Territorio poético entre Carlinda y Florisol

23 Mar

Rodeado por plazas y calles de poetas, un descampado rico en flores y tuberías gigantes espera año tras año la llegada de un centro de mayores. Sólo es visible, cada cuatro años, en los programas electorales.

Cuando los reseñistas escriben sobre libros de poesía y faltan líneas para completar la reseña, es muy recurrente referirse al «territorio poético» del autor, una expresión que en sí misma supone un bonito requiebro con el que uno se puede extender todo lo que quiera, así que queda muy bien para casos socorridos.

En Málaga nuestras autoridades, conscientes de que no todo el mundo capta las metáforas, han querido hacerlas realidad implantándolas en el callejero.

En este sentido, uno de los territorios poéticos más sublimes se encuentra entre Carlinda, Florisol y La Corta, donde nada más pasar la plaza dedicada a Luis Cernuda, el paseante se encuentra ante una parcela de un verde intenso, que linda con las calles Luis Rosales y Juan Ramón Jiménez (y esta calle, a su vez, es paralela a la dedicada al poeta Miguel Hernández).

Como se ve, para territorios poéticos, los de Málaga, aunque no es aconsejable que un alma sensible como el espíritu de Juan Ramón Jiménez vague por esos lares, porque desde hace muchos años vegeta un descampado que sólo en primaveras como esta, alimentada por las recias lluvias del pasado invierno, se camufla de vergel repleto de flores. El resto del año, sin tantas florituras, el paseante se percata con más facilidad de la basura variada, las cacas de perro y por alguna extraña razón, de los sanitarios que pasaron a mejor vida. La parcela, por cierto, también linda con la parte trasera del Colegio Severo Ochoa.

Hace dos años, a últimos de junio, el firmante realizó la penúltima incursión por este terrizo desangelado, cuya parte no tomada por los matojos se utiliza todavía hoy como aparcamiento. Por entonces, quedaban restos de una gran hoguera de San Juan y lo más triste: había sido alimentada por apuntes escolares, de los que se salvaron algunas hojas, la mayoría de Matemáticas, incluida la demostración del Teorema de Pitágoras.

El descampado es un viejo conocido del PP, pues aparece en el programa electoral de 2015, ya que prevé construir en él un centro de mayores. La idea es todavía más antigua, pues en el programa electoral de 2011 ya aparece la promesa de un centro de mayores en Carlinda y en el de 2007, el mismo equipamiento pero en una calle próxima (calle Gaspar Núñez de Arce, poeta felizmente olvidado).

Cambian los emplazamientos, pasan las elecciones pero lo que no llega es el centro de mayores. Y mientras, el descampado criando cardos y desde hace algunos años, con varios tramos de tuberías gigantes abandonados. También permanece agazapado entre la hierba un sanitario. Quizás se instaló pensando en el acto de colocación de la primera piedra del centro de mayores. Todo es posible en la tierra de los poetas.

Multifuncional

El pase del Festival de Cine debería funcionar, además, de detente bala de películas más que pasables.

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