Rusos blancos en una montaña rusa
NOVELA / 11 noviembre, 2018

LUIS M. ALONSO Francine du Plessix Gray cuenta en Ellos la historia de su familia, desde la Revolución rusa a la guerra de Vietnam, su supervivencia y el anhelo de un mundo perdido, en un trabajo editado al alimón por Periférica y Errata Naturae No todo el mundo puede resistir la tentación de entregarse a la lectura de una novela que comienza así: «A mi madre le gustaba afirmar que descendía directamente de Gengis Khan». En su búsqueda del efecto dramático –cuenta Francine de Plessix Gray– Tatiana du Plessix Liberman habría hecho recaer toda la historia de la humanidad sobre su cabeza. Pero el gran emperador mongol le proporcionaba, además de una genealogía aristocrática, la libertad de ser bárbara, un factor que tiñe de constante sorpresa y excentricidad la novela que acaban de publicar al alimón Periférica y Errata Naturae. Ellos es una deslumbrante y trágica memoria familiar que conduce a través de sus páginas por la reciente historia de Europa: de la Revolución rusa al despiadado mundo de la moda del Nueva York de posguerra, pasando por el terrible episodio de la ocupación nazi. Tatiana Yakovleva, miembro de la aristocracia zarista, tenía 19 años y mucha hambre en 1925…

Edna O’Brien y Mary Lavin | Mujeres libres de Irlanda
NOVELA / 16 abril, 2018

JAVIER GARCÍA RECIO Una, Edna O’Brien con una brillante trayectoria; la otra, Mary Lavin, es un descubrimiento asombroso. En ambos casos ha sido el trabajo de Errata Naturae el que hace posible leer en español a estas dos grandes mujeres irlandesas Una, Edna O’Brien, creció en la asfixiante atmósfera del nacionalcatolicismo irlandés de los años cuarenta; la otra Mary Lavin, se instaló en Irlanda a los diez años, cuando sus padres, unos de los miles de emigrantes irlandeses a EEUU, volvieron a la tierra madre, la verde Erin. La literatura ha sido la herramienta que ha permitido a estos dos mujeres liberarse de un cerco opresivo que marcó la infancia y primera juventud de la primera y rescató de la dulce prisión familiar a la segunda. De la primera, Edna O’Brien ya sabíamos. Fue la joven terrible de la literatura irlandesa cuando en la oprimente década de los sesenta lanzó Las chicas de campo y conmocionó a la Iglesia Católica y deslumbró al universo literario con una obra que sigue viva, como ella misma. De la segunda, Mary Lavin, sorprendentemente el mundo literario español, que tan ingenuamente presume de cosmopolita, no sabía nada. Ha habido que esperar más de veinte…

Anise Postel-Vinay / Laura Adler: El recuerdo leve
HISTORIA / 12 octubre, 2017

ALFONSO LÓPEZ ALFONSO «Todo estaba calculado para consumirnos, para mantener nuestra carencia en cada ámbito: sueño, cuidados, comida, ropa… Nunca teníamos suficiente de nada, pero sí un poco: un poco de sueño, un poco de comida, algo de ropa, una enfermería. La intención era agotar a los detenidos para que acabaran desapareciendo por sí mismos». Ese era uno de los métodos, aunque no el único, según nos cuenta Anise Postel-Vinay (París, 1922), para ir mermando la población en el campo de exterminio de Ravensbrück, por el que pasaron fundamentalmente mujeres, pero en el que también hubo una minoría de hombres y niños. Llama la atención de estas breves memorias (Vivir, Anise Postel-Vinay con Laura Adler, Errata Naturae) el estilo leve y elegante con que están escritas, quizá en buena parte obra de la experimentada periodista que las redacta –Laura Adler, biógrafa de Marguerite Duras y Hannah Arendt–. En estas páginas, el lector se pasea por el horror llevado de la mano por un tono ligero, distanciado y completamente ajeno al victimismo. Anise Postel-Vinay aborda cuestiones que han removido el centro de gravedad de la naturaleza humana, pero lo hace con la perspectiva que da el tiempo y, sobre todo, con…

El grito impostor
ENSAYO / 30 noviembre, 2015

RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN Tristeza de la tierra (Errata Naturae), Buffalo Bill visto por Éric Vuillard a través la confrontación entre mito e historia En sus complejas relaciones con el Mito, difícil a menudo de distinguir tanto en sus presupuestos como en sus razones, la Historia se convierte para el novelista no sólo en el lugar donde las cosas suceden, sino en el depósito sentimental donde ciertas ideas se encarnan. Por ejemplo, la nostalgia. De la nostalgia de un mundo desaparecido, y de su maridaje entre Mito e Historia, habla Éric Vuillard en Tristeza de la tierra, su recreación de una de las figuras que por derecho propio pertenecen tanto a la mitología como a la historiografía de los Estados Unidos de Norteamérica: William Frederick Cody, universalmente conocido como Buffalo Bill. El héroe del caballo blanco y de la cazadora con flecos sirve a Vuillard como vehículo para una consideración nada complaciente del origen de las leyendas. En un libro que privilegia el tratamiento episódico de la trama antes que el relato abigarrado, profuso, aparece sobre todo el hombre de empresa, ese visionario que, allá por 1883, fundaría en Nebraska The Buffalo Bill’s Wild West, un circo que llegó a mover…

Homenaje a París
COINCIDENCIAS / 23 noviembre, 2015

ENRIQUE BENÍTEZ Dos libros permiten conocer la trastienda histórica que esconde la Ciudad de la Luz, en un momento en que la ciudad atacada por la barbarie terrorista busca su personalidad París, la capital del mundo, con permiso de Nueva York. La ciudad también eterna. Capital de la libertad, escenario de revoluciones, protagonista de ellas. París, siempre en vanguardia, mucho más que una ciudad: una forma de ser, un estilo de vida. Pero existe otro París, desconocido para el turismo. La ciudad descrita por dos de sus máximos amantes: Léon-Paul Fargue y Jean-Paul Clébert. Vividores, paseantes, libertinos, irrepetibles. Al primero le debemos El peatón de París, una obra maestra del arte del paseo, de la sagrada astucia de la mirada literaria, de la comunión de un cuerpo con las calles de su barrio. Con Clément estamos en deuda eterna, impagable. Autor de París insólito, un libro de culto sobre los suburbios y las miserias de la capital francesa, su deambular errático por las calles prohibidas de la ciudad es hoy un clásico de su tiempo, una oportunidad extraordinaria de echar un vistazo a los rincones más ocultos de la ciudad incandescente. Léon-Paul Fargue nació en 1876, y frecuentó a literatos,…

Pasión y apasionados para Georges Bataille
ENSAYO / 20 agosto, 2015

LUCAS MARTÍN Errata Naturae publica por primera vez en España Historia del erotismo, ensayo antropológico, político y seglar sobre el deseo. En los últimos sesenta años, pocos autores europeos han soportado tanto la banalidad excluyente de las modas como Georges Bataille. Durante una época, coincidiendo con la digestión de su muerte, fue encumbrado al altar del pensamiento y de la cultura europea, en muchos casos, propuesto, incluso, como paladín irrefutable de esa modernidad, no exenta de pedantería, que quería convertir en credo y en sistema todo lo que sonara contestatario y francés; en otros tiempos, se le repudió con saña y una indiferencia activa que tenía mucho del entusiasmo con el que se le había elogiado y deglutido previamente, pasando así en diferentes décadas por tentativas a menudo irritantes y contrapuestas, todas ellas pasionales, de simpatía y antipatía; como si, en lugar de un escritor, fuera un axioma al que había obligatoriamente que defenestrar o defender. Desde principios de esta década, y en plena reconsideración, al fin serena, de su obra, sabemos que Bataille, independientemente de su capacidad para levantar construcciones políticas y enérgicas cosmogonías laicas, fue, sobre todo, un autor fascinante, con una obra versátil que incluye desde novelas…

Desoír al flautista
NOVELA / 26 septiembre, 2014

JOSÉ LUIS DE JUAN Quienes ya leyeron Romance en Paris volverán a encontrar aquí la voz dulce, casi femenina, de Hessel, el alemán nacido «para escuchar y consolar». En sus últimos años de los sesenta y uno que vivió, a Hessel se le puso cara de Buda, con los ojos muy abiertos y una boca grande que sonreía sin esfuerzo. Quizá fue su actitud fraternal hacia las mujeres la que al final premiaría sus desvelos existenciales con una suerte de nirvana. Gran parte de su juventud el escritor acompañó, escuchó y consoló a toda clase de mujeres, en Berlín, en Múnich, en París y en algunas ciudades de Italia, mujeres de las que ni siquiera se permitía estar enamorado, y a las que llegaba a respetar hasta el punto de entretener a sus amantes mientras ellas se entregaban al boudoir. Seguramente para escuchar y consolar de un modo más profundo, se casó con Helen Grund, la misma que fotografió Man Ray desnuda en una playa, y hasta tuvo dos hijos con ella. Helen necesitaba más consuelo que el que podía procurarle Franz, de modo que se arrimó al amigo francés de su marido, Henri-Pierre Roché, un seductor a la antigua…