Joaquín Dicenta: Crónicas de la mina y el mar
CRÓNICA / 20 enero, 2018

ALFONSO LÓPEZ ALFONSO Espumas y plomo (Editorial Renacimiento) es una muestra de cómo la prosa de Joaquín Dicenta resiste el paso del tiempo por su calidad literaria joaquín Dicenta (Calatayud, 1862 –Alicante, 1917) fue en parte víctima del éxito de su obra teatral Juan José (1895). Aquel éxito, que llevó la taberna, los obreros y la cárcel a los escenarios habituados a los grandes salones lujosos, tapó buena parte de lo que hizo su autor antes y después. Y puede que Juan José también fuera el inicio del fin de quien, como insinúa su amigo José Francos Rodríguez en Contar vejeces, abrevió su vida dándose a la botella en demasía. En 1902, Dicenta realizó un viaje que le llevó a las minas de plomo de Linares (Jaén). Meses después embarcaría en Barcelona con rumbo a Canarias tras una de sus amantes. Sobre ambos periplos escribió crónicas que fue publicando en El Liberal, dirigido por Miguel Moya, a quien dedicó en 1903 el volumen que las recogía, hermosamente titulado Espumas y plomo. A estas 16 crónicas el profesor José Ramón Trujillo añade el apéndice Otras crónicas sociales, en el que se amplía el tema minero con el carbón -El fondo de…