El reconstructor del tiempo
NOVELA / 1 mayo, 2016

Marsé vuelve, de la mano de Lumen con Esa puta tan distinguida donde, como en todo el historial narrativo de Marsé, la memoria cobra su protagonismo, e incluso la convierte en puta distinguida. Como viene ocurriendo, el escritor usa su escritura contagiosa para convertir su novela en un libro necesario, en una historia de lectura obligada JAVIER GARCÍA RECIO Cuando allá por 1970 o 71, a la altura de mis 18 años de entonces, leí Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé descubrí en aquella España, que en la literatura española no todo era gris y fantasmal, que, por encima de los falseamientos y los dobleces (de las «pupurrutas imperiales», diría él), la realidad de aquella España –que no el realismo– tenía testigos que querían y sabían desnudarla. Sin panfletos, con la alta calidad literaria de este autor. Marsé escribía para contar, para rescatar del olvido, y a base de hacerlo nosotros sabemos por sus libros mucho más de nosotros mismos. Su carrera ha ido creciendo con una obra narrativa que discurre obsesivamente en los mismos escenarios, la misma ciudad, (Barcelona); el mismo barrio, (El Guinardó); las mismas calles o las mismas salas de cine, y que cuenta siempre con…