El final de la infancia
MARCAPÁGINAS , NOVELA / 5 septiembre, 2012

GUILLERMO BUSUTIL EL HOMBRE ES EL RESULTADO DE SUS JUGUETES, de sus lecturas, de una infancia en la que ha de aprender a distinguir entre la inmortalidad, aderezada por la fabulación constante de la edad, y el enfrentamiento con el mundo real de los adultos y la vida borrosa que uno sueña dentro de sí mismo. Un periodo que los escritores han abordado, a lo largo de los siglos, desde la retrospectiva de la memoria, más o menos ficcionada, y también con una mirada exterior que indaga en la construcción de ese imaginario que, por otra parte, es ese tiempo que se presupone como una eterna primavera. Los anaqueles están repletos de historias que trazaron un mapa de la rebeldía, de los afectos, de la aventura, del descubrimiento del dolor y de la individualidad, de la pérdida de los mitos y de ese tiempo nido que dejaron una huella profunda en las sucesivas generaciones de lectores. La isla del tesoro, Tom Sawyer o El guardián entre el centeno son algunos títulos célebres que enhebran esos años en los que se forja el carácter y en los que las preguntas de quién soy y a dónde voy tienen que resolverse mediante…

Planeta vuelve a honrar la historia
NOVELA / 21 febrero, 2012

Pedro I ha pasado a la historia por ser el hombre que llevo a Brasil a la independencia de Portugal allá por 1820, rebelándose contra su padre el rey de Portugal. Fue además mujeriego, vividor y hombre de gustar la vida. Sobre estos mimbres construye Javier Moro su novela El imperio eres tú, que ha ganado la 60 edición del premio Planeta. Moro ha escogido un personaje y un tiempo muy golosos para rememorar. Una recreación novelada de unos años convulsos, que llevaron a Brasil a ser país independiente y del hombre que lideró esa revuelta, para lo que se tuvo que levantar primero contra su propia familia. La historia en sí y el personaje resultan fascinantes y muy seductores para un novelista del talante de Moro, muy dado a la recreación histórica de tiempos o fenómenos. El primer rey de Brasil es también un varón peculiar. Gran mujeriego, Pedro será siempre prisionero de sus pasiones. Primero por Noemie, la bailarina francesa que será su primer amor. Años después por Domitila, una mujer de sensualidad arrebatadora que le hará llevar el imperio a una situación imposible. Y entre ambas Leopoldina, su esposa, hija del emperador de Austria, una mujer buena…