Una melodía Bartok
MARCAPÁGINAS / 7 octubre, 2018

GUILLERMO BUSUTIL La escritura es como un arco que interpreta en las cuerdas de un violín el movimiento de su lenguaje, y transforma la vibración de la palabra que dibuja vibrato, trémolo o pizzicato Bartok, en una música que nos cuenta una historia que emociona. Bien lo sabe y lo demuestra Teresa Gómez en su último libro, esbozado cuando vislumbró el envés humano del alma del instrumento que creó Andrea Amati en 1542 en la espalda de Viktoria Mullova. Hermosa imagen de cómo la música se siente en el cuerpo y de cómo el cuerpo la templa en un arte armónico que nos envuelve, se nos mete dentro y nos fuga de su brazo. Lo mismo que los 32 poemas con los que Teresa Gómez nos regala este pentagrama poético, La espalda de la violinista, publicado en la colección Vandalia, en el que ha escrito del amor como preludio, y de la pasión, de la ternura y de la evocación de lo perdido como tres movimientos que nos desvisten, nos desnudan del todo y nos enfrentan al destello, al miedo, a la soledad, a la esperanza y al destino de lo que somos. Mujeres y hombres de un relato construido…

El antihéroe de la infancia
MARCAPÁGINAS , POESIA / 16 abril, 2016

GUILLERMO BUSUTIL Es Jesús Aguado un poeta fugitivo, incansable viajero por el interior de los silencios, las emboscadas de los adjetivos y las huellas con las que marcan territorios los verbos. Una voz en permanente metamorfosis a la que no le gusta echar raíces en ningún libro, y cuya brillante cualidad es hacer levitar el lenguaje sobre el peso de sus significados, consiguiendo que cada palabra tenga la levedad del aire, las ondas del agua, la profundidad de la noche, sea cual sea la emoción que aborde y desnude. Es siempre preciso y existencial su lenguaje trazado como un pie de paso en la arena húmeda donde se ahonda y se desvanece pero permanece el recuerdo de su huella en fuga.  Es Jesús Aguado un poeta de auto ficciones, un yo investido de personaje que transforma en ofrendas lo cotidiano y sus cosas: un cubo de playa, un billar, un cómic de Astérix, una aceituna, un tejado, una gamba, unos caramelos de menta, en su malabarismo de encontrar en cada gesto un símbolo, el sedimento de una verdad atrapada por el anzuelo del tiempo y la necesidad de la catarsis. Una metáfora con la que este poeta nos anuda a…