Arqueología experimental y tierra compactada

20 Oct

Se puede revivir el pasado al andar por el abollado suelo terrizo del parque de la Paloma, gracias a un invento que se disuelve como un azucarillo.

Ayer esta sección se guarecía del sol (simbólico gesto en esta semana de gota fría) bajo la reparadora sombra de una pérgola con plantas trepadoras en el parque de la Paloma. Toparse con una pérgola cubierta por plantas en un parque de Málaga es algo tan exótico como otorgar un doctorado honoris causa a Gabriel Rufián, el diputado que a diario azota los fundamentos básicos de la expresión oral.

Lo que ya no es tan extraño, y continuamos en esta zona verde vecina del Centro Comercial Rosaleda, es vivir en primera persona la arqueología experimental, novedosa rama de la arqueología que consiste en poner en práctica métodos del pasado, como sacar lascas de sílex, encender fuego con dos palos o levantar un adosado de cañas con las técnicas del Neolítico. (más…)

El parque de la Paloma y el abonado al 666

19 Oct

Si obviamos las pintadas majaras de inspiración satánica, el Ayuntamiento ha dado un paso de gigante con la buena marcha de una pérgola cubierta con enredaderas en esta zona verde. ¿Será el camino a seguir o una pérgola no hace verano?

Muchas películas de terror suelen caer en la vieja táctica del montaje sorpresa, que nada tiene de sorprendente, y que consiste en tratar de que el corazón del espectador dé una voltereta (o voletío) cuando se topa de golpe con una presencia desagradable, ya sea una persona en descomposición que le cae encima detrás de una puerta, un vampiro o una presencia demoníaca.

Estos sustos de golpe están a años luz del miedo psicológico de algunas películas de Hitchcock, aunque en Psicosis no se privara de darnos el susto padre con la madre de la mecedora que estaba en los huesos. (más…)

Los peligrosos adosados de cotorras de calle Velarde

18 Oct

De un pino de enormes dimensiones junto a los terrenos del Civil cuelgan nidos colectivos de cotorras argentinas de un tamaño considerable. Los nidos se multiplican por la parcela.

Hasta las moscas, las familiares e inevitables golosas, lograron inspirar a Antonio Machado, que nos dejó un poemita inolvidable. Algo tienen las moscas que incluso a Ángel, un burgalés afincado en Málaga que ha pasado de los 85, en muchos momentos del día invadido por la niebla del alzheimer, le hacen decir cuando le molestan que no hay ni que espantarlas porque «también tienen sus derechos adquiridos».

El mosquerío, ya vemos, puede ser poético y hasta deparar una reflexión jurídica, quizás porque llevan mosqueando al personal mucho antes de que naciera el abuelo de Ulises.
Lo que ya no está tan claro es que, al menos a un servidor, le puedan salir versos inspirados al escuchar el canto, nada acompasado y evocador, de las cotorras argentinas que atiborran el cielo de Málaga. (más…)

Un vistazo imposible al barroco malagueño

17 Oct

Un solar agreste y abandonado en la calle de los Cristos impide la visión de la restaurada fuente de los Cristos, del Acueducto de San Telmo.

Hablábamos hace unos días de la recuperación municipal de la alcubilla de calle Refino, una de las muestras más bonitas de ingeniería barroca, gracias al Acueducto de San Telmo. La sorpresa fue constatar que incluso esta modesta obra escondía una discreta pero preciosa decoración.

También en estos días el Ayuntamiento de Málaga ha recuperado la fuente de la Alameda de Capuchinos, que forma parte de la conducción de aguas de San Telmo, después de que permaneciera un tiempo descabezada, pues un coche no tuvo otra cosa que hacer que chocar contra ella, aunque años antes la taza superior ya lucía unas preocupantes grietas. (más…)

De las ventajas de rectificar a tiempo

16 Oct

Los colectivos en defensa del Patrimonio de Málaga han sido vitales para evitar que el antiguo convento de San Agustín se convirtiera en algo poco respetuoso con su historia e importancia en nuestra ciudad.

Recuerda el profesor de la UMA Francisco Rodríguez Marín en su Málaga conventual, que el convento de San Agustín sentó sus reales allá por enero de 1576, cuando los agustinos compraron varias viviendas que Cristóbal de Córdoba tenía en una de las principales calles de la ciudad, la calle de los Caballeros, conocida así por la concentración de nobles y altos cargos que se fueron a vivir a esa vía a partir de la conquista cristiana.

La llegada de los agustinos en ese último tercio del XVI hizo que la calle de los Caballeros se conociera ya como la de San Agustín. (más…)