Katharine Graham: “Adelante, publiquémoslo”
ANÁLISIS , BIOGRAFÍAS / 30 enero, 2018

Katharine Graham, editora del Washington Post, cuenta cómo se sobrepuso a sus limitaciones para transformar un periódico y conducirlo al éxito LUIS M. ALONSO Cuando, después del silencio impuesto al New York Times en los papeles del Pentágono, el Washington Post salió airoso de su batalla por la Primera Enmienda de la Constitución, en los oídos de Benjamin C. Bradlee, su director, retumbaron las palabras de Katharine Graham. «De acuerdo… adelante, publiquémoslo». Durante mucho tiempo le sonaron a música celestial y no tardarían en llegar los días en que las rotativas volverían a interpretar su sinfonía de la libertad de expresión con las revelaciones del Watergate. El veterano periodista se dio cuenta entonces de lo mucho que había cambiado el carácter del periódico, y de cómo ese cambio cristalizaba en jefes y redactores: el Post destilaba independencia, determinación y confianza. «Nos habíamos convertido en un periódico capaz de enfrentarse a la acusación de traición, un periódico que se mantenía firme ante las acusaciones del presidente, del Tribunal Supremo y del fiscal general. Un periódico que mantenía la cabeza alta, entregándose inquebrantablemente a sus principios», escribió Bradlee en sus memorias. Katharine Graham, inteligente y distinguida ama de casa, fue la persona…

Corresponsal de lo cotidiano
MARCAPÁGINAS / 22 agosto, 2014

GUILLERMO BUSUTIL LA LITERATURA DE PERIÓDICO está en deuda con unos cuantos tipos españoles que fueron corresponsales para escapar de su misantropía. Da igual que su rechazo fuese al género humano o hacia el país en el que nacieron. Ellos necesitaban fugarse al mundo, convertir sus ojos y sus zapatos en las herramientas del flaneur que sólo intenta pasar desapercibido, al mismo tiempo que registra y da cuenta de las pequeñas cosas que suceden a su alrededor, sin que le afecten más allá de dos martinis. Esos tipos, periodistas de vocación en algunos casos mientras que en otros el oficio fue una coartada para escribir, viajar y comer, convirtieron sus crónicas en maravillosos bodegones sociales, en dagerrotipos de costumbres, en retratos expresionistas y en impresionistas paisajes de la pequeño-burguesa vida cotidiana. Hubo algunos que también se adentraron en el fondo de las ciudades que habitaron temporalmente para descubrir el verdadero espíritu político o las amenazas del porvenir detrás de las luces de los cabarets y del perfume del dinero. Chaves Nogales, Azorín, Corpus Barga, Pla, D’Ors, Ortega y Julio Camba son algunos de estos grandes cosmopolitas que abrieron ventanas en los periódicos nacionales de su época para que entrasen la…