Geometrías emocionales
MARCAPÁGINAS , RELATOS / 13 febrero, 2012

GUILLERMO BUSUTIL EN UNA OCASIÓN UN JOVEN aspirante a escritor se acercó a Nabokov, al final de una conferencia impartida por el padre de Lolita, y le pidió un buen argumento para una novela. Nabokov le respondió: «Un hombre y una mujer se aman. Ahí tiene el comienzo de una gran historia». La anécdota alude a que el amor es efectivamente uno de los argumentos más antiguos de la Literatura y a pesar de repetirse en el tiempo y de haber sido el pilar de inolvidables obras como Anna Karenina, Doctor Zhivago, Madame Bovary, El amante de Lady Chatterley –por citar celebres clásicos– entre otros muchos títulos, este sentimiento de unión y desunión entre personas continúa generando historias, el interés de los escritores por indagar en los misteriosos resortes que atraen a las personas, que los convierten en parejas y que los enfrentan a la erosión o la resistente madurez de las emociones. También es evidente que si este tema perdura se debe a que los lectores se sienten atraídos igualmente hacia un argumento que refleja sus dudas, que alimenta sus sueños y que, en ocasiones tal vez –¿quién lo sabe?– contribuye a orientarlos en sus relaciones. Aún así, no…