Pasos.

17 Oct

Nuestro Unicaja consume una semana más del inicio de competición y, casualmente, repite números con respecto al curso pasado.

Si obviamos los dos partidos de la fase previa de la FIBA BCL, aquellas dos victorias ante Heroes Den Bosch y Patrioti Levice, que pese a ser partidos oficiales, al ser anteriores al inicio de la Liga ACB no los voy a contemplar, el equipo que entrena Ibon Navarro repite números de la maldita temporada pasada, mas no sensaciones.

Digo que no repite sensaciones, porque pese a ese balance de tres victorias y dos derrotas, cosa similar, personalmente lo veo de otra forma.

Y creo que viene a ser porque el nacimiento de un proyecto es diferente al otro. Este tiene un poso de ilusión bastante diferente del anterior, aunque el equipo presente la igualdad en España y una victoria a domicilio en Europa, los triunfos ante Gran Canaria y Basquet Girona en una competición, y ante Dinamo Sassari en otra, nos suenan mejor que ante Monbus Obradoiro y UCAM Murcia por un lado y ante Nizhny Novgorod por otro, o por lo menos, es lo que se percibe.

El pasado domingo, el Unicaja consiguió un pequeño paso más a la hora de alejarse de los últimos vicios adquiridos, ganar en Fontajau tras una semana completa de entrenamientos significa eso, un paso. Porque no fue un buen partido ante un rival que está intentando encontrar una luz con dos figuras históricas como Marc Gasol y Aíto García Reneses, pero las urgencias no tienen espera.

En el tránsito lógico, esta semana tiene ante sí las pruebas del JDA Dijon en la FIBA BCL y el Joventut Badalona en ACB. Los franceses, rivales anteriormente hasta en seis ocasiones del Unicaja, ya sea en Copa Korac o FIBA BCL, históricamente han conseguido los dos triunfos ante los malagueños en las dos últimas visitas realizadas a la capital de la Borgoña. Ahora mismo, el nuevo equipo del ex Bilbao Básket, Jonathan Rousselle, que tiene en el banquillo a Nenad Markovic por segunda temporada consecutiva, viene de infligir la primera y contundente derrota al ADA Blois Basket 41, un recién ascendido, sensación de la ProA francesa, al presentar un inmaculado balance de 4-0 junto a los poderosos Mónaco y Le Mans. Y el domingo tocará la visita a un feudo siempre complicado como la cancha del Joventut, que va a poner en otra prueba al todavía en vías de ensamblaje equipo del Unicaja.

Para que vaya todo en línea con la evolución natural, esta semana pasada hemos visto un pequeño atisbo de lesión en la persona de Darío Brizuela. No sé si por ser también campeón de Europa, y de camino por ser tradicionalmente más valorado -también por mayores méritos-, casi al principio del partido del domingo, Alberto Díaz se fracturó la nariz en un lance del juego. Como no puede ser de otra manera, el malagueño jugó casi quince minutos de la única forma que sabe, a tope.

¿La solución para esta semana? Salvo que haya empeoramiento, habrá máscara de ésas que duran puestas poco tiempo por lo incómodo y Alberto «torturará» convenientemente a David Holston y Jonathan Rousselle el miércoles, y a Guillem Vives, Andrés Féliz y Pau Ribas, el domingo. Que Alberto pueda tener una mejor o peor actuación, es posible, pero que no va a escatimar el mínimo esfuerzo, es indiscutible.

Con el base pelirrojo, más allá de esperar al lejano día de su retirada para colgar su camiseta del techo del pabellón junto a las de Berni Rodríguez y Carlos Cabezas, y aparte de ponerlo como ejemplo perpetuo para toda persona que quiera ejemplarizar lo que es el esfuerzo en la defensa de unos colores, lo que creo que vendría mejor sería intentar no hacerlo permanente en cancha.

Pero eso es necesario el aumento de rendimiento de Kendrick Perry, su actual pareja de baile. Sería el mejor detalle de evolución y así dejar atrás pesadillas vividas con gente como Norris Cole, Josh Adams, Brian Roberts, Ray McCallum, u Oliver Lafayette (a los temporeros o «refuerzos» postreros no los meto para no reclamar opiáceos). Ésa sería la verdadera evolución.

De la mayor o menor premura en acelerar esa evolución dependerá gran parte del éxito que pueda tener ese equipo. Mientras tanto, habrá que ir observando, viendo cómo va pasando pruebas, y pensando que una buena noticia es ver cómo esta versión del Unicaja puede ganar hasta jugando mal, lo cual también es de agradecer.

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