Centro de interpretación para la calle Granada

29 Ago

Como con el asesinato de Kennedy, podemos tirarnos los próximos 50 años discutiendo sobre un misterio sin resolver: por qué cayó, no la casa Usher, sino el palacio de Solecio, conocido como el palacio de los Gálvez, en la calle Granada.

El caso es que el derrumbe y posterior huida de las oportunidades de inversión es un hecho doloroso y notorio y nos encontramos con un problema grande: un borrón de proporciones siderales en la milla de oro turística de Málaga, el camino que va desde la calle Larios, hace parada en el Museo Picasso y continúa hasta la casa natal del pintor y vuelta. (más…)

El escudo de los Gálvez, enigma resuelto

6 Jul

La ventaja de un periódico es que puedes precisar, corregir o enriquecer la información del día anterior, algo que en un libro conllevaría una costosa segunda edición.

El pasado martes el firmante publicó un artículo sobre el palacio de Félix Solesio en la calle Granada, conocido como el palacio de los Gálvez. Para la ocasión se puso en contacto con el pintor Rodrigo Vivar, cuyo suegro vivió en este palacio y que por tanto conocía la historia del escudo de los Gálvez de la mansión. (más…)

La ruina más emblemática del Centro

16 Abr

Cuentan del filósofo alemán Martin Heidegger que era tan serio que nadie le había visto reírse nunca, salvo en una ocasión, cuando fue de picnic con su colega Ernst Jünger por las montañas del Harz, en el centro de Alemania.

En esas estaban cuando Jünger, al ir a recoger una salchicha, se rajó los pantalones de cuero por donde la espalda pierde el nombre, provocando una carcajada de Heidegger que, de inmediato, este domó y encerró en su jaula facial para volver a la seriedad académica. (más…)

De cárcel a rejuvenecido pasaje comercial

3 Feb

Antes de que los cargos electos entraran a pares en la prisión de Alhaurín de la Torre, mucho antes de que existieran la burbuja inmobiliaria, la ingeniería financiera y la doble contabilidad, Málaga tuvo una prisión en el corazón de la ciudad, justo a al lado de la casa del corregidor, que para eso tenía a tiro de piedra (casi sin levantarse de la cama) el edificio del Ayuntamiento.

Nos referimos a la cárcel de la entonces plaza de las Cuatro Calles, hoy de la Constitución, a la que fueron a parar delincuentes, herejes, presos políticos y otros tipos (penales) desde los tiempos de Carlos V hasta los de Isabel II reina niña. (más…)