Goyen y el mito del sur
RELATOS / 29 agosto, 2012

LUCAS MARTÍN A punto de cumplirse el vigésimo aniversario de su muerte y con sus cuentos completos recién publicados en España, sería todavía aventurado y, aún peor, ingenuo acomodar a William Goyen en el tejado de la inmortalidad literaria. En literatura, como en tantos y tan confusos órdenes, la inmortalidad no existe, pero lo más parecido y, sobre todo, rotundamente libresco, es la mitología, un terreno más que propicio para el futuro e, incluso, el presente de este dramaturgo, músico y poeta. Si en el sur de Estados Unidos los mosquiteros son de Faulkner y los porches de McCullers el viento y su hora siniestra frente a los campos de centeno está comprometido con Goyen. El autor forma parte de la memoria de ese inmenso país acogotado entre el progreso y los medievalismos del azadón y del miedo; al igual que Hopper, que García Márquez o que el propio Faulkner, este escritor tiene el raro privilegio de haberse inventado con su obra un lugar que en realidad existe, el de las grandes extensiones de Texas y Oklahoma. Quizá sea eso lo primero que haya que decir de sus cuentos. En Goyen hay algo que trasciende y precede al mismo tiempo…

20 libros para las vacaciones
ANÁLISIS , NOVELA / 1 agosto, 2012

LECTURAS DE VERANO | Los críticos que colaboran habitualmente en el suplemento Libros de La Opinión de Málaga realizan sus propuestas de lecturas para aprovechar el verano. Novela, ensayo y poesía componen esta selección, amplia, diversa y, sobre todo, con la intención de ayudar al lector a elegir bien en esta época de horas de tranquilidad y descanso que comienza. El equipo encargado de plantear sus recomendaciones de verano está formado por Virginia Guzmán, Javier García Recio, Lucas Martín, Alfonso Vázquez, Miguel Ferrary, José Vicente Rodríguez, José Antonio Sau, Raquel Espejo, Fran Romero y José Luis G. Gómez. Charles Dickens DAVID COPPERFIELD ALBA 37,50 € Una buena oportunidad de descubrir o releer al genial autor inglés en el año en que se celebra su bicentenario. La editorial Alba, aprovechando esta efeméride, ha reeditado algunas de las obras más reconocidas de Charles Dickens en ediciones muy cuidadas. Dickens se nutrió de su experiencia infantil como obrero en una fábrica para escribir uno de los clásicos de la literatura universal: David Copperfield, considerado su obra maestra. La infancia del protagonista, narrada maravillosamente por el novelista inglés, basta para llenar las páginas de mayor contenido humano que posiblemente se hayan escrito nunca. Lugares que…

Mark Strand, bueno, bonito y universal
POESIA / 21 julio, 2012

LUCAS MARTÍN A pesar de lo que indican algunos derivados de la gran nebulosa espacial, incluidos los tipejos que nos gobiernan, no todos los azares son trágicos. Ni siquiera en poesía, donde abundan los descuidos y las fórmulas de conchabeo. Resulta que Mark Strand ha decidido mudarse temporalmente a Madrid y eso ha servido para que su literatura, con la bendición del grupo de peñistas que mueve el género en el país, se catapulte en las librerías. Bendito sea Dios. No hay que intentar comprender. Strand se ha puesto de moda y uno echa de menos, por la misma cuenta, que otros de sus compatriotas, como Simic y Ashbery, también se hubieran ido a vivir, aunque sea para aliviarse de las tronadas del Tea Party, a Navalcarnero o a una finca de Segovia –mejor ahí–. Digo esto no con afán de prosélito, sino porque vender ejemplares es la única vía que garantiza la continuidad en este país económicamente bastardo e intervenido –esta semana, el traductor Miguel Sáez confesaba que Bernhard apenas coloca 150 libros al año de algunas de sus novelas imprescindibles–. Con Strand se cumplen unos plazos que cada vez se asemejan más a un lujo en una nación…

El lado este del triángulo
RELATOS / 27 junio, 2012

LUCAS MARTIN Robbe-Grillet, Sarraute y Simon. Octavio Paz, Gorostiza y Sabines. Adrián, Turán y Falcao. Poco a poco nos hemos ido cansando de la santísima trinidad, de la política del triunvirato. Quizá una de las mayores aberraciones de ese estado de conciencia fatigosa y colectivo al que la historia acierta a definir como nación sea la obstinación por las literaturas regionales, no menos ficticias, si se habla enteramente de literatura y de vocación universal. Cada vez que llega un libro y el peritexto no sabe qué decir abunda en el superlativo y en la paliza más o menos folclórica de la cosa nacional; la prosa más genuina de la subbética, el escritor húngaro más implacable, la pluma más versátil, más precisa, de la Grecia contemporánea. Con Saer me veo, no obstante, tentado a hacer una excepción. En parte porque me estoy haciendo viejo, pero también porque en su caso resulta difícil no incurrir en la marcha pecaminosa de los reyes del canon; hay en su obra, y especialmente en sus cuentos, ahora compilados por El Aleph, una escala que le remarca, escinde y catapulta hacia un pedestal de supremacía que le emparenta, con permiso del tópico, con Borges y Cortázar. Con…

Hacia el culto de Néstor Sánchez
NOVELA / 22 mayo, 2012

LUCAS MARTÍN Apenas la devoción de Julio Cortázar, un principio de enigma y un nombre especialmente cualificado para desempeñarse en las subcategorías tropicales del baile. De Néstor Sánchez era bien poco lo que se sabía en España; estaban, sí es cierto, los comentarios encomiásticos de escritores como Vila-Matas o el propio rey de los cronopios, la fama de escritor de culto, pero también el mutismo editorial, difícilmente socorrido con la llegada, escasa, de ediciones argentinas. Pocos, realmente pocos, habían leído algunas de sus novelas. Sobre todo, en las últimas décadas, en las que su rastro por Barcelona, donde vivió, comenzó, incluso, a evaporarse. RBA ahora lo ha puesto difícil y a la vez fácil; para hablar de Sánchez ya no basta con saberse la leyenda, su literatura, por fin, está al alcance. Y, además, con dos de sus novelas más afamadas, agrupadas en un único volumen, Nosotros dos y Siberia Blues; escritas antes de que el escritor se alinease con la niebla, los viajes y la nada, en la época en la que no era complicado imaginarle un futuro de superautor consolidado con estudio en París, paseando del brazo de Cortázar. La obra del autor, como si respondiera a la maldición de…

Del animal y el genio
NOVELA / 16 mayo, 2012

LUCAS MARTÍN Lo de Tavares empieza a ser escandaloso. Con poco más de cuarenta años, ha pasado de estar considerado entre los talentos más prometedores de la literatura europea a presumir de tener ya una obra y que, ésta, además, sea tan solvente, genuina y radicalmente universal como para fantasear, sin que suene descabellado, con blasones más adultos. En apenas una década, el autor de Jerusalén –que asegura escribir más de quince páginas al día, todo un prodigio de fertilidad– ha publicado una veintena de libros, lo que por sí mismo no indica más que la concurrencia de lo que Virgilio Piñera llamaba el delito de la grafomanía; en el caso de Tavares, lo verdaderamente increíble es que de esos veinte libros todos son buenos y, la mayoría, además, extraordinarios. Después de la serie Barrio y de los elogios de Vila-Matas o Saramago, que amenazó con soltarle un sopapo por escribir tan prematuramente bien, el escritor portugués ha ido acumulando títulos que suman un corpus literario espectacular; novelas como Un hombre: Klaus Klump o la irregular La máquina de Joseph Walser (Mondadori),  prosas poéticas como la sorprendente y desgarradora Agua, perro, cabeza, caballo (Xordica), en la que su estilo se…

La canción desesperada del poeta boxeador
NOVELA , POESIA / 23 abril, 2012

LUCAS MARTÍN Decía que era el poeta con el pelo más corto del mundo. Se ufanaba de su parentesco–nunca del todo verificado–con Oscar Wilde. Medía casi dos metros; demasiado volátil como boxeador y excesivamente rotundo para la poesía. Un bribón, un canalla, un señorito, un esteta, un amoral. Arthur Cravan dejó poemas y opúsculos descacharrantes, el ramillete de números de la revista Maintenant y un rastro de leyenda agrandado por su desaparición abrupta, en mitad de las aguas de México, pero también por performances que animaron como un saco de burbujas el pozo de la cultura europea de principios del pasado siglo, todavía a medio camino entre la estela decadente y el júbilo de las experiencias de las vanguardias. En su primera etapa en Europa, Cravan, que vivió el Nueva York de Delaunay y Duchamp y murió a los 31 años, se pitorreó de escritores como André Gide; anuncio su suicidio en público y retó en un combate, en Barcelona, al excampeón del mundo del boxeo, con el que representó una pantomima de estilo gallináceo, para desesperación de los aficionados. Evanescente, fantasmal, fulgurante; el poeta y agitado sobrino de Oscar Wilde pasó como un ciclón, con aire mesiánico. Junto a…

Blaise Cendrars y las cosas que corren por el cielo
NOVELA / 17 abril, 2012

LUCAS MARTÍN Compartió habitación con Charles Chaplin. Se dejó pintarrajear por Picasso y Ernst.  En la adolescencia saltó por la ventana y no paró de correr hasta San Petersburgo. Estuvo en la guerra. Perdió un brazo. Hizo de saltimbanqui, de indigente. Escribió una espléndida novela, Moravagine, y poemas fulgurantes y exploradores, como cicatrices recién hechas. Llegó a la selva antes que la United Fruit. Con la décima parte de esta vida, cualquiera podía haber tensado unas memorias francamente memorables, pero él no lo hizo. Al menos, no a la manera canónica y confesional. Falsearé  la leyenda, decía Pe Cas Cor. Blaise Cendrars, aliado del aire, escribió una autobiografía en cuatro tomos después de la Segunda Guerra Mundial, justo cuando había decidido dejar de escribir. El último volumen de la tetralogía fue precisamente La parcelación del cielo, publicada, ahora, por primera vez en España, por Rey Lear; un título en el que escritor se convierte en un hacedor de sus propias vivencias, salpicadas de pensamientos, de sentencias, con la frontera soberanamente derribada entre literatura y vida. En el último tomo de sus memorias, Cendrars habla de las cosas que corren por el cielo. De fondo, resuena un hecho capital, las bombas…

La herencia de Merlín
ENSAYO , NOVELA , RELATOS / 27 febrero, 2012

LUCAS MARTÍN A Álvaro Cunqueiro (Mondoñedo, Lugo, 1911) no le gustaba que se le conociera con el apelativo de gastrónomo. Es más, cada vez que leía en la prensa que alguien le etiquetaba como crítico de cocina, él, que sabía más que nadie de platos y de tradiciones, se huracanaba hasta rivalizar con las corrientes que enfurecen al Atlántico en la frontera de su Galicia natal. No es de extrañar. El sobrenombre habría merecido un episodio de cólera pública, de corte casi babilónico, con grandes zancadas y bastonazos en el templo de las letras, o, mejor dicho, en su política, en su institución. Decir que Cunqueiro era simplemente un gastrónomo es como emparentar a Borges con el estudio de los tigres y poner la cara de Tzara junto a la entrada enciclopédica de alborotador. Con el agravante, además, de la época, de las condescendencias y la letra pequeña de la rivalidad. Cunqueiro, fallecido en 1981, no era un hombre de pasiones bajas. A cien años de su nacimiento, cuesta imaginarle entregado a las batallas biliares de la literatura, lo que no quita que le doliera no recibir la atención que merecía. En España, ganó premios como el Nadal o el…

Memoria viva, memoria poética
ENSAYO / 27 febrero, 2012

LUCAS MARTÍN La memoria clavada en las pupilas, conservada en esa otra memoria que empieza dentro de la piel y que florece en el campo abierto de los ojos, con todas sus iridiscencias y su pesadumbre. El fotógrafo Clemente Bernad (Pamplona, 1963) ha hecho un libro que va mucho más allá de las miradas, que habla en decenas de lenguajes lo que durante tantos años fue arrasado por el totalitarismo con sordina que se instauró en el país; la recuperación del pasado enfrentada al propio pasado, pero también al presente y al futuro, a esta hora y a la que está por venir. En los últimos años, Bernad ha asistido a la exhumación de las fosas comunes de la Guerra Civil y el franquismo. Su cámara, bregada en decenas de acontecimientos, algunos de tantas ramificaciones como la crisis argentina, documenta la labor desde un prisma generoso, no limitado, ni mucho menos, a la tentación de lo emocional. Las imágenes de Desvelados (editorial Alkibla), extraen todo el lirismo y la densidad sentimental de los trabajos de recuperación, pero también investigan, relatan, exploran su significado y sus implicaciones sociales e históricas. Una mujer derrumbada sobre el hombro de una anciana; un grupo de jóvenes…