Y la vida ¿qué pasa?

20 diciembre, 2014

GUILLERMO BUSUTIL

EL MANUSCRITO PERDIDO. En un incendio. Lowry echó al fuego en varias ocasiones su novela Bajo el volcán. En un aeropuerto. Juan Manuel de Prada perdió un portátil con una novela inédita. Un libro perdido siempre es una historia atractiva. En Un guión para Artkino, Rodolfo Fogwill ofrecía como recompensa un lote de libros autografiados a quien le diese pistas de los manuscritos perdidos Memoria romana, La clase, Nuestro modo de vida y Los Estados Unidos. Cuatro años después de la muerte del argentino, aparece el tercero de los títulos citados por cortesía de Mariana Domic Radtschenko, a quien Fogwill le confiaría el original con la esperanza de que llegara a buenas manos. Radtschenko recibió el manuscrito en 1981 y en 2011 ella se la entregó a la hija y albacea del escritor, Vera Fogwill. Dos mujeres y el libro de un poeta en prosa, sociólogo, profesor y empresario de publicidad. El hallazgo hace que la novela represente en cierto modo el debut de Fogwill como narrador de largo aliento.  Y como ésta, Nuestro modo de vida, es una novela escrita en tiempo real. Si Los Pichiciegos  relataban una peripecia de la guerra de las Malvinas mientras tenía lugar el conflicto, la obra rescatada aborda la banalización de la clase media justo en los años en que empezaban a cristalizar ciertas transformaciones.

FOGWILL EXPLORA EN Nuestro modelo de vida la cuestión de la pareja y la división entre «lo de afuera y lo de adentro». Lo hace a través de la existencia cotidiana de un matrimonio burgués. Fernando Romero es gerente del área de informes técnicos en una gran empresa y aspira a un cargo en dirección, vive con su mujer Rita –que necesita llenar sus tardes con actividades sociales– y con su perro. Fernando duerme hasta tarde y va poco a la oficina. Se desespera porque su auto es de color blanco, mientras que es azul el de sus congéneres. Se esforzará por remediarlo. La empresa le encarga sellar un acuerdo con japoneses, para lo cual negociará un soborno y les proporcionará modelos (falsas gitanas) para su deleite. El telón de fondo es la dictadura militar. En su historia cotidiana cada uno es y lleva un modo de vida expuesto y arraigado en una casa y en un barrio que simboliza un lugar de pertenencia y un status determinado. Fernando y Rita se mueven sólidos en lo frívolo y lo estético. Las charlas que mantienen son mundanas e intrascendentes hasta que distintos eventos son ironizados y revertidos como metáfora de nuevas formas y nuevos modos de vida. Muy cerca del matrimonio protagonista se producen accidentes atroces, pero la muerte es algo que siempre le sucede a los otros. A nuestra pareja solo le importa construir, con tesón y pagando en cómodos plazos, su redondo y perfecto vacío.

Una novela extraña, excéntrica, dividida en 32 capítulos, cada uno lleva el título de un verbo, de una acción: saber, poder, probar, oír, entender o continuar. Un recurso que se relaciona con lo lúdico porque cada una de estas acciones tiene que ver con la línea de desarrollo de cada uno de los capítulos de una historia definida por la voluntad del autor de transformarse en Kafka, sospechando que la trampa para el individuo de los nuevos tiempos no es la burocracia, sino el consumo. En este sentido, la  tensión entre el afuera y el adentro no tiene nada que ver con el cuerpo físico ni el social, sino entre esencia y apariencia, realidad y deseo. «¿Es que acaso podría uno vivir bajo esa cáscara sufriente de la realidad si no existiese la posibilidad de invocar la eternidad prometida del paraíso de la satisfacción?». El lector debe reflexionar si la respuesta, a la pregunta de Fernando,  es «poder hacer sonar las notas accidentales de la vida, comprar un auto que se desea, satisfacer un pequeño capricho dentro de la armonía del todo» . Las cosas normales de la gente normal cuando los tiempos eran normales.

Nuestro modo de vida, de Rodolfo Fogwill

FICHA
Nuestro modo de vida
RODOLFO FOGWILL
ALFAGUARA
18 €

Novela inédita, perdida y recuperada, Nuestro modo de vida fue escrita en 1981. Fernando, su protagonista, se busca en las cosas como en un espejo, investiga el límite que lo separa del mundo y entrevé —con un temblor inteligente, sensible y sensual— la unánime insustancialidad de los objetos exteriores y del sujeto que está en el centro de su experiencia..

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