Un ilustrador ‘previlegiado’
Teatro / 28 abril, 2018

ALFONSO VÁZQUEZ José María Gallego, el dibujante de Gallego & Rey, ilustra para Reino de Cordelia Luces de bohemia, con la edición de Luis Alberto de Cuenca, en la que refleja con acierto los claroscuros del universo esperpéntico de Valle-Inclán.   El ilustrador José María Gallego, pareja artística del guionista Julio Rey en el veterano dúo de humoristas gráficos Gallego & Rey, vuelve a ilustrar un clásico de la literatura, después de La isla del tesoro (Reino de Cordelia, 2016), que el año pasado obtuvo el segundo premio al libro mejor editado de España. que otorga el Ministerio de Cultura. En esta ocasión se atreve con Luces de bohemia, el primer esperpento de Valle-Inclán, en palabras del poeta y exdirector de la Biblioteca Nacional, Luis Alberto de Cuenca, a cargo de la edición y del prólogo de esta obra, «una de las novelas dialogadas más hermosas y divertidas de la literatura universal contemporánea». José María Gallego se adapta como un guante al aire satírico, esperpéntico y repleto de claroscuros de esta obra maestra del teatro (o de la novela dialogada), en la que la tragedia y la comedia van de la mano, como lo hace la inmortal pareja del poeta…

Prosa musical de Valle en cuatro sonatas
NOVELA / 12 diciembre, 2017

Reino de Cordelia publica, con las ilustraciones de Víctor López-Rúa y la edición de Luis Alberto de Cuenca, las Sonatas de Valle-Inclán. ALFONSO VÁZQUEZ Reino de Cordelia acaba de publicar uno de los libros más sugerentes y completos de la temporada. Sugerente, porque se trata de las cuatro Sonatas de Ramón del Valle-Inclán (Primavera, Estío, Otoño e Invierno) en una cuidada edición a cargo de Luis Alberto de Cuenca. Completo, porque al caudal de imágenes que el lector puede imaginar del feo, católico y sentimental marqués de Bradomín, hay que sumar las oníricas y surrealistas ilustraciones del pintor coruñés Víctor López-Rúa (1971), que ha sabido captar muy bien el (inagotable) universo valleinclanesco y al mismo tiempo, darle un toque muy personal. Por lo demás, el lector que se haya perdido ya por los amoríos y aventuras del simpar marqués, va a disfrutar mucho de esta edición, para la que, como curiosidad gramatical, Luis Alberto de Cuenca ha convertido las formas verbales con pronombre pospuesto (parecíame, veíase, etc.), en las formas verbales de nuestros días: me parecía, se veía… En cuanto al lector que no conozca a este aristócrata deliciosamente decadente, trasunto del propio don Ramón, se trata de una edición…