¡Hala Madrid!

25 Abr

A estas alturas de la película, está muy claro que todos los malagueños tenemos que ser madridistas, muy madridistas, casi más que don Santiago Bernabéu. Futbolerías y catetadas aparte, la filiación tiene un motivo muy claro: el único escalón que separa al Unicaja de la Euroliga es poder evitar que el Darussafaka Dogus consiga el título europeo, y la primera oportunidad está en el play off previo a la Final a Cuatro de Estambul, en el que todos, sin discusión, queremos la victoria de los de Pablo Laso.
Esta Euroliga de 16 equipos tiene para el año que viene 11 con plaza fija -la famosa Licencia A-, esos afortunados que el año pasado firmaron un contrato de diez temporadas consecutivas y que de momento seguirán estando en la competición pase lo que pase. CSKA, Real Madrid, Baskonia, Panathinaikos, Olympiacos, Anadolu Efes, Fenerbahçe, Maccabi, Zalgiris, Olimpia Milán y FC Barcelona tienen garantizado seguir jugando entre los mejores, aunque los cuatro últimos no se hayan metido en el play off. Especial mención merecen italianos e israelíes. Los de Jasmin Repesa han sido de largo los peores y los judíos tienen tradicionalmente el dinero por castigo, pero son un ejemplo de deterioro a nivel club y de pérdida de estatus no sólo en el continente, sino además en su país, donde ya no reinan como antes.
Junto a los mencionados, hay tres licencias B: los campeones de las ligas alemanas y Adriática y el campeón o finalista de la VTB. Este año, esas plazas han sido para Brose Bamberg, Estrella Roja y UNICS Kazan, este último al quedar tras el CSKA en la competición que disputan equipos de la antigua Unión Soviética. Entre los que a priori pueden pelear por el título en Alemania, junto a los actuales campeones y los preferidos por la Euroliga (el Bayern Múnich, que aparece en todas las quinielas de «deseados» para una invitación), se ha sumado el ratiopharm Ulm, líder actual. En la Liga Adriática, el Estrella Roja ha renovado el título por tercera ocasión consecutiva y en la VTB pelearán en las eliminatorias por el título CSKA, Zenit, Astana, VEF Riga, Khimki, Enisey Krasnoiarsk, Lokomotiv Kuban y UNICS Kazan.
La licencia C es la que disfrutará Unicaja siempre y cuando los de la capital no hagan lo que nos tienen acostumbrados; o sea, ganar y dejen el camino franco al título a los de David Blatt, porque ese tipo de licencia es para el campeón de la Eurocup, salvo en el caso que puede darse si ganan los turcos. O sea, que el campeón de la Euroliga no tenga Licencia A, y como los de Estambul llegaron este año vía invitación, ya se sabe, la clasificación de los blancos sería la mejor noticia.
Luego está la invitación, la wild card en esa nomenclatura snob o pija que disfrutamos o sufrimos alguna vez, esa que este año tenía el Darussafaka Dogus (digo yo que aparte de proyecto, equipo, entrenador y pabellón, ser patrocinador del torneo debe ayudar algo, ¿no?), para esta temporada. Esa plaza se destinaba a la Liga española, en concreto al primer clasificado tras los tres equipos que tienen licencia A. Reconozco que la posibilidad de ver a cinco equipos españoles entre 16 participantes no termino de creérmela, pero no debe de extrañar tampoco, al fin y al cabo soy malagueño, y como dice Jordi Bertomeu: «Las cosas no se han explicado todo lo bien que se debía en Málaga». Puede que se refiera a otras cosas, pero si junto a los tres equipos españoles casi perpetuos y el Unicaja, se pudiera sumar el Valencia Básket o el Iberostar Tenerife, mucho mejor que tener que aguantar una excusa para ver de qué manera se justifica desde la patronal colarnos a algunos de los equipos preferidos que no consigan la plaza, según esas normas mutantes que nunca sabemos cuándo vamos a encontrárnoslas.
Está claro y lo decía al principio: más madridistas que don Santiago Bernabéu. Me hubiera gustado haber escrito que tras una victoria en Barcelona, el Unicaja estaba metido de lleno entre los favoritos al título y realmente metía miedo entre los equipos de arriba, pero tras la incomparecencia de facto que presenciamos el domingo, está claro que no hay que desdeñar lo conseguido ya, y que además merece la presencia por méritos propios en la Euroliga. De todas formas quiero pensar que una mala tarde al final de la liga regular tampoco decide nada, que cuando vuelva a jugar el equipo de los últimos tiempos estaremos otra vez ilusionados porque lo merecen. Los que vimos el día de San Jorge por la televisión con el abanico en el pecho no se parecían a los nuestros.

Varios

25 Jun

A estas alturas del calendario, ya ha finalizado todo lo que suena a competición en cuanto a equipos de club, se va preparando la temporada 2013/2014 y van apareciendo las selecciones en el horizonte, que me llamen ansioso, pero tengo muchas ganas de ver baloncesto en directo, lo echo de menos.

De lo que hemos dejado atrás, hemos tenido a dos equipos españoles finalistas en competiciones europeas, naturalmente, el Real Madrid tiene más recorrido que el Bilbao Básket que ha finalizado la huída hacia delante económicamente hablando y tiene que encarar un proyecto nuevo, simplemente para sobrevivir. Ahora se podrá ver si Gorka Arrinda es tan buen agente como siempre se nos ha vendido.

Más allá del océano, en la NBA, honores a King James, gran vencedor de una de las series finales mejores que se recuerdan, con un rival, San Antonio Spurs el cual seguro que va a recordar el sexto partido mucho tiempo. Aunque allí no se lleve, a Gregg Popovich por no ordenar hacer falta personal, de haber estado en un equipo español le hubiera caído la mundial, seguro. Que gran espectáculo hemos visto.

En España, el año se cierra con el triunfo en la ACB del Real Madrid, tras caer prematuramente en la Copa del Rey y perder frente a Olympiacos en la Euroliga, a pesar del título y de una magnífica fase regular, la sensación que dejan Pablo Laso y los suyos es que aún tienen que trabajar para ser un gran equipo. A su favor la juventud del grupo, en su contra, la impaciencia y la inmadurez que muestran tanto el club (quien te ha visto Real Madrid…) y su estrella principal, un Rudy Fernández que sería capaz de bronquearse con la selección de Tahití (del deporte que sea).

Contrariamente a la actitud pendenciera del mallorquín, la que muestra Felipe Reyes, MVP de la competición es totalmente diferente, llevo viendo al cordobés desde categoría cadete y desde entonces siempre oía lo mismo: “es bueno, pero habría que verlo con gente más grande”, “sólo sabe ir al rebote ofensivo”, “con la pelea nada más, le bastará en cadete y júnior, más adelante…” Pues bien, con 33 años, parece suficiente carrera para reconocer al que al llegar a la élite era sólo el hermano de Alfonso, la mala noticia para su club es su edad, y para la selección es que ya ha pasado página, pero ahora, habiendo mejorado completamente en su aportación, se ha representado como un jugador que revitaliza a su equipo con su presencia en cancha. Ha mejorado su tiro, ha canalizado su agresividad en la cancha de forma que es un ejemplo de entrega para sus compañeros, lejos de ser un factor desestabilizador más, el problema para el resto del mundo es que viéndolo sobre el parquet, parece que sólo con ganas es posible jugar a nuestro deporte.

Sólo me referiré a nuestro Club Baloncesto Málaga en un par de detalles: la campaña de abonados me parece mejorable y en cuanto a cantera, si como he leído por ahí, la inversión del club en categorías inferiores se acerca a los dos millones de euros es para reflexionar muy seriamente qué se hace con tantísimo dinero, sobre todo cuando la opción real de los chicos que son realmente de aquí (no esa quimera de jugar en el primer equipo), pasa antes por irse a una universidad en Estados Unidos que por jugar en el equipo filial, como parece que va a ocurrir con Rubén Guerrero y Domas Sabonis, o sólo ha pasado lo habitual, que los chicos de Los Guindos ven que a los de fuera se les trata mejor que a ellos, simplemente.

Empacho

14 May

Hemos dejado atrás uno de los fines de semana con más acontecimientos deportivos que recuerdo, el Barça de fútbol se ha proclamado campeón de liga, Fernando Alonso ha ganado el Gran Premio de España de Fórmula 1, Rafa Nadal ha ganado el Madrid Open, el Meridiano Torcal ha ascendido a División de Honor Plata, el Málaga CF sigue redondeando una gran temporada a pesar del final que se le augura, el Unicaja sigue en la pelea por el play-off ACB, el Clínicas Rincón ha finalizado una grandísima temporada pese a no vencer en la final y el Real Madrid no ha vuelto a ganar la Euroliga acumulando demasiados años sin tocar el cielo.

De este empacho de actos, me quedo con la Final a Cuatro, todo el mundo repartíamos bastante la tarta de favoritos, quizá dando menos capacidad de victoria a Olympiacos, señalando en todas las quinielas como gran coco al CSKA de Ettore Messina y dando en la práctica casi las mismas posibilidades a los dos equipos españoles. (más…)

Imprevisibles

23 Abr

Es probable que sea por la cercanía de la Final Four de la Euroliga o que en poco tiempo la Fase Regular de la Liga Endesa se acaba. Ese ambiente de play off más o menos latente. Además, la situación de nuestro equipo, teniendo que hacer ahora sin fallo posible lo que no ha sido capaz el resto del año, potencia la emotividad y la importancia del mes próximo.

Las lesiones de Dragic y Williams provocan la reforma a marchas forzadas del plantel. La llegada de Tarence Kinsey (más parecido al esloveno en su juego que a esa pieza más o menos resolutiva con la que se aspiraba a reemplazar al único jugador desequilibrante –para lo bueno y para lo malo– que contaba el Unicaja) trae la posibilidad de que podría pensarse de forma idealista que signifique la aparición de Alberto Díaz como una realidad en la plantilla, en lugar de un brindis al sol. (más…)

Ya lo sabíamos

9 Abr

No fue el jueves pasado cuando el Unicaja dijo adiós a la mejor competición continental, ya que la imposibilidad de seguir en escena en la Euroliga llegó una semana antes, sabiendo que Panathinaikos al menos sería cuarto en el grupo de los malagueños, la segunda competición que se cierra en la temporada y aunque no pueda hablar de fracaso, tampoco creo que haya que romper en una atronadora ovación.

Por este año, portazo a los partidos internacionales, pero si queremos ver al equipo otra vez jugando en Europa, habrá que hacer algo diferente a lo que han desarrollado los chicos de Repesa, aún sin la consistencia necesaria para el entorno profesional donde han de plasmar su juego.

Si este grupo pretende merecer jugar el play off debe hacer algo más, competir siendo derrotado en Panathinaikos y en La Laguna (por citar las dos últimas salidas) es una entelequia. El estatus que dice el entrenador que no tiene es algo que se perdió hace mucho tiempo, no hace falta que él lo recuerde, la falta de dureza que se ve en la plantilla es la que puede condenar a este grupo de buenos jugadores a no cubrir las expectativas que se tenían. Puede justificarse todo, hablar que si dos competiciones, que si la ausencia de Dragic o Vázquez, que si los árbitros… pero que un equipo como el tinerfeño, con esa plantilla con nombres como Guillén, Richotti o Lampropoulos no baje de 24 puntos en tres cuartos de partido (y el otro también lo gane anotando sólo 14…) habla mal de la fiabilidad del equipo de verde, sobre todo porque la situación en la tabla no es nada idílica.

De aquí al final, al Unicaja le queda recibir a CAI, Valencia y Gran Canaria, junto con las visitas a Sevilla, Santiago y Barcelona. La pelea por acceder a las eliminatorias puede centrarse sólo en el Obradoiro o pudiera ampliarse a maños y canarios. Como se ve, todos rivales de esta mini-liga. Ceñir el objetivo a esto puede resultar más o menos pesimista, pero es el estatus que tenemos desde hace tiempo. No hace falta que lo recuerde a nadie, es más, si a esta temporada se le suma caer en la primera eliminatoria, hablar de fracaso no será ningún disparate.

No puedo pasar por alto otra cosa importante de esta aciaga jornada, junto con el pésame a Pellegrini por el fallecimiento de su padre y las derrotas tanto en fútbol y en baloncesto. Además de la ilusión del partido de hoy en Dortmund, no puedo olvidar al «Capitán» verdadero de este equipo: Bernardo Rodríguez, que celebró 500 partidos en ACB anotando 16 puntos. Lamentablemente fue con una camiseta que no es la que lleva el abanico en el pecho, pero hay que felicitarse. Sobre todo por demostrar que todavía tenía grandes momentos de baloncesto dentro y que no tenía que dejarlos pasar.