Una Feria digna de ser vivida

23 Ago


Una de mis cuatros grandes semanas del año es la de la Feria de Málaga , junto a la semana eurovisiva, la Semana Santa y el Festival de cine de Málaga. Las tres primeras las han vivido, prácticamente, desde que vine al mundo y prueba de ello son mis fotos vestido de “gitano” en la caseta de la Peña El Sombrero en la Feria del Paseo del Parque o los primeros vinilos eurovisivos de mi colección de los años sesenta. Curiosamente, estas cuatro grandiosas manifestaciones culturales tienen, numerosos detractores, movidos por la ignorancia. Yo puedo hablar de ellas desde el respeto y el cariño que me confieren haberlas vivido casi durante 50 ediciones. Este es un breve recorrido por los principales momentos musicales vividos en los primeros días de la Feria de este año. Tras el pregón del gran actor Antonio de la Torre la nota musical de la primera noche de feria la puso Vanesa Martín en la playa de la Malagueta y la bahía de Málaga, plagada de embarcaciones fue un escenario de lujo para una actuación llena de emoción de una de las mejores cantautoras actuales.
El sábado tuve el honor de participar, invitado por la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, en la Romería al Santuario de la Victoria.Se trata de uno de los eventos más elegantes de nuestras fiestas donde disfrutamos de una misa que fue todo un recital de cantes y bailes de nuestra tierra. Las malagueñas y los verdiales sonaron en esa joya barroca que es el Santuario de la Victoria. En el Pimpi marinero siguió la fiesta de sabor andaluz con las rumbas de La Pili
El mismo sábado inauguramos el Real con su impresionante Portada y nos dirigimos, como cada noche, a disfrutar del folklore malagueño más auténticos: los Verdiales, en la caseta de los Verdiales donde actuaban las Pandas de Jotrón y Lomillas. La Feria de las mil músicas, tiene espacios preferentes para las manifestaciones locales y ancestrales, como esta caseta. En un ambiente familiar y natural , sin pretensiones. Es una alegría ver malagueños de todas las edades desde niños de pocos años participando de la fiesta de los verdiales.
De allí fuimos a unas de las casetas de moda de este año La derrama donde rodeado de amigos disfrutamos de un ambiente de caseta tradicional con la actuación en directo de Encarni Navarro, que nos animó con sus rumbas.

El domingo bajamos de nuevo a la Feria del Centro y directamente disfrutamos del Flamenco más auténtico con la Peña Juan Breva y la actuación del “Maestro” Antonio de Canillas, que como es habitual nos deleitó con cantes de Málaga y otros poco habituales en los Festivales como las guajiras o las milongas. A la guitarra, otro gran artista, Antonio Soto, al que volveríamos a ver días después con su cuadro flamenco en la caseta de Flamenco y Copla del Real.Eso fue el lunes siguiente y junto a él actuó, en el aparatado de copla, Lidia Gómez. Coplas de siempre como Párcheles o Trece de mayo sonaron con elegancia en la bella voz de esta artista que ya ha ganado varios concurso como el de Copla Ciudad de Málaga, donde tuve la suerte de participar como parte del jurado. De allí decidimos cerrar la noche en el Auditorio Municipal y llegamos a tiempo de escuchar varios temas de El sueño de Morfeo, entre ellos el eurovisivo “Contigo hasta el final, que sin los nervios del Festival Europeo sonó realmente bien. En la feria del Centro la oferta musical y cultural no puede ser más atractiva. Obligadas son nuestras visitas al patio de la Normal con Los Amigos de Pedro y el As. de Comerciantes del Centro Histórico. Insuperable ambiente y diversión. Este y otros espacios como el patio de Gaona nos permiten, además ,disfrutar del rico patrimonio malagueño en Feria de manera sostenible y respetuosa.
Termino mi personal recorrido por la Feria con la fiesta que organizamos los socios de “Málaga Monumental” y “Amigos del Cine Español” en El Café de la Abuela, con música rumbera y eurovisiva poniendo el toque europeo para asombro de cientos de turistas que de paso al Museo Picasso o la Catedral se unieron a nuestra Fiesta. Eso sí, a las seis en punto, cumpliendo las ordenanzas y repentando el Centro histórico pusimos fin a la Fiesta en la calle. Estos días de Feria los he pasado con amigos de Valencia y Sevilla, dos grandes ciudades con dos grandes fiesta, que han quedado impresionados por la grandeza de nuestra Feria. Una Feria digna de ser vivida

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