Iconos del arte de consumo diario
ENSAYO / 13 junio, 2014

JESÚS ZOTANO El volumen De Mona Lisa a los Simpson (Lunwerg) bucea en el nacimiento de los iconos de la historia del arte y en cómo el consumo de masas ha transformado algunas obras en objeto de campañas publicitarias y promoción comercial. No es ningún secreto que una de las líneas de trabajo más socorrida entres los creativos de publicidad es reconvertir una imagen muy conocida en otra nueva, más actual. La finalidad es siempre la misma: cautivar la atención del consumidor, atrapar su mirada usando una base altamente popular aunque mostrada bajo una perspectiva moderna. En la búsqueda de este complejo equilibrio publicitario que trata de ocultar lo tradicional, aunque nace de su esencia, se encuentran las mil y una versiones de algunas de las más representativas obras de arte, como El grito de Munch, Los girasoles de Van Gogh o El Guernica de Picasso, convertidas todas ellas en iconos de andar por casa. La masiva utilización de estas obras por parte de diseñadores y publicistas centra el curioso estudio realizado por la historiadora de arte Francesca Bonazzoli y el crítico de arte Michele Robecchi. Así, el volumen De Mona Lisa a los Simpson (Lunwerg) bucea en el nacimiento…