Tom Robbins y la lucha contra el tedio

4 octubre, 2013
Tom Robbins posa con uno de sus libros.

Tom Robbins posa con uno de sus libros.

LUCAS MARTÍN

Alfabia publica una de las novelas más divertidas del escritor norteamericano Tom Robbins, Naturaleza muerta con pájaro carpintero; puro lirismo e imaginación al galope.

La piel violeta, la sonrisa de fauno, las gafas del sol, el raquitismo. Tom Robbins definitivamente tiene el aspecto de un cigarrillo aplastado contra una bolsa de té un domingo por la mañana. Quizá por eso ha tardado tanto en acumular traducciones al español, un idioma de tendones elásticos que inexplicablemente se ha convertido en los últimos años en un universo literario rígido y adusto, donde los autores americanos sólo tienen cabida si se peinan y descuelgan los hombros como autores americanos o se ponen una bolsa de plástico o un enjambre de píxeles sobre la cabeza. Este último es el caso de Thomas Pynchon, un admirador confeso de Robbins, lo que ha hecho que sus libros, para los iniciados, se presenten del flequillo a los pies como algo más que un viaje lisérgico desde las fronteras de lo beat y del hippismo. Que también engendra monstruos.

Los prejuicios hacia Robbins, acaso alimentados por su propia biografía ­–el autor fue amigo de Timothy Leary y empezó a escribir por The Doors– se derrumban, sin embargo, con Naturaleza muerta con pájaro carpintero, su última novela publicada en España, en este caso por Alfabia, sello de indudable gusto (Koltés, Bellow, Michon). En los primeros acordes de la novela, el americano, leído con auténtico entusiasmo en media Europa, se descubre como un autor mucho más consistente y caleidoscópico del que aventura la cubierta de sus libros. De Robbins sabíamos que era un escritor de imaginación portentosa, ingrávido, mordaz, pero con este texto se revela además como un prosista brillante, capaz de arrasar páginas con su lirismo y plantear dilemas filosóficos no precisamente escurridizos ni bobos. Robbins escribe como un irlandés incontenible, del gusto de Flann O’Brien, con puertas dimensionales, monarquías a lo Nabokov, pirámides, pelirrojas, ranas, pero conserva al mismo tiempo la frescura y el atrevimiento cien por cien americano. Naturaleza muerta con pájaro carpintero es un obús teledirigido al castillo del aburrimiento y del pensamiento plano, una novela que desengrasa y anima, brillante, voluptuosa, salvaje.

NATURALEZA MUERTA CON PÁJARO CARPINTERO, TOM ROBBINS, ALFABIA

FICHA
Naturaleza muerta con pájaro carpintero
TOM ROBBINS
ALFABIA
22 €

Galen tiene 22 años y vive en casa con su madre, Susie-Q, en un extenso huerto de nogales. Lo que en su día fuera una intensa y estrecha relación filial, ahora se ha convertido en una convivencia llena de ira. Galen no puede soportar ciertos comportamientos de su madre, por lo que muy a menudo se enfurece. El muchacho sufre, además, el complejo de profeta.

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