época –y lamentablemente cada vez más lejana– del club siempre estarán: la memoria histórica y el corazón de de la afición de este equipo. Aquella que prescinde del contrato de cada uno para evaluar si está más en función del rendimiento pasado que del real y actual. A buen seguro que cuando no estén de verde, sobre todo Bernardo, nos costará trabajo no ver la camiseta con el número «5» o con otro apellido sobre él. Pero esa ley de la selva que es la competición ya sea en España o en Europa,está poniendo en tela de juicio una hoja de servicios que ya quisiéramos que mostraran otros miembros de este equipo. Porque entrega, profesionalidad, implicación e identificación con el club sé de sobra que no van a poder igualar.