Los hombres sin alma
MARCAPÁGINAS , NOVELA / 29 agosto, 2012

GUILLERMO BUSUTIL LA CRISIS HACE TIEMPO QUE LLEGÓ AL MERCADO literario nacional, donde cada vez resulta más difícil encontrar propuestas arriesgadas, novedosas, libres de ínfulas propias de debutantes que repiten argumentos trillados o que no han digerido del todo los ecos de lecturas inteligentes. Este motivo hace que se tenga que buscar la frescura, el talento o la provocación seria en otras literaturas, y la ucraniana es una de ellas gracias a su autor Yuri Andrujovich. Un escritor que se ha convertido en uno de los escritores más destacados del reciente panorama europeo. En España, adquirió fama con la publicación de Mi Europa en Acantilado, allá por 2005. Un ensayo, del que también es autor el polaco Andrzej Stasiuk, donde los dos firmantes se despedían del soviet way of life y daban la bienvenida a un nuevo estilo de vida que todavía estaba por definir. Este libro, junto con tres de sus novelas, Recreaciones, Moscoviada y Doce anillos, publicados en el mismo sello, lo han convertido en el «enterrador» oficial de ese viejo monstruo de múltiples cabezas conocido como la URSS. Su éxito se basa en su capacidad para reflejar sin tapujos ni diezmos historicistas los conflictos de identidad surgidos…

«A través de mis personajes exploro emociones como el odio, el amor, la amistad y el sexo»
ENTREVISTAS , ILUSTRADOS / 25 abril, 2012

JUAN CARLOS HIDALGO Manuel Mota (1961) encontró en las viñetas la mejor forma de evadir su tranquila infancia en Sayalonga. Para cuando quiso darse cuenta los dibujos, evocadores y fascinantes, le fluían inexorablemente por las venas. Tras dibujar en Creepy, El Boletín, Bocetos y Cthulhu ahora publica El diablo aburrido, un álbum con seis relatos rurales a modo de continuación de Pueblo (Zanzíbar Ediciones, 2005). Su localidad natal reconoció su labor artística concediéndole el Níspero de Oro hace dos años. ¿Qué diferencias argumentales hay entre el primer volumen de Pueblo y El diablo aburrido? Pocas. He seguido la misma línea, describiendo situaciones y personajes cercanos, creíbles, y explorando a través de ellos el impacto que provocan emociones tan intensas como el odio, el amor, la amistad, el sexo. En este caso he añadido la guerra, la máxima expresión, creo, de los conflictos humanos. Pero tratándolo de un modo subliminal, es decir mostrando su sombra y su influjo, la huella dejada sobre los protagonistas. ¿Por qué  esta vez sólo ha dibujado una de las historias? El editor, José Vicente Galadí, me propuso hacer este segundo volumen cuando yo ya estaba metido en otros proyectos que absorbían mi tiempo. Él ideó que…