El camino.

16 Jul

La pasada semana escribía sobre cosas que no tienen que ver con el juego, por desgracia, es una constante tras la liga, en lugar de hablar sobre las hipotéticas llegadas para reforzar al equipo, o hablas de lo que ficha el vecino, o de temas como el dinero, ahora están las asambleas que manipulan competiciones prescindiendo de lo que se pueda haber conseguido en la cancha, y dejando claro que lo de los sentimientos está muy bien, pero lo que te va a colocar arriba o abajo es lo que puedas aportar a una organización superior, no es más que negocio.
Si escribí sobre dinero, presupuestos y la doble moral que hay que poner en práctica casi a diario en la élite profesional, está claro que ahora hay que afrontar unos objetivos distintos de los que a priori se tenían.
Dentro de lo romántico que puedo sentirme a la hora de valorar el momento del baloncesto continental, yo sigo pensando que nuestro Unicaja ha de estar en la Euroliga sí o sí, que ahora no está –y se sigue alejando más día a día- de los once equipos con licencia A, pero sigo pensando que los del abanico están entre los 25 mejores del continente y que el trabajo ha de ser para estar más arriba, no para suavizar cosas y tener unos objetivos poco o nada ambiciosos para no crearse problemas, aunque ahora, con la nueva configuración que dicta la Euroliga, está claro que, o se arriesga por parte de los equipos del segundo escalón, o esa canción ochentera de Talking Heads, llamada “Road to nowhere” es más real que el verano en Málaga, porque parece que estamos camino de ninguna parte.
Que la ACB proteste, que nadie esté de acuerdo y que se brame en contra de lo que ha verbalizado Jordi Bertomeu, pero todos están locos por verse en esas asambleas y ver como su club está en grupo selecto año tras año, que me digan lo felices que somos todos en la ACB y jugando la Eurocup o la FIBA Champions League, pero en la intimidad de la mente, todo el mundo está deseando abandonarlas para que el “Devotion” sea obligatorio al menos una vez por semana en nuestros oídos.
Poco a poco se avanza hacia dónde se decía que nunca se iría. Ya de momento, las ligas nacionales no tienen nada que ver para clasificarse para la Euroliga, dudar entre priorizar el partido del sábado en Manresa o el del miércoles en Polonia ante el Asseco Arka es algo que va a estar ahí, porque los proyectos van a depender directamente de lo que se haga en el concierto europeo, incluso sin jugar la liga nacional, todo ello fruto del tremendo follón en el que andan metido los griegos con Olympiacos como actor principal.
Parece una constante que, aunque esté lejos de sus intenciones, el paso de tiempo le va a llevar la contraria a Eduardo García, hace prácticamente nada hablaba sobre la prioridad de la liga ACB para el Unicaja, cosa que ahora, por razones externas a todos los intervinientes se ha quedado vacío. No sé de qué manera se va a hacer, pero está claro que el cambio de registro ha de hacerse con toda la celeridad del mundo, porque lo implacable de la competición está ahí.
No se debe olvidar que en las normas aprobadas por la Euroliga –ciertamente no sé por cuánto tiempo de vigencia- a los dos equipos que asciendan desde la Eurocup por primera vez se les da la oportunidad de mantenerse para el año siguiente con la obligación de meterse en playoff y quedar por encima del otro equipo, o sea, ya que esta temporada se tiene en cuenta, si el Valencia Básket o el Alba Berlín se meten entre los ocho mejores en la Euroliga próxima, sólo ascenderá el campeón de este año.
Todo esto mientras el Club Baloncesto Málaga aún tiene que cubrir la salida de Carlos Jiménez o dotar de otra infraestructura a la clase dirigente del club, siempre he sido favorable a la figura de un director general profesional, pero real, no de lo que hizo o dejaron hacer a Berdi Pérez, si hay opciones por mínimas que sean de dar un paso a hacer más grande este club, pasa por ahí, aunque de momento, ante la falta de noticias ciertas sobre refuerzos, de momento no puedo olvidar comentar que me gustó mucho la fiesta de presentación de abonos del pasado viernes, me pareció un trabajo bien hecho, y la elección de las actuaciones de Tomás García, Free Soul Band y DJ Tormento-Rafatal todo un éxito que disfrutamos los que estuvimos allí.

Cifras y realidades.

9 Jul

El Unicaja, una vez solventado el relevo en la dirección deportiva, se ha confirmado esta semana la llegada de Volodymyr Gerun, que de momento completará un juego interior junto con Carlos Suárez, Rubén Guerrero y Deon Thompson, ¿incompleto?, espero que sí, y también espero que el refuerzo que venga sea de los que nos hacen sonreír con sólo oír su nombre.
Sonreír desconfiadamente seguro que ha sonreído mucha gente en Málaga al oír el interés que parece haber mostrado el Unicaja por Sergio Rodríguez, algo que estaría totalmente fuera de los parámetros a los que nos estábamos acostumbrando ya aquí.
Este fin de semana, Jordi Villacampa se lamentaba por Twitter de la imposibilidad de poder hacer un proyecto medianamente ambicioso sin la posibilidad -siquiera deportiva- de poder optar a Euroliga. El mítico ex jugador y del Joventut dejaba patente la consecuencia de no poder optar a jugadores de primer nivel y estar permanentemente en un océano de mediocridad, con ingresos y objetivos limitados que evitan poder presentar un mínimo de atractivo a patrocinadores y púbico, es decir, erradicar permanentemente la posibilidad de poder crecer en un mínimo de igualdad, o sea, arrancar cualquier tipo de base del espíritu deportivo.
Lo que sí ha sido un terremoto ha sido la llegada de Nikola Mirotic al FC Barcelona, y ha dejado a todos en estado de shock, porque ni en Madrid ni en Barcelona se pueden creer que venga un profesional a jugar y que al cabo del tiempo pueda cambiar de equipo siendo sensato (está claro que hablar de gente como Michael Laudrup, Alfonso Pérez, Sasha Djordjevic o Ante Tomic suena a disparate para algunos). De la vuelta del montenegrino de la NBA lo que más ha trascendido en los medios extranjeros es que su vuelta no es a la ACB, sino a la Euroliga, tal vez no estaría de más que los dirigentes nacionales tomaran nota, es una gran noticia que los mejores estén en la liga española, sobre todo con la inflación que suponen la NBA, los equipos de Euroliga de fuera, e incluso China (que si creíamos que había aflojado, Ekpe Udoh se va a Pekín a jugar tras estar en Utah), pero la llegada de buenos jugadores es un espejismo: éstos llegan sólo a la clase de élite que componen los equipos de Euroliga, encabezados por los dos futboleros, más Kirolbet Baskonia y Valencia Básket, los que entendieron hace mucho tiempo que el negocio real estaba en jugar Euroliga y que había que dejarse la piel en los despachos antes que en el campo para que nadie les hiciera perder esa privilegiada posición, si alguien quiere lamentarse por parte de Unicaja, que no busque el culpable en Jordi Bertomeu, Josean Querejeta o Juan Roig, es mucho mejor reconocer errores propios en lugar de señalar a otros que sólo hacen su trabajo.
No me voy a meter a intentar entender como alguien deja un trabajo para cobrar casi la mitad de su salario, aunque esta mitad sea muy sustanciosa, pero si se mira lo que vale la plantilla azulgrana del curso 2019/2020, con las renovaciones de Thomas Heurtel o Víctor Claver, pagadas a precio de oro, los fichajes de Brandon Davies, Cory Higgins y Álex Abrines aparte de Nikola Mirotic, no es descabellado pensar que los 50 millones de euros se van más o menos por ahí, poco más o menos que lo que ha podido pagar Real Madrid entre presupuesto y premios. Todo eso me parece muy bien, y seguro que en Vitoria y Valencia no se acercarán pero irán en las siguientes posiciones, y si eso se compara con los presuntos 11 millones que he leído que puede tener Unicaja, aún siendo la envidia de media Europa, me pregunto dónde está eso del “fair play financiero”, espero con ansiedad la memoria oficial donde los clubs justifiquen los presupuestos y cómo se consiguen esos euros que gastan de tan buena manera.
Lejos de sueldos siquiera parecidos a los que he mencionado antes, pero con un trabajo y una entrega igual, no mencionar el éxito de la selección femenina de España en el Eurobásket sería un pecado por mi parte, si solemos hablar de generación única en la versión masculina, no sé de qué manera se podrá igualar la gesta que estiran las chicas de Lucas Mondelo, mi respeto, reconocimiento y admiración.

La oportunidad.

2 Jul

En este espacio temporal sin competición toca hablar de salidas, entradas, confección de plantillas y rumorología variada, declaraciones de intenciones para el próximo año y establecer una serie de objetivos, irreales en cierto modo, porque se quedan en lo políticamente correcto y en general sólo son para engatusar al entorno y la verdad final es que la competición pone a cada uno en su sitio.
Después de una temporada que se puede calificar de todo menos inolvidable, el Unicaja, encaró el cambio de piezas camino del curso 2019/2020, el movimiento ya lo conocemos, las llegadas ya confirmadas Deon Thompson y de Aleksa Avramovic tienen en común la agencia de representación de Misko Raznatovic, proveedor habitual cajista en los últimos años.
La noticia principal no está en los fichajes, las salidas o la pertinaz insistencia en usar a Beo Basket para surtir al plantel, sino en el abandono repentino y sorpresivo del director deportivo, Carlos Jiménez durante la pasada semana.
Esgrimiendo “motivos personales” en una lacónica nota oficial por parte del club, se marcha una de las caras visibles del club de Los Guindos, llegado en la época dorada del club malagueño, fue tan eficaz como oscuro en su labor en la época de jugador, después, inalterable en su función de no hacer ruido, pasó a los despachos y junto a la de secretario técnico se le adjudicó también la labor de portavoz oficial del mismo. Sin conocerlo, y sin saber lo incómodo que pudiera estar en cada sitio, la figura de Carlos Jiménez como cara conocida por el mundillo estaba fuera de toda duda, como fichador estaba por descubrir y lo de portavoz era lo que menos le cuadraba. Su salida se produce en un momento malo, en mitad de la planificación de la temporada y con muchas operaciones, tanto de entrada como de salida de jugadores por concretar.
Aun teniendo en cuenta, tanto lo respetable como lo insondable de los motivos del madrileño para no continuar al frente de su labor en el Unicaja, no hay que perder de vista la mala situación en la que se queda el club, aunque Manolo Rubia recupere su puesto anterior y que la labor del que fuera capitán del equipo nacional no creo que vaya a pasar a la historia del Club Baloncesto Málaga en letras de oro, creo que ahora se tendría que aprovechar el momento para dotar de una estructura realmente profesional a la dirección deportiva, departamento que un club profesional tiene que tener con la mejor dotación y estructura y que el equipo malagueño, se ha venido parcheando con recomendaciones del entrenador de turno, de algún directivo, injerencias del anterior gerente y sobre todo, tirando del menú de la agencia de representación de moda, algo que condiciona y condena a repetir fallos una y otra vez, o a dar bandazos, intentando buscar una identidad propia que con el paso del tiempo parece imposible.
La estancia de Manolo Rubia nuevamente en su anterior puesto, a tenor de lo poco que se ha podido saber, parece que no va a ser duradera en el tiempo, se supone que será el nexo de unión hasta la llegada de una nueva figura para fichar jugadores. De momento, parece que la confección de esta plantilla va a cerrarse con la firma actual, lo que habría que ver es si el club va a dejar pasar la oportunidad o junto al nombramiento de un nuevo director deportivo, la persona que llegue al puesto va a tener un equipo que le ayude a tener controlado al mayor número de jugadores posibles, sean o no factibles de inmediato para el primer equipo y que de esa manera, la dependencia extrema del catálogo vigente del representante de moda deje de estar en el libro de estilo cajista.
Aunque el ADN cajista diga que este club funciona cuando el inquilino del banquillo es intervencionista en aspectos que van más allá de su parcela, pero no sé por qué se pueden mantener áreas al margen de una estructura profesional en estos tiempos que corren. A tenor de las noticias que se van viendo en las élites europeas, o se empiezan a hacer las cosas muy bien, o se corre el riesgo que el recuerdo de la labor profesional de Carlos Jiménez sean todos los rebotes capturados de jugador, fichajes como el de Jaime Fernández y un desayuno informativo en el que le dio un aspecto tan novedoso al concepto ilusión que no sé si seremos capaces de repetirlo en voz alta sin esperar una segunda lectura del mismo.
La situación no es fácil, el cerrar la plantilla es el problema más inmediato a solventar, pero teniendo en cuenta que el respaldo institucional está ahí detrás y la implantación social que tiene el club, lo que toca es adaptarse a lo que te propone el entorno, con una competencia dura e implacable, pero que en muchas circunstancias seguro que mira con envidia hacia Málaga, ahora sólo toca demostrar que no se quiere conformarse con cualquier lugar.

Fin de curso.

25 Jun

Oficialmente se ha acabado ahora, aunque llevemos ociosos y penando con el final de liga desde hace demasiado tiempo, el final de la temporada ACB 2018/2019 fue el pasado viernes con la victoria del Real Madrid en el Palau Blaugrana. Y mientras los blancos disfrutan de la quinta liga en ocho temporadas de la «era Pablo Laso», aquí nos centramos en pensar si un hipotético juego interior formado por Carlos Suárez, Rubén Guerrero, Deon Thompson, Volodymyr Gerun y otro jugador provoca más miedo entre los aficionados cajistas o los rivales, pero lo cierto es que otro curso ha acabado y antes de ir a por otro, sería conveniente ver las notas de cada partícipe.
Ya he mencionado que el Real Madrid ganó al FC Barcelona en la final habitual, a pesar de la fortaleza prevista y demostrada a ratos por los blancos, éste ha sido el único título de la temporada, y aunque los catalanes consiguieron la Copa del Rey, la sensación que me ha quedado es de mayor fiabilidad en los de la capital del reino.
En semifinales quedaron Valencia Básket y Tecnyconta Zaragoza, ambos, por motivos muy diferentes han cerrado la temporada con un gran sobresaliente. Los levantinos, con el triunfo en la Eurocup y revalidar su presencia en la Euroliga, han refrendado de manera palpable la situación que los coloca como mejor alternativa a los equipos de Licencia A en la primera competición continental, más cerca de lo que se cree del Kirolbet Baskonia y a gran distancia del Unicaja, que un lejano día quiso ocupar ese sitio.
Los aragoneses han ido creciendo de manera paulatina en la Liga, llegando al play off casi al final y dando la sorpresa y disfrutando de todo un fin de fiesta glorioso.
El resto de la zona de play off lo ocuparon con sensaciones dispares Kirolbet Baskonia, Unicaja, Divina Joventut y BAXI Manresa. Los vascos tenían una prueba muy exigente esta temporada con la Final a Cuatro de la Euroliga en casa, y la apuesta fue fuerte, pero entre lesiones, una decisión de cambio de entrenador que no acierto a razonar aún y mucho cansancio, el año ha sido de los que tienen mal recuerdo.
En Málaga salvo lo que ya tenemos oído y repetido, no creo que podamos estar contentos con lo que hemos visto, más allá de tener en cuenta que la situación del club y la gloria pasada es algo que no va a volver. Este año tiene pocos detalles gratos para el aficionado verde. Tanto badaloneses como manresanos pueden estar felices, los verdinegros parece que están en la senda nuevamente de crecimiento tras vagar por el desierto varios años, y los de rojo, tras volver del infierno de LEB, no sólo no pasaron apuros, sino que estuvieron muy por encima de lo esperado.
En tierra de nadie se quedaron Iberostar Tenerife, Morabanc Andorra, San Pablo Burgos, Herbalife Gran Canaria, Montakit Fuenlabrada, UCAM Murcia, Monbús Obradoiro y Movistar Estudiantes. A los dos equipos canarios se les hizo muy largo el año, los de Tenerife tuvieron buenos momentos de juego, pero no terminaron de ser sólidos. Y en Las Palmas, una gran enseñanza con respecto a la Euroliga y pensar que basta con buenas intenciones: el forzar una plantilla corta y veterana en muchos jugadores casi los lleva al descenso. Tener hasta a tres entrenadores tampoco ayudó.
Algo parecido ocurrió con Andorra y Fuenlabrada, unos bien, alcanzando la semifinal de la Eurocup, pero fuera de Copa del Rey y play off, y los madrileños con tres entrenadores y muy cerca del abismo demasiado tiempo. Tanto Burgos como Obradoiro tuvieron momentos de éxito y otros de mucha duda, el presupuesto da para lo que da, pero creo que necesitan cierto cambio estructural, de hecho, los castellanos ya tienen a Joan Peñarroya para comandar su nuevo proyecto.
UCAM Murcia y Movistar Estudiantes se salvaron y la nota no puede ser buena, los madrileños si llegan a estar en cualquier otra ciudad estarían criticados hasta la saciedad, y llevan mucho tonteando con el desastre. Los murcianos tal vez se creyeron que formaban del grupo de play off demasiado pronto y rindieron por debajo de lo que tenían, el experimento del debutante Javi Juárez demostró ser fallido y muy arriesgado.
Por último los descendidos Delteco GBC y Cafés Candelas Breogán compitieron desde el primer momento por no caer, cosa que al final no pudieron evitar aunque no se rindieron nunca, en San Sebastián con una plantilla muy corta, casi sin respaldo del público y dependiendo de jugadores lesionados intentaron rehacerse, pero habían perdido mucho terreno. Los de Lugo han vuelto demasiado rápido al infierno, una pena para un histórico, pero la base de club estable la tienen, a ver si tienen suerte y vuelven rápido como han hecho Real Betis Energía Plus y RETAbet Bilbao Básket. Que haya otro equipo en Andalucía, siempre es una buena noticia.

La familia.

18 Jun

Ahora, cuándo sólo queda por dilucidar el campeón de esta temporada en la ACB, y teniendo en cuenta que seguro que va a ser uno de los equipos futboleros, el interés se va a la nueva configuración de la plantilla del Unicaja. Es el momento de evaluar la continuidad de Jaime Fernández, Carlos Suárez y Dragan Milosavljevic, pensar si el fichaje de Deon Thompson va a ser el pívot que se echó de menos cerca del aro o va a ser un «cuatro» que sustituya a Kyle Wiltjer con menos condicionantes que el canadiense. Ahora es momento de pensar en voz alta qué podemos ver para el año que viene y si se va a generar la ilusión necesaria para que la afición se vuelva a enganchar.
Ahora también es momento de airear la mente, dedicarse a pensar en otras cosas que no sean la competición pura y dura, y también dedicar tiempo a situaciones que se creen lejanas y olvidadas.
Este sábado pasado, entre el sufrimiento de nuestro Málaga CF (que espero que vuelva todo lo pronto que pueda a Primera División) y el inicio de la final ACB, un grupo de antiguos jugadores y técnicos de la cantera del Unicaja nos reunimos para simplemente echar un buen rato.
Agradecer a Francis Sánchez que dio el paso hace un tiempo, y así, nos convocó. Con las figuras máximas de Alfonso Queipo de Llano, José María Martín Urbano y Paco Alonso como entrenadores, nos reunimos a su lado, ellos, imprescindibles que nos soportaron y fueron catalizadores de un grupo de chavales con más ganas que virtudes. Fue curioso ver cómo los que en su momento estaban en el grupo jugadores, e hicieron carrera en ACB, LEB, EBA o incluso fuera de España, después pasaron al de entrenadores o preparadores físicos y algunos al de directivos.
La novedad al cabo del tiempo fue otra distribución de los kilos, la aparición de las canas o la desaparición de manera manifiesta del pelo. Además fui con mi hijo Carlos, el cual, antes de jugar en la cantera cajista, pasaba con seis o siete años, tardes y tardes en Los Guindos o celebraba el Día de Reyes en nuestros entrenamientos acarreando petos, conos o balones con aquellos que estaban entre sus ídolos o sus amigos. Ahora él está en el bando de los entrenadores.
Encontrarte con algunos al cabo de unos veinte años no sólo fue bueno para todos, para los que tutelábamos más o menos al grupo de chavales que nos sufrían tanto en dureza como en neuras (y de eso los entrenadores manejamos catálogos muy extensos). Fue muy grato ver cómo la vida es algo que ellos sortean, con sus dificultades y las circunstancias que han ido atravesando, todos con la constante de siempre sacar la cabeza, ver cómo han sido capaces de enfrentarse a enfermedades (propias o de familiares), reveses profesionales o personales. Resumiendo: cómo han crecido y cómo ahora lo que somos es simplemente amigos, tan amplia y grande como es la palabra.
Fue muy grato ver a grandes profesionales en su campo, padres de familia, educadores y gente que nos emocionó al transmitirnos que aquel tiempo que empleamos con ellos fue algo más allá de ganar o perder partidos, de enseñarles a leer un ataque o una zona con frente impar, a recordar un anecdotario extensísimo en el cual la risa a costa de alguna metedura de pata importante fue una constante.
En mi caso personal, teniendo en cuenta que ante personajazos del banquillo como Alfonso, José María o Paco, sólo puedo seguir aprendiendo, fue emocionante ver como todos siguen manteniendo un respeto que ya sentía me tenían entonces. Después de creer durante mucho tiempo que quizá como padre, mi hijo iba a odiarme por tanto baloncesto mañana, tarde y noche, aún pensando que algunos métodos empleados (como dice José María: «hoy en día nos hubieran encarcelado») no sólo son arcaicos, sino que no se pueden aplicar a día de hoy, me sorprendió que los chicos de entonces llaman la atención ahora como profesionales del deporte y echan de menos todo aquello que les transmitimos.
Esa reunión del sábado, naturalmente terminó a altas horas de la madrugada, con el recuerdo de los que no pudieron asistir y con la firme promesa de no dejar pasar otros veinte años hasta la próxima reunión.
Seguro que mucha gente realiza lo mismo en su club, da igual cual sea, pero metiendo en la misma ecuación baloncesto, pasión, dedicación y ganas, como hacía todo ese grupo, no sé si ganarás muchos partidos, pero seguro que estarás deseando volver a reunirte con tus antiguos compañeros sin que pase tanto tiempo, porque los quieres. Gracias a todos por tanto.