Bienvenida Mrs Losada

30 Jun

Con los nuevos cambios y tal y cual, estamos inquietos por ver qué rumbo coge la cultura malagueña en los próximos años. Aunque pudiera parecer algo minoritario y de poco interés, en comparación con otras áreas de gobierno municipal con más pompa, la de (más…)

La cultura en blanco

26 May

Málaga tiene actualmente la cultura como recurso habitual al que agarrarse para defender su formato actual. Ciudad de cultura se traduce en ciudad de muchísimos (más…)

La Fundación de los hombres libres

19 May

Son innumerables las ocasiones en las que nuestra ciudad se enfrenta a cuestiones de calado que, según la acción -o inacción- de la ciudadanía se afrontan de una manera u otra.

El devenir de la sociedad está convirtiendo a nuestras ciudades en lugares de esparcimiento, pernocta y consumo, dando de lado a la conciencia propia que los territorios deben tener de la mano de sus habitantes.

Una sociedad apática es del todo beneficiosa para según quien, pero en líneas generales, resulta inútil para aquellos que consideramos necesario el discernimiento y los valores elementales de las generaciones y su papel en la vida de Málaga.

Así, a día de hoy, nos topamos con una ciudad que afronta grandes dilemas sociales y culturales a la que le costará trabajo encontrar en sus gentes un foro solvente para debatir al respecto de ellos.

Ante esta situación, siempre aparece un arma positiva pero poco atractiva para la mayoría por no estar revestida de fuegos de artificio ni colorines salidos de la pantalla de un móvil: la enseñanza.

Algo tan básico, elemental y al alcance de la mayoría -ahora- es despreciado por muchas personas por no resultarle del todo importante, sin saber que en ella reside el futuro esperanzador de nuestro pueblo.

Y ante esa confianza por que la educación fuera y sea hilo conductor de hombres y mujeres con criterio en este mundo, fue donde se situó la Iglesia de Málaga hace décadas para comenzar a fomentar la educación en todos los lugares posibles.

Así, nacieron los Patronatos que aglutinaban a los diversos perfiles de centros educativos que prestaban servicio a las generaciones futuras. Desde los colegios Diocesanos de Málaga y su bachillerato de Santa Rosa de Lima hasta las antiguas escuelas rurales que se convertían en la única esperanza para todos los niños y jóvenes que vivían en espacios deprimidos o inaccesibles.

Al leer estas palabras últimas -escuelas rurales-, cualquiera pudiera pensar en el Florido Pensil de Sopeña inspirado en la época de la Enciclopedia Álvarez. Épocas pretéritas que, lo analices como lo analices, hicieron que los jóvenes jamás cayeran en el olvido de la educación y formación sustentadas por unos valores básicos y fundamentales.

Y es ahí, una vez atravesadas las primeras décadas del auxilio formativo que emprende la Iglesia, el momento en el que sale a la luz la figura del organizador y creador de algo que, a día de hoy, convierten a Málaga y su Iglesia en ejemplo de entidad entusiasta en el ámbito de la educación: El Cardenal Herrera Oria y la Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria.

“Primero hacerlo bien, y después al servicio de los católicos” era el lema que aplicaba a diario aquél que fue Abogado, Periodista, Político y Sacerdote llegando a ser Cardenal de la Iglesia Católica y durante diecinueve años Obispo de Málaga. Un perfil alto que entendía que la educación era fundamental pues, de nada serviría la palabra de Dios si no podía ser leída ni comprendida por los fieles. Y es de esta manera, a través de la formación y con el sustento ideológico del brillante Papa León XIII, como gracias a su empeño, consiguió crear más de 200 escuelas rurales en capillas e iglesias de toda la provincia de Málaga hasta convertir la educación en una necesidad tan fundamental como el agua o la luz.

Bien pudiera parecer que este tipo de hechos eran fruto inequívoco de los devenires sociales y políticos de la época y por lo tanto carecen de valor real. ¿Eso creen? Pues parece ser que no. Y es que a día de hoy -en una sociedad con carencias de valores y compromiso- la Fundación Diocesana de Enseñanza se ha convertido en la mayor empresa educativa de Málaga y su provincia con decenas de colegios, escuelas rurales y miles de alumnos guiados por centenares de profesionales de la educación con una solvencia suficiente como entidad para tener que vivir de auspicios ajenos.

Y ésta es una realidad que la gran mayoría de personas en nuestra ciudad puede llegar a desconocer. La Iglesia de Málaga gestiona a través de su fundación decenas de centros que consiguen educar con un nivel extraordinario a miles de niños que son el futuro de nuestra sociedad y lo hace con una solvencia y nivel extraordinario dentro y fuera de la capital.

Y es que a día de hoy siguen existiendo escuelas rurales en capillas o iglesias de la provincia de Málaga que sirven para aglutinar a niños de entornos desprotegidos por su lejanía para que encuentren en la educación el pasaporte para una vida libre y autosuficiente. ¿Sabían que sigue habiendo escuelas rurales donde alumnos de diferentes edades reciben clases gracias al compromiso de la Fundación Victoria? Seguro que no.

Y es por eso que es bueno conocer todas las realidades de un mundo poco valorado pero que, sin duda, resulta ser el más valioso en la vida de cualquier ciudadano. Es fácil fijarse en el destello colorido de lo efímero que nos proyectan a diario pues, gracias a él, muchos consiguen que no seamos consciente de lo mucho y bueno que se hace a nuestro alrededor desde diversos ámbitos pues no les interesa.

Pero la Iglesia en Málaga puede y debe estar orgullosa de una empresa que, a día de hoy, es ejemplo nacional en la gestión de entidades educativas de primer nivel de la mano de su Presidente, Don José Sánchez Herrera, al que con probabilidad hayan visto caminar por la calle como “un Cura más” pero que es el responsable del salto de calidad, proyección y nivel que ha adquirido la Fundación en las últimas décadas con ejemplos destacados como la implantación de Foovy, la mayor escuela de idiomas de la ciudad donde cientos de alumnos consiguen y certifican su nivel de inglés de cara a un lograr un porvenir digno.

¿Y todo eso es Iglesia? Por supuesto. O al menos así lo entendemos muchos. Pues pocas formas de evangelizar existen mejores que aportando al prójimo las herramientas suficientes para tener la libertad de conocimiento que nos dirija por el camino correcto.

Nuestra ciudad es ejemplo de muchas cosas buenas más allá de todo lo relacionado con los turistas y el sol y uno de sus ejemplos más ricos es el de la Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria que ahora celebra su día.

Es momento de aplaudir y valorar a quienes apostaron y apuestan por grandes proyectos en nuestra tierra. Es hora de reconocer la labor de la Iglesia bajo las directrices de nuestro Obispo de manera discreta en proyectos sociales que benefician a la generalidad sin centrarse en el bombo y platillo y sí en el nivel conseguido. Toca aplaudir a los responsables que logran a diario que el proyecto crezca y que cientos de profesionales, jóvenes, preparados y solventes, hagan de las generaciones futuras de nuestra provincia personas libres, capaces y formadas.

Viva Málaga.

 

 

 

 

 

 

 

Feminismo Chiquito

10 Mar

Un año más –y conforme pasa el tiempo con mayor potencia- se lamenta públicamente –celebrar sería erróneo- el retraso, descuadre e injusto criterio por el cual la mujer sigue relegada a un segundo puesto por el único hecho de tener unos genitales distintos a los del hombre.

Esta situación no es nueva, va a menos –gracias a Dios- pero sigue siendo cuestión de primer orden en el mundo occidental –del otro mundo mejor ni hablamos-. Málaga se ha puesto las pilas a este respecto y salió a la calle para protestar por esta lacra pandémica que azota al primer mundo en un sinsentido que recorre todas las capitales.

Una mujer empleada por cuenta ajena vive con el miedo de quedarse embarazada y arriesgarse a perder su trabajo. Y parece absurdo y ridículo pero sigue siendo una realidad que se traduce en preguntas incomodas en pleno proceso de selección para un jornal. Pero quizá ahí mismo ya resida un error importante y es que, por parte de los más catetos y cerriles, se persigue la idea que el feminismo y acabar con esta lacra es exclusiva de las mujeres. Y nada más lejos de la realidad pues, a día de hoy, el hecho de que en una pareja, ella gane menos que él y por lo tanto su aportación sea menor por ser mujer ya resulta desde el inicio un robo para una familia en la que ella debe padecer esa discriminación que afecta al conjunto.

Ejemplos así, miles de millones que nos asaltan a diario y que resultan borrosos cuando alguien lo salpica a conciencia con estupideces de lenguaje inclusivo que nos hacen obviar lo realmente importante: El grave desagravio que padece la mujer a día de hoy por cuestión de género.

En Málaga, ciudad cosmopolita, abierta y bla bla bla, podemos encontrar mil y un ejemplos de conceptos y gestos absurdos, machistas e injustos que pasan desapercibidos. Sin ir más lejos, a día de hoy se siguen encontrando discotecas y bares en los que las mujeres entran gratis para convertirse en ganado que será observado por los machos para que éstos –previo pago de su ticket- intenten el apareamiento o al menos sueñen con él durante esos minutos de asueto mental en espacios oscuros.

Me encantaría saber en qué concepto se debe traducir un local que: regala dinero a mujeres por disfrutar de su espacio –no les cobran la entrada-, en algunos casos son invitadas a consumiciones para que, a cambio en un contrato no escrito, ellas sean atracción del local de cara a los hombres que allí se den cita para observarlas y admirarlas mientras intentan el cortejo. “Fulanito, vamos a tal discoteca que me han dicho que está lleno de tías”. ¿Eso qué es? Ya lo adelanto yo: Una basura.

Pero de esa porquería bebe la sociedad actual y lo cumple a raja tabla. Ellas aceptando el rol por un beneficio patético y ellos consumiéndolo para que la rueda siga girando. Y con ésas, después pretendemos salir a la calle a protestar en una amalgama de cuestiones –necesarias y justas- pero que, a veces, quedan descafeinadas si no somos capaces de corregir dejes diarios que están cargados de ese tipo de injustas divisiones en detrimento del papel general de la mujer en la sociedad actual .

Y este año, paradojas de la vida, ha coincidido la gran manifestación en defensa de los derechos de la mujer con el Vía Crucis oficial que anualmente celebra la Agrupación de Cofradías de Málaga. Y todo apuntaba a lío. Y lo ha habido. Aunque no de la manera que seguro piensan.

Todo transcurrió con normalidad plena si bien, a la llegada de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia a la Iglesia de San Julián, hubo un grupo de personas, féminas en su mayoría, que gritaron “sevillanas” con el motivo extraño-absurdo-ridículo de alzar la voz sobre las injusticias que padecen. Resultado nulo, creatividad patética y menos luces que una Mobylette pues, deberían comenzar a entender aquellos que protestan usando a un tercero, que lo único que consiguen es quedar mal, negativizar sus recursos y desproveer de seriedad a peticiones que son lo suficientemente graves como para tomárselas en serio.

Y es que en esto de las manifestaciones siempre he tenido muchísimas dudas sobre cómo se plantean y organizan. Si hablamos de sueldos desiguales por el mismo trabajo, de agresiones sexuales e incluso de asesinatos constantes…¿Es lógico manifestarse con disfraces, saltos, risas, eslóganes de guasa y cánticos divertidos como sevillanas o bailes? Me cuesta entenderlo. Como me sucede en el resto de manifestaciones en las que se exigen cosas extraordinariamente serias como la igualdad de derechos o el trato vejatorio por tener una orientación sexual distinta pero que se acompaña de carrozas con señores recogiendo sus partes con un leve pedacito de cuero negro.

Quizá sea falta de perspectiva la mía pero creo que, según qué acciones, desvisten algunas protestas más que serias y necesarias. Y en este sentid, el pasado sábado en Málaga, sucedió algo que afecta de manera directa a las mujeres, a la sociedad malagueña y su Semana Santa –que a día de hoy concentra al mayor número de ciudadanos “afiliados” a algo en esta tierra-. Y es que vimos, al igual que con las discotecas y las entradas libres si eres mujer, cómo se aceptan roles que sigo sin ver que positivos a la hora de sortear las obstáculos que la vida actual nos pone en el camino de la igualdad, la tolerancia y el sentido común de cara a las nuevas generaciones que observan con atención todo lo que sus mayores hacen.

En este Vía Crucis, en el que el Chiquito discurría por las calles de Málaga en unas sencillas andas -en cuanto a tamaño se refiere- se alternaban hombres y mujeres para portarla en sus hombros. Hombres y mujeres. Por separado. Turno de hombres. Turno de mujeres. Y creo que lo más sensato hubiera sido turno de hombros pues es lo único que se exige para poder llevar al Señor: un hombro en el que sostener su cruz.

Y es que, con la llegada de la Cuaresma, se sucederán nuevamente esas estampas extrañas en las que, desde las Cofradías, se otorgan a las mujeres permisos temporales para llevar en sus hombros los tronos de cascarilla para saciar su supuesta sed de varal mientras no se les permite jugar en primera división.

Tema complejo que en muchos de los casos ya se ha solucionado con la total normalidad que aporta el sentido común pero que, en este caso, nos sigue regalando estampas difíciles de entender.

Este viernes en la calle estaban movilizadas decenas de miles de mujeres para exigir normalidad en la discriminación de género y, a metros de distancia, observábamos cómo se tenían que cambiar en turnos machos y hembras para no compartir el traslado de unas andas que pesan muy poco. ¿El motivo? Ustedes dirán. Pero el resultado es la división, la normalización de lo anormal y el doble check de muchas mujeres a seguir creando diferencias en asuntos que no guardan ninguna lógica.

Que somos diferentes es evidente. Pero no debe ser ése el motivo para diferenciarnos. Que somos iguales siendo distintos. Y se sabe. Y en las Cofradías de Málaga, aún, el feminismo…Chiquito.

Viva Málaga.

28-Falsos

3 Mar

Hay que tener cuidado en épocas de cambio con todo. Con los entrantes, con los salientes, con los que dan paso atrás con los pies enfangados y los que dan el paso al frente para enfangarse de tal manera que los nuevos vean que son dignos de ser valorados. (más…)