La evolución de la zona verde de la Cruz del Humilladero

31 Ene

Diez perros, diez, se dieron cita hace unos días en el parque que se extiende al pie del puente de Juan Pablo II, en la Cruz del Humilladero.

Los vecinos recuerdan que ese antiguo descampado era el único lugar ‘espacioso’ del barrio que, ajeno a todos los ‘estándares de calidad’, crecía ajeno a los jardines.

Lo cierto es que Málaga puso ‘lo peor de sí’ para diseñar la Cruz del Humilladero y todavía se siguen produciendo ‘tics’ de urbanismo hortera, como el derribo de barrio decimonónico de la Pelusa. Tengan ustedes la completa seguridad que de ese solar saldrán más viviendas para ‘atosigar’ un poco más el barrio.

Pero sería injusto no mencionar el esfuerzo de los últimos años por dar un poco de holgura a la Cruz del Humilladero. En las ‘bajuras’ del puente de Juan Pablo II?han ido creciendo un centro de salud, un moderno (y recientemente ampliado)?centro de mayores, Antonio Martelo, ‘el Séneca’ y hasta el colegio Hans Christian Andersen cuenta con un campo cubierto de deportes con las canastas desplegables. Ha puesto la guinda a este necesario despliegue de equipamientos el parque, surgido por la llegada del AVE. 

En sus primeros tiempos de existencia, la zona verde tuvo que enfrentarse a los envites de algunos vándalos, dispuestos a quemar los ficus de raíces aéreas y las palmeras. Por suerte, la Naturaleza es más fuerte y más sabia que estos organismos pluricelulares y hoy el jardín puede decirse que está sano y bien cuidado. Pero también puede ‘morir de éxito’, y es que se ha convertido en lugar de peregrinación de los amantes de los animales. Este amor no puede llegar hasta el extremo de descuidar ‘la recogida’, que es lo que suele pasar, de forma que al pasear por este bonito parque encontramos un buen número de ‘túmulos’ que evidencian que el campo está minado. 

Corre el riesgo este bonito jardín de convertirse en una copia de la zona verde del Cementerio de San Miguel, casi ‘impracticable’ para el peatón por el elevadísimo índice de ‘cacas perrunas’ que jalonan cualquier recorrido.

Si los vecinos con perro de la Cruz del Humilladero no refrenan sus ‘instintos incívicos’, se habrá perdido un valioso espacio para eso que les encanta decir a los políticos:?‘el disfrute ciudadano’. De momento quien disfruta y hace ‘lo que le viene en gana’ es el colectivo de las cuatro patas. No será por ellos.

Zen
Por contra, ningún peligro corren los jardincitos que hace poco han mejorado considerablemente en la calle Enrique Herrera Moll, también en la zona.

Hace unos meses ya dimos cuenta de esta novedad en los pisos de San Vicente Ferrer. Precisamente la estatua del santo es la que está acompañada por unos jardines, casi ‘zen’, en muy buen estado. Además de estos pequeños parterres, el parquecito infantil ha mejorado bastante esta zona peatonalizada.

De trasto a pieza arqueológica con valor ‘museístico’

31 Ene

Vanas han sido las protestas de esta sección para que fueran sustituidas las cabinas de fotos de la Alameda Principal. En la última década, las llamadas de atención han caído en saco roto, mientras los malagueños han sido testigos del ‘agravamiento’ de estos cacharros, que parecen el ‘atrezzo’ perfecto para una serie sobre la posguerra o una película neorrealista (‘Málaga Año Cero’, por ejemplo).

Pero el firmante tiene que ademitir que en este tiempo le ha cogido cariño a esos cachivaches de la Málaga ‘pre-industrial’. Se han convertido, prácticamente, en el eslabón que une la capital de 2010 con los fotógrafos del Parque que trabajaban con un caballito de cartón.

Ignora un servidor si estas tres cabinas son usadas todavía por los clientes, pues deberían ir acompañadas de algún tipo de cartelito de la Organización Mundial de la Salud.

Lo que está claro es que, si algún usuario decide hacerse una foto en la Alameda y en ese instante comienza un temblor de tierra, hará muy bien en salir escopetado de las cabinas.

No hay más que admirar esas estructuras obsoletas para corroborar el consejo anterior. Además, las tres cabinas están coronadas por una estructura oxidada de hierro, de la que salen un par de cables que se pierden en las alturas de un ficus vecino.

Las cabinas, para quien no las localice, se encuentran en la acera central de la Alameda, casi a la altura del mercado de Atarazanas. Y?puesto que no hay fuerza humana que empuje al Ayuntamiento a ordenar la ‘mejora estética’ de este vetusto cutrerío, quizás la solución sea un informe arqueológico, para determinar la datación de las piezas y si procede incluirlas en algún rincón del Palacio de la Aduana. Otra solución ‘historicista’ sería trasladarlas a los bajos de la plaza de la Marina, para que las cabinas enriquecieran los restos arqueológicos de la zona.

Los políticos malagueños están todo el día hablando de ‘poner en valor’ todo lo que se mueva, revaloricemos estas injustificables cabinas convirtiéndolas en un trozo ‘imperecedero’ de la Málaga de la Transición.

La charca
Junto al bingo que hay en la esquina de la avenida de Velázquez con la barriada de Vistafranca se ha formado una charca que deja en pañales la que en su día ocupó el solar donde se levantan los Baños del Carmen.

Agua, barro y bolsas de plástico conviven en perfecta armonía, sabedores de que el responsable de este terrizo tardará años en darse por enterado de cualquier recomendación de Urbanismo. En todo caso, se recomienda transitar con piragua.

Reloj no marques
La calle Gerald Brenan del polígono Guadalhorce, como tantas vías de esta zona, es un llamamiento al ‘arréglate como puedas’ del peatón. Hay partes en las que las aceras son material para los relojes de arena.

Los jardines sin nombre y el fomento de las botellas de litro

28 Ene

Que lo malagueños ya no consumen tanto vino como antes y se decantan por la cerveza es algo constatado y a quien le queden dudas, sólo tiene que pasarse por unos preciosos jardines junto a la barriada de las 296 viviendas y Portada Alta.

Para quien quiera más referencias, habrá que decirle que se encuentra enfrente de la comisaría provincial y detrás de la explanada en la que se instalaban los circos hace algunos años.

Los árboles han alcanzado una altura respetable, más que ‘veinteañera’, y el paseante puede disfrutar de unos estupendos ejemplares de ficus y chorisias que en unas dos décadas más darán que hablar.

Los jardines, en la calle Corregidor José Viciana, están presididos por una farola que recuerda por su porte al ‘sonajero’ que iluminó durante medio siglo la plaza de la Constitución y que hoy ‘sobrevive’ en la barriada García Grana.

Pero lo más llamativo de esta zona verde, que bien podía ser ‘lo Botánico’, guarda más relación con la industria botellera española. En ningún parque de Málaga, salvo en la época de los botellones en el Parque, ha visto un servidor tantas litronas de cerveza, la mayoría de ellas (y esto hay que resaltarlo)?atestando las papeleras hasta rebosar y caer a los pies. Queda claro que en este parque hay pruebas evidentes de que se bebe cerveza a espuertas y son tantos los testimonios, que uno no sabe si asiste a las huellas de un ordenado botellón o a la Oktoberfest de Munich.

Para salir de dudas, nada como seguir paseando por esta zona verde y tras pasar el bonito parque infantil, llegar a la altura de las pistas deportivas. Justo delante se extiende una franja de césped que mira a la comisaría provincial repleta de litronas, vasos y latas de todo pelaje.

No estamos pues en Munich, pero como recuerdan los vecinos, este parque sigue sin tener nombre así que aquí va una propuesta:?‘Parque de San Miguel’.

No se trata de hacer competencia al viejo cementerio de Málaga sino de homenajear, con este santo, a los consumidores de cerveza de la zona. Ahí queda la propuesta.

Julio Verne
Esta semana La Opinión dio a conocer las clases de chino que ofrece el centro de formación de empleo ‘Rafael Salinas’, de la Junta de Andalucía. El centro, en las cercanías de la depuradora del Atabal, es uno de los más bonitos de España y llamó la atención del actual consejero de Trabajo en su visita hace unos meses.

Construido a comienzos de los años 80, tiene un patio interior acristalado convertido en un pequeño vergel, sin perder por ello el aire de modernidad. Si tienen ocasión, den una vuelta por la calle Julio Verne y descubrirán un centro público distinto, muy alejado de algunas colmenas perpetradas para los funcionarios malaguitas.

Humedad
La quinta columna de Málaga.

Un gran paso para la Humanidad junto al Picasso

27 Ene

 

EL METRO INFORMA EN LA CRUZ DEL HUMILLADERO:

EL METRO INFORMA EN LA CRUZ DEL HUMILLADERO:

En los juegos de asociaciones mentales, el entorno del Museo Picasso suele ir acompañado de los adjetivos “lóbrego” y “sórdido”, y de inmediato pueden surgir en el lector asociaciones literarias: las callejuelas por las que rapiña Oliver Twist y su banda de ladrones o esos barrios con infraviviendas de algunas novelas de Galdós.

El entorno del Picasso reúne lo más “sórdido” de la Málaga del pasado y aunque el Ayuntamiento ha tardado nada menos que siete años en reaccionar, no es momento de críticas sino de felicitaciones, porque siempre se puede tardar un poco más en arreglar este entuerto.

El Ayuntamiento costea el 30% y la Unión Europea se encarga del resto. Además de las mil veces mencionadas calles Tomás de Cózar y Beatas, también se arreglarán las vecinas Ramón Franquelo y Marqués de Guadiaro.

Habrá que avisar al personal de que esta obra, aunque elimine las horrorosas ‘lianas’ de cables que cuelgan de las fachadas, ponga una solería bonita y mejore la iluminación, no puede hacer milagros. O lo que es lo mismo: el dinero público no puede arreglar las casas privadas, para eso ya están las ayudas de la Oficina de Rehabilitación del Centro. 

Por otro lado, las obras tampoco conseguirán que ‘broten’ viviendas del mar de solares de la zona. Otra cosa es que, a raíz de esta actuación, Urbanismo presione con más constancia para que los propietarios edifiquen o en caso contrario, el solar terminará siendo subastado tras un plazo de tiempo. Los romanos ya presionaban a los propietarios despistados de forma parecida hace veinte siglos así que esta fórmula no debe sorprender a nadie.

Por eso, aunque estas obras de mejora no traerán la panacea, sí que inician un proceso de mejora generalizada que, confiemos, sea irreversible. Por todo ello, felicidades al Ayuntamiento y que siga la racha.

Atracción indirecta

El Ayuntamiento de Málaga debería cobrar algún tipo de entrada a las decenas de turistas que, recién desembarcados de los cruceros, permanecen sus buenos diez minutos largos viendo cómo funciona el sistema de ‘restricción de tráfico’ en la calle Molina Lario. 

El momento de más intensidad llega cuando el pivotito surge de las profundidades y una voz le suelta al conductor que ya puede pasar. En ese instante, más de uno echa mano de la cámara de fotos y del vídeo. Si no somos pioneros en la restricción del tráfico en el Centro, al menos lo parecemos.

Fútbol y baldosas

Ayer mostrábamos en una foto la tapa de registro rota que se encuentra en la calle Marqués de Ovieco, a la altura del número 4, pero tampoco puede olvidarse en esta vía en pendiente las numerosas baldosas sueltas que, llueva o azote el terral, dejarían lesionado al mismísimo Cristiano Ronaldo. Ya saben, el niño del codazo.

Regresan los actos vandálicos contra las estatuas de Málaga

26 Ene

 

PELIGRO DOBLE: Manuel, un vecino de la calle Marqués de Ovieco, muestra la tapa rota del registro de la luz que se encuentra a la altura del número 4. Debajo está toda la conducción eléctrica del bloque y los vecinos están muy preocupados porque durante las intensas lluvias el agua se ha filtrado por la tapa. Manuel se ha puesto en contacto con Sevillana para que repare la tapa cuanto antes. No sólo disminuirá el riesgo 'eléctrico' sino también el físico, porque los tropiezos no dejan de producirse. Foto: ARCINIEGA

PELIGRO DOBLE: Manuel, un vecino de la calle Marqués de Ovieco, muestra la tapa rota del registro de la luz que se encuentra a la altura del número 4. Debajo está toda la conducción eléctrica del bloque y los vecinos están muy preocupados porque durante las intensas lluvias el agua se ha filtrado por la tapa. Manuel se ha puesto en contacto con Sevillana para que repare la tapa cuanto antes. No sólo disminuirá el riesgo 'eléctrico' sino también el físico, porque los tropiezos no dejan de producirse. Foto: ARCINIEGA

Aseguran los antropólogos y los paleontólogos que a pesar de nuestros avances, los seres humanos seguimos siendo primates, con cerebro más desarrollado que el resto de la ‘familia’ pero con una herencia genética que no nos hace tan distintos de los monos.

Esta apreciación puede constatarse en dos demostraciones de estupidez y fuerza bruta a partes iguales, que tuvieron lugar hace unos días.

La primera de ellas, el intento de robo de una de las figuras del grupo escultórico de San Juan Bosco, en la glorieta vecina de Fuente Olletas.

Como muchos lectores conocen, la obra escultórica fue inaugurada en mayo del año pasado. La escultura en bronce del santo fue costeada por la asociación de antiguos alumnos salesianos de Málaga y las de tres niños jugando por el Ayuntamiento.

Una de estas tres figuras, la de un niño con una cometa, sufrió un intento de robo de lo más patético:?la escultura fue arrancada de cuajo (estaba anclada en el césped artificial) y como pesaba bastante más de lo que calculaban los ladrones fue abandonada.

Por suerte, el Consistorio recogió la obra de arte a primera hora de la mañana, poco después del intento de robo, y tras su ‘recomposición’ será repuesta esta misma semana con una base distinta, mucho más ‘antirrobo’. Seis personas hicieron falta para levantar la estatua y llevarla en furgoneta a dependencias municipales.
¿El motivo?, cualquiera puede ser, desde el simple vandalismo, hasta el deseo hortera de que la estatua mangada adorne un jardín privado o incluso el fundir la obra (el bronce se paga bien).

Parece que el vandalismo ha sido el prehistórico motor de un segundo incidente: el ‘traslado’ del busto de Alfonso Canales, en los jardines del barrilito. Arrancado de cuajo, con parte de la piedra ‘de recuerdo’, la obra realizada por Jaime Pimentel apareció tirada en una calle de El Cónsul. El Ayuntamiento ha reforzado también el sistema de anclaje del busto.

Los ‘eslabones perdidos’ malaguitas siguen haciendo de las suyas, pero la respuesta municipal (ciudadana) es mucho más grande que su inteligencia arborícola. Ganaremos la partida.

Enrique Ortega
La pasada semana falleció Enrique Ortega, vecino de La?Palma, fundador de la Asociación Malagueña de Escritores y poeta, además de ser el sobrino del popular ‘Matías’, el hombre de los alocados discursos de la Málaga de los años 40 a 60.

Muy querido en el distrito, varios colectivos pidieron al Ayuntamiento que a Enrique Ortega se le dedicara una calle en vida por su trabajo socio-cultural en el barrio. En mayo de 2009 la asociación de vecinos ‘Huerta La Palma’ le dedicó un homenaje en el que la concejala del distrito, Mari Ángeles Muñoz y el concejal de IU, Pedro Moreno, se comprometieron a llevar a pleno esta petición vecinal. Más vale tarde que nunca. Descanse en paz.