Mecanización del pensamiento

6 Ago

Hace muchos años llegó a mis manos un experimento de Abraham S. Luchins que luego he reproducido muchas veces en clases y conferencias. Lo he incluido en mi libro “Ideas en acción. Ejercicios para la enseñanza y el desarrollo emocional” (publicado el año pasado en la Editorial Homo Sapiens de Rosario, Argentina).

Resulta que en seis ejercicios, estando en situación de alerta, las personas mecanizan una forma de actuación compleja que les impide ver la más fácil.

Se trata de realizar ocho sencillos ejercicios matemáticos consistentes en conseguir una cantidad operando con otras tres (nunca se dice que hay que utilizar necesariamente las tres) que brinda el experimentador.  Este hace en voz alta los dos primeros, que actúan como ejemplos de solución. Resuelven el problema y, además, se convierten en el modelo para resolver.

Pondré un ejemplo: Con 21, 127 y 3 hay que  obtener 100. Y se les indica que la respuesta es 127 menos 21, menos 3, menos 3=100. Tomando el mayor, restando una vez el siguiente y dos veces el tercero se obtiene la solución. La fórmula es muy sencilla: A, menos B, menos 2C.

Luego, los sujetos realizan cuatro ejercicios más en los que casi de forma inexorable repiten la fórmula utilizada por el experimentador en los dos primeros. Al final se realizan dos ejercicios críticos. Veamos el último. Con 15,  39, y 3 hay que obtener 18. En este caso se puede operar de dos maneras: una es la que se ha venido utilizando en los seis anteriores: 39 menos 15, menos 3, menos 3=18. La otra es  mucho más fácil: 15 mas 3=18, pero casi nadie la ve. Se han habituado a la solución compleja. Han mecanizado su pensamiento. No han visto la solución sencilla.

Resulta que en seis ejercicios, estando en situación de alerta, las personas mecanizan una forma de actuación compleja que les impide ver la más fácil. Cuando alguno cae en la cuenta de que se puede resolver también de una forma más sencilla,  suele utilizar las dos o descartar la simple, por creer que hay que reproducir la forma propuesta o que hay que utilizar los tres números, aunque no se haya exigido. Les da seguridad el hecho de copiar el modelo.

Se ven sorprendidos por la ceguera que ha producido la mecanizacinovedos<s.oirmas de solucirarles tiempo, buscar de cinco minutos, que pueden trabajar en grupo y que se premiarducir la forma prón. Les pregunto:  ¿qué tal veinte años resolviendo de la misma manera las cuestiones? ¿Qué tal si, además, se premia la forma tradicional de actuar? ¿Qué tal si se hubiesen habituado a la solución fácil?

¿Cómo resuelven los sujetos los  dos problemas críticos? Según cuatro criterios que se refuerzan entre sí:

– Como se plantea en el modelo propuesto: los participantes resuelven los ejercicios 7 y 8, como el experimentador resolvió el 1 y el 2. La fuerza de los modelos, cuando son muy potentes, no deja margen a la innovación, al pensamiento divergente Hay que reproducir el ejemplo. He visto muchos cuestionarios de evaluación del profesorado. La mayoría de ellos reproduce una forma típica de ser profesor, un modelo estandarizado que deja poco margen para la discrepancia.

–        Como han solucionado los anteriores: los ejercicios 7 y 8 se resuelven como el 1, 2, 3, 4, 5 y 6. Es decir según la fuerza de la rutina, que es el cáncer de las instituciones. ¿Cómo lo haremos? Como el año pasado. ¿Cómo lo solucionaremos? Como siempre. ¿Cómo lo hacemos?  Como habitualmente lo hemos hecho.

Lejos de cuestionar lo que se hace, se acepta como criterio de buena actuación aquello que siempre  se ha hecho, que ha dado solución a los problemas hasta el momento.

– Como todos lo solucionan: este es un ejercicio que, cuando se realiza en grupo, hace posible echar una miradita a quienes están al lado. Cada uno comprueba que los demás están dando la misma respuesta. Algunos hacen casilleros en los que colocan ordenadamente los números. El pensamiento que se genera es el siguiente: si todos lo estamos haciendo de la misma forma, todos lo estamos haciendo bien.

Alguna vez he estado tentado de decir a algunos sujetos antes de comenzar el ejercicio: cuando lleguemos al 7, haced en la hoja el signo una gran integral o la matriz de una raíz cuadrada. El estupor de quienes están al lado no se haría esperar.

– ¿Por qué haces eso? No es necesario. Basta restar.

– Como permiten las circunstancias, dado el escaso tiempo disponible de que disponen para hacer los dos últimos: en efecto, yo concedo solamente unos segundos para realizar los ejercicios 7 y 8. Si el experimentador dijese que disponen de cinco minutos, que pueden trabajar en grupo y que se premiará al que vea otra forma de solución diferente a la anterior, todos caerían en la cuenta de la forma sencilla de resolver el problema. Y, al sobrarles tiempo, buscarían otras caminos de solución novedosa. Una cosa es decir: como se salga usted del camino trazado tendrá un castigo y otra: si encuentra usted un camino nuevo tendrá un premio.

Lo que estoy queriendo decir con estas reflexiones es que hay que buscar caminos para la innovación, que hay que cuestionar la forma de intervenir en la solución de los problemas. La innovación no surge si no se formulan preguntas y las preguntas no surgen si no se pone en tela de juicio lo que se hace. Hemos visto algunas causas que matan las preguntas (influencia del modelo, rutina,  presión social y malas condiciones). Hay más, claro está.  Algunas son personales, como la comodidad, que responde al principio siguiente: pudiendo no hacer nada, ¿por qué vamos a hacer algo? También frenan la innovación el escepticismo, el fatalismo y el pesimismo que  siembran el desaliento antes de comenzar. La desesperanza es el gran enemigo de la mejora. Las mas experiencias vividas, el cansancio, la pereza intelectual son obstáculos a veces insuperables.

Hay quien tiene miedo a equivocarse si empieza un camino nuevo, pero no pone en cuestión la forma habitual de hacer las cosas. Es más, dan como criterio de bondad el hecho de hacerlo como siempre se ha hecho. En el experimento las formas de actuación previas a los ejercicios críticos daban un buen resultado. No sucede siempre lo mismo en la vida,.

Hay también dificultades institucionales. Hay organizaciones que obedecen al lema: hagámoslo como siempre mientras no se demuestre que hay otra forma de hacerlo mejor. Otras, sin embargo, responden al lema contrario: hagámoslo de forma diferente, salvo que se demuestra que la tradicional es la mejor. La fagocitosis de los inmovilistas respecto al impulso innovador de los inconformistas es otro obstáculo muy poderoso. La invocación de la experiencia con ánimo destructivo: “eso ya lo intentamos hace años  y no valió para nada…” . Y por supuesto, las malas condiciones de tiempo, de espacio, de estímulos…

Hay climas institucionales en los que la innovación no puede florecer porque las preguntas se agostan antes de formularse. La cultura de algunas organizaciones está dominada por la rutina y por las tradiciones, de manera que se hacen  herméticas a los interrogantes y, por consiguiente, a la mejora.

35 thoughts on “Mecanización del pensamiento

  1. Pingback: Mecanización del pensamiento | El Adarve...

  2. Eso mismo le puede estar pasando a nuestros políticos. Han mecanizado su forma actuar y les cuesta resolver las interrogantes que les plantea la posibilidad de pactar y llegar a acuerdos.

    Con estos calores es complicado desarrollar un pensamiento divergente para hacer un comentario más inteligente. Disculpa. Hago el comentario para que compruebes que te leo y agradecer que tús reflexiones semanales.

    Un abrazo.

    • Estimado Juan Carlos:
      Gracias por la fidelidad debajo de la sombrilla.
      La experiencia, que he hecho muchas veces, siempre tiene resultados parecidos. La mecanización s produce de manera tan contundente que los propios interesados se sorprenden de no haber visto otra respuesta que la que habían reproducido en los seis ejercicios anteriores.
      Tienes razón. Como apunta Carla Correa en su comentario, las conclusiones no son solamente válidas para la escuela. El ámbito político al que aludes es especialmente significativo. A fuerza de repetir soluciones, se instala uno cómodamente en ellas y no cae en otras nuevas, aunque sean más fáciles y eficaces.
      Un cordial saludo, querido amigo.
      MAS

  3. Increíble experiencia. Casi no se puede creer. Resulta llamativo que en tan poco tiempo se produzca la mecanización. Por eso hace pensar lo que nos puede suceder después de hacer de la misma manera las cosas durante mucho tiempo.
    No aplico solamente a la escuela esa experiencia. Creo que vale para todos los planos de la vida.
    Gracias por hacernos pensar.
    Saludos a todos los letrero y lectoras en este caluroso verano.

  4. Uno se pregunta por qué se repiten una y otra vez los comportamientos.
    Me ha gustado la disección que se hace de los motivos por los que la gente se instala en la respuesta ya sabida:
    1. Influencia del modelo
    2. Rutina
    3. Presión social
    4. Condiciones adversas
    Creo que cultivar el pensamiento divergente es muy importante. porque de lo contrario estaremos instalados en lo que ya sabemos y no veremos nuevas soluciones.
    Voy a hacer el experimento cuando lea ese libro y pueda tener todos los ejercicios completos.
    Gracias.

  5. Creo que sí que es verdad que la tendencia del ser humano es seguir la rutina, el camino trazado. Eso evita el esfuerzo, el cuestionarse otras posibilidades. Lo nuevo, lo que cuestiona el mundo conocido, nuestro modo habitual de actuar parece que nos da inseguridad. Seguir ese camino es el modo de no mejorar, de quedar anquilosados en siempre lo mismo, por eso de que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer.
    A mi modo de ver lo que vemos que ocurre en política actualmente en España responde a ese miedo al cambio. Preferimos la corrupción aún posible y temeroso cambio.
    El mundo solo avanza gracias a los decididos y a los innovadores.
    Saludos.

  6. Querido Joaquín:
    Ahí estás, como siempre, incluido el ardiente agosto.
    La seguridad. Ahí está la clave.
    Cuando al realizar el experimento en clase preguntaba por qué habían dado la respuesta “tradicional” en los ejercicios 7 y 8, incluso aquellos que habían descubierto la más sencilla, decían que así estaban seguros de tenerla bien,
    – Porque yo había puesto la solución modélica, ejemplar.
    – Porque quizá había que utilizar los tres números.
    En definitiv, porque se habían abandonado a la respuesta segura. Era curioso observar cómo iban adquiriendo confianza y SEGURIDAD (como dices) al repetir lo que habían hecho bien.
    Un gran abrazo, querido amigo.
    MAS

  7. Estimado Miguel Ángel: ¿Que estrategias podría implementar un director o una directora que descubre que en su escuela “la fagocitosis de los inmovilistas respecto al impulso innovador de los inconformistas” es muy fuerte? Gracias y reciba mis respetuosos saludos.

  8. Estimado Jorge Aníbal:
    Me parecen muy bien tus preguntas, porque encierran un deseo de descubrir, de buscar, de saber, de contrastar lo que tu piensas..
    Hace dos años publiqué un libro sobre dirección escolar titulado “LAS FEROMONAS DE LA MANZANA. EL VALOR EDUCATIVO DE LA DIRECCIÓN ESCOLAR”.
    En él digo que el director es la fuerza que hace crecer y madurar a la comunidad como hace la manzana con las frutas verdes que se meten con la misma bolsa.
    – Conocer bien la cultura de la escuela.
    – Crear o favorecer un buen clima.
    – Estimular la innovación.
    – Observar y escuchar.
    – Dialogar con TODOS y TODAS.
    – Felicitar a los que hacen esfuerzos por mejorar la escuela.
    – Animar a los desalentados.
    – Ser un ejemplo de lo que hay que hacer.
    – Detectar los procesos de fagocitosis y afrontar los conflictos que conllevan.
    – Trabajar como el que más.
    Bueno, así a vuelapluma, aunque seguro que hay más cosas que puede y debe hacer.
    Y cuando hablo de director/a me refiero a todos los miembros del equipo directivo.
    Un abrazo de domingo en agosto.
    MAS

  9. Curioso experimento el de Luchins. No lo conocía, pero voy a ponerlo en práctica. Creo que,efectivamente, ayuda pensar. Y no será igual leerlo que hacerlo.
    Sorprende ver que en tan poco tiempo las personas se entreguen con tanta confianza a lo que han estado haciendo durante esos minutos, bajando la guardia del pensamiento divergente.
    ¿Cuántas veces actuamos así al día? Yo creo que constantemente.
    Me ha hecho pensar en mis comportamientos cotidianos.
    Por todo ello, gracias.

  10. Creo que el experimento le para todas las esferas del comportamiento humano.
    Claro que también hay que pensar en la utilidad de la mecanización, que es lo que nos permite vivir siniestra constantemente poniendo en cuestiono lo que hacemos.
    Mecanizamos el pensamiento y la acción y eso nos permite actuar.con normalidad.
    Pero la llamada e atención es magnifica para pensar en estas cuestiones que nos atan a las rutinas.
    Gracias y buen fin de semana.

  11. Mecanizamos no solo el pensamiento sino también la acción.
    Gracias a la mecanización podemos sobrevivir. Por ejemplo, cuando conducimos el coche hemos mecanizado muchos movimientos.No podemos hacerlo de forma consciente todo. Sin embargo este hecho tiene sus riesgos cuando hablamos de repetir respuestas aprendidas. Nos impiden ver otras, como en el caso que se comenta en el artículo.
    Como experimento es ingenioso pero, lo más importante, es analizar lo que nos pasa en la vida conteste tipo de comportamientos.
    Saludos.

  12. Mecanizamos de forma casi inevitable. Pero es bueno que nos adviertan de los peligros que tiene la mecanización.
    Entregarnos a los procesos de mecanización permite el ahorro de muchas energías, pero también nos impide buscar nuevos caminos.
    Por consiguiente, ventajas e inconvenientes en los que podemos pensar para intensificar las primeras y reducir los segundos.
    Un cordial saludo.

  13. Estimado Miguel Ángel: Me gustaría saber: ¿cómo se puede favorecer el desarrollo de innovaciones tanto en lo que concierne a la gestión como a la
    implantación de modelos pedagógicos actualizados? Muchas gracias. Reciba un cordial saludo.

    • Estimado Jorge Aníbal
      Creo que hay tres condiciones que hacen posible la implantación de innovaciones tanto en el ámbito organizativo como pedagógico. Habla del TRIÁNGIULO DE LOS REQUISITOS DE LA INNOVACIÓN.
      – Querer hacerlas: hace falta que alguien quiera hacerlas (si son todos, mejor; si son muchos, bien; si son pocos, también se puede). Hablo de querer de verdad, no de un “como si se quisiera…”.
      – Saber hacerlas: no basta con querer, hay que saber. Conocer bien la teoría y el contexto donde se van a realizar..
      – Hay que poder: porque su se quiere y se se sabe pero no se puede, es imposible. Las condiciones son necesarias: tiempo, medios, estructuras…
      Sin un vértice, no hay triángulo. Veamos los casos en que no se pondrán en marcha las innovaciones:
      Si se puede y se sabe, pero no se quiere.
      Si se quiere y se sabe, pero no se puede.
      Si se puede y se quiere, pero no se sabe,
      Gracias por leer y por participar.
      Saludos.
      MAS

  14. El experimento es ingenioso y aleccionador. Me imagino la sorpresa de las personas que descubren que no han visto que 15+3 suman 18 porque se lo ha impedido su entrada a la solución a la que se han habituado.Casi cuesta creer que es así.
    Imagino que al comprobar que con A-B-2C se solucionan los problemas ya se cierra la mente a otras opciones. Es más algunos se sentirán orgullosos de haber dado con la clave.
    Cuántas lecciones para la vida cotidiana.
    Saludos.

  15. No había pensado nunca en esa cuestión, pero claro que es inquietante no solo en lo personal sino en lo profesional.
    La seguridad en lo que se hace impide ver otras formas de pensar o de actuar.
    Me gustaría hacer ese experimento con mis alumnos. Buscaré “Ideas en acción”.
    Gracias por la reflexión.

  16. Imagino la sorpresa de quienes hagan el ejercicio y se encuentren con que no han visto la solución sencilla. Ni siuquiera verla.
    Entregados a la fórmula aprendida, dejan de buscar otras soluciones.
    Incluso no reparan en las más sencillas.
    Eso me lleva a pensar en el tema d ela evaluación, cuando se mecanizan las respuestas y no admiten respuestas discrepantes.
    Saludos a todos los lectores y lectoras del blog.

  17. He hecho el experimento del que se habla en el artículo en una clase de MAS.
    El nos decía que veía en nuestras caras “la vivencia del ¡ah!”, esa sensación de “yo ya he caído en la cuenta de la clave”. Recuerdo que decía que algunos le merábamos de forma cómplice como diciendo: “venga, otro ejercicio, que yo he dado con la tecla”.
    Algunos le decíamos al de al lado: “todos son iguales”. Y, en efecto, le echábamos una miradita a los de al lado para comprobar que todos los hacíamos bien porque tenáimos las mismas cifras.
    Yo hice unos casilleros que también me indijeron a caer “en la trampa”.
    Recuerdo lo mucho que me hizo poensar aquella breve experiencia-.
    Me ha gustado verla reflejada en el artículo.
    Saludos.

  18. Me interesa ese tipo de reflexiones sobre lo que pensamois y hacemos. Porque nos pone contra las cuerdas de mucha irracionalidad y mucha rutina.
    Someter a interrogación lo que pensamos y hacemos es un sano ejercicio.
    Es más cómodo no hacerse preguntas, pero también más cobarde.

  19. Un articulo para interrogarse. para analizarse, para cuestionarse el pensamiento y la accion.
    Por eso es de agradecer. Y gracias gamben a todos los comentaristas por sus aportaciones.
    Saludos.

  20. Siempre me ha resultado interesante este tipo de experimentos que permite adentrarse en los recovecos del pensamiento humano.
    Es muy ingenioso, muy sencillo y muy elocuente.
    Imagino que al hacerlo será mas impactante que al leerlo. Pero uno se imagina fácilmente lo que pueden sentir quienes se ven sorprendidos pro el hallazgo.
    Un abrazo.

  21. Interesante articulo. De los que hacen pensar.
    Porque pensar se ha convertido en una tarea que algunos quieren hacer por los demás.
    Los medios, las rutinas, las presiones… todo nos lleva a pensar poco.

  22. Yo creo que este artículo nos puede llevar a los docentes a pensar en el problema de las rutinas escolares. Son necesarias, pero pueden acabar siendo dañinas.
    Hace unos años circuló un texto (creo haberlo leído en este blog) que hacía referencia a la historia de un niño que siempre hacía las cosas como la maestra le pedía y un día fue a otra escuela y no sabía qué hacer. Estaba apoyado en la pintura de una flor roja con tallo verde. El niño solo sabía pintar una flor así…
    A mí me impresionó mucho, aunque era muy sencillo. Acaso por eso.

    • Querida Sofía:
      En efecto, el texto es de una profesora argentina. Se titula EL NIÑO. Y se trata de un niño que seguía las instrucciones de la maestra con tanta precisión que acabó por perder la iniciativa.
      Cuando la maestra le pedía que pintase una flor le decía que esperase hasta que ella la pintaba. El niño copiaba la flor roja con tallo verde que había dibujado la maestra. Cuando se traslada de una escuela a otra y la maestra le pide que dibuje algo, el niño no sabe qué hacer. Y pinta una flor roja con el tallo verde.
      Es tremendo el texto.
      La autora se llama Helen Buckley, si no me falla la memoria.
      Besos.
      MAS

      • Querido José Antonio:
        Estoy esperando tus sabrosos (o refrescantes si lo prefieres por la época) comentarios al artículo.
        Espero que la incomparecencia no se deba a cuestiones de salud sino a obligaciones de trabajo o de ocio (que no son menores).
        Por cierto, no te sientas obligado.
        Un abrazo.
        MAS

  23. Hola familia. Por aquí andamos.

    Dos cosas iniciales antes de dispersarme con mis locuras:

    1.Nada de obligación. Lo mío es puro placer, aunque en la aldea al Adarve le han salido duros competidores, y, aún por encima, no dispongo de la tecnología tan a mano. Pero tiempo nos sobra a todos y a todas si se quiere, pues las otras dos condiciones de Miguel Ángel, en este caso, todos las cumplimos. Es como el dibujar.

    2.Aunque pueda parecer lo contrario, no es una respuesta a una “picada” de Miguel Ángel. Estaba sentado a la faena de la escritura del pensamiento, cuando leo su última intervención. Os repito que yo he mecanizado el paseo por el barrio y el encuentro con amigos y amigas de la educación u otros menesteres, como mi caso.
    Si algo positivo tengo, es de que trato siempre de mejorar lo que hago, o de hacer algo que no hago y debiera. Por ejemplo, tratar de expresarme mejor por escrito, lo cual requiere tener unos puntos guía que vas a seguir o desarrollar. Ahí va lo que yo copié mientras os leía:

    – Modelo.
    – Evaluación estandarizada.
    – Costumbre. Hábitos. Tradición.
    – Como todos.
    – Circunstancias.
    – Buscar caminos para la innovación.
    – Matan las preguntas. (Causas).
    – Miedo a equivocarse.
    – La desesperanza.
    – Es bueno hacerlo como siempre se ha hecho.
    – Daban un buen resultado.
    – No sucede siempre lo mismo en la vida.

    Hasta aquí lo que fui anotando. Vistos así, bien podrían ser los puntos a desarrollar en una conferencia o clase de Miguel Ángel. Yo, si me meto, me lío y no salgo. Voy a tirar por otro camino.

    Agradecimientos a todos y todas las amigas del barrio mundial. Si no miro al menos 6 veces al día, si hay alguien sentado por aquí, me quedo corto. Cada vez que tengo que sacar el móvil de bolsillo trasero de mi pantalón vaquero para sentarme, tengo mecanizado la visual. Y no podéis ni imaginaros la alegría que me da poder leer algo nuevo que me abra nuevas posibilidades de que vayamos completando y ampliando y discutiendo y y y, …el texto, el pensamiento de Miguel Ángel. Ahí va lo de todos, creo:

    Nunca se dice que hay que utilizar necesariamente las tres.

    Cuando alguno cae en la cuenta de que se puede resolver también de una forma más sencilla, suele utilizar las dos o descartar la simple, por creer que hay que reproducir la forma propuesta o que hay que utilizar los tres números, aunque no se haya exigido. Les da seguridad el hecho de copiar el modelo.

    Con estos calores es complicado desarrollar un pensamiento divergente para hacer un comentario más inteligente.

    Mecanizamos no solo el pensamiento sino también la acción.

    Entregarnos a los procesos de mecanización permite el ahorro de muchas energías, pero también nos impide buscar nuevos caminos.

    La seguridad en lo que se hace impide ver otras formas de pensar o de actuar.

    Eso me lleva a pensar en el tema de la evaluación, cuando se mecanizan las respuestas y no admiten respuestas discrepantes.

    Es más cómodo no hacerse preguntas, pero también más cobarde.

    Es muy ingenioso, muy sencillo y muy elocuente.

    Los medios, las rutinas, las presiones… todo nos lleva a pensar poco.

    Yo creo que este artículo nos puede llevar a los docentes a pensar en el problema de las rutinas escolares. Son necesarias, pero pueden acabar siendo dañinas.

    Yo trato de no olvidar lo de anteriores semanas, y pienso que mi adoctrinada mente es un juguete en manos de no sé qué fuerzas, poderes, seres o estrategias de culturas, sectas, sociedades o casta.

    Digo esto porque me siento un juguete en manos de la masa, la que me ha inyectado la doctrina. Y no es fácil que tu propio cuerpo genere un antídoto, no sin ayuda. El Adarve anda en ello.

    Necesito terminar, y quiero centrarme en un punto o dos que me llaman la atención.

    “Nunca se dice que hay que utilizar necesariamente las tres”. Tampoco se dice que no es necesario que se utilicen las tres. Así, de palabra, no se dice que haya que usarlas, pero con el ejemplo sí. Podríamos pensar: hombre, la gente no es tonta. Y yo digo, claro que no, la gente es muy lista y sabe que está en la escuela (como la niña que llora con un pez crudo en un plato posado en su pupitre).

    A todos nos han dicho en un examen, que no se puede hacer ningún tipo de pregunta, que todo está muy clarito. Y luego tenemos la experiencia de lo enrevesadas que pueden ser las preguntas de algún profesor o profesora. Son de los mismos que piensan que si preguntan lo principal, o de una forma entendible por todos, sería muy fácil o predecible y cualquiera podría aprobar con saberse lo fundamental. (Un poquito insuficientemente explicado o desarrollado por mi pate este asunto, pero es lo que hay). (A los que nos gusta buscarle todos los pies que queráis al gato, estando en la escuela, con determinado profesorado, nunca sabías si iba por el lado simple o complejo o tramposo).

    Y llegamos al punto a donde siempre llego: LA EVALUACIÓN. “Cuando alguno cae en la cuenta de que se puede resolver también de una forma más sencilla, suele utilizar las dos o descartar la simple, por creer que hay que reproducir la forma propuesta o que hay que utilizar los tres números, aunque no se haya exigido. Les da seguridad el hecho de copiar el modelo”.

    Lo que dice el libro, va a misa. Lo que dice el profesor, el mismo que te va a evaluar, va a misa. Lo que dice la mayoría, va a misa. Hasta yo voy a misa de vez en cuando, a escuchar la doctrina cristiana, esa que ni dios cumple. (Dejo la anécdota de Santiago Apóstol espada en mano, en su caballo, (¿De qué color es el caballo blanco de Santiago Apóstol), machacando moros, escena representada en una vidriera en la portería de mi colegio de infancia y adolescencia).

    No olvidemos que estamos en la escuela. Desgraciadamente, en ella no prima la creatividad, ni la originalidad (he visto pintar el mismo pez, con los mismos colores que un modelo, a todos los niños y niñas, todos al mismo tiempo, con el mismo resultado, como aburrido desarrollo de la motricidad de la mano, con el objetivo de poder escribir. Creo que también, con el objetivo de prepararlos para la vida en la sociedad, quién manda, quién obedece, qué está bien, qué no. Lo aprenden muy rápido, excepto algún o alguna inadaptada que necesita algo de “motivación” para abrirle los ojos). Algo sencillo de corregir, sin dinero, sin más infraestructuras, no se hace. (Es un ejemplo, tendréis cientos). ¿Por qué ocurre esto? ¿Por mecanización del pensamiento? ¿Por no saber? ¿Por no querer?

    Asunto un poco más gordo y antiguo. Tú ¿qué deseos tienes? Puestos a pensar a lo grande, como los del anuncio, que se acaben las guerras, que nadie se muera de hambre, que se descubra un cura para todas las enfermedades, incluidas las “raras”.

    Me quedo con el hambre. Asunto complejo y sencillo. Sencillo, no comes, te mueres. Complejo , debe serlo, pues no se soluciona, ¡y mira que hay gente lista en el mundo!

    Habla Miguel Ángel de querer, saber y poder. (Mi hijo pequeño me dice lo de poder y deber. Seguro que se lo han enseñado en la escuela) (No me gusta dejar la sensación de que hablo mal de lo que en la escuela se hace, y menos de las personas que ahí trabajan. Pero si no somos nosotros, o vosotras las maestras, las que nos demos caña crítica constructiva, ¿quién lo va a hacer?, y me refiero a la constructiva)(Tonucci dice que hasta los hijos de las maestras y maestros aprenden a hablar). Hay alimentos de sobra para todos. Hay medios para llevar eso alimentos a quienes los necesitan. Luego, ¿se quiere acabar con que haya un solo muerto por hambre.

    “En el experimento las formas de actuación previas a los ejercicios críticos daban un buen resultado. No sucede siempre lo mismo en la vida”. La última frase es lo triste. Cuando mecanizamos respuestas erróneas tomadas de un modelo equivocado, en la tradición sin reflexión ni actualización a los valores actuales, en las mayorías, en los líderes. No es plan de cuestionarlo todo a todas horas, pero lo que no funciona, o no nos gusta como funciona…

    Corto y cierro. Lo siento, me he pasado. Os quiero, familia del barrio. (Este Luns, tiven que enterrar a un veciño da miña aldea, Electo do Vinculeiro, 84 anos. Traballamos xuntos nas labores do campo, nas que se facían moitos veciños xuntos, moitas veces, moitísimas veces. Desde aquí, o meu recordó para él. Ata logo Electo).

    • Querido José Antonio:
      Así que estabas ya preparado para la tarea de la escritura… Qué coincidencia. Me tranquiliza saber que no fue un empujón.
      – Cuando hago el ejercicio, al llegar número 6, suelo decir que no hagan preguntas, que el que tenga una duda resuelva como le venga bien. Lo hago porque si alguien pregunta al llegar al 7 si hay que utilizar obligatoriamente los tres números te revienta el experimento. Después les explico la causa de por qué les hago esa sugerencia EN ESE MOMENTO Y NO EN EL MISMO 7. Si lo hiciera en el 7 podrían preguntarse por qué esa observación.
      – Es casi inevitable acabar en el tema de la evaluación. Porque se suele pedir que se repita fielmente lo que dice el libr o lo que dice el profesor.
      – Transmite mi pésame a la familia de tu vecino. La muerte es algo excesivo.
      Un abrazo.,
      MAS

  24. Ha sido un placer leer este artículo. Porque tiene una parte práctica muy sugerente u unas reflexiones muy oportunas sobre la mecanización en la forma de resolver problemas.
    Me imagino las caras de los alumnos al verse sorprendidos a sí mismos por no haber observado que había otra solución más sencilla. ¿Cómo no lo he visto?
    Es curioso el fenómeno, que se produce en tan poco tiempo. Por eso uno se alarma al pensar lo que sucede cuando se están muchos años haciendo lo mismo.
    Saludos cordiales.

  25. Estimado doctor Miguel Ángel.

    Veo, por los horarios de sus intervenciones, que debe andar usted por Las Américas, me imagino con asuntos de trabajo, o quizás, ahora que los niños están de vacaciones en España, trabajando y turisteando.

    Me gustaría verle en acción. ¿Hay algún nuevo video-conferencia reciente que yo pueda ver? Si es una entrevista me vale igual.

    Leerle está muy bien, pero escucharle…

    Deseándole que se lo esté pasando muy bien, con su trabajo, familia y amigos, le doy las gracias de antemano.

    José Antonio, un humilde admirador gallego.

    • Querido José Antonio:
      Hay que ver el ojo que tienes. Es verdad. Estoy en Pereira (Colombia) en un Encuentro titulado UNA ESCUELA PARA LA PAZ. Precisamente el sábado dedicaré el artículo a esta experiencia. Espero tu opinión sobre ella.,
      Un gran abrazo.
      Voy a dar mi tercera conferencia.
      MAS

  26. Me ha encantado conocer ese experimento y las reflexiones que le acompañan.
    Trataré de repetirlo con mis alumnos.
    A mí me ha hecho pensar.
    Saludos.

  27. Bueno, se acaba la semana. Y no quiero dejar de emitir mi opinión sobre este interesante tema.
    Mecanizar el pensamiento es un proceso intelectual peligroso que nos hace desperdiciar muchas formas de búsqueda, de crecí;on y de innovación.
    El experimento (que yo no conocia, me parece curioso y aleccionador.
    Me ha hecho pensar en cosas que yo hago en las que hacen mis alumnos y alumnas.
    Saludos cordiales.

  28. Me preocupa lo que J. Antonio plantea en torno a ola evaluación. Pienso que muchas veces se dan respuestas que solo exigen mecanizaron del pensamiento.
    Si fuera as;i, habría que revisar las formas de evaluación para que se invitase a desarrollar mas ampliamente el pensamiento divergente.
    En muchos casos solo se pide repetir. Y eso no es bueno.
    Seria bueno pensar en otras formas de evaluación.
    Un abrazo a todos los lectores y lectoras de este blog.

  29. Hay una mecanizacion institucional, a mi juicio. Es decir, un comportamiento de las organizaciones (me refiero ahora a la escuela) que adoptan formas de actuación rutinarias.
    Un año tras otro se hacen las cosas de la misma, una aves tras otra se repiten las soluciones a los problemas, aunque no hayan dado resultado.
    Es instalacion en las rutinas es, a mi modo de ver, muy perniciosa y bloquea cualquier innovación. Las cosas se hacen como siempre se han hecho.
    Es una pena.
    Hasta otro dia.

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