Últimas voluntades
NOVELA / 4 junio, 2016

Los centenarios, una novela desternillante y aterradora de Lore Segal, que publica en España la editorial Turner RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN Siempre me ha gustado ese chiste judío de una madre que corre junto al mar mientras grita: «¡Socorro! Mi hijo, el médico, se está ahogando». Que incluso en el momento de la muerte el matiz del orgullo se revele con tan inusitada fuerza, habla de una cultura que no pierde la conciencia de la ironía en ningún momento. Quizá esa sea la característica decisiva de la inteligencia judía: la sutileza de una mirada que combina el escalpelo más amargo con la formidable estatura de una historia única. Al fin y al cabo, algunos de los más demoledores sarcásticos de la literatura contemporánea (Saul Bellow, Joseph Heller, Philip Roth) llevan la impronta judía. Y judío es Woody Allen, a quien debemos la definición que en Delitos y faltas sancionó que la tragedia no es otra cosa que la comedia sometida al paso del tiempo. Nadie como el judío se ha reído con tanta intensidad de sí mismo, de su dios y de sus padecimientos. Nadie como él ha reflexionado sobre el yo y sus infiernos con tanta precisión. Como si hondura…