Tarantino: exceso y metodología

20 mayo, 2018

JESÚS ZOTANO

Tom Shone repasa en este libro cada uno de los filmes del director de Pulp Fiction, desvelando los detalles de su proceso creativo

«Soy, por encima de todo, un fanático del cine». De esta forma se presentaba Quentin Tarantino a la prensa en 1992 con motivo del estreno de su primer filme, Reservoir Dogs. Hoy, convertido en uno de los cineastas más singulares y carismáticos de las últimas décadas, y mientras prepara el rodaje de la que será su novena película, Once upon a time in Hollywood, el director continúa fiel a aquella definición, pues su pasión cinéfila sigue ejerciendo como motor principal en su obra. Solo en el título de su próximo filme ya se deja notar la evidente influencia de Sergio Leone, autor de la mítica Once upon a time in America y un referente al que el creador de Kill Bill acude constantemente. Algo que no oculta, ya que las interconexiones entre las grandes películas clásicas y las de serie B, y el cine de Tarantino han marcado cada una de sus cintas, desde la citada Reservoir Dogs a Los odiosos ocho.

El realizador Quentin Tarantino, durante un rodaje.

El crítico de cine Tom Shone, autor de dos retrospectivas sobre Martin Scorsese y Woody Allen, también publicadas por Blume, repasa en este volumen cada uno de los títulos de Tarantino, desvelando los detalles de su proceso creativo y la manera, siempre peculiar y excesiva, en la que el realizador escribe los guiones, selecciona al reparto y plantea los rodajes. El texto, acompañado de una sorprendente galería de fotos de los rodajes y fotogramas de los largometrajes del cineasta, también analiza el impacto que el realizador causó con su segundo filme, Pulp Fiction, y cómo la compleja narrativa y violencia de esta obra se convirtió para muchos en la vara con la que calibrar cada uno de sus siguientes títulos. Repleto de extractos de entrevistas y declaraciones del propio Tarantino, así como de los actores que han trabajado para él, este libro ofrece una precisa mirada a un creador cuyo personal estilo ha trastocado la forma de hacer películas, sin olvidar aquellos proyectos en los que ha participado como guionista o actor, entre ellos Four Rooms y Abierto hasta el amanecer.

«Para mí, el éxito es que cuando acabe mi carrera se me considere uno de los mejores cineastas que hayan existido. Y no solo un cineasta, sino un gran artista». Puede que el director de Malditos bastardos no sienta haber alcanzado todavía el éxito, pero lo cierto es que sus señas de identidad creativa están muy presentes en nuestra memoria visual. Tanto que cuando una película nos sorprende con diálogos vibrantes y sangre a raudales solemos decir que la película es «muy Tarantina».

FICHA
Tarantino, una retrospectiva
TOM SHONE
BLUME
34,99 €

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