Utopias feroces
COINCIDENCIAS / 23 junio, 2015

ENRIQUE BENÍTEZ La Historia de la humanidad muestra la reiterada utilización de los jóvenes para implantar nuevas sociedades puras y limpias. El régimen de los jemeres rojos en Camboya fue una de esas utopías que se saldó con la muerte de millones de personas. Dos libros nos sirven para conocer qué ocurrió. La apelación a la juventud y sus valores no es nueva en la Historia del ser humano. Si bien durante siglos en casi todas las civilizaciones se concedía un respeto a los más ancianos, como reconocimiento a su experiencia y a su capacidad para atesorar y transmitir el aprendizaje colectivo, los totalitarismos del siglo XX concedieron a los jóvenes un papel decisivo en la construcción de nuevos órdenes aparentemente llenos de utopía pero ferozmente atroces en su implantación práctica. Ya en el primer tercio del siglo XX Hitler y Mussolini quisieron construir sobre la juventud inmaculada esa nueva sociedad feliz, trabajadora e imparable. El caso de Alemania fue mucho más extremo, con la creación de las Juventudes Hitlerianas y su conversión en una maquinaria delatora al servicio de un partido enfermo. En la extraordinaria Historia de los jóvenes (Taurus), el autor del capítulo dedicado al Tercer Reich, Eric…