Una fiesta cutre

27 octubre, 2017

JOSÉ LUIS G. GÓMEZ

Retiran Matar a un ruiseñor de algunas escuelas estadounidenses, y según dicen los censores la causa es que en el libro de Harper Lee se usa la palabra ‘nigger’ –parece que ahora son muy delicados en Misisipi y Virginia, lugares donde ha ocurrido esta barbaridad–. Esta es una de las muchas tonterías que pasan cada día, en lo que sospecho que se trata de una espiral sin freno hacia la Gran Estupidez. Nuestro país, tan atrasado en tantas cosas, se encuentra a la vanguardia de este declive de la inteligencia y el buen juicio. Sin relación directa con mi pesimismo sobre nuestro futuro, leo que el Museo Reina Sofía acoge una gran exposición sobre George Herriman, el autor de Krazy Kat, uno de mis tebeos favoritos. Se supone que debería alegrarme, ¿no? Pero yo no ansío que los instrumentos de la Alta Cultura aprueben mis gustos. Ademas, el día que la Filmoteca Nacional programe Los bingueros (Mariano Ozores, 1979) con el afán de reivindicar la trayectoria de Fernando Esteso yo ya habré perdido toda posible confianza en nuestros mandarines –bueno, la verdad es que la perdí hace ya mucho tiempo–. No, esas fiestas que museos y centros culturales le hacen a la cultura popular no me entusiasman ni me me satisfacen, y quizá sí formen parte de esa espiral, que tampoco sé si es ascendente o descendente.

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: